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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2008

Las tres dimensiones de 1968

Charles-Andr Udry
La Breche


 
Cuarenta aos despus Mayo 68 contina suscitando inters. Aunque en las ceremonias destinadas a recordar el acontecimiento, predominan las interpretaciones culturalistas - superficiales - que, en la mayora de los casos, hacen omisin del cuadro poltico de conjunto.

Hay tres dimensiones en el giro de 1968.

La primera es institucional: una conjuncin excepcional en el tiempo de los conflictos y crisis a escala mundial y un ascenso de las luchas estudiantiles casi universal. Una simple enumeracin traduce este recuentro nico en enero de 1968; la ofensiva del FNL (Frente Nacional de Liberacin) en Vietnam revela la capacidad militar del movimiento de liberacin que golpea hasta el interior de Saign (ofensiva del Tet), pero tambin su debilidad poltica; en marzo, la movilizacin de los estudiantes polacos es brutalmente reprimida por el POUP (PC polaco) que juega abiertamente la carta antisemita y nacionalista; la primavera se despierta en Praga, el 5 de abril el PC checoslovaco adopta su nuevo programa de accin; la explosin estudiantil de mayo 1968 en Francia desemboca en una huelga general de 9 millones de trabajadores, la ms grande de la historia del movimiento obrero; en Italia, las luchas estudiantiles, que comienzan en la facultad de arquitectura de Roma en marzo, se generalizan y los choques con la polica son violentos, la fermentacin obrera comienza en Pirelli, en la Fiat, etc.; a comienzos del ao, las ocupaciones universitarias en el Estado espaol tienen un eco en la acentuacin de las luchas obreras; en octubre, los estudiantes de la ciudad de Mxico son brutalmente reprimidos (centenas de muertos); en los Estados Unidos, siguiendo las luchas de los guetos negros, las manifestaciones contra la guerra conducida por el imperialismo norteamericano en Vietnam, empiezan verdaderamente su despegue.

La segunda en relacin al cambio que se opera en el ritmo y la amplitud de las luchas obreras y democrticas en una serie de pases, Francia, Italia, Espaa, y en menor medida en Gran Bretaa.

La tercera, concierne al surgimiento o el refuerzo de organizaciones polticas - en Europa en particular, pero tambin en Amrica Latina y el Japn - que se sitan a la extrema izquierda en el tablero poltico y un relanzamiento del movimiento sindical, detrs de los partidos de la izquierda tradicional.

La democracia occidental reprime y bombardea

La segunda gran mutacin concierne al mundo occidental, llamado libre.

En los Estados Unidos, el combate por los derechos cvicos de los Negros, al inicio de los aos sesenta, revel a la opinin pblica europea una faceta de la democracia norteamericana que haba sido cuidadosamente oculta. La rebelin de los negros, sobre todo desde 1964 a 1967, apuntala la desmitificacin del modelo de democracia norteamericana. En 1967, en Detroit, son los blindados de la Guardia Federal que aplastan el levantamiento del gueto. En 1965, Malcom X es asesinado. El representaba el ala ms radical y ms politizado del movimiento negro y su fuerza de conviccin y su carisma, podan permitirle jugar un rol importante en la evolucin poltica de una amplia capa de militantes negros. Esto explica aquello. El 4 de abril de 1968, Martin Luther King ser abatido. En 1964, una primera alianza entre los dos se haba realizado, lo que merece poner atencin sobre el hecho.

Un segundo pliegue del dptico democrtico norteamericano, va a ser esbozado por el comienzo de los bombardeos estadounidenses sobre Vietnam y por la intervencin de los marines en Santo Domingo, en 1965. El verdadero rostro del imperialismo norteamericano, para una generacin, apareca ms claramente.

