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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-04-2008

Crisis alimentaria global
El hambre invade Hait y el mundo

Stephen Lendman
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez



Los consumidores de los pases ricos estn sintiendo ya la crisis en los supermercados, pero los pueblos ms empobrecidos del mundo estn murindose de hambre. La causa de esta situacin son los precios al alza de los alimentos, que estn provocando disturbios por todo el mundo; as est ocurriendo en Mexico, Indonesia, Yemen, Filipinas, Camboya, Marruecos, Senegal, Uzbekistn, Guinea, Mauritania, Egipto, Camern, Bangladesh, Burkina Fasso, Costa de Marfil, Per, Bolivia y Hait. Este ltimo pas, que una vez fue casi autosuficiente en sus necesidades alimentarias, ha pasado ahora a depender de las importaciones para su abastecimiento (al igual que otros pases importadores de alimentos), quedando a merced de las empresas agropecuarias.

La escasez de trigo en Per es lo suficientemente grave como para tener al ejrcito haciendo pan a base de harina de patata (una cosecha nativa). En Pakistn, miles de soldados vigilan los camiones que transportan trigo y harina. En Tailandia, los campesinos que cultivan arroz se turnan para mantenerse despiertos por la noche para vigilar sus campos de los ladrones. En los ltimos meses, el precio de las cosechas casi se ha duplicado. Es el alimento bsico de la mitad o ms de la poblacin mundial, pero los precios al alza y el temor a la escasez han movido a algunos de los mayores productores a exportar menos: Tailandia (el mayor exportador del mundo), Vietnam, India, Egipto, Camboya, y otros que probablemente les seguirn, puesto que la produccin mundial va por detrs de la demanda. Los productores de otros granos estn haciendo lo mismo, como Argentina, Kazajstn y China. Cuanto menos se exporte, ms subirn los precios.

Otros factores son los altos precios del petrleo y los costes de transporte, la creciente demanda, la especulacin sobre productos bsicos, las plagas del sureste de Asia, una sequa en Australia que dura ya diez aos, las inundaciones en Bangladesh y otros lugares, una ola de fro en China que se alarga ya 45 das, y otros factores naturales que en mayora han sido manipulados, como el desvo de cosechas para dedicarlas a producir biocombustibles, se han combinado para crear una creciente crisis mundial que se detalla a continuacin. Se produce tambin en un momento en que millones de chinos e indios tienen ingresos ms altos, cambian sus hbitos alimenticios y consumen ms carne, pollo y otros productos crnicos que provocan demandas inmensas de produccin de grano.

A continuacin, expongo una instantnea que apareci el 8 de abril en el Times britnico recogiendo la situacin en algunas zonas de Asia:

Los campesinos filipinos que sean cogidos acaparando arroz se arriesgan a una sentencia de crcel perpetua por sabotaje econmico;

Miles de pasteleros indonesios de pasteles de soja se han puesto en huelga contra la destruccin de sus medios de vida;

Pases que eran autosuficientes en otra poca, como Japn y Corea del Sur, estn reaccionando ferozmente mientras la ratio de reservas de alimentos para consumo se desploma hasta mnimos histricos;

La India no puede exportar ya millones de toneladas de arroz; ahora se ve forzada a dejar una reserva alimentara estratgica especial adems de sus reservas de trigo y arroz;

Tailandia es el mayor productor mundial de arroz; su precio subi un 50% en el pasado mes;

Pases como Filipinas y Sri Lanka se disputan suministros seguros de arroz; esos dos pases y otros estados asiticos estn luchando para enfrentarse a los precios altos y a los suministros insuficientes.

El arroz es el producto bsico de tres mil millones de personas; una tercera parte de ellas sobrevive con menos de 1$ al da y tienen inseguridad alimentaria; eso significa que, sin ayuda, pueden morirse de hambre.

La Organizacin para la Agricultura y la Alimentacin de Naciones Unidas (FAO, en sus siglas en ingls) inform que los costes de los alimentos, a nivel mundial, haban subido casi un 40% en 2007, mientras los granos subieron un 42% y los productos lcteos casi un 80%. El Banco Mundial declar que los precios de los alimentos han subido un 83% desde 2005. Esto ha hecho que 37 pases hayan tenido que hacer frente a crisis alimentarias a partir de diciembre y que, en respuesta a la situacin, 20 impusieran controles sobre los precios.

