Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2008

La tortura y la ficcin

Javier Ortiz
Pblico


Son ganas (y muchas) de enredar. El Parlamento vasco no ha apoyado ninguna denuncia falsa de torturas. Lo que el Parlamento vasco ha constatado, porque es as, y no tiene vuelta de hoja, es que ningn gobierno espaol, ni ste, ni el anterior, ni ninguno de sus antepasados, ha aceptado jams que en algunas comisaras y cuartelillos de Espaa se producen torturas. Y no lo ha aceptado no ya cuando lo han sealado taxativamente los informes anuales de Amnista Internacional, poco sospechosa de connivencia con ETA, ni cuando lo ha constatado el relator de la ONU, sino ni siquiera cuando los propios tribunales espaoles han pronunciado sentencias firmes contra tales o cuales policas torturadores.

No slo los agentes condenados han sido mantenidos en su empleo y se las han arreglado para no ingresar en prisin, sino que, en algunas ocasiones y para ms recochineo, han sido condecorados. O ascendidos, como Rodrguez Galindo (astuta idea de Belloch). Pas un corto periodo entre rejas, pero ya est tambin en la calle.

Claman con aire ofendido nuestros gobernantes y sus aclitos que hablar de torturas es hacer el juego a ETA. En primer lugar: las denuncias de torturas no se refieren slo a miembros de ETA. Segn los informes existentes, la mayora de los malos tratos afectan a detenidos por presuntos delitos de derecho comn. En segundo trmino: es el encubrimiento de las torturas lo que ms beneficia a ETA, porque la rabia resultante nutre sus filas.

Quieren acabar de raz con estas polmicas? Lo tienen fcil. Legislen que todos los interrogatorios sean grabados en vdeo y que slo lo grabado y firmado por el detenido pueda ser remitido al juez correspondiente.

No les dice nada que haya habido detenidos que se han confesado autores de crmenes que luego se ha sabido que haban sido cometidos por otros? A lo peor fueron sutilmente animados a ello. En tiempos del franquismo se deca: Tras un hbil interrogatorio. Pregunten en la Audiencia Nacional: all s que lo saben, aunque no les guste hablar de ello.

Es todo un juego de imposturas y ficciones. Aqu hay mucha gente que engaa, pero nadie se engaa.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter