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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2008

Nos pescan con red: La gran ofensiva del comando ciberespacial del Pentgono est cerca

Rosa Miriam Elizalde y Rogelio Polanco
Rebelin/Cubadebate



"En el pasado, si el Gobierno quera violar la intimidad de los ciudadanos corrientes, tena que gastar sus recursos en interceptar, abrir al vapor y leer el correo y escuchar, grabar y transcribir las conversaciones telefnicas. Eso era como pescar con caa, de uno en uno. Por el contrario, los mensajes de e-mail son ms fciles de interceptar y se pueden escanear a gran escala, buscando palabras interesantes. Esto es como pescar con red, existiendo una diferencia orwelliana cuantitativa y cualitativa para la salud de la democracia".

(Declaracin de Phil Zimmermann ante el Subcomit de Poltica Econmica, Comercio y Medio Ambiente de la Cmara de Representantes de los EEUU, el 26 de junio de 1996)

Nuevas evidencias en la prensa norteamericana indican que el Pentgono se est preparando para una ofensiva ciberntica a gran escala, con la entrada en funcionamiento en el prximo octubre del Comando del Ciberespacio de la Fuerza Area de los Estados Unidos.

El Comandante Robert J. Elder Jr., jefe de esta fuerza especial que ejecutar acciones de guerra en la Internet, dijo al USA Today el pasado 6 de abril que el objetivo fundamental de esta fuerza es desarrollar estrategias militares que permitan interrumpir el sistema de comunicacin enemigo y que las capacidades ofensivas de ese Comando han mejorado notablemente desde el inicio de la guerra en Iraq, cuando se emplearon ataques rudimentarios por parte de los Estados Unidos, como saturar los sistemas iraques y el uso de ataques por red para evitar la comunicacin de las unidades terrestres entre s. [1]

Efectivamente, la ciberguerra se inici semanas antes del bombardeo sobre Iraq, despus de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, firmara una directiva secreta en la que aprobaba el ataque a redes enemigas, un pas que en marzo del 2003 apenas tena 12 000 computadoras conectadas a la Red y eran muy pocas los que se controlaban desde dependencias militares o manejaban informacin confidencial.

Este mircoles 23 de abril se anunci la convocatoria al II Simposio Ciberespacial de la Fuerza Area, que tendr lugar del 17 al 19 de junio en Massachussets. Uno de sus objetivos, aventado sin pudor en los medios norteamericanos, es el control ciberntico y avanzar en el dominio de este nuevo territorio de guerra, como mismo controlamos el espacio areo. [2]

Y para que no queden dudas de que el Comando Ciberterrorista norteamericano va en serio, la Fuerza Area crear 300 nuevos empleos, como parte del crecimiento previsto en el Comando de Operaciones de la Red, de la Fuerza Area, que es la columna vertebral del Comando Ciberespacial -cuya sede principal est provisionalmente en la base de Barksdale, en Luisiana-. Es tambin la base de nuestra capacidad para luchar contra las nuevas guerras en el ciberespacio". Es decir, contra todos nosotros.

A propsito de esta ofensiva norteamericana y la constitucin oficial del Comando Ciberespacial, que se viene articulando desde finales del 2006 como fuerza aadida a los Ejrcitos convencionales del Pentgono el de aire, mar y tierra-, quisiramos esbozar cuatro aspectos que suelen ser ignorados, subestimados o confundidos por la izquierda, en los debates en torno al uso de la Internet. Asuntos en los que habra que profundizar y que son a nuestro juicio vitales para poder presentar una alternativa a la agresin que ya tenemos encima y que se multiplicar, a ms tardar dentro siete meses.

 

1.-Necesidad del conocimiento del entorno tecnolgico

Los socilogos llaman heterarchies a la manera en que se unen, como si fueran un mismo cuerpo, las redes sociales y las digitales. Esta articulacin dio muestras de sus enormes potencialidades con el Foro Social Mundial, durante las manifestaciones previas a la guerra en Iraq o en la organizacin de la protesta mundial contra la reunin de la OMC en Seattle.