Tambin est afectando a las agencias de ayuda humanitaria como el Programa Alimentario Mundial de las Naciones Unidas (WFP, en sus siglas en ingls). Debido al alza de los costes de la energa y los alimentos, el 20 de marzo se hizo un llamamiento urgente a los donantes para que contribuyeran a cubrir un vaco de 500 millones de euros en los recursos que les permiten llevar a cabo su trabajo. Desde esa fecha, los precios de los alimentos subieron otro 20% y no hay seales de que vayan a bajar. Para los pobres del mundo, como el pueblo de Hait, la situacin es desesperada, la gente no puede conseguir alimentos, hagan lo que hagan, y muchos se estn muriendo de hambre.

Haiti: El Vivo Ejemplo del Hambre en el Mundo

La crisis haitiana es tan extrema que ha forzado a la gente a comer (no alimentos) galletas de barro (llamadas pica) para aliviar el hambre. Es un desesperado remedio haitiano hecho de barro seco amarillo que proviene de la meseta central del pas para aquellos que pueden permitrselo. No es gratis. En los atestados suburbios de Ciudad del Sol, la gente usa una mezcla de barro, sal y grasa vegetal como comida normal, y eso es todo lo que se pueden permitir. Un periodista de AP en Puerto Prncipe lo prob. Dijo que tena una consistencia suave, pero la mezcla se deshaca fuera de la boca tan pronto se tocaba con la lengua. Despus, y durante horas, persisti un desagradable sabor a tierra. Mucho peor es cmo afecta a la salud humana. Una dieta de galletas de barro causa desnutricin severa, dolor intestinal y otros efectos dainos por toxinas potencialmente mortales y parsitos.

Otro problema es el coste. Ese llena-estmagos no es gratis. Los haitianos tienen que comprarlo, y los precios de la arcilla comestible no paran de subir, casi 1,5$ el pasado ao. Ahora cuesta alrededor de 5$ hacer 100 galletas (unos 5 cntimos cada una), lo que es ms barato que la comida, pero muchos haitianos ni siquiera pueden permitirse eso. Veamos su situacin:

El 80% de los haitianos estn empobrecidos en el pas ms pobre del hemisferio y uno de los ms pobres del mundo;

El desempleo rampante, las dos terceras partes, o ms, de los trabajadores tienen tan slo trabajos espordicos;

Los que tienen empleo, ganan de 11 a 12 cntimos la hora; el salario mnimo oficial del pas es de 1,80$ al da, pero las cifras del FMI muestran que el 55% de los haitianos reciben slo 44 cntimos al da, una cifra con la que resulta imposible vivir.

As es cmo viven los haitianos pobres. Tienen familias amplias, viven en chabolas de cartn y hojalata, no hay agua corriente y muy poca o ninguna electricidad, y la vida dentro y alrededor es horrible. Las sbanas estn atestadas de moscas, no hay saneamiento y en el exterior la basura se extiende por doquier. Los nios estn siempre hambrientos, nunca hay suficiente comida, a menudo slo hacen una nica comida al da, las enfermedades son el pan de cada da, las expectativas de vida son muy bajas y han de soportar a los supuestos pacificadores Cascos Azules y la violencia de las bandas que asolan comunidades como la Ciudad del Sol de Puerto Prncipe.

Ahora, ante la crisis alimentaria, los haitianos han salido a la calle a protestar porque el pasado ao se haban triplicado los precios de los artculos de primera necesidad, y tienen un presidente, un primer ministro y un gobierno que no hacen prcticamente nada para remediarlo. Durante das, se les vio por todas partes, por todo el pas, y eran miles. Protestaron en Puerto Prncipe, llevando platos vacos para expresar su espantosa situacin, rompieron las ventanas de edificios y coches, asaltaron las tiendas, buscaron comida, intentaron asaltar el palacio presidencial, gritaron tenemos hambre y exigieron la dimisin del Presidente Ren Preval.

Los Cascos Azules de Naciones Unidas (MINUSTAH) respondieron cruelmente de la forma que lo hacen siempre contra las manifestaciones pacficas o de protesta. Dispararon y mataron al menos a cinco haitianos (algunas informaciones dicen que fueron ms), hirieron a muchos otros y eso slo en el centro de Puerto Prncipe.

En Les Cayes (la tercera ciudad ms grande de Hait), en el suroeste, los manifestantes asaltaron e intentaron incendiar las oficiales de la MINUSTAH local. Otros hicieron barricadas en las calles, buscaron comida y gritaron Fin al alto coste de la vida. Protestas similares se sucedieron por todo el pas:

En las ciudad del norte como Cap-Haitien y Gonaives;

Jacmel en el sur;

Jeremie en el suroeste, donde se inform al menos de dos muertes; y

En ciudades ms pequeas como Petit Goave, Miragoane, Aqun, Cavaillon, Sant-Jean du Sud, Leogane, Vialet, Anse-a-Veau y Simon.