A esto se agrega el golpe de estado militar en Indonesia, en octubre de 1965, alegando (sin ningn fundamento) una tentativa de golpe de Estado del Partido Comunista (el PKI), dirigido por Aidit. El PKI era el partido comunista ms grande fuera del bloque socialista, reivindicaba tener 300.000 cuadros y ms de 2 millones de miembros. El ejrcito va a asesinar a centenas de miles de militantes (reales o supuestos) del PKI. La ferocidad represiva ser mayor en la isla de Java, cuyo centro era un feudo del PKI. Esta masacre recibir el apoyo de Washington, muy contento de ver a Indonesia limpia de comunistas en el momento que los Estados Unidos intentaban quebrar la revolucin vietnamita.

Contrarrevolucin y terror blanco se vuelven, para un sector amplio de la opinin, sinnimos polticos de imperialismo.
La dramtica liquidacin del PKI, en el pas que haba sido un smbolo de no alineamiento, suscitar en la vanguardia del movimiento obrero internacional un amplio debate sobre la orientacin del PKI. En efecto, ste ltimo alegaba la necesidad de una alianza estratgica con Sukarno y los capitalistas locales a fin de vencer a los capitalistas extranjeros en Indonesia, mientras que la revolucin social llegara ms tarde. Los hechos se inscribieron trgicamente contra ese falso planteo.

De Cuba a Argelia

Desembocamos de este modo en la tercera mutacin: la impulsada por la revolucin cubana y la argelina - que no son idnticas - as como por la proyeccin en la escena internacional de la causa palestina, en el marco del conflicto rabe-israel de 1967. Evidentemente, durante la segunda mitad de los aos sesenta, la lucha armada conducida por el FNL por la liberacin nacional y la transformacin social de Vietnam, permanece como el elemento clave de toda la situacin internacional, en la medida que, por primera vez luego de la segunda guerra mundial, el podero hegemnico de los Estados Unidos es puesto en jaque.

Una modificacin significativa de las relaciones de fuerza internacionales se dibuja, aunque an poco perceptible. Hay que mencionar tambin los inicios de la lucha armada en Angola y Mozambique, en setiembre de 1964, el FRELIMO (Frente de Liberacin Nacional de Mozambique) anuncia las primeras acciones de los guerrilleros nacionalistas contra el ejrcito de ocupacin portugus.

Pero volvamos a la revolucin cubana, cuya incidencia sobre la formacin poltica de una nueva izquierda, incluso en Europa, fue importante. La victoria del Movimiento 26 de Julio, en 1959, introdujo un elemento radicalmente nuevo en el movimiento revolucionario a escala internacional.

En efecto, era la primera vez - luego de la degeneracin estalinista - que una lucha antidictatorial (contra Batista) y una verdadera revolucin social, conjuntamente, se haca bajo la direccin de una organizacin que no estaba ligada al movimiento comunista surgido de la III Internacional estalinizada. Aunque la direccin titista (Tito), haba roto, en 1948, con el Kominform (la organizacin de los comunistas colocados bajo la gida del PCUS), la Liga de los Comunistas de Yugoslavia era un hijo del movimiento comunista estalinizado.

Una nueva generacin revolucionaria y un amplio abanico de intelectuales de origen diversos, primero en Amrica Latina y en el Tercer Mundo, pero tambin en Europa, van a apoyar a la revolucin cubana. Guevara y Castro rompen - en el objetivo, la prctica y el estilo - con la orientacin de los diversos partidos comunistas latinoamericanos.

Cuando en agosto de 1961, en su discurso de Punta del Este (Uruguay), el Che Guevara declara: la revolucin cubanaes una revolucin con un carcter humanista. Ella es solidaria de todos los pueblos oprimidos del mundo, declara a la vez la originalidad del proyecto revolucionario en curso y la manifestacin de un nuevo internacionalismo, expresin poltica de la defensa de los valores humanos universales y de la necesidad prctica de un combate antiimperialista radical.

La victoria del Movimiento 26 de Julio, conlleva la idea de que una fuerza revolucionaria creble puede formarse por fuera del cuadro de referencias polticas y organizativas de los partidos comunistas. Numerosos sern, entonces, los militantes que expresarn el nacimiento de un tipo de reagrupamiento de fuerzas revolucionarias que vayan desde el Movimiento 26 de Julio a los revolucionarios vietnamitas.

