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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2008

Observacin y manipulacin meditica

Daniel E. Benadava
Alai



De acuerdo a la opinin de muchos especialistas en medios de comunicacin, detrs del marcado inters que muestra Cristina Kirchner por revitalizar el Observatorio de la Discriminacin en Radio y Televisin, existe un peligroso intento de coartar la libre expresin de los periodistas argentinos.

Duras crticas presidenciales hacia los medios argentinos

Durante el pasado mes de marzo, Cristina Kirchner manifest su disconformidad con la forma en la que los medios cubrieron el conflicto agrario que se desarroll en la Argentina ya que, a lo largo del mismo, desde la perspectiva de la primera mandataria argentina los generales multimediticos adems de apoyar el lock out al pueblo han hecho lock out a la informacin.

En efecto, Cristina Kirchner tiene la firme conviccin de que los medios argentinos, que segn su parecer tienen prohibido dar buenas noticias, cumplieron un papel decisivo durante los 21 das en los que se desarroll el conflicto agrario debido a que en l, de acuerdo a la visin de la presidenta argentina, los productores rurales fueron acompaados no por los tanques, sino por generales de los medios, que han cambiado y tergiversado la informacin.

En consonancia con la primera mandataria argentina, fue el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA quin, das atrs, emiti un documento en el que plante que a lo largo del conflicto agrario argentino existieron expresiones de periodistas que lejos de importar afirmaciones de hechos o apreciaciones opinables, llenan de vergenza e indignacin por sus contenidos clasistas y racistas, y por la supina ignorancia que revelan.

Por estos motivos es que, en el transcurso las semanas pasadas, Cristina Kirchner tom la decisin poltica de revitalizar la labor del Observatorio de la Discriminacin en Radio y Televisin para que, segn ella misma lo sostuvo, todos tengamos la libertad de poder escuchar a todas las voces, a todos los relatos, y que adems lo hagamos en un marco de democratizacin profunda y de rechazo a toda forma discriminatoria.

Observacin y censura meditica

En noviembre de 2006 se fund, en la Repblica Argentina, el Observatorio de la Discriminacin en Radio y Televisin que est conformado por integrantes del Comit Federal de Radiodifusin, del Consejo Nacional de la Mujer, y del Instituto Nacional contra la Discriminacin, la Xenofobia y el Racismo. Este organismo pblico tiene, entre otras, las tareas de analizar los contenidos de las emisiones de radio y televisin que pudieran ser discriminatorios; velar por el respeto a la diversidad en consonancia con el principio de igualdad respecto a todas las personas; y promover el desarrollo y la implementacin de cdigos ticos dentro del mbito de la comunicacin social a travs de los cuales se evite cualquier tipo de discriminacin.

Ahora bien, una vez finalizado el conflicto agrario Cristina Kirchner se reuni con los actuales miembros del Observatorio, y con los integrantes del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, no para renegar contra la libertad de opinin, segn lo plante la presidenta argentina, sino con el propsito de reflexionar sobre quienes son los titulares de los derechos de la informacin y la libertad de prensa, si son los grandes medios de comunicacin o los ciudadanos, que merecen que todos los relatos que una sociedad tiene acerca de sus acontecimientos sean difundidos con la misma intensidad, de la misma manera.

Por su parte, el actual vicepresidente de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Damin Loretti, sostuvo que en el trabajo del Observatorio no hay censura, se trata slo de mecanismos de seguimiento para evitar que se vulneren los principio y garantas de los Tratados Internacionales como tambin Declaraciones y Principios de la Libertad de Expresin.

En contraposicin a las opiniones anteriormente mencionadas son muchos los analistas que sostienen que, detrs del intento del gobierno argentino de optimizar la labor del Observatorio, existe un latente tentativa de amordazar a los periodistas disidentes de la gestin de Cristina Kirchner.