Es algo ya familiar en Hait. La rabia ante la injusticia se va incubando y explota sacando a los haitianos en masa a la calle contra condiciones intolerables de vida que se han ido agravando por una ocupacin represiva y odiada de Naciones Unidas. Estn all para proteger los privilegios, no para asegurar la paz. Fue la primera vez que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas autoriz a unos supuestos mantenedores de la paz a reforzar un golpe de estado contra un presidente democrticamente elegido (por una mayora del 92%).

El actual presidente de Hait no puede hacer frente a la situacin y su actuacin ha ido paralela al estado de las cosas. Desde su reeleccin en febrero de 2006, ha sido totalmente ineficaz, no ha hecho nada para aliviar la crisis actual, en vez de ponerse a trabajar para intentarlo lo que hizo fue dar rdenes para que se acabara con las protestas, y as es cmo el 9 de abril se dirigi a la poblacin por televisin en un discurso vergonzoso: Las manifestaciones y la destruccin no van a conseguir que bajen los precios ni que se resuelvan los problemas del pas. Muy al contrario, eso puede hacer que crezca la miseria y que la inversin huya del el pas, por supuesto que eso no ayuda en nada a la mayora de los haitianos y Preval lo sabe.

Despus de una semana de protestas, sigui una calma inestable, pero las cosas pueden estallar de nuevo en cualquier momento porque las medidas implementadas han sido mnimas. De forma desdeosa, el primer ministro de Preval, Jacques Edouard Alexis, culp del problema a las fuerzas globales y al alto coste del petrleo diciendo que no haba soluciones inmediatas y dando el caso por cerrado. Tambin afirm que las protestas estaban manipuladas por provocadores, incluidos enfadados traficantes de drogas que reaccionaban ante un supuesto cierre de uno de de sus puntos de transporte.

Alexis est ya fuera y las elites debaten sobre quin le va a reemplazar, mientras, los haitianos se mueren de hambre, el FMI sigue llevndose un milln de dlares a la semana en impuestos exigidos a los ricos, y slo pases como Cuba (mediante la formacin de haitianos en medicina) y Venezuela (donando dinero, petrleo barato y unas 600 toneladas de ayuda alimentaria enviada el 13 de abril, ms de la cantidad informada al principio) parecen preocuparse. Chavez se preocupa por toda Latinoamrica y el pasado ao don unos 8.800 millones de dlares de ayuda, cuatro veces la suma de EEUU proporciona a la regin.

Por su parte, el Banco Mundial planea enviar 10 patticos millones de dlares de ayuda de emergencia para un pas en el que alrededor de ocho millones de personas de mueren de hambre. Tambin planea duplicar hasta 800 millones de dlares sus prstamos agrcolas a frica para el prximo ao, y con eso lo nico que conseguir ser que una mala situacin empeore. Ir destinado a naciones gravemente endeudadas, incapaces, como consecuencia, de proporcionar alimentos a su pueblo; pero la poltica del Banco Mundial siempre va en la direccin contraria a lo que esos pases necesitan.

El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hizo simplemente una declaracin formal sobre la crisis y su gravedad, y fue tan frustrante como Alexis, no ofreci ninguna ayuda significativa, es un tipo tan indiferente como los funcionarios del Banco Mundial, que nunca olvida que sus jefes estn en Washington. En vez de hacer su labor para ayudar, apel a los dirigentes de Hait a que restauraran la estabilidad porque la seguridad del pas estaba amenazada. Los pueblos pobres que se mueren de hambre no son su problema. Que coman galletas de barro!

Esa es tambin, al parecer, la solucin de Ren Preval. Tardamente (el 12 de abril), anunci un plan para hacer que el precio del arroz bajara un 15%. Eso no va a ayudar en nada a solucionar la crisis, y Reuters (15 de abril) inform que los vendedores exigen precios ms altos an para las mercancas que tienen almacenadas. Eso provoc nuevos disturbios en las calles, que los haitianos sigan murindose de hambre y que los funcionarios gubernamentales brillen por su ausencia a la hora de hacer la ms mnima declaracin.

El nuevo libro de Raj Patel explica bien el estado de cosas actual. Se titula Stuffed and Starved: The Hidden Battle for the World Food System. En una declaracin efectuada el 14 de abril, dijo: Lo que est sucediendo en Hait es un presagio para el resto del mundo desarrollado. Hait es el vivo retrato de una economa que liberaliz su agricultura y liquid las redes de proteccin social para los pobres. Las condiciones que crean los disturbios como consecuencia del problema alimentario son dos:

Los precios desorbitados y las polticas modernas de desarrollo (tarifas, subsidios a las corporaciones, polticas de reserva de grano) hacen que millones y millones de seres no puedan acceder a los alimentos; y

Entonces se producen disturbios cuando no hay otra forma de conseguir que los poderosos escuchen Seguirn apareciendo cada vez con mayor frecuencia hasta que los gobiernos se den cuenta que la comida no es un mero artculo, es un derecho humano.

