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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2008

El Consejo de Seguridad en la guerra del Congo

Jos Lucas
Tercera Informacin


Estos dias ha aparecido la noticia de la dimisin de Pierre Chevalier, representante belga en el Consejo de Seguridad de la ONU. En un peridico holandes se destaparon en esta semana de Mayo del 2008 una serie de evidencias de su inclusin en la empresa belga: Forrest, que tiene importantes intereses en el la Republica Democrtica del Congo (RCD), especialmente relacionados con las minas de cobre y cobalto en la provincia de Katanga, en el este del Congo.

El grupo de empresas Forrest tiene un largo historial en la RCD que le han valido variadas denuncias sobre explotacin y abusos de mineros e incluso de su participacin en ventas de armas a determinadas guerrillas. No obstante, quisiera centrarme en otros aspectos mas sutiles y difciles de explicar, relacionados con la actuacin, en mi opinin, bastante escandalosa del mismo Consejo de Seguridad de la ONU en relacin con el conflicto del Congo (RCD), es decir, en relacin a la segunda guerra del Congo, que llegara a causar mas de cinco millones de muertos.

Lo primero que sorprende en la actuacin del Consejo de Seguridad de la ONU es la tardanza en la condena de la invasin del Congo llevada a cabo por varios pases limtrofes saltndose toda norma de derecho internacional. Tendran que pasar ocho meses desde el inicio de la guerra y producirse un milln de muertes para que en Abril de 1999 el Consejo de Seguridad se reuniese y condenase la invasin del Congo por los ejrcitos de Ruanda, Uganda y Burundi. En estos primeros aos del siglo, Blgica no formaba parte del Consejo de Seguridad, pero all estaban Gran Bretaa y Estados Unidos para defender los intereses comunes.

Posteriormente, el Consejo de seguridad no hara nada por implementar ninguna de las recomendaciones del primer panel de investigacin de la ONU [1]. Con ellas no hubiese sido difcil para el conflicto. De hecho, alguna de las recomendaciones fueron implementadas de forma voluntaria por las entidades culpadas en el informe y tuvieron efectos muy positivos para la paz en la regin, como por ejemplo la decisin de las entidades bancarias sealadas en el informe de cortar las transacciones financieras entre sus sucursales de Blgica y Suiza hacia Ruanda. Este acto dejo momentneamente sin financiacin a las guerrillas, entre ellas a la mas importante: el RCD-Goma, que posteriormente en las elecciones generales del ao 2006, se demostrara que no contaban con ningn apoyo entre la poblacin congolea. Azarias Ruberwa , antiguo presidente del RCD goma y uno de los vicepresidentes del Congo gracias a las presiones USA durante las conversaciones de paz, solo fue capaz de obtener un ridculo 1,7 % de los votos.

Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU no implemento ninguna de las recomendaciones solicitadas por el primer panel de investigadores de la ONU, si en cambio expulso rpidamente a su presidenta, la costamarfilea: Safiatou Ba-NDaw. Algo que resulta fcil de entender si tenemos en cuenta que en el informe del panel se culpaba entre otros al Fondo Monetario Internacional e incluso a varios pases del propio Consejo de Seguridad de la ONU de beneficiarse de la segunda guerra del Congo

La tardanza en la actuacin del Consejo de Seguridad en intervenir en la segunda guerra del Congo, contrasta con la prontitud con que dicho Consejo se reuni a finales del ao pasado (aqu ya estaba Blgica como miembro provisional, aunque en realidad tampoco importa mucho) para tratar el tema del conflicto surgido por la ocupacin de las guerrillas L. Nkunda y su enfrentamiento con el ejercito congoleo. El Consejo de Seguridad aprob un comunicado, solo una semana despus del inicio de las hostilidades donde se instaba a entablar negociaciones de paz entre las partes del conflicto: Joseph Kabila, por una parte, presidente del Congo por unas elecciones reconocidas validas internacionalmente y por la otra, Laurent Nkunda, individuo bajo orden de arresto internacional, con varios informes en la misma ONU por crmenes contra la humanidad y sin ninguna representacin ni apoyo importante en la zona de ocupacin, cuya poblacin se volc en las ultimas elecciones en apoyo de Joseph Kabila.

La ofensiva de las guerrillas de Laurent Nkunda, fue propagada con bastante eco en los medios de comunicacin, incluso se llego a hablar del inicio de una posible tercera guerra del Congo. Todo ello en contraste con el tratamiento que se dio a la segunda guerra del Congo que a pesar de los cinco millones de victimas y la intervencin de siete ejrcitos regulares de pases africanos, paso totalmente desapercibida. En nuestra grupo de estudios africanos nos reunimos para interpretar la ofensiva y las subsiguientes campaas mediticas, as como la actitud del Consejo de Seguridad y llegamos a la conclusin que se pretendan varias cuestiones: por una lado, la de presionar sobre el presidente congoleo J. Kabila para que no concediese los importantes contratos mineros a los chinos que se negociaban. En este sentido algunos amigos congoleos introducidos en los vericuetos de la poltica, nos comentaban que apareceran muchos Nkundas, si se firmaban los contratos con China. Otra de las razones seria la de conseguir una mayor seguridad a las guerrillas de L Nkunda, que garantizasen un sistema de presin a mas largo plazo. Esto se consigui a travs de los acuerdos de paz de Goma, que estuvieron impulsados por el Consejo de seguridad adems de por otros organismos, aunque fueron siempre rechazados por una gran parte de las organizaciones civiles locales. En estos acuerdos, L Nkunda ha conseguido en la practica un territorio propio, que le proporcionara impunidad frente a las posibles solicitudes de la Corte Penal Internacional de la Haya (CPI) que se sabe que tarde o temprano ira a por L Nkunda.

Hasta ahora la Corte Penal Internacional ha tenido xito en la captura de varios dirigentes de guerrillas acusados de crmenes de guerra, pero los acuerdos de Goma, empiezan a interferir la captura de otros acusados. Ahora a finales de Abril la Corte Penal Internacional de la Haya (CPI) ha solicitado la captura de Bosco Ntaganda, actualmente en las guerrillas de Laurent Nkunda, como jefe de su estado mayor, pero que se le buscaba por varias matanzas de poblacin civil ocurridas en los aos 2002 y 2003, as como el asesinato de un marroqu y un keniata del cuerpo de la paz en el 2004 y varios trabajadores de organizaciones humanitarias en el 2005, cuando era dirigente de una de las guerrillas tnicas que aparecieron en el Ituri, una zona minera de la provincia Oriental del Congo. En concreto era uno de los jefes de la guerrilla del FLPC, formada casi toda por hemas, quienes estaban apoyados por Ruanda y cuyos combates acabaron con la vida de unos 60 000 congoleos. Ante la peticin de la Corte penal Internacional, Laurent Nkunda se ha negado ha entregarlo basndose en los acuerdos de paz de Goma.

En realidad, en los conflictos que han asolado frica Central, los nicos organismos internacionales que han dado la talla y han supuesto un freno importante a los apetitos desmedidos de las grandes potencias han sido los tribunales de justicia independientes con competencias internacionales. Aqu incluira, por supuesto, al CPI con su cabeza visible, el fiscal argentino Luis Moreno. Ocampo y tambin a la Audiencia Nacional espaola con F Andreu o a los tribunales de la justicia francesa con el juez Bruguiere. No incluyo a los tribunales internacionales dependientes de la ONU y del Consejo de Seguridad, como el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) cuyos magistrados son expulsados cuando investigan lo que no interesa a las grandes potencias, como le ocurri a la fiscal en jefe suiza Carla di Ponte. Algn da se valorara en su justa medida la actuacin de los tribunales independientes y la enorme cantidad de vidas humanas que han salvado en el frica Central.



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