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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2008

Biocombustibles y crisis alimentaria

Salim Lamrani
Rebelin

Revisado por Caty R.


Los motines del hambre se multiplican por todo el mundo tras el alza sbita de los precios de las materias primas alimentarias que se han revelado particularmente mortales. Las poblaciones del Tercer Mundo, asfixiadas por un sistema econmico irracional e insostenible, expresan su rabia en todos los continentes: en Hait, donde el Primer ministro fue destituido de sus cargos, en Filipinas o en Egipto. Ms de 37 pases de frica, Asia y Amrica Latina, que representan un total de 89 millones de personas, estn afectados directamente por la crisis alimentaria (1). Y, desgraciadamente, esto no ha hecho ms que empezar.

Jacques Diouf, director general del Programa Alimentario Mundial de las Naciones Unidas, seal los factores que han conducido a esta repentina subida de los precios, a saber, una bajada de la produccin debida al cambio climtico, niveles de existencias sumamente bajos, un consumo ms elevado de las economas emergentes como China y la India, el altsimo coste de la energa y el transporte y, sobre todo la demanda, cada vez ms alta, de produccin de biocombustibles (2).

Estados Unidos ha sido el principal promotor, con Brasil, de la poltica de los biocombustibles para hacer frente al alza de los precios del petrleo, ignorando las consecuencias dramticas y previsibles de semejante produccin. As, para satisfacer sus necesidades energticas, Washington est promoviendo una estrategia que va a llevar a gran parte de la humanidad al desastre. No hay ninguna duda al respecto y las grandes instituciones internacionales son unnimes en cuanto a este asunto, incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) (3).

La FAO, Organizacin de las Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura, subray que el aumento mundial de la produccin de biocombustibles amenazaba el acceso a los productos alimenticios de las poblaciones pobres del Tercer Mundo. A corto plazo, es muy probable que la expansin rpida de combustibles verdes, a nivel mundial, tenga efectos importantes en la agricultura de Amrica Latina, afirm la FAO (4).

Efectivamente, la produccin de biocombustibles se hace en detrimento de los cultivos de plantas comestibles utilizando las reservas de agua, desviando tierras y capitales, lo que origina un aumento de precios de los productos alimenticios, y pondr en peligro el acceso a los vveres a los sectores ms desfavorecidos, concluy la Organizacin en un informe presentado en Brasil (5). Las desastrosas consecuencias sociales de esta poltica son fcilmente previsibles cuando se sabe que la inseguridad alimentaria ya afecta a 854 millones de personas (6).

Brasil, que se esfuerza en propagar la produccin de biocombustibles en Amrica Latina y en frica, neg el hecho de que esta poltica sea responsable del alza de los precios de los alimentos en el mundo. El ministro de Finanzas, Guido Mantega, expres su desacuerdo: Eso pone en peligro la produccin alimentaria [...] en Estados Unidos, pero no en Brasil, no en los pases africanos, no en los pases de Amrica Latina, que tienen bastantes tierras para producir los dos (7).

El presidente brasileo Luis Inacio Lula da Silva tambin rechaz esa tesis. No me digan, por el amor de Dios, que la comida es cara a causa del biocombustible. La comida es cara porque el mundo no est preparado para ver comer a millones de chinos, indios, africanos, brasileos y latinoamericanos, afirm. Lula abog en favor de los biocombustibles pues Brasil es el segundo productor mundial detrs de Estados Unidos (8).

Pero los precios de las materias primas contradicen de forma contundente las palabras de Mantega y el presidente brasileo. La produccin de biocombustibles sustituye a los cultivos alimentarios y fomenta el alza de los precios. As, el precio del arroz aument en un 75% entre febrero y abril de 2008 mientras que el precio del trigo explot en un 120% durante el mismo periodo (9). Lo mismo ocurri con otros productos bsicos como la soja, el maz, el aceite, la leche, la carne y otros (10).

El secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon reclam medidas de emergencia para poner fin a la crisis alimentaria (11). El Banco Mundial llam a los gobiernos de los pases miembros para que intervinieran rpidamente para evitar la propagacin del cataclismo alimentario y subray que la duplicacin de los precios de los productos bsicos durante los tres ltimos aos podra hundir ms profundamente en la miseria a 100 millones de personas que viven en los pases pobres. El precio del trigo, por ejemplo, aument en un 181% en tres aos. El FMI ha puesto en guardia contra una hecatombe anunciada: Los precios de la alimentacin, si siguen como ahora, [...] las consecuencias sern terribles. Como aprendimos en el pasado, este tipo de situaciones termina a veces en guerra (12).

Jean Ziegler, relator especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentacin, calific la produccin masiva de biocombustibles de crimen contra la humanidad y advirti de que el mundo se encamina hacia un largo perodo de motines, y seal claramente a los culpables criticando la poltica desastrosa del FMI, el dumping agrcola de la Unin Europea en frica, la especulacin burstil internacional de las materias primas engendrada por los biocombustibles, el gobierno de Estados Unidos y la Organizacin Mundial del Comercio (13).

La advertencia de Fidel Castro

Hace ms de un ao, el 28 de marzo de 2007 para ser preciso, el ex presidente cubano Fidel Castro alert al mundo contra el peligro que representan los biocombustibles. En una larga reflexin titulada Condenadas a muerte prematura por hambre y sed ms de 3.000 millones de personas en el mundo, denunci la idea siniestra de convertir los alimentos en combustible elaborada por el presidente Bush como lnea econmica de la poltica exterior de Estados Unidos. El inquilino de la Casa Blanca haba declarado su intencin de producir 132.000 millones de litros de biocombustibles para 2017 (14).

