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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2008

Es necesario el sindicalismo en el socialismo?

Malime
Rebelin


No es cuestin de remontarse a detallar el origen del sindicalismo para poder establecer la propuesta de debate que en interrogante nos planteamos con este ttulo. Damos por admitido el carcter revolucionario que el sindicalismo tuvo en su origen como respuesta de lucha econmica y social contra el capitalismo, las represiones sufridas por aquellos dirigentes y las masas obreras que les secundaban. El sistema capitalista finalmente lo admiti como una necesidad legal y democrtica de los trabajadores con la que poder ejercer sus reivindicaciones sociales, siempre que estas reivindicaciones no fueran ms all de ese limitado objetivo y no pusieran en cuestin al sistema de dominio poltico democrtico capitalista. Incluso bajo la dictadura franquista, el Sindicato Vertical, de alguna forma admita esos derechos de los trabajadores. Lo que la dictadura no poda admitir era la instrumentalizacin revolucionaria que de ese limitado derecho hicieron los trabajadores al organizarse y constituirse de forma paralela en el movimiento socio-poltico que fueron las Comisiones Obreras, finalmente tras la transicin democrtica, convertidas en un sindicato mas, rompedor de la unidad obrera.

Tampoco en la forma de dominio democrtica del capitalismo se admite que se instrumentalice revolucionariamente el derecho sindical para intentar que los trabajadores, desde esa concepcin poltica instrumentalizadora, se organicen como clase dominante que les conduzca finalmente al socialismo.

Pero entrando ya en el interrogante que nos plantea el ttulo, es necesario el sindicalismo en el socialismo? Muchos dirn que s; no nos confundamos!, gritarn algunos, el sindicalismo nada tiene que ver con la poltica, para eso ya estn los partidos polticos de la clase trabajadora, PSOE, PCE, IU como las grandes alternativas obreras de carcter estatal. Dirn que no es labor de los sindicatos luchar por el socialismo, algunos dirn, que el sindicalismo existi en el llamado Socialismo Real y existe en el socialismo cubano.

Desde una interpretacin filosfica idealista del mundo existencial, tiene su razn esa interpretacin sobre el papel de los partidos y el de los sindicatos. Pero desde una interpretacin materialista y dialctica, donde se analiza la realidad material en todo su conjunto, es vlido que el sindicalismo en el capitalismo democrtico pueda ser instrumentalizado revolucionariamente como sucedi en la dictadura, en vez de cmo termin, integrndose en el orden estatal capitalista, haber seguido actuando poltica y organizativamente hasta llegar a tal grado de organizacin y poder que, junto a los dems movimientos populares finalmente constituirse en clase dominante e implantar la forma de dominio socialista. El dominio de una clase social que es mayoritaria contra la minoritaria clase social burguesa. Es decir, pasar de la dictadura de la clase minoritaria burguesa y capitalista, a la dictadura democrtica de la mayora social que es la trabajadora y que es por naturaleza objetiva socialista cuando toma conciencia de esa cualidad necesaria.

Evidentemente, si esa alternativa popular unitaria de sindicatos y dems movimientos populares se constituyera en poder poltico-organizativo de los trabajadores, el sindicalismo perdera su carcter reivindicativo econmico y social y ya no tendra sentido de ser en el socialismo; los trabajadores ya serian poder al tener una estructura estatal propia mucho ms amplia y participativa que la estructura sindical heredada del capitalismo. Al tomar el poder poltico-productivo, controlaran los centros de produccin y administraran directamente las fbricas. Al controlarlas, como dijera Marx, seran el nuevo Estado de los trabajadores, organizados como clase dominante y sentiran la propiedad social como propia y colectiva porque la ejerceran directa y permanentemente. El poder estara en ellos mismos porque existe una forma organizativa que lo permite. No como sucede en el mundo capitalista, donde la concepcin del Estado se presenta como algo que est por encima de una sociedad dividida en clases antagnicas, donde a los trabajadores se les considera sociedad civil y a los gobernantes y aspirantes a gobernar como clase poltica.

Slo una concepcin idealista del Estado permite dividir al ser humano en clase poltica y sociedad civil. Cuando en el socialismo existe el sindicato, es porque ese socialismo es burocrtico, los trabajadores no son dueos de los medios de produccin, porque posibilita que una clase especial burocrtica sea la que ostenta el poder y se confunda su pretendido democratismo popular solo permitiendo a los trabajadores organizarse en su sindicato, en una parte ms del socialismo burocrtico. Como sucede en el capitalismo, a los trabajadores la accin poltica se les permite cada equis aos, mediante el llamado sufragio universal, que voten a la clase poltica que se encarga de gobernarlos y mantenerlos sumisos. Un poder aparentemente oculto que ostenta el partido dirigente, desde el que disfrutan de ciertos privilegios que no tiene la sociedad civil trabajadora.

En el pas de los soviets, los soviets obreros, (consejos obreros, en nuestro idioma) no existan, slo existan de nombre, el poder lo tena la clase poltica que se denominaba PCUS. En la constitucin sovitica, en su artculo 142 se reconoca el derecho a la revocacin. Un derecho formal, que no se poda aplicar, como sucede en el capitalismo cuando en sus constituciones se admite, a travs miles o millones de firmas populares, poder elevar la voz crtica del pueblo al Parlamento o al Gobierno.

El admitir como normal que en el socialismo burocrtico se d la necesidad de los trabajadores organizados en sindicato, de hecho es reconocer que no es un Estado socialista, es tanto como sumisamente admitir nuestra culpabilidad por el mundo que nos hacen vivir, por no saber instrumentalizar revolucionariamente la actual legalidad poltica y sindical para transformarla en realidad popular; as mismo, el culpabilizar al pueblo ruso por permitir el retorno desde el socialismo burocrtico al capitalismo, a un burocratismo mucho ms despiadado. Aunque, desde una visin idealista, sin dejar de admitir la responsabilidad personal de los mximos dirigentes polticos, se descarguen todas las culpas en esos dirigentes, sacudindonos las pulgas personales los que analizamos de forma simplista esos complejos problemas ideolgicos y polticos. Es una manifestacin de nuestra ignorancia sobre el complejo mundo material y espiritual que es el mundo de las ideas y el hacer poltico.



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