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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2008

Cumbre Unin Europea, Amrica Latina y el Caribe. Lima,16 de mayo
Unin Europea-Amrica Latina: Integracin s, pero cul?

Helmuth Markov
Alai-amlatina


Si hay una palabra que llama a la unanimidad en el mundo de la poltica contempornea, fuera de la palabra "democracia", es la palabra "integracin". Obviamente detrs de esta palabra vienen interpretaciones muy diversas, cuando no totalmente contradictorias.

La Alternativa Bolivariana de las Amricas (ALBA), por ejemplo, es un proceso de integracin, al centro del cual se encuentra una perspectiva de solidaridad de los pases latinoamericanos, y de resistencia anti-hegemnica de sus pueblos, pero igualmente llaman proceso de integracin al Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (TLCAN) que involucra a Estados Unidos, Canad y Mxico, un TLC que representa una verdadera anexin econmica de Mxico por parte de los Estados Unidos, mediante el comercio, que ha llevado a la quiebra y a la miseria a millones de campesinos, ha profundizado la brecha social y acelera la destruccin del medio ambiente.

Del lado europeo tambin se llama "integracin" a procesos muy diversos. Se llama as al proyecto de construccin de la Unin Europea, pero los sectores conservadores entretienen la confusin llamando tambin "integracin" a las negociaciones con terceros pases, por ejemplo los actuales acuerdos de asociacin en curso de negociacin entre la Unin Europea y varios bloques de Amrica latina, o los acuerdos de asociacin econmica en curso de negociacin con los pases ACP (frica, Caribe y Pacfico).

Sin embargo, aparece cada vez con ms claridad, que as sean mejor presentados que las propuestas estadounidenses de ALCA o TLC's, se trata tambin, principalmente, de TLC's destinados a conquistar mercados y apropiarse las materias primas destinadas a alimentar un modelo de produccin insostenible que las devora a ritmo cada vez ms acelerado.

Integracin europea

Esta orientacin agresiva de la poltica comercial internacional de la Unin Europea ha sido resumida en el reciente documento de la Comisin llamado "La Europa Global". Revela dramticamente como una falla esencial del proceso de integracin, el hecho que ha sido construido dando un peso preponderante a los sectores empresariales transnacionales europeos, que perpetan prcticas dignas de las pocas coloniales que se pensaba superadas.

Sin duda el proyecto de integracin europeo, en muchos de sus aspectos, es un ejemplo muy interesado de integracin, probablemente el ms avanzado. Pero en muchos otros, que desafortunadamente en la actualidad cobran cada da ms importancia, puede ser considerado como un ejemplo para no seguir.

En los aos de la post-guerra, la propuesta de integracin europea surgi con una fuerte adhesin popular. Se trataba de afianzar la paz y la solidaridad entre los pueblos europeos, y de relanzar la economa destrozada en una Europa donde murieron millones de personas, y donde dominaba la miseria y la precariedad.

Nace primero la Europa del acero y del carbn (CECA), luego se constituye el mercado comn, y el impulso de la poltica agrcola comn (PAC) que contribuye a solventar los problemas alimenticios, pero tiene un costo social enorme en materia de desaparicin de millones de explotaciones familiares pequeas o medianas.

Existe una poltica importante de solidaridad entre regiones, que se concreta con los fondos estructurales que contemplan la transferencia de enormes sumas de dinero de las regiones ricas a las regiones ms pobres que se juntan al mercado comn europeo. Un mecanismo dramticamente ausente en los actuales procesos de creacin de zonas de libre comercio.

Sin duda, el proyecto europeo ha permitido avances importantes. El sistema de proteccin del medio ambiente es muy avanzado, los ndices intercambios comerciales intra-europeos son altsimos, la libre circulacin de las personas permite trabajar o instalarse en cualquier pas de la UE, la poltica de no discriminacin entre hombres y mujeres ha progresado significativamente, y la poltica cultural ha permitido conservar cierta diversidad cultural y cierto nivel de expresin cultural propia, como el cine, tan esencial para la identidad.

Se destaca igualmente la construccin institucional, en particular el Parlamento europeo, la Corte de Justicia, la autoridad de regulacin de la competencia, etc. Sin embargo, desde el principio, la Unin Europea se construye con ciertas fallas que nunca se han superado, y que hoy en da llevan a una especie de crisis permanente de ella, y se vuelve como una gran nave, que parece cada da menos orientada por sus ciudadanos, y en la cabina de mando hay cada vez menos gente que se preocupa por los intereses de la mayora de los ciudadanos y los representan.

Se instal, en cambio, otra gente que no estaba invitada y que tiene agenda propia : grandes empresarios, representantes del complejo militar-industrial, gente del agrobussines, en particular los cerealeros, representantes de las grandes finanzas. Desde el principio estuvo la falla de su presencia preponderante, pero ahora no ni se esconden cuando imponen su agenda a las instituciones europeas. A ellos se tiene que aadir una influencia excesiva permanente de los Estados Unidos, de los cuales la UE no se ha podido emancipar realmente, desde la segunda guerra mundial, y el hundimiento del proyecto de autonoma militar que ser reemplazado por la OTAN.

