Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2008

Entrevista con el especialista en Oriente Prximo Ren Naba
El aldabonazo de Hezbol

Politis

Traducido por Caty R.


No cree que Hezbol ha cometido un error al contradecir su principal argumento: alzaremos las armas contra Israel, pero nunca contra los libaneses?

No, realmente no. Hezbol no piensa suicidarse. Pero, a no ser que estuviera paraltico, no podra soportar pasivamente el orden del da impuesto por sus adversarios, impulsado por los estadounidenses y los saudes, y dejarse corroer progresivamente. Desde la ofensiva que se desencaden en Iraq contra Moqtada Sadr, el jefe religioso chi, en abril de 2008, Hezbol se esperaba la maniobra. No se ha dado un golpe de Estado en un Estado que, por otra parte, no existe. Se ha hecho una demostracin de fuerza como una advertencia dirigida a poner fin de manera radical a una maniobra de distraccin que lo habra desviado de su punto de mira israel. Explicar que no ha tomado sus armas contra otros libaneses, sino para conservar su podero frente a Israel.

Usted habla en sus crnicas de desconexin entre el pas legal y el pas real, puede explicar esta afirmacin?

El gobierno de Fuad Siniora dispone de la mayora parlamentaria, numricamente hablando, debido a los sentimientos suscitados por el asesinato del ex Primer Ministro Rafic Hariri en 2005, y a los errores de clculo electoral de Hezbol que quera, en aquella poca, dar muestras de buena voluntad a su antiguo aliado, el jefe feudal druso progresista Walid Jumblatt. Pero este gobierno, debido a la democracia consensual intercomunitaria vigente en Lbano, ya no tiene legitimidad desde la dimisin de media docena de ministros chies y uno cristiano, es decir, una tercera parte del gabinete. Sus decisiones no son vlidas constitucionalmente. No obstante, tienen fuerza de leyes por el apoyo diplomtico occidental.

Pero la realidad sobre el terreno es muy diferente. Hezbol es la principal formacin paramilitar de la comunidad libanesa ms importante en cuanto a nmero: los chies (el 40% de la poblacin), y el general Michel Aoun, ex jefe del gobierno libans, es el jefe de la principal formacin poltica cristiana, el gran vencedor, en el campo cristiano, en las consultas electorales que se han sucedido desde junio de 2005, tras la salida de los sirios.

El llamado campo pro occidental puede aparecer como un dudoso reciclaje de jefes de la guerra civil, pero no expresa, a pesar de todo, la aspiracin de una nueva generacin de deshacerse definitivamente de la influencia siria?

El cuarteto (Jumblatt, Geagea, Gemayel y Hariri) carece dramticamente de credibilidad. Cometieron tantas atrocidades como los sirios; y Jumblatt y Hariri fueron los principales socios de los negocios sirios en Lbano. La nueva generacin quiere deshacerse a la vez de la influencia siria y de la mafiocracia libanesa.

Qu hay del conflicto israelopalestino en la crisis libanesa?

La eleccin presidencial estadounidense y los compromisos israeles constituyen los dos parmetros de la legibilidad de la crisis libanesa.

Despus de 17 aplazamientos, las elecciones presidenciales libanesas deban celebrarse el 13 de mayo, es decir, la vspera de la llegada George Bush a Israel para celebrar el sexagsimo aniversario de su fundacin. Primero Jumblatt y despus Siniora, plantearon el problema de la red autnoma de transmisiones de Hezbol, como si ellos mismos no dispusieran de una red protegida, como si los estadounidenses y los franceses no tuvieran su propia red cifrada gracias a la flota occidental que rodea las costas libanesas. Jumblatt tambin quiso abrir camino a una intervencin occidental con el pretexto de volar en ayuda del gobierno elegido democrticamente. Una presencia militar estadounidense en Lbano representa para los jefes feudales libaneses una garanta de permanencia.

Por su parte a Ehud Omert, salpicado por un nuevo escndalo relacionado con dinero ilegal, no le vendra mal disponer de una huida hacia delante con el fin de establecer en Lbano un nuevo hecho consumado que amarrara a la prxima administracin estadounidense, sea quien sea el vencedor del escrutinio presidencial del prximo noviembre.

Los estadounidenses e israeles y sus aliados locales deben rendirse a la evidencia: admitir que existe una nueva generacin de combatientes rabes (chies o sunes) que han aprendido la leccin de los fracasos de su mayores y no estn dispuestos a dejarse eliminar pasivamente sin la menor satisfaccin de los derechos elementales y legtimos que reivindican.

Original en francs: http://renenaba.blog.fr/2008/05/15/p4176271#more4176271

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter