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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2008

Escasean alimentos en frica...y en Estados Unidos!!

Rocco Marotta
economaSur






El modelo agroexportador de monocultivo no ha repercutido en beneficio de los medianos y pequeos productores y granjeros en el mundo, cuyos procesos de produccin, necesidades y opiniones han sido desplazadas por las grandes compaas transnacionales alimentarias en la definicin de polticas agrcolas locales. A la crisis alimentaria se suman el alza de precios, el desvo de cultivos hacia la elaboracin de biocombustibles, y los trastornos agrcolas producto del cambio climtico. Con el problema extendindose, la OMC se rene a mediados de mayo buscando encarar el problema.

Toronto.- En 1845 los irlandeses sufrieron la "gran hambruna" y al ao siguiente les toc el turno a los escoceses. La miseria y el hambre fueron causadas por una plaga masiva de "tizn tardo" (Phytophthora infestans) que destruy los plantos de papas, el alimento principal de los pobres en ambos pueblos. Esa fue una temprana advertencia de los riesgos asociados con los monocultivos, que hoy da son la norma del modelo industrial y agroexportador mundial para los cultivos de cereales, oleaginosas y otros granos alimentarios. El aumento en los precios de los alimentos ya provoc miedo al desabastecimiento y hambre en pases ricos; en Estados Unidos, por ejemplo, cadenas comerciales como Wal-Mart y Costco impusieron lmites en la venta de algunos productos como el arroz. El racionamiento apenas empieza.

Esas "grandes hambrunas" llevaron a disturbios y causaron la masiva migracin de irlandeses y escoceses hacia Estados Unidos y Canad, lo que tambin demuestra que cuando el hambre llega, el estmago no espera y los pueblos se rebelan o emigran, como acaba juiciosamente de advertir el director general del Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin (FAO), el senegals Jacques Diouf. Hoy, empero, es ms fcil rebelarse en esos pases pobres que emigrar a los ricos.

Los cultivos de papas fueron introducidos en Europa debido a su mayor rendimiento por hectrea respecto de los cereales, y es en el Viejo Continente donde ms se consume ese tubrculo originario del altiplano peruano y boliviano. Y si la actual crisis alimentaria fuese resultado de una escasez de cereales tendra lgica la propuesta del Centro Internacional de la Papa de Lima, de aumentar la produccin de papas, que ya constituye el tercer cultivo alimentario en el mundo.

Pero la escasez, segn el Banco de Desarrollo de Asia, no es la causa de que haya aumentado 150 por ciento el precio del arroz en Asia, ni la razn principal de esta crisis alimentaria que ya se sufre con relativa gravedad en al menos 33 pases, segn el Banco Mundial, y que se extender a otra treintena ms en las prximas semanas, segn los expertos de instituciones internacionales. La crisis alimentaria no tiene una sola explicacin ni soluciones fciles, dicen los expertos en agricultura y ecologa, que destacan la necesidad de revisar a fondo el modelo de produccin y comercializacin agrcola para responder al crecimiento global combinado de la poblacin y del poder adquisitivo de alimentos.

Modelo agroexportador y subsidios

En Estados Unidos, la Unin Europea (UE), Japn, Canad y otros pases, la produccin agroexportadora fue protegida con subsidios que no slo sirvieron para "ganar votos" en las zonas rurales, sino para acelerar la concentracin de la produccin y la exportacin en manos de pocas empresas, permitindoles as vender en los mercados extranjeros a precios ms bajos que los del productor local.

Esos subsidios -ms de 300 mil millones de dlares anuales- distorsionaron el comercio, desplazaron o arruinaron en los pases en desarrollo la produccin de alimentos locales y de cereales, y forjaron el estado de dependencia que ahora castiga con hambre a decenas de pases africanos, asiticos e incluso extrema la situacin de hambre en Hait.