El Hambre Mundial Un Problema Cada Vez Ms Grave Para Todas las Naciones

La situacin es tan grave que las protestas pueden estallar por doquier y en cualquier momento, y los pases ricos, incluidos los EEUU, no estn inmunizados. La pobreza en el pas ms rico del mundo crece y organizaciones como el Economic Policy Research (CEPR) y el Economic Policy Institute (EPI) as lo documentan. Estn informando de la existencia de unas clases marginadas (cada vez ms numerosas), alrededor de 37 millones de personas con salarios miserables, y aseguran que las estadsticas oficiales subestiman el problema. Indican que se est abriendo un abismo sin precedentes entre ricos y pobres, una clase media agonizante y cada vez ms millones de seres inmersos en la extrema pobreza.

Afecta tambin a los desempleados en tiempos de depresin econmica, pero los datos oficiales del gobierno ocultan hasta qu extremo. Si los clculos sobre el empleo se hicieran como se instituy originariamente, la tasa real estara alrededor del 13% en lugar de la cifra del 5,1% del Departamento de Trabajo. Lo mismo ocurre con la inflacin que, a nivel macroeconmico, est alrededor del 12% en vez del oficial 4%, cifra totalmente absurda.

En condiciones de especial dureza, el sntoma ms claro es que el hambre aumenta, y la actual inflacin alimentaria amenaza con una espiral que va a escapar de todo control si no se hace nada para remediarla. Es la ms alta en dcadas, con el ao 2007 sealando lo que se nos viene encima: los huevos subieron un 25%; la leche un 17%; el arroz, el pan y la pasta un 12%, y vayan y miren los precios que seala la Junta de Comercio de Chicago (CBOT, en sus siglas en ingls):

Los precios de los granos y la soja estn en niveles nunca vistos;

El trigo est todo el tiempo por encima de los 12$ el celemn (*), con pocas perspectivas de que deje de subir a pesar de una disminucin temporal en los precios; el Departamento de Agricultura de EEUU prev que las reservas globales de trigo de este ao caern hasta una cifra de hace 30 aos, por debajo de 109,7 millones de toneladas mtricas; USDA tambin proyect que las reservas de trigo estadounidenses al ao a finales de 2008 seran de 272 millones de celemines, el nivel ms bajo desde 1948;

El maz y la soja estn tambin a nivel de record; la soja est a 15$ un celemn; los precios del maz se dispararon hasta los 6$ el celemn, mientras la demanda de esta y otras cosechas se disparan a pesar de que los granjeros estadounidenses han plantado todo lo que han podido para aprovechar los altos precios.

Una demanda creciente, un dlar dbil, pero tambin hay otros muchos factores responsables de la situacin: el aumento en el uso de maz para la produccin de etanol ha hecho que los granjeros dediquen una gran parte de la extensin de sus tierras a otro tipo de cosechas a fin de plantar ms de lo que ms se demanda. El 43% de la produccin de maz se dedica a alimentar el ganado, pero alrededor un quinta parte va a los biocombustibles, segn la Asociacin Nacional de Productores de Maz (NCGA, en sus siglas en ingls). Otras estimaciones llegan al 25-30%, comparado con el 14% de hace dos aos, y la NCGA estima que una tercera parte de la cosecha de 2009 ir para producir etanol, no comida. Esto est disparando la inflacin alimentaria mundial y estadounidense y las previsiones a cinco aos vista es que los aumentos sern an ms altos.

En los pases ms pobres del mundo, la gente se muere de hambre y aqu [EEUU] no se para de hablar de vales de comida, con unas previsiones sin precedentes: este ao, 28 millones de estadounidenses van a necesitarlos, a la vez que aumenta el desempleo en una economa debilitada. Sin embargo, muchos millones en situacin precaria no tienen la cobertura de unos servicios sociales que, adems, cuentan con presupuestos mnimos a causa de las guerras y la bajada de impuestos a los ricos, haciendo que la gente pobre se hunda en casa. Una familia de cuatro miembros slo tiene ahora derecho a subsidios si sus ingresos mensuales son de 1.721$ al mes, o 20.652$ al ao (o por debajo). Incluso en esos casos, consigue los mismos 542 dlares al mes que reciban los perceptores en 1996 para cubrir los mucho ms altos precios actuales, lo que significa alrededor de un 1$ por persona y comida y bajando.