Sin embargo, estas experiencias, desgraciadamente, parecen haberse esfumado con la misma relampagueante rapidez con que aparecieron. Una causa que nos atreveramos a esbozar tiene que ver con el desencuentro que existe en las redes sociales y las redes tecnolgicas. Suele haber claridad sobre las muy concretas reivindicaciones polticas que nos mueven, pero no de la manera en que se han de interrelacionar los grupos que intervienen en ellas. Dicho de otra forma, tenemos conciencia de la importancia de la sangre para la vida de un organismo, pero esta parece flotar en el vaco, como si no necesitara del concertado laberinto de venas o como si estas fueran secundarias. No es un defecto particular de las sociedades con menos desarrollo de la Red, sino la expresin del uso tardo y generalmente emprico de la Internet en las organizaciones de izquierda, cuya participacin de las llamadas nuevas tecnologas generalmente se ha reducido a un letargo de tendederas digitales y al uso del correo electrnico con voltiles acciones de resistencia.

No se puede hablar de Red en la era de la globalizacin que Ignacio Ramonet ha sintetizado en la frmula neoliberalismo ms Internet -, si no se tiene en cuenta el medio a travs del cual se expresa. Al hablar del medio no nos referimos exclusivamente a la web, al correo electrnico, al telfono celular y otros sucedneos, en los que parece concretarse y que estn sufriendo tan formidable transformacin que quizs ms temprano que tarde todas estas formas conocidas nos sern tan extraas como intiles.

El trmino Red de Redes en s mismo alude, seamos conscientes de ello o no, a la base tecnolgica de la forma organizativa que caracteriza a la era de la informacin: la red. Pero alude tambin a una manera de estructurar el pensamiento y de organizar las relaciones de comunicacin con el soporte de unos medios muy especiales, en los que la innovacin intensiva se produce en mbitos de inteligencia ms que en soportes materiales. Es tecnologa y mtodo al mismo tiempo. Como ha dicho el general del Cuerpo de Marina Alfred M. Gray, comunicacin sin inteligencia es ruido; inteligencia sin comunicacin es irrelevante. [3] (Por supuesto, en boca de un militar yanqui ha de esperarse que la palabra inteligencia est siendo utilizada en doble sentido, pero en su justo significado sintetiza perfectamente lo que queremos decir.)

Este movimiento acta, como en anteriores contextos histricos, de manera contradictoria. Internet no es un instrumento de libertad ni tampoco es un arma para ejercer la dominacin unilateral. Internet afirma el terico Manuel Castells- no es una utopa ni una distopa; es el medio en que nosotros nos expresamos mediante un cdigo de comunicacin especfico- que debemos comprender si pretendemos cambiar nuestra realidad. [4]

En la coevolucin paralela de Internet y la sociedad, la dimensin poltica de nuestras vidas esta siendo profundamente transformada. Quedar al margen de estas redes es la forma ms grave de exclusin que se puede sufrir en nuestra cultura, y en este sentido son ms profticas que nunca las palabras de Marshall McLuhan:

las sociedades siempre han sido moldeadas ms por la ndole de los medios con que se comunican los hombres que por el contenido mismo de la comunicacin. El alfabeto es una tecnologa que el nio muy pequeo absorbe de un modo totalmente inconsciente. La tecnologa elctrica promueve y estimula la unificacin y el movimiento que lleva a un autntico envolvimiento. Es imposible comprender los cambios sociales y culturales si no se conoce el funcionamiento de los medios. [5]

2.-La organizacin en Red asociada a un pensamiento estratgico.

Asommonos brevemente a la esfera que ms rpidamente est siendo transformada por las redes de informacin. En Estados Unidos la innovacin tecnolgica ha estado asociada en un lugar especialsimo con la guerra: el esfuerzo cientfico de la ingeniera generado en torno a la Segunda Guerra Mundial fue el mbito tecnolgico que permiti la revolucin de la microelectrnica, mientras que la carrera armamentista durante la Guerra Fra favoreci su desarrollo. De modo que el nacimiento de la Internet no es un hecho aislado, ni un experimento fortuito en un laboratorio, sino el resultado de la poltica tecnolgica ms innovadora del mundo.