La crisis actual es la crisis del modelo agroexportador mundial, dominado desde hace ms de medio siglo por transnacionales como Archer Daniels Midland Co., LouisDreyfus o Cargill, "el gigante invisible" que tuvo ingresos por 88.300 millones de dlares en 2006. Estas poderosas firmas fueron diversificando sus operaciones para controlar todos los aspectos del "agronegocio", desde la venta de semillas, fertilizantes y otros insumos agrcolas hasta el acopio, la comercializacin y exportacin mundial de los granos. Y a ellas se unen las que producen los transgnicos -maz, soya, algodn, colza, alfalfa y otras plantas- y los productos qumicos para combatir las malas hierbas e insectos, como los producidos por Monsanto, Syngenta, BASF, Dow Agrosciences, Bayer y DuPont.

Para convertir la agricultura en un negocio y maximizar las ganancias, estos "gigantes invisibles" -como Brewster Kneen define a Cargill en su libro Invisible Giant (Pluto Press, 2002)-, implantaron el monocultivo de diversos granos a escala global, apoyndose en los transgnicos -salvo en el trigo y el gran medida en el arroz- y desplazando, a veces de manera brutal como denuncia el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, a las variedades nativas y a los agricultores pequeos que abastecen los mercados locales.

Destruccin de pequea y mediana agricultura

Este modelo agroindustrial requiere de enormes cantidades de capitales para operar, lo que explica la desaparicin de los pequeos y medianos agricultores en casi todo el mundo, particularmente en las mejores regiones. Con ellos desaparecen el cultivo de variedades vegetales y de prcticas alternativas, como denuncian la Unin Nacional de Granjeros de Canad y su contraparte estadunidense, que piden se adopte una poltica de "seguridad alimentaria" como contrapeso a la poltica de comercializacin a ultranza (The Ram's Horn.ca).

En la mayora de los pases, dicen los granjeros canadienses, estn desapareciendo anualmente decenas de miles de "granjas" familiares -los productores pequeos- que han sido la base de la agricultura hasta hace pocas dcadas. Los bajos precios de los granos en las ltimas dos dcadas endeudaron esas explotaciones familiares, y el sistema de subsidios -basado en la extensin plantada, segn las polticas en EU y la UE- consagr la explotacin de grandes extensiones propiedad de las grandes firmas que disponen del capital necesario para invertir en maquinaria e insumos.

Si la agricultura es un negocio, es lgico plantar soya "hasta en los terraplenes del ferrocarril", como deca con orgullo un ministro de economa argentino hace pocos aos. Pero si fuera una cuestin de seguridad alimentaria, como ha descubierto el actual gobierno de Buenos Aires cuando aplic un nuevo impuesto a la exportacin para recuperar una parte de la extraordinaria renta agrcola de los productores de soya, no se hubiera permitido que este cultivo, que es exportado en su casi totalidad a Europa y China, desplazara al trigo, el sorgo, el girasol, el maz y otros granos exportables y de consumo nacional, ni tampoco a la crianza del ganado. Ni se hubiera hecho de la vista gorda ante las salvajes deforestaciones y expulsiones de indgenas en el noreste argentino para plantar ms de ese germinado.

Dependencia y alzas de precio

A su vez los subsidios de los pases ricos a la exportacin de cereales y productos alimentarios, los mismos que desde el ao 2000 vienen bloqueando las negociaciones multilaterales de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC), actuaron como un freno a la produccin agrcola en los pases pobres y en vas de desarrollo.

Los agricultores de estos ltimos pases fueron desplazados de la produccin por la importacin a bajo precio de granos subsidiados, y el caso de Hait es un ejemplo, con la importacin de arroz estadunidense a precios ms bajos que el producido localmente.

El economista francs Philippe Chalmin (autor de Le poivre et l'or noir, ediciones Bourins, 2007) afirma que los excedentes agrcolas producidos gracias a las subvenciones en los aos ochenta y noventa "incitaron a los pases pobres a no prepararse para lo que vivimos actualmente". El abandono de la agricultura tradicional y de los alimentos tradicionales por esas importaciones baratas, segn los especialistas de la FAO, dejo un hueco en la produccin alimentaria de muchos pases pobres, que no es fcil ni posible de llenar rpidamente.

