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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2008

A proposito del articulo: "El barco de las armas", de Desmond Tutu
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Jess Garca Pedrajas
Rebelin


Es tremendamente triste comprobar como antiguos luchadores por la libertad y los derechos civiles se convierten en meros portavoces de gobiernos que extienden su dominio de terror por todo el mundo. Uno de los ltimos casos lo podemos comprobar en un artculo del Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu aparecido en el diario Pblico el pasado 16 de Mayo, con el ttulo El barco de las armas. En el mismo se puede seguir las huellas, trazo a trazo, marcadas por el gobierno de EEUU en la actitud del arzobispo Tutu, tanto en los datos que maneja, como en el manejo del lenguaje que emplea y en las opiniones que expresa. Entrecomillados aparecen los extractos del artculo original.

Ya en la primera frase del artculo se refiere al escndalo sobre el barco cargado con toneladas de armas para Zimbawe, sin explicar en ningn momento que hace este envo de armas ms escandaloso que cualquier otro de los miles que se producen diariamente en todo el mundo. A continuacin se muestra la preocupacin por el escaso control sobre las exportaciones de armas a gobiernos africanos aunque sepamos que pueden se usados para cometer abusos contra sus propias poblaciones, lo que, entendemos, exculpa a los gobiernos occidentales que suelen emplear asiduamente las mismas armas para extender el terror y la muerte, eso s, no contra su pueblo sino en aventuras imperialistas, de apoyo a dictaduras o de soporte para la actividad econmica de grandes multinacionales. El comentario siguiente, en el que se expresa la impotencia de la comunidad internacional para poner ningn control a este comercio, es, cuando menos, hilarante, teniendo en cuenta que son los pases occidentales de esa comunidad internacional los principales suministradores de esas armas, adems de los principales clientes del propio sector armamentstico.

En el prrafo siguiente parece que el autor se vuelve contra sus amos porque realiza comentarios como uno puede exportar armas a un pas que cometa graves abusos contra los derechos humanos (puede tratarse de EEUU y de sus invasiones de Afganistn o Irak?) o bien puede vender costosos equipos a gobiernos que apenas tienen para alimentar o educar a su poblacin (puede tratarse de EEUU y de su, digamos, sistema sanitario que provoca que ms de 40 millones de personas carezcan de cobertura de salud, o de los millones de personas sin trabajo o ingresos y que no disponen de ningn servicio social?); es obvio, si se piensa, que al autor no puede referirse a EEUU, porque este pas nunca ser receptor de esos envos de armas, contando con la mayor industria de armas del planeta, no necesita importarlas.

A continuacin se muestra en el artculo la actitud expresa del gobierno estadounidense para detener el envo de armas que nos ocupa, realizado en el barco An Yue Jiang, podemos entender que provocado por un arrebato norteamericano por controlar los envos de armas ilegales, aunque, tambin puede tratarse de que este cargamento en concreto no lo venden ellos y eso si que no puede permitirse en ningn caso.

La voluntad del arzobispo Tutu de que Zimbawe sea objeto de un embargo por la ONU por la relacin de abusos de los derechos humanos que ha cometido nos hace pensar en otros pases que dedican toda su atencin a cometer actos como los imputados al gobierno del pas africano, pero con mucha ms capacidad de hacer dao debido a su podero armamentstico. El tratado promovido por la misma ONU para controlar los envos de armas a escala mundial y que provocara que los exportadores de armas se vern obligados a paralizar cualquier venta en la que haya evidencia de que las armas pueden ser usadas para violar los derechos humanos resultara en la prdida de mucha mano de obra en el gigante estadounidense pero, por el contrario, lo dejara a salvo de este control, ya que EEUU no necesita exportar armas, las produce l mismo, y no tendra que dar cuenta de sus actos, como es habitual, a ningn organismo internacional.

Haciendo referencia a la Campaa Armas Bajo Control, el autor ofrece la cantidad de 18.000 millones de dlares anuales como gasto de los conflictos armados en frica y su consecuencia de prdida de oportunidades de desarrollo econmico en estos pases; podemos creer en la exactitud del importe, tan solo creemos que hay que cambiar el concepto, no se trata de gastos sino de ingresos de la industria del armamento que, por supuesto, no est dispuesta ni a que terminen estos conflictos ni a poner ningn control a sus ventas millonarias.

A continuacin se indica en al artculo que razones legtimas como la defensa o las fuerzas de seguridad no se veran afectadas por el tratado; entendiendo las guerras preventivas como defensa, al estilo de EEUU, o las fuerzas de seguridad como los ejrcitos y la polica de los gobiernos afines, se ve claro quines son los objetivos de este acuerdo, teniendo en cuenta que las etiquetas de democrtico, terrorista, amenaza, etc. las coloca, de manera arbitraria, el gobierno estadounidense.

Resulta curioso que la noticia de que el barco y su contenido estn de regreso hacia china, la sociedad civil, los sindicatos, los grupos de derechos humanos y otras organizaciones pueden proclamar una victoria momentnea. implique la asuncin del rol de ilegal exportador de armas del gobierno chino, frente a los fabricantes legtimos de armas a los que hace referencia al autor.

Cabe destacar, por todo lo enunciado anteriormente, que los aliados de EEUU pueden encontrarse en cualquier lugar y momento, incluso en los ms inesperados, incluyendo al arzobispo Tutu.

Artculo original

http://www.agendaroja.org/?p=42



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