Ese es el dilema que debe afrontar el Programa Alimentario Mundial de las Naciones Unidas (WFP, en sus siglas en ingls) en un momento en que las donaciones que le llegan son insuficientes. Su Directora Ejecutiva, Josette Sheeran, dijo: Nuestra capacidad para llegar a la gente disminuye a la vez que las necesidad aumentan Estamos viendo una nueva cara del hambre en gente que no puede permitirse comprar comida Las situaciones que anteriormente no eran urgentes son ahora desesperadas. Las necesidades de financiacin del WFP siguen aumentando. Se estima que alcanzan los 3,5 mil millones de dlares, que seguirn creciendo, y son para proyectos aprobados para alimentar a 73 millones de personas en 78 pases en todo el mundo. El WFP prev unas necesidades potenciales mucho ms altas para emergencias imprevistas y para la cada vez mayor cantidad de personas en situacin de necesidad.

La suma que la gente (que no es pobre) de los pases ricos dedica a los alimentos supone el 10% de su consumo. En otros, como en China, es de alrededor de un 30%, pero en frica Subsahariana y en los pases pobres de Latinoamrica y Asia es de alrededor del 60% (o incluso el 80%) y siguen aumentando. Significa que la ayuda alimentaria es vital y que sin ella la gente se morir de hambre. Pero mientras los precios de los alimentos suben, los ingresos disponibles (cuando ms necesarios eran) caen porque no se dispone de suficiente dinero y hay muy pocos donantes ofreciendo ayuda.

Las agencias que podran hacer algo estn haciendo menos de lo que debieran y algunas, como USAID, estn diciendo que van a cortar el volumen de la ayuda alimentaria que proporcionan, pero no quieren decir por qu. Su misin es ayudar a los ricos, no a los pobres, como se afirma en su pgina en Internet: Como agencia gubernamental de EEUU, recibe sus directrices polticas exteriores de la Secretara de Estado y su misin es cuidar de los intereses polticos exteriores de EEUU en las reas de crecimiento econmico, agricultura y comercio Eso deja fuera a los pobres.

Oxfam se preocupa de lo que USAID ignora. Se hicieron llamamientos a los donantes y gobiernos a acciones inmediatas para proteger a los pobres del mundo contra la subida de los precios de los alimentos. Un portavoz dijo: La incertidumbre econmica mundial, los altos precios de los alimentos, la sequa (y otros factores), todos unidos, lanzan una seria amenaza a los ms vulnerables. En otra declaracin aada: En el futuro, cada vez habr ms gente teniendo que enfrentar carencias alimentarias. Debido al aumento de los precios de los alimentos, tenemos que pensar en su impacto sobre los pobres del mundo, que estn gastando en comida hasta el 80% de sus ingresos.

El Relator Especial para el Derecho a los Alimentos de Naciones Unidas, Jean Ziegler, expres tambin su alarma. En comentarios al diario francs Liberacin, dijo: Nos encaminamos hacia un perodo muy largo de motines, conflictos y olas de incontrolable inestabilidad regional marcados por la desesperacin de las poblaciones ms vulnerables. Seal que incluso en circunstancias normales el hambre invade el mundo y cada cinco segundos se lleva la vida de un nio menor de diez aos. Debido a la crisis actual, nos enfrentamos ahora a una masacre inminente.

Adems de los factores habituales citados, es vital preguntarse por qu, pero no esperen que se lo explique Lula de Brasil. La produccin de biofuel es la principal culpable pero, segn l, no es as. Brasil es uno de los productores de biofuel ms importantes. El pasado ao firm un Pacto del Etanol de Investigacin y Desarrollo con Washington para desarrollar las tecnologas de prxima generacin para seguir aumentando la produccin.

El 16 de abril, en un informacin de Reuters, el antiguo dirigente sindical se manifest de forma desdeosa sobre la actual crisis y rechaz las crticas de que los biofuel tuvieran la culpa. A pesar de las protestas en Brasil y en todo el mundo, dijo a los periodistas: No me digan que la comida es cara a causa del biodiesel. Es cara porque la situacin econmica de los pueblos ha mejorado y quieren comer ms. Eso es verdad en algunas zonas de la China y la India, pero no en la mayora de pases donde los ingresos no han mantenido el ritmo de la inflacin.

Biocombustibles El Azote de Nuestra poca

La idea de obtener fuel combustible de las materias orgnicas ha estado dando vueltas en la mente de algunos desde la poca de los primeros coches, pero slo recientemente ha empezado a considerarse en serio. Como se fabrican a partir de plantas o subproductos animales (renovables), los bio o agrocombustibles se han vendido (falsamente) como una solucin a la cada vez mayor escasez de energa con un supuesto inmenso beneficio aadido, con la insensata idea de que son limpias y verdes sin todas esas cuestiones molestas relacionadas con los combustibles fsiles.