En este sentido se expres la Sociedad Interamericana de Prensa, la cual plante que el gobierno argentino debera dejar de lado buscar mtodos sutiles de control sobre los medios a travs de observatorios; el Foro de Periodismo Argentino, que expuso su preocupacin sobre la presencia gubernamental en este instrumento con la potencial amenaza de que desde all se presione o intente calificar o censurar a aquellos medios o periodistas que no reflejen lo que el Gobierno pretende; y la Asociacin de Entidades Periodsticas Argentinas, que seal que el Observatorio constituye un instrumento que bajo el eufemstico objetivo de la diversidad, apunta a controlar la tarea informativa desde diversos organismos del Estado, algunos con poder punitivo como el Comit Federal de Radiodifusin.

Vigilancia y manipulacin informativa

Muchos especialistas en medios de comunicacin consideran que Cristina Kirchner no se encuentra realmente interesada en que se produzca, en el pas que ella preside, una democratizacin meditica ya que de manera manifiesta -o latente- apoya la gestin de los medios pblicos argentinos que, en no pocas ocasiones, desinforman a la poblacin de su pas emitiendo noticias tendenciosas siempre a favor, claro esta, del gobierno nacional argentino.

En efecto, no son pocos quienes creen que el Canal Siete, que es un medio televisivo estatal que tiene cobertura nacional, en los ltimos aos se ha transformado en un rgano oficial de difusin de la familia Kirchner ya que, en gran parte de su programacin, difunde no solo los discursos que brinda Cristina Kirchner, sino que tambin emite en directo los actos en los que participa el ex presidente argentino Nstor Kirchner y, como si esto fuera poco, tambin le brinda un importante espacio a las manifestaciones contra los medios opositores que encabeza el hijo de Cristina y Nstor, Mximo Kichner, a travs de su agrupacin La Cmpora.

As mismo, y en relacin directa con la cobertura meditica del conflicto agrario que tanto disgust a la presidenta argentina, el Canal Siete fue uno de los pocos medios que escasamente cubri la multitudinaria marcha que se realiz el pasado 25 de marzo, en la Ciudad de Buenos Aires, en favor de los productores agrarios y en contra de las polticas gubernamentales que pone en marcha Cristina Kirchner.

Por su parte, la manifestacin mencionada anteriormente tampoco fue cubierta por la Agencia Nacional de Noticias de la Repblica Argentina -TELAM-, motivo por el cual los trabajadores de dicha institucin dieron a conocer un comunicado en el que plantearon que El 90% de los periodistas de Tlam est en contra de estas prcticas que avasallan el derecho de los abonados, ofenden al intelecto humano y mancillan a la profesin, y el nico logro real que consiguen es una permanente prdida de la credibilidad.

Y, por ltimo, tambin debe ser mencionado que en algunos casos resulta escandalosa la arbitraria forma en la que el gobierno argentino distribuye en los medios de su pas la propaganda oficial ya que, segn algunas denuncias judiciales recientes, la misma es repartida entre los grupos mediticos que muestran afinidad con la gestin de Cristina Kirchner y, por el contrario, se les quita a aquellos medios que tienen la osada de disentir con la presidenta argentina.

En resumen, y teniendo en cuenta la oscilante manera en la que el gobierno de Cristina Kirchner se relaciona con los medios de su pas, son muchos los analistas polticos que sostienen que en la Repblica Argentina, tal como lo plante el Episcopado Latinoamericano el ao pasado en relacin a algunos gobiernos latinoamericanos, existe un acelerado avance de diversas formas de regresin autoritaria por va democrtica que en ciertas ocasiones derivan en regmenes de corte neopopulista. Esto indica que no basta una democracia puramente formal, fundada en la limpieza de los procedimientos electorales, sino que es necesaria una democracia participativa y basada en la promocin y respeto de los derechos humanos -entre los que se encuentra la libertad de expresin- Una democracia sin valores, como los mencionados, se vuelve fcilmente una dictadura y termina traicionando al pueblo.

- Daniel E. Benadava es psiclogo.


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