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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2008

Xenofobia en Sudfrica: socialismo o barbarie!

Fred Weston
venezuela.elmilitante.org


Segn el CIA Factbook:

"Sudfrica es un mercado emergente de ingresos medios con abundante suministro de recursos naturales, sectores financiero, legal, comunicaciones, energtico y de transporte bien desarrollados; una bolsa que es la diecisieteava ms grande del mundo; una infraestructura moderna que apoya una distribucin eficiente de mercancas a los centros urbanos de toda la regin. El crecimiento ha sido fuerte desde 2004, Sudfrica ha cosechado los beneficios de la estabilidad macroeconmica y el boom global de las mercancas".

Cmo explicar entonces el hecho de que Sudfrica haya presenciado durante estos ltimos das unas escenas brbaras con el asesinato, segn los medios de comunicacin por lo menos 22, brutal de inmigrantes? Algunos han sido matados a machetazos y otros quemados vivos. Debido a estos actos, unas 6.000 personas han huido de sus desvencijadas casas.

Los ataques ms recientes contra los inmigrantes comenzaron hace ms de una semana en la ciudad de Alexandra, al norte de Johannesburgo, y despus de extendieron al centro de la ciudad y por toda la regin de Gauteng. El centro de Johannesburgo pareca un campo de batalla, la polica tuvo que utilizar gas lacrimgeno y balas de goma para dispersar a la furiosa muchedumbre.

Las entusiastas palabras de la CIA son slo la introduccin inicial a la situacin en Sudfrica. La realidad es que en el pas existe una enorme polarizacin, con una inmensa riqueza concentrada en manos de unos pocos y una gran parte de la poblacin que vive en la pobreza. Las ltimas cifras de desempleo demuestran que est prximo al 30 por ciento! l 50 por ciento de la poblacin vive por debajo del umbral de pobreza. El 10 por ciento ms pobre de la poblacin slo recibe un 1,4 por ciento de la renta nacional, mientras que el 10 por ciento ms rico consume el 44,7 por ciento, el ndice Gini, que mide la disparidad de ingresos est en el 65. Siempre que este ndice pasa de 40 se considera una situacin de desestabilizacin.

Los recientes acontecimientos en Sudfrica confirman esta conclusin. La inmensa presin que sufre una gran parte de la poblacin es la consecuencia de la reciente barbarie. La tragedia es que muchos de los que han cado vctimas de esta violencia proceden de Zimbawe. Se cree que unos 3.000 zimbabuenses cruzan diariamente a Sudfrica en busca de trabajo. Son los ms pobres que abandonan su pas para escapar la terrible pobreza, que es el resultado de la poltica econmica del rgimen de Mugabe.

Estas personas van a Sudfrica porque es un pas relativamente ms desarrollado que Zimbawe. El "boom" sudafricano ha atrado a inmigrantes de muchas zonas del frica negra. El gobierno sudafricano ha situado a personal militar en la frontera con Zimbawe para intentar detener esta marea humana empobrecida, los miles de zimbabuenses que cruzan al pas, pero es una tarea imposible porque es mucha la desesperacin de estos pobres. Adems del gran nmero de zimbabuenses, tambin hay 33.000 refugiados y solicitantes de asilo procedentes de la Repblica Democrtica del Congo, 20.000 de Somalia, 6.500 de Burundi y 26.000 de otros pases africanos.

Aunque Sudfrica realmente est ms desarrollada que el resto del frica negra, an tiene enorme problemas sociales propios. Sudfrica tiene 49 millones de habitantes, pero adems tiene una poblacin inmigrante que est entre los 3 y los 5 millones de personas, mayoritariamente de Zimbawe, Mozambique y Nigeria, lo que supone una enorme presin en un pas donde el desempleo ya es muy elevado. Se calcula que aproximadamente 7,5 millones de sudafricanos no tienen acceso a una vivienda adecuada. En Johannesburgo, una ciudad moderna, hay 200.000 chabolas donde se ven obligados a vivir los negros ms pobres. Muchos ganan slo 35 dlares mensuales. Adems est el VIH que ha afectado seriamente a un sector importante de la poblacin, principalmente a las capas ms pobres, y el crimen se est extendiendo.

En este contexto, los inmigrantes se han convertido en un chivo expiatorio de todos los problemas sociales que afligen a este pas. Como es habitual, son las capas ms pobres las que se sienten ms amenazadas. No son capaces de ver quin es el culpable de la situacin creada tras la cada del rgimen de apartheid. Las masas lucharon para acabar con el apartheid con la esperanza de tener mejoras reales en sus condiciones de vida. En cambio, lo que han visto es una pequea minora de negros que han ascendido socialmente, absorbidos por la sociedad capitalista, mientras que la aplastante mayora estn en el fondo luchando por sobrevivir en unas condiciones terribles.

Esperaban que el final del apartheid produjera un cambio real. Pero estas esperanzas se evaporaron debido a la poltica de la direccin del ANC que adopt la perspectiva de la clase capitalista. Su poltica econmica est adecuada a las necesidades del capitalismo, no a las necesidades de las masas. La poltica econmica del gobierno sudafricano sigue la misma lnea que la aplicada por todos los pases capitalistas, con privatizaciones, recortes del gasto pblico y otras medidas similares.