El biofuel es un trmino general para describir todos los combustibles de materia orgnica. Las dos clases ms comunes son el bioetanol, como sustituto de la gasolina, y el biodiesel, que sirve para el mismo propsito que ese tipo de combustible.

El bioetanol se produce a partir de cultivos ricos en azcar, como el maz, el trigo y la caa de azcar. La mayora de los coches pueden quemar un combustible del petrleo mezclado hasta con un 10% de bioetanol sin necesitar hacer modificaciones en su motor. Algunos coches, de modelos ms recientes, pueden correr con bioetanol puro.

El biodiesel se produce a partir de una variedad de aceites vegetales, como la soja, la palma y la colza, ms grasas animales. Este fuel puede reemplazar al diesel regular sin modificar los motores.

El etanol de celulosa es otra variedad y se hace a partir de la fibra descompuesta de las hierbas o de otras clases de plantas. Los biofuel de todos los tipos son renovables ya que los cultivos crecen en temporada, son cosechados y replantados para obtener nuevas producciones una y otra vez.

En el discurso de George Bush de 2007 sobre el Estado de la Unin anunci: Es de inters vital para nosotros que diversifiquemos los suministros energticos de EEUU, por lo que debemos continuar invirtiendo en nuevos mtodos para producir etanol y reducir en un 20% el uso de la gasolina en EEUU en los prximos aos. Para lograrlo, debemos fijarnos el objetivo de conseguir 35 mil millones de galones de fuel renovable y alternativo en 2017 para reducir nuestra dependencia del petrleo extranjero.

Anteriormente, el Congreso aprob el Acta para la Poltica Energtica de 2005 que estableca un mandato para aumentar la produccin de fuel y etanol hasta cuatro mil millones de galones en 2006 y hasta 7.500 millones para 2012. El ao pasado se alcanzaron ya los 6.500 millones de barriles y se va camino de lograr los 9.000 millones este ao.

El Acta por la Seguridad e Independencia de la Energa impuls el esquema de la administracin Bush con multitud de subsidios al sector agrcola. Su versin final fue aprobada sin problemas en diciembre por las dos Cmaras, y George Bush lo hizo oficial el 19 de diciembre. Subi las previsiones de 2005 con uno de sus llamamientos a producir 36.000 millones de galones de fuel renovables en 2022 para reemplazar el 15% de su equivalente en petrleo. Eso supone aumentar casi en cinco veces los niveles actuales, y pueden fijarse nuevos objetivos mientras sigan subiendo los precios del petrleo (que el 21 de abril alcanzaron los 117$ por barril) para justificar alternativas ms baratas, y algunos de la comunidad del medio ambiente proclaman que los biofuel son menos dainos para el medio ambiente.

Sigan aplaudiendo, pero abran los ojos a la realidad. Al consideran todos los efectos que supone producirlos, se ve, en dos palabras: que los combustibles orgnicos destrozan las selvas tropicales, reducen las reservas acuferas, exterminan las especies e incrementan las emisiones invernadero. Al menos eso es lo que el Science Magazine dice en su nmero ms reciente. Revisaba estudios que haban examinado cmo la destruccin de ecosistemas naturales (tales como las selvas tropicales y las praderas sudamericanas) no slo libera gases invernadero cuando se queman y se aran sino que tambin priva al planeta de esponjas naturales que absorben las emisiones de carbn. La tierra cultivable absorbe mucho menos carbn que las selvas tropicales, y tambin absorbe menos el monte que las reemplaza.

El cientfico de Nature Conservancy, Joseph Fargione (principal autor de un estudio), conclua que la aniquilacin de las praderas, a causa del fuel fabricado anualmente a partir de esa tierra, libera 93 veces una cantidad de gases invernaderos que podran haberse evitado. Para los cientficos y otras personas preocupadas por el calentamiento global, la investigacin descubra que la produccin de biofuel exacerba ese problema y por tanto hay que reconsiderarla. Otros no estn de acuerdo y, de momento, contina la tendencia en Europa y EEUU, fijndose ambiciosos objetivos que prestan poca atencin a las consecuencias que prefieren ignorar.

Eric Holt-Gimenez, director ejecutivo del Food Frist/Institute for Food and Development Policy, s concede mucha atencin al tema y escribi sobre l en un artculo publicado el pasado junio por la Agencia Latinoamericana de Informacin (ALAI) que fue ampliamente distribuido con posterioridad. Su ttulo era: Biocombustibles: Los Cinco Mitos de la transicin a los Agrocombustibles. Como l seala: Es necesario deshacer todo el equipaje mtico de los agrocombustibles de transicin:

1. Los agrocombustibles no son limpios ni verdes. Como se dijo antes, producen muchsimas ms emisiones de gases invernadero que las que ahorran y tambin requieren grandes cantidades de fertilizantes a base de petrleo, que contaminan an ms.