Europa del mercado Vs. Europa social

Desde el inicio hay otra falla, y se trata de la marcha a dos velocidades : marcha acelerada en la agenda de los intereses econmicos dominantes, esencialmente la Europa del mercado, la circulacin de mercanca y del dinero, la prioridad del agro negocio ; marcha lenta o marcha atrs en cuanto a la Europa que interesa mucho a la gente : la Europa social, la defensa y el desarrollo de los servicios pblicos, la reduccin del dficit democrtico, la autonoma militar en relacin con los Estados Unidos.

No es de extraar, entonces, el hecho que a partir de los aos 80, el proyecto europeo comience a volverse cada vez menos popular para los europeos. Con la nueva cruzada neoliberal estos desbalances se aceleran. La opacidad institucional, la ausencia de mecanismos de participacin real, los poderes recortados del Parlamento Europeo, la consagracin de la libre competencia que deja desprotegido al ciudadano, son tantas nuevas causas del alejamiento de los ciudadanos del proyecto europeo.

Diversos tratados (Maastricht, Niza, Lisboa) instauran polticas de austeridad, dominadas por el monetarismo, y desde las mismas instituciones europeas, -aunque controladas por los gobiernos de los pases miembros-, se emprende el desmantelamiento de las conquistas laborales, y la privatizacin de los servicios pblicos. La impopularidad del proyecto europeo, que se expresa por la no participacin masiva en las ltimas elecciones se explica tambin por la condicin de ciudadanos de segunda categora que ha sido otorgada a los ciudadanos de los pases del Este, quienes, por ejemplo, no gozan todava del pleno derecho a la libre circulacin.

Confrontada a una crisis de gobernabilidad, consecuencia de la acelerada ampliacin de la UE a muchos nuevos pases, la institucionalidad europea propuso un proyecto de Constitucin europea con el cual se trataba de inscribir para largo la orientacin neoliberal actual de la Unin Europea y de refrendarla en un voto popular.

A pesar de tener todo el apoyo oficial, dicho texto ha sido rechazado por amplia mayora en referndum en dos pases europeos fundadores de la UE como son Francia y Holanda.

Ante semejante catstrofe, el proceso de consulta por referndum fue interrumpido, y el proyecto pareca muerto. El presidente francs Nicols Sarkozy lo revivi proponiendo a sus homlogos jefes de Estado volver a introducir por la puerta trasera el mismo texto que haba sido rechazado por voto popular.

Para disfrazar este golpe de estado institucional, un pequeo grupo de especialistas fue encargado de cambiarle el ropaje al texto : le quit el nombre de Constitucin, y suprimi la mencin de la "libre competencia no alterada" pero tan slo en el prembulo del texto, dejando que domine todo el resto del dispositivo. Este proceso muy anti-democrtico no hace sino volver a la gente ms escptica del proceso europeo en su forma actual.

Retos

Lo anterior significa un gran reto y una gran oportunidad para los sectores progresistas, los movimientos, los partidos, los intelectuales progresistas. Para ser creble, la izquierda, debe retomar el proyecto europeo, sin el cual no se puede enfrentar los grandes problemas de sociedad hoy, pero para darle un nuevo rumbo, convocando un amplio frente para ello.

Es estratgico trabajar por la democratizacin de la Unin Europea, denunciando ampliamente los dficits actuales existentes, la monopolizacin del proyecto por sectores empresariales y la utilizacin del pretexto de la lucha antiterrorista para restringir las libertades civiles, exigir la creacin de mecanismos de participacin verdaderos, dar al Parlamento Europeo un poder digno de una asamblea parlamentaria.

Es imprescindible al mismo tiempo poner al centro del proyecto europeo el objetivo de justicia social y de proteccin del medio ambiente, mediante revisin del modelo de desarrollo econmico, que ahora se centra en un crecimiento sin rumbo. Es imprescindible tambin hacer avanzar el tema de las relaciones de la UE con el mundo. Hay que cuestionar la prioridad dada a los Estados Unidos en la agenda europea, e intensificar, en cambio, las relaciones con aquellos pases que comparten los objetivos europeos en materia de medio ambiente y de derechos humanos ; hay que impulsar verdaderas polticas de cooperacin para la paz y la justicia social y medio ambiente, y vetar polticas tales como "Global Europe" y los TLC's llmense como se llamen.

Es urgente reafirmar que la solidaridad debe estar al centro de proyectos de integracin. Solidaridad interna, entre regiones, y solidaridad con terceros pases. Estos modelos de integracin verdadera, como los que se estn gestando en Amrica Latina - con la cual queremos compartir experiencias- son los que se hacen con los pueblos y que les sirven. No estn en competencia, son complementarios, y son indispensables para salvar el planeta y garantizar una vida digna para todos y todas en l.

* Helmuth Markov, diputado europeo.



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