En medio de toda esta situacin vemos los inicios del colapso de las infraestructuras debido a la falta de inversin. El ao pasado Sudfrica comenz a experimentar lo mismo que desde hace aos sufre el frica negra, la escasez de electricidad. El estado es propietario de la empresa de suministro elctrico Eskom con unas centrales muy antiguas incapaces de satisfacer la demanda, por esa razn se han visto obligados a aplicar cortes peridicos de electricidad. Un transporte pblico adecuado es otro problema que sigue sin solucionarse.

Thabo Mbeki es un ejemplo particularmente podrido del nuevo tipo de dirigente que ha aparecido. Incluso lleg a apoyar a Mugabe ignorando el verdadero drama que se estaba desarrollando en Zimbawe. Sin embargo, la direccin del ANC y los sindicatos sudafricanos han pedido que Mbeki adopte una lnea ms enrgica hacia Mugabe. Lo que no est claro es cul debera ser esa lnea.

El problema en Zimbawe es que Mugabe durante aos aplic una poltica similar a la adoptada en Sudfrica, complemente en la lnea de los dictados del imperialismo. Y el programa del MDC tambin es el dictado por las necesidades del imperialismo!

Los dirigentes del ANC y de los sindicatos estn preocupados ante la posibilidad que la crisis que vive Zimbawe pueda arrastrar a Sudfrica, algo que realmente empieza a suceder.

La economa sudafricana ahora sufre la tensin de la crisis econmica mundial. Si los conflictos sociales actuales han estallado cuando la economa todava est en "auge" no es difcil imaginar el escenario que vivir Sudfrica ante el impacto de la crisis mundial del capitalismo. Ser una pesadilla inimaginable.

Segn algunos informes estos ltimos ataques no slo han ido dirigidos contra los inmigrantes, tambin contra algunos grupos tnicos sudafricanos que tambin comienzan a sentir la presin. Es una inquietante amenaza para el movimiento obrero sudafricano. Mientras el desempleo y la pobreza acechen esta zona es slo cuestin de tiempo ver ms de estos ataques racistas y tnicos.

El Primero de Mayo, los dirigentes del ANC pidieron a la gente que trabajaban juntos para combatir la "xenofobia". Pero esta xenofobia no es un fenmeno inexplicable que ha estallado desde ninguna parte. Las soluciones a los problemas de los pobres sudafricanos no se encuentran bajo el capitalismo. La poltica econmica capitalista crear an mayores niveles de pobreza que los actuales. En algunas de las zonas ms pobres del pas se sienten el hambre, no tienen futuro y estn desesperados.

O el movimiento obrero muestra una salida a la crisis o los pobres buscarn lo que parece la solucin ms fcil, atacar a los "extranjeros que roban nuestros empleos". Sudfrica tiene el potencial de alimentar y vestir a toda su poblacin, de garantizar una vivienda decente y empleos para todos. Pero para que eso ocurra, los recursos del pas deben ser arrebatados de las manos de una pequea minora de capitalistas, ms o menos esa misma camarilla que en el pasado impuso el odiado rgimen de apartheid contra la poblacin.

El movimiento obrero sudafricano tiene una tradicin gloriosa de lucha de clases, solidaridad e internacionalismo. Hace poco vimos a los estibadores negarse a descargar barcos chinos con armas destinadas a Zimbawe. Esa es la verdadera cara de los trabajadores sudafricanos, la cara de los trabajadores que defienden a sus hermanas y hermanos de Zimbawe.

Ese pequeo ejemplo demuestra que la clase obrera sudafricana es la nica clase que puede dirigir a las masas en la direccin correcta, hacia la unidad de todos los pobres, de todos los trabajadores por encima de las fronteras nacionales, contra la clase capitalista que es la fuente de estos problemas.

El ao pasado hubo una oleada de huelgas en Sudfrica contra el gobierno del ANC. Miles de trabajadores del sector pblico participaron en ellas. Una de las cuestiones que impuls este movimiento fue el despido de 600 trabajadores de la sanidad. Los trabajadores pedan un 12 por ciento de aumento salarial mientras que el gobierno slo ofreca un 7,25 por ciento. Hubo mtines grandes en todo el pas, incluso apoyaron la huelga los conductores de taxis, autobuses y trenes. El presidente Thabo Mbeki se posicion en contra de los huelguistas y el gobierno dijo que estaba dispuesto a utilizar a los soldados para proteger a los esquiroles.

Esa huelga demostr la fuerza del movimiento obrero sudafricano. Si los dirigentes del movimiento obrero sudafricano hubieran querido, habran podido movilizar las fuerzas de este movimiento para luchar por la transformacin de la sociedad. Si no lo hacen, entonces veremos repetirse estas escenas de barbarie. Muchos trabajadores se deben estar preguntando que pueden hacer.

La situacin actual es el resultado directo de la poltica adoptada por la direccin del ANC desde la cada del apartheid. El final del apartheid no fue suficiente. Lo que haca falta era poner fin al sistema social y econmico en el que se basaba el apartheid, el sistema capitalista. Las masas no lucharon ni hicieron grandes sacrificios simplemente para permitir que una minora de negros se convirtiera en burgueses. Lucharon por la justicia social, pero los dirigentes del ANC han fallado.

La tarea es construir una corriente marxista incrustada dentro del movimiento obrero sudafricano que pueda explicar pacientemente todo esto a los trabajadores y jvenes. La tarea es ganar a las organizaciones de masas de los trabajadores sudafricanos a la causa de la emancipacin de la clase obrera. La eleccin es escueta. Los recientes acontecimientos confirman lo que hemos dicho en muchas ocasiones: la alternativa hoy es entre barbarie y socialismo.


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