Esta dependencia de las importaciones y de la ayuda alimentaria con cereales estadunidenses, canadienses o europeos -en lugar de donar dinero para comprar lo cultivos producidos localmente- contribuy a destruir agriculturas nativas, que hubieran podido constituir el relevo en una situacin de crisis alimentaria causada por fuertes alzas de precio, como es el caso actual.

Por otro lado, las alzas de precio que originan esta crisis en los alimentos bsicos, provienen en buena medida del aumento de precios de los insumos -combustibles, fertilizantes y productos qumicos-, del incremento de la demanda mundial por el mayor poder adquisitivo en pases como India y China, y de la decisin del presidente George W. Bush de subsidiar la produccin de etanol a partir del maz y del biodiesel con oleaginosas como la soya o el colza.

Con esa medida, Bush conect el mercado de cereales al petrolero, justo cuando los precios del crudo estaban subiendo, y de paso retir del mercado agroalimentario estadunidense -para humanos y engorde de animales- 30 por ciento de la produccin nacional de maz, provocando un sbito aumento en el precio del grano y la utilizacin de otros cereales y oleaginosas para reemplazar el maz en sus usos agroalimentarios para el ganado, las aves y los porcinos.

Esta poltica de sacar maz, soya y colza del mercado alimentario tuvo un "efecto cascada" cuando Canad y otros pases copiaron la iniciativa de Bush para supuestamente producir "combustibles verdes", algo que los estudios actuales muestran est muy lejos de ser verdad. Los europeos, que ya fabricaban agrocombustibles, estn ahora cobrando conciencia del riesgo de desviar alimentos para hacer andar los autos y comienzan a dar marcha atrs.

Este difcil equilibrio entre el combate al hambre, la produccin de agrocombustibles y la defensa del ambiente concentr el debate de la 30 Conferencia Regional de la FAO en la capital de Brasil, segn reporta la agencia italiana IPS: "Se trata de encontrar un equilibrio entre el combate al hambre, la seguridad energtica y la proteccin del ambiente", afirm Jos Antonio Marcondes, portavoz de la delegacin brasilea en esta conferencia, agregando que "Brasil cree en el potencial de los biocombustibles como forma de combatir la pobreza".

Philippe Chalmin, por su parte, atribuye el aumento de la demanda global de alimentos a las nuevas clases medias de los pases asiticos que comenzaron a consumir carnes, lo que dispar los precios. La fuerte demanda de alimentos y los bajos precios de los ltimos aos llev a que algunos pases emergentes aumentaran sus importaciones, al tiempo que dejaban de lado las reformas de sus polticas agrcolas.

Otro aspecto que ha contribuido al alza de precios es el hecho de que ciertos cereales y oleaginosas forman parte del mercado burstil de commodities o materias primas, cuya demanda sustentada en aos de fuerte crecimiento global est en pleno auge pese a la crisis financiera y la recesin en Estados Unidos.

Hace pocos das, en el foro organizado por la Commodity Futures Trading Commission de EU, en Washington, los "granjeros" estadunidenses hicieron fila para denunciar a los gerentes de "fondos de inversiones" como responsables de estas alzas de precios en los granos, alzas de las cuales "no ven el color". Tom Coyle, de la Asociacin Nacional de Granos y Alimentos para animales, dijo que "60 por ciento del actual mercado (del trigo) es propiedad de los fondos" de inversiones. Y lo mismo sucede con el mercado del algodn.

"Los productores (de cereales) ya no confan en que los mercados puedan sentar los precios adecuados, y estn muy frustrados", dijeron varios granjeros en ese foro donde se denunci "el creciente impacto de los especuladores financieros" en un momento en que -segn Diana Klemme, vicepresidenta de Grain Service Corp. de Atlntica-, los productores de maz "estn a dos semanas de lluvia de una crisis" que de suceder "tendr un efecto cascada a travs de toda la industria".