ARPANET, fuente principal de lo que acabara siendo Internet, fue ideada, deliberadamente diseada y posteriormente gestionada por un grupo de militares y acadmicos que sin el apoyo del Departamento de Defensa jams habran sido capaces de sumar los recursos necesarios para construir una red de computacin. Fue fundamental la participacin de brillantes informticos de algunas de las ms prestigiosas universidades norteamericanas, a quienes no les import en lo absoluto trabajar bajo el financiamiento del Pentgono en medio de la guerra en Viet Nam.

Como explicara recientemente el Comandante en Jefe Fidel Castro en una de sus Reflexiones, la feroz carrera armamentista y la conciencia de la inferioridad tecnolgica de ese pas, fueron dos de los principales desencadenantes de la desintegracin de la Unin Sovitica. De entonces ac tres han sido los desafos fcilmente identificables de la hegemona militar norteamericana, que han estado acompaados por el esfuerzo para desarrollar y controlar la Red:

A partir de estos escenarios se ha estructurado una poderossima Red de redes contra la humanidad, en el que la guerra altamente tecnificada tiene el papel protagnico. La transformacin del consorcio militar industrial norteamericano, que parece ir derivando hacia un consorcio militar-cultural gracias a las tecnologas de la informacin, descansa en dos lneas estratgicas: la tecnolgica y la puramente doctrinaria.

En el mbito tecnolgico, se estn desarrollando a niveles jams vistos las comunicaciones electrnicas, los sistemas de vigilancia, los aviones no tripulados, los proyectiles dirigidos por satlites y un arsenal de aplicaciones de hbridos de la nanotecnologa, la microelectrnica y la Inteligencia Artificial, que permiten reducir la presencia fsica de los soldados en los escenarios blicos. Las invenciones del tipo The Matrix, con su clebre cita filosfica bienvenido al desierto de lo real, estn cada vez ms prximas a la realidad. The New York Times, por ejemplo, ha publicado en el 2005:

El Pentgono predice que los robots sern una importante fuerza de combate en el ejrcito americano en menos de una dcada, y que perseguirn y eliminaran a nuestros enemigos en el campo de batalla. Los robots son una parte crucial del esfuerzo en el que est empeado el Ejrcito para reformarse y convertirse en una verdadera fuerza de combate para el siglo XXI, y el contrato firmado para desarrollar un proyecto valorado en 127 mil millones de dlares y conocido como Sistemas de Combate del Futuro, es el contrato militar ms importante de la historia americana. Los militares planean invertir decenas de miles de millones de dlares en unas fuerzas armadas completamente automatizadas. Los costos de esta transformacin contribuirn a elevar el presupuesto del Departamento de Defensa casi un 20 por ciento ms. [6]

El segundo mbito de la doctrina militar norteamericana en Red es tan importante como el anterior. Un nuevo estilo de pensamiento est imponindose en los think-tanks militares de Estados Unidos y la OTAN. Se le conoce con el trmino de swarming [7] o enjambre y representa un cambio radical frente a las concepciones militares basadas en despliegues masivos de capacidad artillera, armamento blindado y grandes concentraciones de tropas. El enjambre es una estrategia militar en la cual una tropa ataca a un enemigo desde mltiples direcciones diferentes para despus reagruparse.

Este tipo de guerra no-lineal elimina la nocin del frente y representa una versin de alta tecnologa de la guerra de guerrillas. La guerra basada en redes, segn la terminologa del Pentgono, depende totalmente de un sistema de comunicaciones slido y seguro, capaz de mantener una conexin constante entre todos los nodos de la red.

Estacin del Comando del Ciberespacio, de la Fuerza Area norteamericana, en Luisiana. Esta fuerza, un nuevo Ejrcito que se incorpora a los mbitos tradicionales de la guerra la tierra, el aire y el mar-, se apoyar en estrategias militares que permitan interrumpir el sistema de comunicacin enemigo, con mayor precisin que en Iraq en el 2003, donde logramos intervenir todas las comunicaciones terrestres del Ejrcito de Saddam Hussein, asegur el General Robert Elder, jefe del Comando Ciberespacial.