Las iniciativas tomadas por los cubanos, en 1966, con la formacin de la Organizacin de Solidaridad con los Pueblos de Asia, frica y Amrica Latina (la Tricontinental) nutrieron esta perspectiva. Y el mensaje del Che Guevara - asesinado en las montaas de Bolivia en octubre de 1967 - a la reunin de la Tricontinental, pona el acento sobre la necesidad de romper la trgica soledad del pueblo vietnamita que l mencionaba como un momento ilgico de la historia de la humanidad.

Esta nueva atmsfera poltica ser enriquecida - sobre todo en Francia - por la experiencia de la solidaridad con la lucha del pueblo argelino por su independencia, con el combate del FLN (Frente de Liberacin Nacional). La imagen de la democracia francesa la democracia colonial! tambin va a recibir un golpe durante estos aos de guerra (desde 1954), donde las torturas, los asesinatos (cientos de miles) sern instrumento cotidiano del gobierno en la llamada Argelia francesa. En junio de 1965, el golpe de Estado conducido por Boumediene para derrocar a Ben Bella provocar, entre aquellos y aquellas que haban apoyado la causa de Argelia, una reflexin crtica sobre los lmites de la autogestin argelina, sobre el rol respectivo de estructuras como el ejrcito, el FLN, la UGTA (sindicatos), la administracin civil (fuerte anarqua). Cuba y Argelia devienen de esta manera, puntos de referencia comparativos.

En Europa, en un medio muy restringido pero activo de militantes, esta luchas revolucionarias de otros continentes, consolidan la idea de un nuevo internacionalismo, que vaya ms all del movimiento de la paz que haba tenido impulso al final de los aos 1960 y principios de 1970. Esto confiere asimismo, una gran validez a los proyectos de formacin de fuerzas radicales al costado de los partidos socialistas y comunistas.

Todo esto puede aparecer un poco despegado de los procesos sociales que se desarrollaban efectivamente por entonces en la Europa capitalista. Sin embargo, para una generacin de militantes, que haban realizado sus primeras armas en los partidos socialistas y comunistas, el conjunto de estos hechos - repercutiendo directa o indirectamente en las grandes formaciones de la izquierda, en sus organizaciones juveniles, en las revistas y en la prensa comprometida - van a nutrir una de las vertientes de su formacin poltica. Ciertamente, ello se har a veces al precio de una falta de comprensin afinada de la situacin social y poltica europea, dado que que era una politizacin alimentada por esas grandes causas internacionales ms que por la participacin directa en las luchas sociales (que eran, por otra parte, limitadas en su nmero y amplitud). Y la claridad sobre los aparatos polticos que conducan esa luchas de emancipacin, en formaciones sociales fracturadas por el subdesarrollo, no eran la que se pudo hacer a posteriori.

En resumen, estos tres grandes conjuntos de mutaciones multiplicaron las rupturas en la visin del mundo surgida de la guerra fra y en la organizacin de las fuerzas polticas que esta situacin conectaba. Todo esto facilit el surgimiento de una nueva cultura poltica que no se limit a la extrema izquierda, una cultura poltica cuya caja de resonancia estaba alimentada por los medios de comunicacin la televisin se impona! que haca presente en Europa, la intervencin en Santo Domingo, la batalla de Argelia, la ocupacin norteamericana en Vietnam, la reunin de la Tricontinental, la primavera de Praga

Notas de Agenda Radical

1) El texto que reproducimos, es parte de un artculo ms extenso publicado en el sitio de La Breche (Suiza), bajo el ttulo "Aux origines de 1968" (Los origenes de 1968), y que integra una serie de anlisis de diferentes autores/as, que La Breche dedica Mayo 68.

2) Charles-Andr Udry, economista marxista (Suissa), militante del Movimiento Por el Socialismo (MPS) y del movimiento en defensa de los trabajadores/as inmigrantes. Es redactor de la revista impresa La Breche/Carr Rouge, y director de los Cahiers libres, Editions Page deux, Lausanne.

www.alencontre.org/

Traduccin de Mariana Snchez y Ernesto Herrera para Agenda Radical



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