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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2008

Diosas y reinas

Eduardo Galeano
Radar/Pgina12

En su prximo libro, Espejos. Una historia casi universal, que estar en la calle a mediados de abril, Eduardo Galeano elabora un inventario general de los hitos y mitos de la historia de los hombres, un repaso caprichoso desde los orgenes hasta hoy, slo regido por la mirada lrica y lcida del autor. Como anticipo, Radar ofrece el captulo dedicado a las mujeres de la antigedad y la mitologa, una suerte de fundacin del machismo.


Hindes

Mitra, madre del sol y del agua y de todas las fuentes de la vida, fue diosa desde que naci. Cuando lleg a la India, desde Babilonia o Persia, la diosa tuvo que hacerse dios.
Unos cuantos aitos han pasado desde la llegada de Mitra, y todava las mujeres no son muy bienvenidas en la India. Hay menos mujeres que hombres. En algunas regiones, ocho por cada diez hombres. Son muchas las que no culminan el viaje, porque mueren en el vientre de la madre, y muchas ms las que son asfixiadas al nacer.
Ms vale prevenir que curar, y las hay muy peligrosas, segn advierte uno de los libros sagrados de la tradicin hind:
Una mujer lasciva es el veneno, es la serpiente y es la muerte, todo en una.
Tambin hay virtuosas, aunque las buenas costumbres se estn perdiendo. La tradicin manda que las viudas se arrojen a la hoguera donde arde el marido muerto, pero ya quedan pocas dispuestas a cumplir esa orden, si es que alguna queda.
Durante siglos o milenios las hubo, y muchas. En cambio, no se conoce, ni se conoci nunca, en toda la historia de la India, ningn caso de un marido que se haya zambullido en la pira de su difunta mujer.

Egipcias

Herdoto, venido de Grecia, comprob que el ro y el cielo de Egipto no se parecan a ningn otro ro ni a ningn otro cielo, y lo mismo ocurra con las costumbres. Gente rara, los egipcios: amasaban la harina con los pies y el barro con las manos, y momificaban a sus gatos muertos y los guardaban en cmaras sagradas.
Pero lo que ms llamaba la atencin era el lugar que las mujeres ocupaban entre los hombres. Ellas, fueran nobles o plebeyas, se casaban libremente y sin renunciar a sus nombres ni a sus bienes. La educacin, la propiedad, el trabajo y la herencia eran derechos de ellas, y no slo de ellos, y eran ellas quienes hacan las compras en el mercado mientras ellos estaban tejiendo en casa. Segn Herdoto, que era bastante inventn, ellas meaban de pie y ellos, de rodillas.

Victorioso sol, luna vencida

La luna perdi la primera batalla contra el sol cuando se difundi la noticia de que no era el viento quien embarazaba a las mujeres.
Despus, la historia trajo otras tristes novedades:
la divisin del trabajo atribuy casi todas las tareas a las hembras, para que los machos pudiramos dedicarnos al exterminio mutuo;
el derecho de propiedad y el derecho de herencia permitieron que ellas fueran dueas de nada;
la organizacin de la familia las meti en la jaula del padre, el marido y el hijo varn
y se consolid el Estado, que era como la familia pero ms grande.
La luna comparti la cada de sus hijas.
Lejos quedaron los tiempos en que la luna de Egipto devoraba el sol al anochecer y al amanecer lo engendraba,
la luna de Irlanda someta al sol amenazndolo con la noche perpetua
y los reyes de Grecia y Creta se disfrazaban de reinas, con tetas de trapo, y en las ceremonias sagradas enarbolaban la luna como estandarte.
En Yucatn, la luna y el sol haban vivido en matrimonio. Cuando se peleaban, haba eclipse. Ella, la luna, era la seora de los mares y de los manantiales y la diosa de la tierra. Con el paso de los tiempos, perdi sus poderes. Ahora slo se ocupa de partos y enfermedades.
En las costas del Per, la humillacin tuvo fecha. Poco antes de la invasin espaola, en el ao 1463, la luna del reino chim, la que ms mandaba, se rindi ante el ejrcito del sol de los incas.