2. La produccin de agrocombustibles destruir inmensas extensiones de bosques en pases como Brasil, donde est bien documentada la colosal devastacin de la Selva del Amazonas, que sigue actualmente aumentando a una velocidad de 325.000 hectreas al ao. En Indonesia, para 2020, las plantaciones de aceite de palma para biodiesel seguirn siendo la causa principal de prdida de bosques en un pas que tiene una de las tasas de deforestacin ms altas del mundo.

3. Los agrocombustibles destruirn el desarrollo rural. Los pequeos campesinos se vern obligados a dejar sus tierras y lo mismo les ocurrir a otros miles en comunidades que tendrn que hacer sitio a las Grandes del Petrleo, a los negocios y tecnologa agropecuarios, que llegarn y se apoderarn de inmensos beneficios destinados a los multimillonarios.

4. Los agrocombustibles aumentan el hambre. Los pobres son siempre los que peor parados salen, el tpico est ya expuesto arriba, y Holt-Gimenez cita otra previsin. El International Food Poilcy Research Institute estima que los precios de los productos alimentarios de primera necesidad aumentarn de un 30 a un 33% en 2010, pero esa cifra se ha quedado ya obsoleta al considerar los datos actuales. El FPRI ve tambin un continuo aumento hasta 2020 de entre el 26 al 135%, que ser catastrfico para los pobres del mundo que no pueden permitirse ya pagar los precios actuales y que no tienen posibilidades de aumentar sus ingresos ms que de forma marginal, en caso de tener alguna posibilidad.

5. Unos agrocombustibles mejores, de segunda generacin, no es algo que est a la vuelta de la esquina. Aunque se nos trata de vender que son respetuosos con el medio ambiente y que los rboles y el Panicum virgatum (una especie de hierba alta de pradera de estacin clida que crece en el centro de Estados Unidos) crecen deprisa. Holt-Gimenez denomina a ese argumento de cebo y juego de trileros alrededor de la Panicum virgatum creado para sustentar la hiptesis de la produccin de primera generacin ahora en marcha. Los problemas ambientales son los mismos y se vern an ms inmensamente agravados por las plantaciones de cosechas extensivas de GMO (**).

Holt-Gimenez considera los agrocombustibles como un caballo de Troya gentico que est permitiendo que gigantes del negocio agropecuario como Monsanto colonicen a la vez nuestro fuel y nuestro sistema alimentario, que apenas sirven para contrarrestar la creciente demanda de petrleo, que se llevan inmensos beneficios de ese plan, que lo consiguen a expensas de los contribuyentes, que es exactamente lo que est sucediendo tambin con las Grandes del Petrleo en ese aspecto, como modo de diversificar mediante mayores inversiones en biofuel. Ms sobre esto a continuacin.

El Fantasma de Henry Kissinger

Kissinger hizo en 1970 un comentario escalofriante que explica bastante lo que est sucediendo ahora: Controla el petrleo y controlars las naciones; controla los alimentos y controlars a los pueblos. Combnalo con un incontestable poder militar y lo controlars todo, dijo tambin, probablemente, Kissinger.

Dijo mucho ms en su memorando clasificado de 1974 sobre un proyecto secreto denominado National Security Study Memorandum 200 (NSSM 200) sobre un plan de accin para la poblacin mundial en aras a conseguir un drstico control de la poblacin global. Quera reducirla en cientos de millones, utilizando los alimentos como arma, y reorganizando de forma total el mercado global de alimentos para conseguir la destruccin de granjas familiares y su reemplazo por fbricas (dirigidas por el negocio agropecuario). Esto ha estado llevndose a cabo durante dcadas, apoyado desde enero de 1995 por la fuerza del WTO, y caracterizado ahora por inmensos gigantes agropecuarios con monstruosos poderes integrados verticalmente que controlan todos los aspectos de los alimentos que comemos, desde los laboratorios de investigacin a las plantaciones al procesamiento a los supermercados y a otros aspectos alimentarios en los mercados de todo el mundo.

Pero hay ms an y es peor. Hoy en da, cinco gigantes del negocio agropecuario, con muy poca fanfarria y enorme respaldo gubernamental, hacen planes a lo grande a costa nuestra: controlar los suministros de alimentos mundiales mediante la manipulacin gentica de los biocombustibles como parte de un esquema ms amplio.