Las implicaciones que esto est teniendo para las fuerzas armadas son enormes. Se ha ido desmontando paulatinamente la organizacin tradicional del ejrcito en cuerpos, divisiones, regimientos y batallones de gran envergadura. En esta lgica surge el Comando Ciberespacial para el despliegue a travs de las redes, que debe ser el responsable del incremento desmesurado de las agresiones contra sitios chinos y venezolanos en los ltimos meses [8] . Lo mismo ha ocurrido con la divisin funcional entre diversas especialidades: infantera, unidades blindadas, comunicacin, artillera, ingeniera. Las unidades han pasado a ser bsicamente multifuncionales y dependen de su capacidad de conexin en red para conseguir apoyo mutuo.

Como seala la RAND Corporation [9] , este proyecto doctrinal no puede ponerse en prctica sin un sistema de comunicacin y vigilancia plenamente integrado. Esta nueva perspectiva requiere que las fuerzas armadas se transformen en una organizacin sensorial, en la que el sistema resultar fundamental para lograr mantener a las unidades operativas conectadas a la red. El sistema de mando, control, comunicaciones, ordenadores, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (C4ISR) puede llegar a generar tanta informacin que ser imprescindible... para mantener el topsight -una visin general de todo lo que est ocurriendo-.

Por supuesto, sabemos que toda esta doctrina tiene una falla de origen: la subestimacin del ser humano. Al final, toda guerra se decide en enfrentamientos cuerpo a cuerpo. No se puede ocupar el territorio, ni desarmar al enemigo, es decir, aniquilar su voluntad de lucha, sin vencerlo en el campo de batalla. Como dice Howard Zinn, cuando Estados Unidos luch en Vietnam, fue una confrontacin entre tecnologa moderna organizada y seres humanos organizados. Y vencieron los seres humanos. [10] Pero que tengamos esta conviccin no significa que no haya que estar muy atentos a los planes del enemigo.

3.-Movimientos sociales: pasar a la articulacin horizontal

El Foro Social Mundial y las manifestaciones previas a la guerra de Iraq en el 2003, que incorporaron a millones de personas en todo el mundo, son ejemplos esperanzadores de las posibilidades de la conjuncin de las redes tcnicas con las redes sociales, desde el punto de vista que aqu analizamos. Pero habra que admitir que desde entonces no hemos vuelto a ver expresiones semejantes de resistencia poltica articulada.

Hasta el 2003, la falta de canales comunicativos estructurados result ser una fuerza y no una debilidad para las acciones de las redes contrahegemnicas, porque todos los movimientos podan ser inmediatamente eficaces y no esperaban ninguna clase de ayuda externa o extensin para garantizar su efectividad. Uno de los modelos ms exitosos fue el de las movilizaciones contra la reunin de la OMC en Seattle, a finales de 1999.

Gracias a que todava no estaban organizados los sistemas de vigilancia a travs de la Red, desde mltiples puntos de Internet se articul la movilizacin, incluida una complicada logstica por ejemplo, la mayora de los miles de participantes que llegaron a la ciudad no se aloj en hoteles para no llamar la atencin de las autoridades, sino en la casa de otros activistas. Cuando el gobierno estadounidense se dio cuenta, la accin era ya un hecho. La clula matriz de las protestas, los grupos de afinidad, eran unidades de 15 a 20 personas que funcionaban discrecionalmente y que tenan capacidad de tomar sus propias decisiones estratgicas. Algunos hicieron teatro callejero, otros se encadenaron, otros llevaban marionetas gigantes, algunos simplemente se agarraron de los brazos para impedir de manera no violenta el paso de los delegados. En cada grupo haba gente dispuesta a ir a la crcel, otros que seran el apoyo una vez que estuvieran en prisin y una persona calificada en primeros auxilios. La "descentralizacin coordinada", con el apoyo inestimable de Internet, hizo posible que se cumplieran los objetivos de la mayora de los activistas, movilizados por todo el mundo.

