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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2008

Un regalo cado del cielo para el FMI

Michael R. Krtke
Sin Permiso




Mientras amenazan hambrunas por doquiera, los mercados de valores viajan por una montaa rusa. Grandes bancos en Amrica y Europa tienen que confesar prdidas milmillonarias. A la crme de la crme de las grandes empresas financieras se le pronostican en los prximos meses nuevas desvalorizaciones astronmicas y una cada de beneficios rayana en el 65%. El FMI y el Banco Mundial han tenido que vrselas en su reunin de primavera con ambos fenmenos: una crisis agudizada de la alimentacin a escala planetaria y la crisis financiera mundial, que sigue su curso.

Paulatinamente, tambin a las Damas y Caballeros de la clase poltica les va resultando claro que esta crisis financiera no es de las que se pueden lidiar con jaculatorias milagreras. El pasado fin de semana acudieron todos: los ministros de finanzas y los jefes de los bancos centrales se reunieron poco antes de la reunin de primavera del FMI y del Banco Mundial. Con semblantes muy serios, acordaron un Programa de accin destinado a dominar la crisis. Que es lo que se les haba encargado en otoo en el Foro para la Estabilidad Financiera (FSF, por sus siglas en ingls). Los bancos y otros actores en los mercados financieros haban fallado visiblemente en la autorregulacin y no estaban en condiciones de afrontar sus problemas; tal dej dicho en Washington Jean-Claude Trichet, el jefe del Banco Central Europeo (BCE). As pues, la alta poltica tena que actuar.

Strauss-Kahn rompe el tab

Poco antes, el Fondo Monetario haba calentado el ambiente con su informe sobre la estabilidad financiera mundial. Lo hasta ahora calculado y estimado en prdidas derivadas de la crisis, papel mojado. No son ya 400 mil millones de dlares, sino que se trata de al menos un billn, si a las mermas generadas por las hipotecas txicas sumamos las dems prdidas (las de los crditos al consumo, pongamos por caso). La presente debacle, se dice en el informe del FMI, muestra la desapoderada artificiosidad y la extrema vulnerabilidad a las crisis de todo el sistema financiero internacional. En efecto: bancos, aseguradoras, fondos de pensiones, fondos hedge de derivados financieros, todos esos profesionales del negocio financiero internacional superlativamente alabados y sobrepagados hasta lo grotesco, todos, habran fallado colectivamente. Y no slo en la estimacin de los riesgos o en la valoracin de las prdidas. Puesto que los EEUU, segn el FMI, se deslizan inexorablemente hacia la recesin una crisis que, entretanto, el banco central norteamericano ha dado ya por comenzada; puesto que, a remolque de esa cada, amenaza una crisis econmica mundial, se precisan acciones polticas rpidas y vigorosas. Que el pap Estado venga en auxilio y nos salve de esos espectaculares fallos del sistema financiero internacional de los que ahora el FMI se conduele con harta elocuencia.

Ya unas semanas antes, Dominique Strauss-Kahn, antiguo ministro socialista de finanzas en Pars y, desde noviembre de 2007, jefe del FMI, haba batido el mismo tambor, desencadenando una verdadera revolucin en el Fondo. La prensa econmica alemana e internacional se estremeci: Keynes habra resucitado de entre los muertos. El jefe del FMI abogaba abiertamente por una poltica fiscal activa y expansiva para enfrentarse a la crisis. Abandonaba el ms bsico artculo de fe que viene paralizando a la economa desde hace dcadas por doquiera: consolidacin presupuestaria por encima de todo, ahorro, ajuste, recortes; cueste lo que cueste.

De puertas adentro, hace mucho que el FMI ha reconocido que la poltica de ahorro a toda costa que viene imponiendo a los pases en vas de desarrollo desde hace dcadas no ha hecho sino empeorar las crisis. Y ahora puede achacrsele a esa poltica una buena parte de culpa en un dilema alimenticio terrible. En su foro interno, los economistas del FMI han comprendido que la antipata con que durante aos trataron a cualquier forma de poltica fiscal pblica expansiva es cientficamente insostenible; un puro dogma. Pero slo ahora, a la vista de la debacle de los mercados financieros y de la amenaza de una crisis econmica mundial, se atreven a decirlo abiertamente. No slo los pases industriales rectores, tambin los pases en el umbral del desarrollo, dice Strauss-Kahn, deberan pensar urgentemente en medidas fiscales apropiadas de reanimacin de la coyuntura.

