Portada :: Feminismos :: Feminismos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2008

Cuatro activistas hablan sobre la situacin de las mujeres en İraq, Afganistn y el Kurdistn
Ser mujer en un pas musulmn y ocupado

Sarah Babiker y Hazel Healy
Diagonal


Quin no ha odo teorizar sobre las musulmanas? La escritora iraqu Bahira Abdulatif se revela ante este conjunto inexistente: Quin se atrevera a hablar de mujeres cristianas?

Hablamos con cuatro mujeres que tienen en comn haber nacido en pases de mayora musulmana y en situacin de conflicto. Otras muchas cosas las diferencian. Nos hablan de lo que conocen y de lo que piensan. Bahira Abdulatif, traductora y escritora ; su compatriota, la activista y periodista Imn Jams ; la periodista kurda Zekine Turkeri ; y una integrante de la organizacin feminista afgana Rawa, a quien llamaremos Mehmuda, coinciden en la necesidad de separar religin y Estado. Aunque no parece estar en la agenda de muchos pases musulmanes : prueba de ello es Iraq, con un Gobierno colaboracionista que impone sus propios puntos de vista y actitudes muy reaccionarias (...) a la sociedad iraqu, como denuncia Jamas. Mehmuda zanja la cuestin con sencillez : entiende la religin como algo muy privado. La aplicacin de la shara (ley islmica) como expresin extrema del gobierno de la religin en la vida pblica provoca un rechazo unnime.

La idea de la mujer musulmana como perpetua vctima de los hombres musulmanes, ms que empata genera lstima, y la lstima sin ms nos aleja del respeto. Damos por hecho que las mujeres en los pases de cultura musulmana son inferiores ?, interroga Turkeri. Abdulatif subraya que la lista de derechos que el Islam garantizaba a las mujeres al principio, avanzada respecto a las religiones monotestas precedentes, ha sido mermada a lo largo de los siglos. Abdulatif advierte de que el machismo, un fenmeno humano global, nos lleva a otro tema, el de tergiversar los versos cornicos para mantener la supremaca del hombre sobre la mujer. Turkeri va ms all : todas las religiones discriminan al ser humano y a las mujeres mucho ms. En todo caso apelan a un anlisis ms complejo : la religin es slo un factor. Los problemas de las mujeres en Afganistn son polticos, afirma Mehmuda. Las pautas sociales y tribales () son mucho ms fuertes que las pautas religiosas, dice Abdulatif. Por su parte la periodista kurda apunta a las causas econmicas como vector de discriminacin.

Variables para el anlisis evidentes al abordar la situacin de las mujeres en cualquier otra parte del mundo. Sin embargo cuando se trata de las musulmanas parece que el Islam eclipsara toda coyuntura. Esta incapacidad de anlisis sera, segn Turkeri, un problema al que no escapa nadie : La izquierda europea para algunos asuntos (el Islam, las mujeres musulmanas, los inmigrantes) creo que no sabe qu hacer, algunas veces por no herir (...) huyen de ser claros, directos.

El conflicto

Si las mujeres musulmanas son vctimas indefensas, vamos a salvarlas : era uno de los argumentos auxiliares esgrimidos por aquellos que invadieron Iraq y Afganistn. Pronto se evidencia la falacia de castigar a un pas con la excusa de proteger a sus mujeres : Las fuerzas de ocupacin no diferencian entre hombres, mujeres y nios () cuando bombardean ciudades o cuando arrestan a gente. Hay miles de mujeres en las prisiones iraques sin ningn tipo de procedimiento legal, denuncia Jams y aade : tratan a las iraques como tratan a todo el pueblo iraqu : como enemigas. Mehmuda declara que actualmente : la violencia contra las mujeres es peor que en los tiempos de los talibanes. Ellas son vctimas pero tambin actan : cuando detuvieron a Turkeri junto a una amiga, ambas, muy jvenes, ejercan como periodistas : nos llevaron a la seccin moral de una comisara, donde nos ficharon como prostitutas. En 1994 Mehmuda huy de un Afganistn en guerra civil donde se mataba y violaba a nias y mujeres. Volvi como activista de la mano de Rawa. En 1995, Bahira abandonaba Iraq (y su trabajo en la Universidad de Bagdad) debido a la persecucin de Sadam Hussein, la barbarie resultante de la invasin le ha impedido volver. Recuerda a las mujeres que se quedaron all : Ellas luchan cotidianamente, no solamente para sobrevivir, sino tambin para reivindicar sus derechos. No luchan slo por ellas : Sin el apoyo de las mujeres la resistencia no hubiese llegado hasta donde ha llegado, concluye Jams, ex directora del Centro del Observatorio de la Ocupacin en Bagdad.

En un conflicto las mujeres tambin pueden ser vctimas estratgicas : su humillacin se convierte en un arma de guerra contra sus compaeros, familias o comunidades. En Iraq las fuerzas de la ocupacin y el Gobierno colaboracionista : arrestan a las familias de los combatientes e infligen a sus mujeres torturas y abusos, insultando as su honor, denuncia Jamas. O como afirma Turkeri : Las mujeres no pueden elegir, su destino est ligado al de los hombres. La comunidad da cierta proteccin al individuo, por ello ste tiene que sacrificar parte de su libertad, de su espacio individual a la comunidad. En una sociedad islmica no estars solo ante una situacin difcil, pero el espacio de libertades personales se reduce mucho por el mismo motivo, pondera Abdulatif. Mehmuda reflexiona : parte de nuestra lucha es cambiar a nuestras familias, porque ellas tambin forman parte de la sociedad.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter