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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2008

Cien aos de Simone de Beauvoir

Germn Uribe
Rebelin


Al conmemorar su doble siglo, el XX que fuera el suyo y el que viene de cumplir quien sigue siendo en este siglo XXI considerada mundialmente como el cono del feminismo, es necesario aproximarse al igual que a sus atributos, a un controvertido y muy puntual aspecto de su personalidad que tuvo una evidente resonancia social y un encubierto influjo en su magistral produccin literaria.

Y es que, por ejemplo, para ser consecuente con lo que nos proponemos decir de ella y con lo que de ella se dijera tantas veces, es oportuna esta observacin reveladora: mientras en el cementerio de Montparnasse el cineasta Claude Lanzmann lea en su entierro un trozo de La fuerza de las cosas acosado por decenas de jovencitas compungidas por el dolor de su prdida, quien hubiese querido verlo habra encontrado en el fretro de la amante de Sartre una de sus manos inermes adornada por el anillo de compromiso que en alguna ocasin le obsequiara el norteamericano Nelson Algren, uno ms de sus variados amantes.

Por estos das, quienes la han venido recordando por su centenario a travs de numerosos artculos, libros y conferencias en todo el planeta, han hecho mencin explcita de esa caracterstica suya, es decir, de su publicitada y desafiante vida sexual que, como se sabe, se hace imperiosa para, al costado de sus otros ttulos de soberbia escritora, comprenderla en su lucha feminista y en el acervo de su obra y de su accionar intelectual y poltico. Hablar de la Beauvoir sin registrarle esta eleccin de vida y rebelda, de destructora de mitos y tabes y rgidos formalismos burgueses, sera traicionarla mientras se la invoca.

Mujeres, se lo deben todo, acaba de advertir la filsofa Elisabeth Badinter en uno de los mltiples homenajes que se le vienen rindiendo a Simone Lucie Ernestine Marie Bertrand de Beauvoir, la escritora e intelectual francesa que nacida burguesa y catlica en Paris el 8 de enero de 1908 y muerta all mismo el 14 de abril de 1986, con su libro "El segundo sexo" escandaliz a la sociedad de su tiempo no tanto por enfatizar sobre la sensibilidad vaginal, o el orgasmo masculino, o el espasmo del cltoris, como por haber revolucionado el sentimiento femenino de libertad al enunciar en frase lapidaria que la mujer no nace, se hace, agregando que son las civilizaciones las que forjan ese gnero "intermediario entre el macho y el castrado que calificamos de femenino". Y la que para consolidar su proyecto feminista que termin catapultndola a los cinco continentes, incrustara su lucha al lado de otros conflictos de sectores sociales oprimidos y minoras constreidas anunciando a la par su aprobacin del aborto y su negacin del matrimonio y la maternidad.

Y esa "mujer" que ella hizo de ella y que quiso que las dems hicieran de s mismas, entre la escritura de su prodigiosa obra y su eterno acompaamiento a Sartre -su "amor esencial"-, vivi siempre en medio de combates la emancipacin que defenda y que la llevaron a desafiar tradiciones y derrumbar preceptos, aunque en su caso, aplicndole a su vida una independencia tal, que no tuvo inconvenientes en ejercer el bisexualismo y solazarse en el lesbianismo como estilo propio que jams disimul y muy por el contrario, divulg en vida y dej para la posteridad en escritos y testimonios que hoy hacen que tal escogencia sexual se haga indispensable para la elaboracin de un retrato totalizador de su existencia.

Simone de Beauvoir se hizo atea a los 14 aos, y cumplidos sus 21, con tres aos menos y dos centmetros y medio ms en estatura que l, en 1929 se uni a Sartre por el resto de sus das. "Conocer a Sartre fue el acontecimiento fundamental de mi existencia", dijo. Al lado suyo se hizo existencialista, feminista, militante poltica y una de las figuras ms fascinantes de la inteligencia francesa por el conjunto de su obra y por el ejemplo de su indisoluble unin de amor cmplice con el filsofo francs, amor y solidaridad que siempre estuvieron a prueba de cualquier adversidad o contingencia y que los elev universalmente a la categora de paradigmas de una vnculo pasional sin mentiras y en plena libertad.