Hay que reconocrselo, lleva razn el hombre. Los dogmticos vertidos en el molde del ministro alemn de finanzas, Steinbrck, no podrn seguir el consejo por falta de competencia profesional como economistas. Los periodistas econmicos hablan por boca de ganso de un giro a la izquierda en el FMI. Yerran por mucho! La actual crisis financiera es para el Fondo un verdadero regalo del cielo. Ninguno de los pases industrializados, y entretanto, ninguno tampoco de los pases en el umbral de desarrollo o en vas de desarrollo, lo necesitan ya. China ha desplazado con xito en frica al FMI como suministrador de crdito; fondos estatales asiticos y rabes le aventajan ya por doquier. El presupuesto anual del FMI, que monta mil millones de dlares, ha de financiarse con ingresos por intereses. Ahora mismo, el Fondo tiene slo dos grandes deudores: Turqua y Ucrania. De sus intereses no puede vivir; tiene un dficit estructural de 400 millones de dlares anuales. De aqu las drsticas medidas de ahorro tomadas: entre 400 y 500 colaboradores despedidos y grandes partes de la gigantesca reserva de oro, 400 toneladas con un valor de mercado actual de 11 mil millones de dlares, puestas en almoneda. Con ese dinero quiere el FMI formar un patrimonio y vivir de las rentas del mismo.

Pero ms an que eso, lo que esta institucin necesita evidentemente es una nueva misin; por ejemplo, la de regulador supremo de los mercados financieros internacionales. De aqu que el resucitado activismo del G-7 le venga de maravilla. Por eso exige Dominique Strauss-Kahn, no slo planes de emergencia a corto plazo, a fin de contener la crisis, sino reformas estructurales fundamentales en los mercados financieros, nuevas reglas, nuevas autoridades supervisoras, nuevas estructuras de control, nuevas instituciones.

Hasta Steinbrck tendra que despertar Pero eso slo puede resultar creble, si el FMI aborda su problema interno de legitimidad, es decir, si altera de manera radical la extremadamente desigual distribucin de los derechos de sufragio y cogestin entre los 185 pases miembros. Eso es lo que efectivamente se dibuja tras esta reunin de primavera, aunque lo que se convino es una reacomodacin del sufragio, de modo que a largo plazo la sobrerrepresentacin de los Estados de la OCDE ira disminuyendo a favor de pases en el umbral del desarrollo como China, India y Brasil.

El Fondo Monetario, as pues, se asea, a fin de poder llegar a desempear un papel en el futuro. De aqu al 28 de abril, los pases miembros tienen que aprobar la planeada reforma (con una mayora del 85%). En tal caso, podra comenzar una verdadera lucha para regular los mercados financieros. Slo que, desgraciadamente, lo que el Plan de Accin del G-7 anuncia a bombo y platillo es superlativamente convencional, y apenas tendr efectos. Y lo auspiciado por el FMI, apenas si va ms all. Las autoridades estatales supervisoras procuraran una mayor transparencia, las agencias rating de estimacin de riesgos seran reformadas, los controladores de la supervisin financiera haran honor a su nombre, los negocios arriesgados en los mercados financieros se guiaran por reglas estrictas. Y los Estados tendran que intervenir donde siempre hay problemas.

Hasta se habla de una poltica cambiaria coordinada, lo que fue durante mucho tiempo la principal ocupacin del G-7. La exigencia aparentemente ms inocua, es la ms explosiva: los bancos, por favor, deberan declarar de una vez pblicamente todas sus prdidas y todos sus riesgos. Si lo hicieran, maana mismo llegara el gran crac. Hasta el propio Steinbrck tendra entonces que despertar.

Michael Krtke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, estudi economa y ciencia poltica en Berln y en Pars. Actualmente es profesor de ciencia poltica y de economa en varias universidades alemanas y en el extranjero, desde 1981 principalmente en Amsterdam. Coeditor de la revista alemana SPW (Revista de poltica socialista y economa) y de la nueva edicin crtica de las Obras Completas de Marx y Engels (Marx-Engels Gesamtausgabe, nueva MEGA). Investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social en Amsterdam. Autor de numerosos libros sobre economa poltica internacional.


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