De 40 a 50 mil millones de dlares del sector financiero entraron en los ltimos meses en el mercado de cereales para especular con los precios, segn Eurointelligence. Y como parte del cuadro estn los impactos cada vez ms frecuentes y reales del cambio climtico sobre la agricultura, la misma que por su carcter industrial es responsable de un tercio de las emisiones de gases contaminantes (conocidos como "efecto invernadero"). Las sequas en los "graneros del mundo" -Australia, Ucrania, partes de EU y Canad-, el agotamiento de los acuferos, las dificultad creciente para disponer de agua, y los llamados "eventos extremos" hacen menos previsible la produccin y afectan negativamente los rendimientos y calidad de los cereales.

Renta agrcola y seguridad alimentaria

En este contexto de aumentos de precios y de anticipada escasez, los gobiernos de pases exportadores -Argentina, Rusia, Kazajstn e Indonesia, entre otros- han tomado medidas para apropiarse de una parte de esa renta agrcola (impuestos a la exportacin), y controlar los volmenes de exportacin para evitar el acaparamiento local y garantizar la oferta en el mercado domestico a precios razonables.

El director para Amrica Latina y el Caribe de la FAO, Jos Graziano, dijo en una reciente conferencia sobre el tema que es necesario "recuperar el papel regulador del Estado en el sector agropecuario como medio de hacer frente a las crisis que peridicamente impactan en los productores, en especial los de menos recursos", segn IPS.

Por un lado los gobiernos de ciertos pases estn asumiendo un papel regulador, aunque slo sea para apropiarse de una parte de esa renta excepcional y controlar las necesidades bsicas del mercado interno, pero hay riesgos de polticas proteccionistas e incluso de que se justifiquen las polticas de subsidios en la UE y otros pases.

El ministro de Agricultura de Francia, Michel Bernier, acaba de pedir a la UE que se refuerce la "poltica agrcola comn para contrarrestar la crisis alimentaria", mientras que en Irlanda -donde hay recuerdos de la "gran hambruna" de 1845-, la defensa de la poltica agrcola figura como tema principal en la campaa refrendaria del Tratado de Lisboa de la UE.

En la UE, pero tambin en otros pases, esta crisis revivi el debate sobre la seguridad y la soberana alimentaria, un asunto promovido por los agricultores pequeos y medianos pero tambin por los ecologistas y organizaciones internacionales, como el Banco de Desarrollo del Caribe (BDC).

Warren Smith, director de BDC, advirti a los lderes regionales que una profunda reforma del sector agrcola es vital para resolver los crecientes problemas en materia de seguridad alimentaria. "Se requiere una revolucin verde (y) el precio de las materias primas nos ofrece la base y el estmulo para asumir seriamente el desafo" de la reforma agrcola.

Una revolucin verde que no debe seguir el modelo anterior, ya que segn el informe Evaluacin Internacional del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnologa en el Desarrollo Agrcola, elaborado por 400 expertos para la UNESCO, la productividad agrcola ha crecido en los ltimos 50 aos en Amrica Latina y el Caribe sin que eso significara una mejora en las condiciones de vida de las personas que se encuentran en la base de la pirmide de ingresos.

"Los mayores rendimientos no han llevado a una reduccin significativa de la pobreza, que an afecta a 37 por ciento de la poblacin. La importacin de alimentos ha creado dependencia y disloc la produccin local", seala el estudio.

El rendimiento no puede ser el nico factor para medir el xito de la explotacin agrcola, remarc el representante de la organizacin ambientalista Greenpeace Internacional, Jan van Aken, para quien debe considerarse hasta qu punto la agricultura promueve las necesidades nutricionales. Van Aken record que se pueden cultivar 70 especies de verduras, frutas y hierbas en un pedazo de tierra de media hectrea en Tailandia, lo que brinda una mejor y ms abundante alimentacin, y para ms personas, que si se destina la misma superficie al cultivo de arroz de alto rendimiento.

En este contexto el secretariado de la OMC planea un encuentro de ministros en la semana del 19 de mayo. Sus conclusiones deberan ser ratificadas a puertas cerradas durante una reunin de todos los miembros del comit de negociaciones comerciales, pero Francia, ha dicho Michel Bernier, no quiere un acuerdo por separado sobre la agricultura dentro de la OMC.


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