Actualmente sabemos con toda precisin que una tonelada de maz slo puede producir 413 litros de etanol como promedio [...].El precio medio del maz en los puertos de Estados Unidos se eleva a 167 dlares la tonelada. Se requieren por tanto 320 millones de toneladas de maz para producir [132.000 millones de litros] de etanol. Segn datos de la FAO, la cosecha de maz de Estados Unidos en 2005 fue de 280,2 millones de toneladas. Aunque el presidente hable de producir combustible a partir de csped o virutas de madera, cualquiera comprende que son frases carentes absolutamente de realismo (15).

Para Fidel Castro, si semejante receta se aplicase en los pases del Tercer Mundo, el nmero de personas que moriran de hambre y por la carencia de agua tomara proporciones vertiginosas, sin hablar de las consecuencias ecolgicas. No quedar un rbol para defender a la humanidad del cambio climtico (16).

El ex presidente cubano tambin critic la intencin de Europa de usar no slo el maz sino tambin el trigo, las semillas de girasol, colza y otros alimentos para la produccin de biocombustibles. Eso ocasionar, escriba, un auge de la demanda, un alza colosal de los precios de estas materias primas alimentarias y una crisis humanitaria de consecuencias trgicas. Desgraciadamente, las previsiones de Fidel Castro eran exactas (17).

El lder revolucionario cubano propuso una solucin sencilla para ahorrar energa:

Todos los pases del mundo, ricos y pobres, sin ninguna excepcin, podran ahorrarse millones de dlares en energa simplemente cambiando todos los bombillos incandescentes por bombillos fluorescentes, algo que Cuba ha llevado a cabo en todos los hogares del pas. Eso significara un respiro para resistir el cambio climtico sin matar de hambre a las masas pobres del mundo (18).

Es imprescindible una moratoria inmediata sobre los biocombustibles

Lejos de aprender las lecciones del drama social y humano que atraviesa el planeta, Estados Unidos ha ratificado su intencin de duplicar las enormes superficies que ya dedica a la produccin de biocombustibles. Europa tambin ha hecho alarde de su intencin de desarrollar estos productos de sustitucin (19). Las consecuencias sern trgicas, lo peor est por venir.

La soberana alimentaria es un derecho inalienable de los pueblos. No existe otro ms importante. La pobreza y el hambre no son fatalidades sino consecuencias directas de un sistema econmico inhumano y destructor que viola el derecho a la vida de los desheredados del planeta. Por esta razn, es urgente establecer una moratoria inmediata sobre los biocombustibles so pena de hacer frente a un autntico genocidio. Esta produccin es insostenible desde el punto de vista moral, poltico y social. La especie humana est en vas de autodestruirse. Es ms urgente que nunca poner trmino a esta enloquecida carrera hacia el Apocalipsis.

Notas

(1) The Associated Press, La communaut internationale confronte une srieuse crise alimentaire, 14 de abril de 2008.

(2) Ibid.

(3) Reuters, Face aux meutes de la faim, DSK sinterroge sur les biocarburants, 18 de abril de 2008.

(4) Reuters, La FAO met en garde contre les biocarburants, 15 de abril de 2008.

(5) Ibid.

(6) Organisation des Nations unies pour lalimentation et lagriculture, Ltat de linscurit alimentaire dans le monde 2006 (Roma: FAO, 2006), p. 8.

(7) Reuters, La FAO met en garde contre les biocarburants, op. cit.

(8) Le Monde, Le prsident brsilien, Lula, plaide en faveur des biocarburants, 17 de abril de 2008; Marco Sibaja, Brazil: Biofuels are not at the root of hunger crisis, The Associated Press, 17 de abril de 2008.

(9) Lesley Wroughton, La crise alimentaire reconnue comme une priorit mondiale, Reuters, 14 de abril de 2008

(10) Ibid.

(11) The Associated Press, Crise alimentaire: Ban Ki-moon rclame des mesures durgence, 14 de abril de 2008.

(12) Veronica Smith, Crise alimentaire: la Banque mondiale sonne lalarme, 14 de abril de 2008.

(13) Agence France Presse, Les biocarburants, un crime contre lhumanit daprs le rapporteur de lOnu, 14 de abril de 2008.

(14) Fidel Castro Ruz, Condenados a muerte prematura por hambre y sed ms de 3 mil millones de personas en el mundo, Granma, 29 de marzo de 2007.

(15) Ibid.

(16) Ibid.

(17) Ibid.

(18) Ibid.

(19) Le Monde, Les tartuffes de la faim, 17 de abril de 2008.

Salim Lamrani es profesor, escritor y periodista francs especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Ha publicado los libros: Washington contre Cuba (Pantin: Le Temps des Cerises, 2005), Cuba face lEmpire (Genve: Timeli, 2006) y Fidel Castro, Cuba et les Etats-Unis (Pantin: Le Temps des Cerises, 2006). Acaba de publicar Double Morale. Cuba, lUnion europenne et les droits de lhomme (Paris: Editions Estrella, 2008).

Contacto: [email protected]

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelin, Tlaxcala y Cubadebate. Este artculo se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la revisora y la fuente.



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