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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2008

Italia
Porca miseria

Gennaro Carotenuto
Brecha


Se implanta el Parlamento ms derechista de la historia de la repblica y el nuevo alcalde de Roma lleva con orgullo una cruz cltica en el cuello. Para la izquierda italiana empieza la travesa en el desierto. El precio lo pagarn los extranjeros, los jvenes precarios y los que luchan contra la criminalidad organizada.

Silvio Berlusconi y los suyos estn copando todo. Ahora acaban de conquistar la ltima joya de un abril memorable para la derecha italiana: la alcalda de Roma. Desde el martes la capital est en manos de Gianni Alemanno, de 50 aos (de pelo negro en la foto con su oponente Francesco Rutelli). Durante su juventud fue uno de los mximos lderes de la derecha neofascista, con varios hechos violentos y arrestos en su prontuario. En 1994 se reconvirti en seguidor de Alianza Nacional, sector que a su vez se haba reconvertido (o intentaba hacerlo) en una derecha que se proclama liberal-conservadora. Arrib as al Parlamento y a ser ministro entre 2001 y 2006. Pero su llegada al Colle Capitolino, desde donde el alcalde de Roma se puede asomar a un paisaje que abarca los foros imperiales y el Coliseo, es enteramente responsabilidad de la centroizquierda, que suma otro desastre al desastre de las elecciones parlamentarias de hace dos semanas.

La centroizquierda gobern la capital durante los ltimos 15 aos con xito y con asombrosas mayoras. No era fcil perder ya que Walter Veltroni, reelegido triunfalmente hace dos aos con el 61 por ciento de los votos, haba dejado la alcalda para intentar ser jefe de gobierno en las listas del Partido Democrtico (pd). Perdi, y con Roma lo perdi todo. Respetando criterios de cuotas polticas, el pd nombr, sin elecciones internas, a Francesco Rutelli candidato a la alcalda romana por toda la centroizquierda. Con 54 aos Rutelli es el lder de la parte catlica que confluy en el PD y fue predecesor de Veltroni como alcalde de Roma, siendo l tambin derrotado por Berlusconi como lder nacional en las elecciones polticas de 2001. Su imagen es de un burcrata partidario y oportunista, y el hecho fue percibido como una manifestacin evidente de la incapacidad de la izquierda de ofrecer caras nuevas. Lo demostraron los nmeros. En Roma se vot tanto para la ciudad como para la provincia. En el mbito provincial, un organismo con pocos poderes que podra ser abolido en los prximos aos, y que est por debajo de la regin en el enredo administrativo italiano, la centroizquierda gan presentando un candidato nuevo, Nicola Zingaretti*. Rutelli, que en total perdi por siete puntos contra Alemanno, vot diez puntos por debajo de Zingaretti en las mesas electorales correspondientes. Es decir, hubo unos 55 mil romanos que votaron a la izquierda en la provincia pero no aceptaron votar la papeleta de la ciudad, dejando en blanco el voto a la alcalda. Es una clara seal de repudio a la burocracia de un partido recin fundado, el PD, y que consideraba el mantenimiento de la alcalda de Roma como un punto de partida fundamental para mitigar los efectos del fracaso en las elecciones parlamentarias. Tanto es as que en el congreso partidario del otoo boreal podra estar en riesgo incluso el liderazgo interno de Veltroni. La consecuencia es que ahora Roma tiene un alcalde que es todo "ley y orden", que promete mano dura contra los extranjeros y armar a los guardias municipales. Es una pieza ms del puzle que se est componiendo ante los ojos de los italianos: la ocupacin total de las instituciones por parte de la derecha. El martes fue elegido presidente del senado Antonio Schifani, hombre de Berlusconi que es famoso por dos cosas: por comentar en la tev con chistes groseros la actividad o las opiniones de la izquierda, y por haber propuesto una ley (que finalmente fue declarada inconstitucional) que pretenda garantizar la impunidad total a Silvio Berlusconi. El mircoles ha sido el turno de otro ex fascista: Gianfranco Fini fue elegido presidente de la Cmara de diputados. Y ahora le toca al gobierno. Umberto Bossi, el jefe de la derechista y xenfoba Liga Norte, ya declar que "ahora Berlusconi slo debe cumplir con las rdenes". No fanfarronea.

* Nicola Zingaretti, que en el desastre romano fue el nico que logr salvar algo para la centroizquierda, es hermano del actor Luca Zingaretti, conocido por encarnar la versin televisiva del comisario Salvo Montalbano, personaje insignia del escritor siciliano Andrea Camilleri.



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