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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2008

El campo vs. el gobierno

Organizacin de Trabajadores Marplatenses
Rebelin



Durante las ltimas semanas los trabajadores hemos presenciado la profundizacin de la lucha entre los productores agropecuarios y el Gobierno. Sus objetivos son los mismos: enriquecerse ms y ms. Desde los medios de comunicacin intentan hacernos participes de una disputa donde somos slo espectadores y no de lujo, ya que los nicos perjudicados directamente somos nosotros: aumento de precios, escasez de productos, desabastecimiento, zonas incomunicadas, cortes de ruta custodiados por la polica, patotas kirchneristas, piqueteras y sindicalistas, etc.

Debemos entender esta discusin como una lucha intra clase: dos sectores pertenecientes a la misma clase luchan por una puja econmica. Tanto los productores del campo, como el Gobierno, defienden los intereses de la misma clase: la de los dueos de los medios de produccin. Nosotros, los trabajadores, debemos vender nuestra fuerza de trabajo a los dueos de los medios de produccin para subsistir. El hecho de que pertenezcan a la misma clase explica por que el Gobierno no ha reprimido los cortes de ruta, no ha tirado un solo gas lacrimgeno, ni una bala de goma. El conflicto que tuvo paralizado al pas durante ms de 15 das no ha producido una sola vctima. Cuando son los trabajadores los que cortan una ruta, los que se manifiestan de manera organizada, la respuesta es otra: Teresa Rodrguez, Vctor Choque, Carlos Fuentealba, son slo algunas de las vctimas ms mediticas que han cado a manos de la represin. Los ms de 3000 trabajadores judicializados en todo el pas por protestas laborales es otra muestra de cmo el Gobierno acta contra su enemigo de clase.

Ms all de su mismo objetivo, el de enriquecerse cada vez ms, surgen ciertas diferencias en cmo hacerlo. Por un lado, los productores agropecuarios (en esta lucha unidos los pequeos con las multinacionales) pretenden seguir beneficindose con la poltica agro - exportadora del Gobierno. Por otro lado, el Gobierno, como en todo sistema capitalista, muestra su avaricia y rapia, queriendo una tajada mayor de lo que estn recaudando con las exportaciones de soja, principalmente. Esta claro que dentro de la clase gobernante, el Gobierno ha estrechado filas con el sector industrial y bancario (Techint, Grupo Rocca, Banco Macro) en detrimento del sector agropecuario. El dinero que pretende recaudar el Gobierno con las famosas retenciones es necesario para seguir subsidiando a sus amigos (peajes, trenes, colectivos de corta y larga distancia entre muchos otros).

El sector de los productores del campo no es homogneo. Y dentro de este grupo, el de los pequeos productores es el que esta siendo ms castigado. Pero en este conflicto su postura es la de furgn de cola de los grandes capitalistas del campo y son la fuerza de choque de los mismos. Hay que romper el frente que se ha unido y levantar las banderas contrarias a la clase trabajadora. El Gobierno, tratando igual a los desiguales, ha empujado al abismo a los ms dbiles del sector.

Pero ms all de los discursos, en la discusin nadie plantea la situacin cercana a la esclavitud de 1.300.000 trabajadores rurales, los cuales en su gran mayora, estn trabajando en negro. Aprovechndose de un sector que se encuentra totalmente desorganizado, con un sindicato totalmente vendeobrero. Y todo esto se ve facilitado, entre otros factores, por la vigencia de la Ley 22.248, sancionada durante la ltima dictadura cvico militar. No se escucha ni a los dirigentes del campo, ni al Gobierno popular ni al Sindicato (UATRE) hablar sobre los efectos nefastos de esta Ley. Ser que le es til a sus intereses?

Los sectores populares, al ver que los productores agropecuarios enfrentaban la soberbia y el accionar patoteril del Gobierno, vieron con simpata al sector agropecuario. Pero no tenemos que perder de vista que ellos son la fuerza de choque de los grandes productores y multinacionales, que explotan y se enriquecen a costa de miles de trabajadores precarizados.

Debemos destacar el carcter inconexo de las cuatro entidades agrarias y los protagonistas de los piquetes en el campo. Y tambin las divergencias entre intereses y reclamos de los integrantes de las cuatro entidades.

A todo esto, desde las organizaciones autodenominadas de izquierda, proponan apoyar a los pequeos productores, sin dar el debate poltico y denunciar el carcter de clase del sector. Otros proponan la Reforma Agraria, levantando banderas de principios del siglo pasado. En definitiva, desde los sectores progresistas se ha perdido el objetivo final: el cambio del sistema.

Los trabajadores debemos aprender de esta experiencia el carcter organizativo de la gente que lucha y tiene un reclamo concreto (la gente del campo), el carcter de clase del Estado e individualizar bien a los enemigos de los trabajadores (la Oligarqua y el Gobierno). Hace falta una poltica para los trabajadores del campo como para los trabajadores de la ciudad. Nosotros no debemos apoyar ni al Gobierno ni a la oligarqua. Tenemos que luchar para terminar contra la explotacin capitalista en el campo como en la ciudad. Debemos luchar junto a los trabajadores rurales por la construccin de una herramienta que represente los intereses de toda la clase obrera.

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