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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2004

Amrica Latina, laboratorio de pensiones

Economist Intelligence Unit /The Economist
La Jornada

El Banco Mundial cambia de tonada sobre los sistemas privatizados en la regin. El xito principal de la reforma en la regin ha sido mejorar las finanzas gubernamentales. La pregunta importante es si la privatizacin de pensiones genera los beneficios prometidos.


A medida que sus poblaciones envejecen, muchos pases forcejean con el problema de cmo reformular sus onerosos sistemas de pensiones, financiados con impuestos. Amrica Latina ha sido un laboratorio para la reforma de pensiones. Comenzando con Chile en 1981, varios pases, entre ellos Per, Argentina y Mxico, han llevado a cabo la tarea. Los detalles han variado en la regin, pero en trminos generales se ha dado un giro decisivo hacia un modelo privatizado. Qu puede aprender el resto del mundo de Amrica Latina?

Un nuevo estudio del Banco Mundial, titulado Cumplimiento de la promesa de seguridad social en Amrica Latina, presenta el primer anlisis integral del experimento latinoamericano. El libro tiene significacin particular porque el banco ha presionado por un papel mucho mayor para las pensiones privatizadas a partir de que public un informe crucial: "Se evade enfrentar la crisis de la ancianidad", hace diez aos. El banco fij entonces un modelo de reforma pensionaria basado en tres ''pilares'': primero, una red pblica de seguridad financiada por impuestos; segundo, un ahorro obligatorio de trabajadores para pensin, por lo regular en cuentas individuales y, tercero, un ahorro voluntario para retiro.

El estudio seala que el xito principal de la reforma latinoamericana ha sido mejorar las finanzas gubernamentales. Los onerosos esquemas de pago con impuestos se han disminuido. En varios pases, segn los hallazgos del banco, la reforma ha impulsado el desarrollo de mercados de capital y contribuido a modernizar el sistema financiero, mejorando la calidad de la reglamentacin y generando servicios tales como la evaluacin de riesgos. Las ganancias reales de los nuevos fondos de pensiones han sido generalmente impresionantes. En Chile, la privatizacin de pensiones parece haber impartido un modesto impulso al crecimiento econmico, al mejorar los mercados tanto de capital como de trabajo.

En general, los sistemas reformados de pensiones son mejores que los anteriores, pero eso no fue difcil. Los esquemas pensionarios latinoamericanos se haban administrado muy mal. Hacan promesas excesivamente generosas, que no podan cumplirse a largo plazo y ya resultaban ruinosamente onerosas. Combinaban prodigalidad y desigualdad, al dirigir los beneficios sobre todo a una pequea elite de empleados en mejor condicin econmica.

La pregunta importante ahora es si la privatizacin de pensiones genera a los individuos los beneficios prometidos por los reformadores. En esto la evaluacin del estudio es ms dbil. Es una gran desilusin que tantos trabajadores estn totalmente fuera del sistema de pensiones. En Chile est cubierta la mitad de la fuerza de trabajo, pero en la mayora de los pases que las han privatizado la proporcin es tpicamente de 20%. Si la cobertura sigue as de baja, las reformas podran no ser duraderas polticamente, pues no estn creando un sistema amplio de seguridad de ingreso en edad avanzada.

Por qu tan pocos estn cubiertos? Pese a las altas utilidades de los fondos de pensiones, los trabajadores tienen buenas razones para evitar los nuevos arreglos. Las comisiones excesivas han sido una queja persistente desde los primeros das de la reforma. Se cargan particularmente sobre los primeros grupos de trabajadores en los esquemas privatizados, que sufragan los costos de arranque. Y hasta las pensiones privatizadas han seguido sujetas a riesgos polticos. En algunos pases los fondos de pensiones se han canalizado a fuertes inversiones en bonos gubernamentales, y se han impuesto severas restricciones a las inversiones en valores extranjeros. En Argentina los trabajadores sufrieron grandes prdidas en sus pensiones cuando el gobierno dej de pagar sus deudas.

Sin embargo, la razn ms importante por la cual los trabajadores han evitado las pensiones privatizadas es probablemente porque requieren demasiados ahorros obligatorios. Las tasas de aportacin se han fijado tpicamente en 10% del salario. Si se agregan las altas comisiones, esto es pedir demasiado a los trabajadores jvenes, sobre todo cuando cran hijos. En Chile muchos trabajadores intentan evitar ms ahorros obligatorios cuando han cumplido el periodo mnimo de 20 aos de aportaciones que se exige para obtener el derecho a una pensin mnima garantizada por el gobierno.

Pilares de la sociedad

Los autores concluyen que el modelo de pensin de pilares mltiples est fuera de forma. Debe hacerse ms por construir el primer pilar, la red pblica de seguridad, para prevenir la pobreza en la edad avanzada. El segundo pilar, el ahorro obligatorio, es demasiado prominente y debe reducirse, lo cual liberara recursos para ir al tercer pilar, el ahorro voluntario, que actualmente est estancado. Esto a su vez administrara una muy necesaria dosis de competencia a las consentidas y oligoplicas industrias de fondos de pensiones que han surgido en Amrica Latina. A la larga debe descontinuarse el ahorro obligatorio en cuentas individuales.

La relevancia de esta audaz prescripcin trasciende las fronteras latinoamericanas: va en contra de las demandas que se hacen en Gran Bretaa, por ejemplo, de instituir el ahorro obligatorio para reconstruir el aporreado sistema de pensiones. Pero existe un obstculo oculto para abolir el pilar obligatorio: los trabajadores podran no responder con mayor ahorro voluntario.

Los autores insisten en que el primer pilar es conceptualmente distinto del segundo y el tercero: la red estatal de seguridad brinda una garanta contra la pobreza en edad avanzada, en tanto el ahorro individual es una forma de facilitar el consumo a lo largo de la vida. En la prctica, sin embargo, ambas estn vinculadas. Si la red de seguridad se hace ms generosa, los trabajadores necesitan ahorrar menos, en total, para mantener un nivel de vida mnimo en la edad avanzada. Eso puede incrementar ms la carga del Estado.

Tales dificultades ilustran que no hay soluciones simples a la reforma de las pensiones. Sin embargo, hubo un tiempo en los noventas en que los que propo-nan la privatizacin de las pensiones sugeran que poda aplicarse un modelo nico a todos los pases. El Banco Mundial contribuy a esa nocin, por lo que este estudio es una correccin saludable. La incmoda verdad es que las reformas de pensiones latinoamericanas -como las pensiones mismas- se vendieron en ms de lo que valan.



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