En 1943 public su primera novela, "La invitada", que despert su optimismo para confiar en su destino y asumir una eleccin propia, logrando, adems, la exaltacin de Sartre y sus jvenes discpulas que desde entonces la rodearon sin abandonarla. Iniciaba a partir de all un trayecto literario y filosfico que la conducira al interior de los conflictos existenciales del hombre, de su libertad, de la accin como elemento substancial para comprenderse y comprender a los dems y de los alcances de la responsabilidad individual como ingrediente forzoso en la bsqueda de una sociedad mejor.

Vienen despus otros libros y ensayos filosficos con especial acento en la moral y en la poltica -preocupaciones constantes en la pareja existencialista-, y sus cuatro autobiografas, entre ellas, "Memorias de una joven formal" (1958) y "Final de cuentas" (1972). No obstante, coincidiendo o no con su legin de admiradores y crticos, particularmente tres de sus libros resumen para m el fundamento y la razn de su indiscutible importancia universal y explican impecablemente la esencia de todo su pensamiento.

En primer lugar, Los "Mandarines", que le hiciera merecedora del notable Premio Goncourt en 1954 y le diera acceso al pedestal de los mejores escritores de su pas. "La vejez" (1970), un minucioso, penetrante y conmovedor sondeo sobre la ancianidad y las vergenzas de su aislamiento descalificativo y, "El segundo sexo" (1949), quizs la ms extensa e intensa incursin que cualquier escritor haya emprendido sobre el alma femenina, sus virtudes, sus derechos, sus haberes y carencias, y su milenaria inequitativa condicin social e individual.

As, pues, tendra tambin que hacer referencia a dos de sus obras que dejaron en m cierta ambigedad interpretativa: "La ceremonia del adis" y su pstuma "Cartas a Sartre" que lamentablemente le bajaron el alto perfil al conjunto de sus trabajos y la condujeron a un terreno menor.

De ellas dijo en su momento el diario Libration de Pars cofundado por el propio Sartre en 1973: "Abuso de Beauvoir. Dos volmenes de cartas dirigidas a Sartre textos inditos del Castor -as la llam siempre l- que ofrecen la imagen de una vida llena de intrigas y planes insignificantes ". Y Juan Nuo, el ensayista hispano-venezolano al recriminarla por lo mismo, anotaba: " Simone de Beauvoir, la Grande Sartreuse que no nos ahorr ni el ms mnimo detalle de la vida cotidiana de Sartre: todas sus manas, todos sus movimientos, su horario al dedillo y an todas sus miserias fisiolgicas del triste y decadente final En realidad, ha sido fiel a s misma: su extensa autobiografa no es sino una implacable recopilacin de diarios llevados da a da, hora a hora, en donde nada queda fuera o al menos esa impresin agobiante se tiene al leerla. Ganas entran de pensar que Sartre escribi Las palabras -su autobiografa- como una forma relativamente gentil de darle una leccin: Madame, una autobiografa se escribe as, no transcribiendo sin perdonar cuanto chisme y ancdota sucedieron".

Pero, en fin, la Simone de Beauvoir existencialista y feminista que quiso ser, y fue, y que decidi que se le reconociese as, no debera ser inmortalizada slo con exaltaciones oportunistas mimetizando este u otro cualquiera de algunos de sus rasgos que ciertamente fueron destacados en su discurrir histrico. Y me he ocupado de ello alejndome en lo que pude de aquella camisa de fuerza del sahumerio habitual, porque tambin pienso con ella que el lesbianismo y el bisexualismo son cosas suyas que no la determinaron a ser mejor o peor que nadie y que a nadie tampoco tienen porqu delimitar o definir.

Por ltimo, cmo no aludir acentuadamente a su trascendente relacin con Sartre, y en aras de la brevedad, baste para ello esta aseveracin del filsofo: "Yo quera afirmar mi libertad ante las mujeres, lo cual era cmico, porque era yo el que corra detrs de ellas. Un buen da qued atrapado. El Castor acept esa libertad y se la qued para s".

Con esta rpida remembranza espero haberle sido fiel a la memoria de Simone de Beauvoir, recogiendo sin trampas ni tapujos sus fortalezas y debilidades, ambas pedazos imprescindibles de su maravillosa historia personal.

*Escritor colombiano [email protected] Website: http://www.geocities.com/Athens/Forum/8886



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