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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2008

Efervescencia del racismo

Jesus Gonzlez Pazos
Rebelin




A cualquier persona que interrogramos sobre el racismo nos sealara, con casi total seguridad, hechos ejemplificadores del mismo como el practicado en los EE.UU. contra la poblacin afroamericana, especialmente durante los aos 50 y 60 del siglo XX. Se citara del rgimen de apartheid practicado en Sudfrica por parte de la minora blanca. Saldran otros ejemplos histricos pero, casi todos ellos, con el denominador comn de considerrseles superados, aunque reconociendo la existencia de un racismo latente que se muestra de forma puntual en diferentes expresiones de violencia.

Sin embargo, en los ltimos tiempos sale a la luz un racismo practicado por centurias pero, permanentemente ocultado. Incluso a da de hoy sigue siendo invisibilizado en gran medida. Me refiero al sentido y practicado por importantes altos estratos polticos y econmicos en el continente americano contra los pueblos indgenas y que tiene ahora su punto lgido y ms visible en las actuaciones recientes de la oligarqua blanca boliviana contra la mayoritaria poblacin indgena de ese pas. Durante trescientos aos de colonia espaola ese racismo y marginacin permanente se llev adelante de forma brutal; con el llamado proceso independentista y la proclamacin de la repblica se inicia una fase de casi doscientos aos en los cuales se proclamaba que la marginacin de la mayora indgena haba desaparecido. As se ha tratado de mostrar a travs de diferentes medios y los libros de historia presentan la independencia como la eliminacin del poder colonial y, por lo tanto, el fin de la discriminacin anteriormente practicada. La realidad es ms terca y a poco que se revise esa historia se nos muestra en toda su crueldad. No es hasta la revolucin de 1952 cuando la poblacin indgena en Bolivia, junto con las mujeres, ven reconocidos sus derechos ciudadanos; hasta ese ao incluso pies indgenas no podan pisar la plaza central de La Paz, donde se ubican todava hoy el poder legislativo, el ejecutivo y el religioso catlico. Pero a pesar de ese, y de otros, reconocimientos la situacin de marginacin permaneci viva y se trasluca en el permanente control y acaparamiento de los poderes polticos, sociales y econmicos en manos exclusivas de la minora blanca. Diciembre de 2005 marca el momento de la ruptura de este largo proceso. Las mayoras indgenas y mestizas llevan a la presidencia a uno de los suyos, al lder sindical, de origen aymara Evo Morales. Se rompe con el colonialismo psicolgico que impeda concebir en las mentes indgenas esa posibilidad cierta de que uno de los suyos pudiera ejercer el gobierno del estado-nacin. Y se abran as las puertas para romper definitivamente con toda una sera de medidas, normas y valores explcitos e implcitos y poder realmente desterrar la marginacin y exclusin largamente sufrida. Recientemente se ha celebrado el 60 aniversario de la proclamacin de la Declaracin de Derechos Humanos con grandes discursos, pero todava hoy el racismo es una constante en Bolivia. El ejercicio del poder en manos indgenas ha sacado a la luz el racismo semioculto de la oligarqua econmica. Demcratas e incluyente mientras controlaban los poderes polticos y econmicos, golpistas y racistas cuando han visto peligrar ese control. De esta forma, la hasta ayer tan proclamada defensa a ultranza de la unidad de la patria se transfigura hoy en el intento de secesin del territorio donde la oligarqua boliviana se ha hecho fuerte, a fin de salvar a ste de la indiada y de sus decisiones, las cuales no operan sino en contra de sus intereses econmicos. Y esto se pretende realizar de facto a partir del domingo, da 4 de mayo, en el que se ha convocado unilateralmente un llamado referndum por la autonoma del departamento de Santa Cruz. Referndum declarado ilegal por el Tribunal Electoral y desconocido, pese a los intentos, por parte de Naciones Unidas y la Organizacin de Estados Americanos, as como por la prctica totalidad de instituciones regionales e internacionales. Ello a pesar de que destacados intereses transnacionales operan desde la sombra en su favor, a fin de conseguir la desestabilizacin del actual proceso de transformaciones sociales, polticas, econmicas y culturales de vive Bolivia.

En este proceso insultos escandalosamente racistas incluso al presidente constitucional se han visto acompaados de una campaa de acciones cada da ms agresivas y coercitivas contra los sectores indgenas, las cuales se concretan en los ataques, apaleamientos y atentados fascistas por parte de los grupos de choque (Unin Juvenil Cruceista) de la oligarqua, escondida en instancias como el Comit Cvico, la Prefectura o la Cmara Agropecuaria. Por supuesto, la prctica totalidad de los medios de comunicacin, tambin controlados por ese mismo sector, olvidaron cualquier atisbo de objetividad y se han convertido en un instrumento ms de esas mismas campaas.

Pero la pregunta clarificadora es qu se esconde detrs de este racismo, ya no latente sino, una vez ms, explcitamente ejercido, y del referndum secesionista de Santa Cruz. El fin del ciclo neoliberal ms ortodoxo del continente americano, que aboc a la miseria a ms de la mitad de la poblacin de Bolivia durante los ltimos veinte aos, no es aceptado por esas poderosas minoras. Y ahora los valores democrticos hipcritamente defendidos mientras controlaban el poder, se disuelven como un azucarillo en agua cuando, precisamente a travs de los instrumentos de la defendida democracia representativa, los pueblos indgenas y otros sectores sociales les desalojaron del poder.

Como bien declara la Alianza Social Continental, aquellos que han convocado el referndum son quienes se oponen sistemticamente al programa democrtico llevado adelante por el actual gobierno boliviano. Todo ello en la pretensin de mantener los privilegios disfrutados durante dcadas. Tras el proceso que se ha llevado recientemente se ha alcanzado la definicin de una nueva Constitucin que proclama a Bolivia como un estado plurinacional y democrtico, que defiende la soberana, los recursos naturales y los derechos de los pueblos indgenas. Esto es lo que la oligarqua boliviana no acepta, pretendiendo desencadenar un conflicto que pueda hacer fracasar este proceso, les devuelva el poder poltico y econmico perdido y de nuevo coloque a la indiada en el lugar que estuvieron los ltimos quinientos aos, en servidumbre de quienes todava hoy se consideran raza superior.

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