Ya esto no se puede hacer sin desatar las alarmas. Se acab el mito de que Internet era un espacio inmune a la regulacin y como afirma Mike Davis, experto en ecologa urbana y autor del libro Planet of Slums (Planeta de suburbios), las mejores cabezas del Pentgono han aprendido la leccin Ahora tienen por blanco las ciudades salvajes, fracasadas del Tercer Mundo especialmente sus suburbios marginados, que sern el campo de batalla caracterstico del siglo XXI. La doctrina blica del Pentgono est siendo reformulada para apoyar una guerra mundial de baja intensidad de duracin ilimitada contra segmentos criminalizados de los pobres urbanos. [11]

Desde mucho antes del 11 de Septiembre, la maniobra estadounidense sigue la pauta de adelantarse a cualquier otro gobierno o emporio global para ordenar la Red y proveerla de la arquitectura tecnolgica, legal y represiva que mejor convenga a Estados Unidos. Cuenta con una circunstancia altamente beneficiosa para sus objetivos: la influencia de las polticas neoliberales, que fragmentan y atomizan las sociedades, e impiden que los grupos que enfrentan estas polticas reconozcan al enemigo principal. Al proyecto neoliberal le interesa que los grupos permanezcan aislados, enfrentados entre s, sin capacidad de encontrar objetivos y estrategias comunes. Esta primera dificultad ha puesto en jaque la creacin de redes de solidaridad y de comunicacin antagnicas a la globalizacin neoliberal, porque choca con sus principios y con sus lgicas de funcionamiento.

La prueba es que un movimiento de extraordinaria importancia para la soberana en la Red como el de la lucha por mantener la neutralidad en Internet [12] , involucra casi exclusivamente a grupos por los derechos civiles en Estados Unidos. La ausencia de redes internacionales de solidaridad en torno a este tema y el desconocimiento de la ofensiva militar estadounidense en Internet, indican que las transnacionales de telecomunicaciones estadounidenses podran alzarse con la victoria e imponer a todos ms y ms barreras para la libertad en Red. Sin ir demasiado lejos, en el discurso del 28 de enero ltimo sobre el Estado de la Nacin, el presidente Bush prcticamente amenaz a los legisladores para que aprobaran de inmediato un nuevo proyecto de ley de vigilancia que le otorgara inmunidad a las empresas de telecomunicaciones que colaboraron con el espionaje sin rdenes judiciales. Literalmente dijo: Eso significa que si no toman medidas para el viernes, nuestra capacidad de permanecer al tanto de las amenazas terroristas se debilitara y nuestros ciudadanos estaran en mayor peligro. El Congreso debe asegurarse de que no se interrumpa el flujo de inteligencia vital. El Congreso debe aprobar protecciones de responsabilidad legal a favor de las empresas que se considera que contribuyeron a los esfuerzos por defender a Estados Unidos. Tuvimos suficiente tiempo para debatir. Es hora de actuar. [13] Poco despus la Ley se aprob sin ms dilacin.

El otro gran desafo de nuestros movimientos es trascender los modelos organizativos que dificultan la participacin de sus miembros y la creacin de redes con otros grupos. Seguimos aferrados a un modelo que se caracteriza por sistemas de difusin, al estilo de la televisin y de la radio, con un punto de emisin y muchos receptores que generalmente no son tenidos en cuenta. Estamos muy retrasados en el uso del modelo que propicia Internet, horizontal y desterritorializado.

4.-El futuro: fuera de la red, no existe

El futuro, al margen de la Red, no existe. Jeremy Rifkin, autor de un libro paradigmtico, La era del acceso [14] , asegura que la brecha entre conectados y desconectados ser an mayor que la existente hoy entre ricos y pobres, hasta el punto de que quien no est enlazado en red no existir ni poltica, ni social, ni econmicamente. l, como otros investigadores de este tema, coinciden abrumadoramente en que, a medida que Internet se va convirtiendo en la infraestructura dominante en nuestras vidas, la propiedad y el control del acceso a estas tecnologas se convierten tambin en el principal caballo de batalla poltico de la sociedad contempornea.

Debemos tener muy claro que la resistencia y la denuncia no sern suficientes. Las leyes, los tribunales, la opinin publica, los medios de comunicacin, los organismos polticos y gobiernos progresistas son instancias fundamentales que deben contribuir a decidir otro futuro para la Red de Redes que no sea el diseado por Washington. Es imposible controlar la Internet global, pero s es posible controlar a la gente que la utiliza y, de hecho, estar cada vez ms controlada, a no ser que se imponga un modelo que opte por la defensa de patrones solidarios y de transparencia de las instituciones, actuando desde las barricadas de los que exigen la libertad en el uso de Internet, pero yendo ms all de ellas en la confrontacin con los mecanismos del poder poltico.

