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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2008

Ha llegado el momento para Ibarretxe y Zapatero
Los papeles sobre la mesa

Pello Urzelai
Berria

Traducido para Rebelin por Daniel Escribano


De una forma u otra, ha llegado el momento para Ibarretxe y Zapatero. En pocos das se aclarar qu da de s la entrevista entre ambos. Ha acabado el tiempo de especular con la reunin, cada vez hay menos espacio para la simulacin. La carta que Ibarretxe ha enviado a Zapatero ─el documento titulado Propuesta abierta para el acuerdo poltico, concretamente─ ha hecho cambiar de fase. Al descubrir los papeles ha puesto sobre la mesa el debate sobre los contenidos. Una vez hecha pblica esa propuesta queda claro que las discusiones sobre la consulta y su legalidad no son lo ms importante. La clave es el contenido del acuerdo. Ah est la verdadera eleccin. Eso marcar la posibilidad del acuerdo y la direccin del desacuerdo.

El PNV ha sugerido muchas veces y desde hace tiempo que en la negociacin con el Gobierno de Espaa pondra sobre la mesa los contenidos de las conversaciones de Loyola. El 28 de septiembre del ao pasado, a algunas semanas de que Ibarretxe explicar en el Parlamento vasco su hoja de ruta, Joseba Egibar y Miren Azkarate1 mencionaron esa opcin. Ms adelante, en febrero, el propio Iigo Urkullu2 consider lo hablado en Loyola como fundamental para el acuerdo que debe lograrse. Despus, en campaa electoral, Josu Erkoreka3 fue ms all: para apoyar a Zapatero en la sesin de investidura propondran un acuerdo sobre las bases de Loyola. Llegaron las elecciones y, vistos los resultados, las palabras se enfriaron. Dentro del PNV las opiniones han sido contradictorias sobre el contenido del acuerdo que pactar con el Gobierno de Espaa.

Por ejemplo, en el Aberri Eguna, Iigo Urkullu mencion el derecho a un acuerdo especial y dijo que no aceptaran un acuerdo de rebajas, pero sin dar precisiones sobre el contenido de ste. En abril, en el Foro Martin Ugalde, Urkullu no fue muy preciso: un acuerdo poltico para vivir y tomar decisiones. Partiendo del respeto para vivir juntos. A finales de abril, en la conferencia pronunciada en un foro de Madrid no fue ms concreto. Mencion un acuerdo y reglas de juego especiales, la bilateralidad y la disposicin adicional de Constitucin, pero sin traer a colacin las conversaciones de Loyola.

Hasta ahora el PNV e Ibarretxe han hablado ms de voluntad de acuerdo y de mano tendida que del contenido del acuerdo. Cuando ha llegado la hora del contenido, han recurrido a las conversaciones de Loyola. Puestos de acuerdo el lehendakari y el EBB. Ibarretxe ha tomado la propuesta que ha hecho a Zapatero de un texto elaborado en la primavera de 2006 entre el PNV, el partido socialista y Batasuna. Ha copiado los principales prrafos de aquel documento y los ha pegado a su propuesta. Ahora Ibarretxe ha ofrecido a Zapatero lo que el partido socialista estaba dispuesto a firmar en Loyola.

Espera Ibarretxe que Zapatero entre en la negociacin de ese contenido? No lo parece. Antes bien, parece que Zapatero, en este momento, no quiere entrar en el debate de un documento que menciona el carcter nacional del Pas Vasco, los siete territorios histricos, la completa oficialidad del euskera o el rgano institucional comn para cuatro territorios. Por tanto, a modo de hiptesis, puede concluirse que el PNV ha decidido recurrir a los contenidos de Loyola cuando ha visto quemada la posibilidad del acuerdo. Esto es, cuando se ha percatado de que ni siquiera hay opcin para un acuerdo de rebajas. El PNV ha visto la necesidad de forzar la locomotora que ha de chocar (en las prximas elecciones autonmicas). Ha sentido la necesidad de prepararse para la guerra dialctica.

Pero hay otra lgica en el movimiento de Ibarretxe: la necesidad de hacer algo para desbloquear la situacin. Un intento en el final de la legislatura para hacer que los dems agentes se muevan, sin miedo a arriesgarse. Porque dejar que la situacin se pudra sin hacer nada sera perjudicial, tambin para el lehendakari y el PNV.

Con todo, plantear ahora como base para el acuerdo aquel borrador de las conversaciones de Loyola tiene otro aspecto que debe aclararse: si la propuesta es vlida para la solucin del conflicto, teniendo en cuenta que la izquierda abertzale no lo consider suficiente, porque dejaba la puerta abierta a un nuevo fraude. Acaso una salida sin la izquierda abertzale lleva a la solucin? Por otra parte, debe aclararse si de verdad se busca la participacin de la izquierda abertzale en el proceso, teniendo en cuenta la poltica de arrinconamiento e ilegalizacin que est alimentando mediante las mociones y mediante mltiples actuaciones de la Ertzaintza.

Ibarretxe ha puesto sobre la mesa los papeles de las bases para el acuerdo, pero se ha guardado una carta: cmo formular la apuesta por la consulta si se materializa el no del Gobierno de Espaa. La jugada que quiere guardarse sin desvelar hasta el pleno del 27 de junio. Pero cuando slo faltan 167 das para el da de la supuesta consulta no han aparecido rastros de firmeza en la apuesta.

Hay vas alternativas? A modo de reflexin, es digna de consideracin la previsin del secretario general de LAB, Rafa Dez, realizada en el Foro Martin Ugalde: para llegar a Loyola hubo que pasar por Lizarra4 y para reforzar las bases de Loyola habr que pasar por otro tipo de Lizarra.

Berria, 10 de mayo de 2008

http://www.berria.info/testua_ikusi.php?saila=harian&data=2008-05-10&orria=009&kont=006

Notas:

1 Presidente del Gipuzko Buru Batzar, mximo rgano del PNV en Guipzcoa, y consejera de Cultura y portavoz del gobierno de la Comunidad Autnoma Vasca, respectivamente. (N. del t.)

2 Presidente del Euzkadi Buru Batzar (EBB), mximo rgano del PNV. (N. del t.)

3 Diputado del PNV en el Congreso de los Diputados del Reino de Espaa. (N. del t.)

4 Estella (Navarra), localidad en que se firm el 12 de septiembre de 1998 el acuerdo suscrito, entre otros, por PNV, HB, EA, IU-EB, Zutik, Batzarre, los sindicatos ELA y LAB y la organizacin por el dilogo Elkarri, en que se reclamaba un proceso de dilogo y negociacin abierto, sin exclusiones respecto de los agentes implicados y con la intervencin de la sociedad vasca en su conjunto, sin condiciones previas infranqueables para los agentes implicados, en unas condiciones de ausencia permanente de todas las expresiones de violencia del conflicto y que site todos los proyectos en igualdad de condiciones de consecucin, profundice la democracia en el sentido de depositar en los ciudadanos de Euskal Herria la ltima palabra respecto a la conformacin de su futuro y se respete la decisin por parte de los estados implicados. (N. del. t.)



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