Hebreas

Segn el Antiguo Testamento, las hijas de Eva seguan sufriendo el castigo divino.
Podan morir apedreadas las adlteras, las hechiceras y las mujeres que no llegaran vrgenes al matrimonio;
marchaban a la hoguera las que se prostituan siendo hijas de sacerdotes
y la ley divina mandaba cortar la mano de la mujer que agarrara a un hombre por los huevos, aunque fuera en defensa propia o en defensa de su marido.
Durante cuarenta das quedaba impura la mujer que para hijo varn. Ochenta das duraba su suciedad, si era nia.
Impura era la mujer con menstruacin, por siete das y sus noches, y trasmita su impureza a cualquiera que la tocara o tocara la silla donde se sentaba o el lecho donde dorma.

Chinas

Hace unos mil aos, las diosas chinas dejaron de ser diosas.
El poder macho, que ya se haba impuesto en la tierra, estaba poniendo orden tambin en los cielos. La diosa Shi Hi fue partida en dos dioses, y la diosa Nu Gua fue degradada a la categora de mujer.
Shi Hi haba sido la madre de los soles y de las lunas. Ella daba consuelo y alimento a sus hijos y a sus hijas al cabo de sus agotadores viajes a travs del da y de la noche. Cuando fue dividida en Shi y en Hi, dioses varones los dos, ella dej de ser ella, y desapareci.
Nu Gua no desapareci, pero se redujo a mera mujer.
En otros tiempos, ella haba sido la fundadora de todo lo que vive:
haba cortado las patas de la gran tortuga csmica, para que el mundo y el cielo tuvieran columnas donde apoyarse,
haba salvado al mundo de las catstrofes del fuego y del agua,
haba inventado el amor, echada junto a su hermano tras un alto abanico de hierbas
y haba creado a los nobles y a los plebeyos, amasando a los de arriba con arcilla amarilla y a los de abajo con barro del ro.

Romanas

Cicern haba explicado que las mujeres deban estar sometidas a guardianes masculinos debido a la debilidad de su intelecto.
Las romanas pasaban de manos de varn a manos de varn. El padre que casaba a su hija poda cederla al marido en propiedad o entregrsela en prstamo. De todos modos, lo que importaba era la dote, el patrimonio, la herencia: del placer se encargaban las esclavas.
Los mdicos romanos crean, como Aristteles, que las mujeres, todas, patricias, plebeyas o esclavas, tenan menos dientes y menos cerebro que los hombres y que en los das de menstruacin empaaban los espejos con un velo rojizo.
Plinio el Viejo, la mayor autoridad cientfica del imperio, demostr que la mujer menstruante agriaba el vino nuevo, esterilizaba las cosechas, secaba las semillas y las frutas, mataba los injertos de plantas y los enjambres de abejas, herrumbraba el bronce y volva locos a los perros.

Mexicanas

Tlazoltotl, luna mexicana, diosa de la noche huasteca, pudo hacerse un lugarcito en el panten macho de los aztecas.
Ella era la madre madrsima que protega a las paridas y a las parteras y guiaba el viaje de las semillas hacia las plantas. Diosa del amor y tambin de la basura, condenada a comer mierda, encarnaba la fecundidad y la lujuria.
Como Eva, como Pandora, Tlazoltotl tena la culpa de la perdicin de los hombres; y las mujeres que nacan en su da vivan condenadas al placer.
Y cuando la tierra temblaba, por vibracin suave o terremoto devastador, nadie dudaba:
Es ella.

Griegas

De un dolor de cabeza puede nacer una diosa. Atenea brot de la dolida cabeza de su padre, Zeus, que se abri para darle nacimiento. Ella fue parida sin madre.
Tiempo despus, su voto result decisivo en el tribunal de los dioses, cuando el Olimpo tuvo que pronunciar una sentencia difcil.
Para vengar a su pap, Electra y su hermano Orestes haban partido de un hachazo el pescuezo de su mam.
Las Furias acusaban. Exigan que los asesinos fueran apedreados hasta la muerte, porque es sagrada la vida de una reina y quien mata a la madre no tiene perdn.
Apolo asumi la defensa. Sostuvo que los acusados eran hijos de madre indigna y que la maternidad no tena la menor importancia. Una madre, afirm Apolo, no es ms que el surco inerte donde el hombre echa su semilla.
De los trece dioses del jurado, seis votaron por la condenacin y seis por la absolucin.
Atenea decida el desempate. Ella vot contra la madre que no tuvo y dio vida eterna al poder macho en Atenas.



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