El otro gran reto que se nos avecina es vencer el miedo ms antiguo de la humanidad: el miedo a los monstruos tecnolgicos que podamos engendrar. Tal es el caso, especialmente, de la ingeniera gentica, aunque dada la convergencia entre la microelectrnica y la biologa, y el desarrollo potencial de sensores ubicuos y la nanotecnologa, este temor biolgico primario se extiende a todo el mbito de los descubrimientos tecnolgicos.

Las futuras sinergias entre las tecnologas informticas, la nanotecnologa, la biotecnologa y las ciencias del conocimiento podran mejorar drsticamente la condicin humana por el crecimiento de la disponibilidad de alimentos, energa y agua, y por el mayor intercambio de informacin e interconexin entre las personas en todas partes. Sin embargo, las abismales diferencias entre los nmeros que acompaan el presupuesto de guerra y el de los servicios elementales para garantizar la vida de la mayora de los habitantes del planeta, indican que esos propsitos estn lejos de hacerse realidad.

Como ha dicho Fidel, no puede llamarse ni medianamente humana una sociedad donde se perpeta el poder econmico y el disfrute de las nuevas tecnologas en unas pocas manos. Resolver este dilema es tan trascendente para el destino de la humanidad como enfrentar la crisis del cambio climtico en el planeta, problemas que estn absolutamente interrelacionados. [15]

No se vislumbra an cunto de la sabidura, la buena voluntad y la inteligencia social sern empleados para el mejoramiento humano. A juzgar por el modelo imperial en franca ventaja, parece que estos esfuerzos viajan en sentido opuesto. Los gastos militares anuales en el mundo han alcanzado una cifra rcord 1,2 millones de millones de dlares, mientras que el ingreso del crimen organizado sum casi el doble. La sociedad de la vigilancia altamente tecnificada se lanza a la conquista de an ms sofisticadas computadoras, cada una con una inteligencia que eventualmente nos sobrepasar.

Kevin Warwick, profesor de Ciberntica de la Universidad de Reading, en Inglaterra, cree que lo que realmente ocurrir hacia el ao 2030 es que nos habremos convertido en vctimas de las mquinas. Su vigilancia nos controlar totalmente. Quizs habremos evitado un holocausto nuclear, porque no apareci alguien lo suficientemente loco para apretar el botn, pero para el ao 2030 nos habremos puesto a nosotros mismos en el infierno. Las mquinas de inteligencia artificial nos observarn. Hacia el ao 2030 an estaremos tratando de razonar y negociar con las mquinas. Por qu ellas deben atendernos cuando son mucho ms inteligentes de lo que nosotros somos? Lo que deberamos esperar es que nosotros, los humanos, seamos tratados por las mquinas de la misma manera que nosotros tratamos a los animales, como trabajadores esclavos y productores de energa. [16]

Un visionario de las nuevas tecnologas y el desarrollo de las mquinas inteligentes como Ray Kurzweil presupone que cuando tengamos software ejecutndose en nuestros cerebros y nuestros cuerpos, que controlen el sistema inmunolgico de los nanobots, el impacto en el mundo ser infinitamente mayor [17] . Y adelanta que los intentos por controlar estas tecnologas por la va de programas gubernamentales secretos, conjuntamente con su desarrollo clandestino inevitable, fortalecera la naturaleza inestable en que sus aplicaciones peligrosas podran convertirse en dominantes. [18]

La realidad es que la evolucin futura de la Red de Redes est sometida a las dinmicas contradictorias que oponen la dominacin imperial a nuestros proyectos de justicia social y a nuestras esperanzas. El universo virtual es el espejo del universo tangible. Debemos situar nuestra accin en el contexto especfico de dominacin y liberacin donde vivimos: en la sociedad red, construida en torno a las redes, y no al margen de ellas o creyendo ingenuamente que es el paraso o el infierno, de acuerdo al prisma con que se mire.

Manuel Castells reproduca un dilogo, en el que lo desafan del siguiente modo: Por qu no me deja usted en paz? Yo no quiero saber nada de su Internet, de su civilizacin tecnolgica, de su sociedad red! Lo nico que quiero es vivir mi vida! Muy bien respondi Castells-, pues si ese fuera su caso tengo malas noticias: si usted no se relaciona con las redes, las redes s se relacionan con usted. Mientras quiera seguir viviendo en sociedad, en este tiempo y en este lugar, tendremos que tratar con la sociedad red.