Al desviar cosechas para el fuel, los precios se han disparado y cinco gigantes del Agro biotecnolgico se estn aprovechando de ello: Monsanto, DuPont, Dow Agrisciences, Sygenta y Bayer CropScience AG. Su solucin: convertir todas las cosechas en GMO, vendindolas como medio para incrementar la produccin y reducir costes, y proclamando que esa es la solucin al alza de precios y al hambre del mundo.

En realidad, el poder agropecuario aumenta los precios, controla la produccin para mantenerla alta y el principal objetivo detrs de la actual situacin es la conversin de las tierras de labranza en fbricas de biocombustibles. Produciendo menos para alimentacin y aumentando la demanda mundial de alimentos, los precios suben y la rampante especulacin de artculos bsicos de consumo exacerba el problema con comerciantes encantados de poder sacar inmensos beneficios. Es otro aspecto del esquema de transferencia de la riqueza desde hace dcadas: de la mayora mundial a una elite de unos pocos. Mientras la tendencia contine, su momentum es auto-sostenible y funciona porque los gobiernos lo apoyan. Subvencionan el problema, suavizan las normativas, dejan libertad absoluta a las empresas y sostienen que los mercados funcionan mejor dejndoles a su aire.

Como se mencion antes, alrededor del 43% de la produccin del maz estadounidense se destina a la alimentacin del ganado, pero cada vez se destinan cantidades mayores a los combustibles: en estos momentos, posiblemente, el 25-30% de la produccin, comparado con el 14% de hace dos aos; desde 2001 ha supuesto una subida del 300%. El total excede actualmente de lo que se destina a la exportacin y no parece que la tendencia vaya a disminuir. El resultado, por supuesto, es que las reservas de grano mundiales disminuyen, los precios se disparan, millones de personas se mueren de hambre, los gobiernos lo permiten y son slo los primeros captulos de una horrenda tendencia a largo plazo: transformar radicalmente la agricultura de forma que resulte humanamente destructiva de la siguiente forma:

Permitiendo que los negocios agropecuarios y las Grandes del Petrleo la controlen para su beneficio a costa de la salud y bienestar del consumidor;

Convirtindolo todo en genticamente manipulable e infligiendo un gran dao potencial a la salud humana; y

Produciendo cantidades reducidas de cosechas para la alimentacin, desviando cantidades cada vez mayores para combustibles, permitiendo que los precios se disparen, valorando igual los alimentos que el petrleo, poniendo fin a la responsabilidad de los gobiernos sobre la seguridad alimentara y tolerando lo impensable: que se ponga en peligro la vida de cientos de millones de pobres de todo el mundo, permitiendo que se mueran de hambre con tal de conseguir ms beneficios.

Ese es el maravillo mundo neoliberal que los estrategas tienen en mente. Se sienten a gusto con sus planes, de los que apenas les desvan las angustias econmicas actuales. Son bien conscientes de las crecientes protestas mundiales que podran ser inmensamente negativas, pero muy centrados, no obstante, en encontrar vas ms inteligentes para seguir adelante con lo que llevan tanto tiempo preparando y trabajando. Por eso no van a permitir en absoluto que la miseria humana haga peligrar sus grandes beneficios.

Si no quieren cambiar, el pueblo tendr que hacerlo por ellos y, a lo largo de la historia, eso es lo que siempre ha funcionado. Con el tiempo, elevar las protestas cuando las amenazas se incrementen, y puede que esas amenazas sean ya tan graves que nunca hubiramos podido imaginarlas.

Qu mejor momento para un nuevo movimiento social como los del pasado en que eran las fuerzas esenciales para el cambio. El afamado organizador comunitario Saul Alinsky saba muy bien que la forma de golpear al dinero organizado es mediante el pueblo organizado. Y as fue como triunfaron tomando las calles, haciendo huelgas, boicots, desafiando a las autoridades, paralizando empresas, pagando con sus vidas y, en ltima instancia, prevaleciendo al saber que el cambio nunca llega de arriba a abajo. Siempre es desde las races, de abajo a arriba, y que mejor momento para eso que ahora. Es hora ya de que la democracia valga para todos, que no toleremos los destructivos GMO y los esquemas de los biocombustibles, y que Amrica la Bella no siga siendo slo para las elites y nadie ms.

N. de la T.:

(*) Celemn: medida para ridos, equivalente a 4,625 litros

(**) GMO: [organismo genticamente modificado],

Stephen Lendman es investigador asociado del Centro para las Investigaciones sobre Globalizacin. Vive en Chicago y puede contactarse con l en: [email protected];

Su pgina en Internet es: www.sj.lendman.blogspot.com

Enlace con texto original en ingls:

www.global.research.ca/indez.php?context=va&aid=8712



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