La gran ofensiva del Comando Ciberespacial est cerca y no podremos construir una alternativa de futuro al margen de la red o desconociendo su lgica conceptual. Navegantes solidarios o peces en brasero ajeno: ese es el dilema.



[1] Anick Jesdanun: "US Cyberwarfare Prep Includes Offense". Agencia AP, 6 de abril de 2008. Se puede descargar en: http://ap.google.com/article/ALeqM5h93IdWAX5NRBlmIyQJ76eSzufiTgD8VSGL700

[2] AF, DOD leaders on tap for June Cyber Symposium. Air Force Link, 23 de abril de 2008. http://www.af.mil/news/story.asp?id=123095656

[3] Citado en: Viegas Nunes, Paulo Fernando, El impacto de las nuevas tecnologas en el medio militar. La Guerra de Informacin (IW). Air & Space Power Journal - Espaol Segundo Trimestre 2001.

[4] Todas las referencias en este trabajo a Manuel Castells han sido tomadas de: Castells, Manuel. La Galaxia Internet: Reflexiones sobre Internet, empresa y sociedad. Random House Mondadori, Barcelona, 2001.

[5] McLuhan, Marshall: The Global Village: Transformations in World Life and Media in the 21st Century, Oxford University Press, USA, 1992.

[6] The New York Times, 16 de febrero de 2005.

[7] Literalmente, enjambre. El trmino procede del sustantivo swarm (enjambre), por tanto swarming sera un tipo de combate o ataque concentrado y gil como de un enjambre de abejas.

[8] De acuerdo con los registros de la empresa norteamericana Akamai Technologies, lder en anlisis del comportamiento del trfico en Internet, estos dos pases fueron los ms atacados por piratas informticos en el 2007. Para que se tenga una idea de lo que estamos diciendo: en julio de 2007 se implant un rcord. Venezuela, que posee 4 millones de usuarios de Internet, tuvo 764 ataques en 64 horas, 500 ms que China, el pas que segua en la lista y que posee 100 millones de usuarios. En: http://www.akamai.com/html/technology/dataviz1.html

[9] Arquilla, John, y Ronfeldt, David, Swarming and the future of conflict, RAND National Defense Research Institute, Santa Mnica, CA, 2000.

[10] Zinn, Howard: La otra historia de los Estados Unidos. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2004. p.343.

[11] Davis, Mike: Planet of Slums. Verso, Londres, marzo de 2006.

[12] La neutralidad de la Red era un principio que estableca que todos los sitios deben ser tratados de igual manera por los proveedores de servicio de Internet. Se encontraba recogida en la Ley de Comunicaciones estadounidense (Communications Opportunity, Promotion and Enhancement Act). Los movimientos sociales norteamericanos han ido perdiendo, una tras otras, las batallas legales y polticas por la defensa de este principio que convertira a la Red en una autopista de doble estndar: una para los ricos que puedan pagar servicios exclusivos de banda ancha, y otra para los pobres, con prestaciones lentas y precarias.   

13    Bush, George W., "Discurso del Presidente Sobre el Estado de la    Nacin". Cmara de Representantes de Estados    Unidos, 28 de enero de 2008. Se puede descargar en el sitio    http://www.whitehouse.gov/news/releases/2008/01/20080128-13.es.html   

14    Rifkin, Jeremy: La era del acceso. La Revolucin de la    Nueva Economa. Editorial Paids. Barcelona, 2000.

15    Castro Ruz, Fidel: "Reflexiones del Comandante en Jefe: Robo de    cerebros". Granma, 17 de julio de 2007. Se puede    descargar en:    http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=9557

16    Kevin Warwick, Professor of Cybernetics: Back to the future":    BBC News, diciembre de 1999. El texto se puede leer    en:    http://news.bbc.co.uk/hi/english/static/special_report/1999/12/99/back_to_the_future/kevin_warwick.stm

17    Kurzweil, Ray: The Singularity is Near, Penguin Group, 2005,    p.414.  

18    Kurzweil: Ob. cit, p.420.



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