Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2008

La disociacin mental del "Pueblo Elegido"

Basem Tajeldine
Rebelin


Si existen pueblos en el mundo que necesiten de una atencin psicolgica urgente, profunda y a gran escala; una misin revolucionaria que pudiramos definir como "Misin Humanizacin", estos serian los azquenazis o europeos (alemanes, britnicos, rusos, polacos, etc.) de religin juda (los jazares).

No nos equivocamos cuando decimos que la mayor hazaa del sionismo ha sido el haber utilizado a la religin juda para enajenar a esos pueblos, segregarlos de todas las sociedades en donde ellos se desenvuelven -crendoles una conciencia de superioridad racial frente a los dems pueblos-, y transformarlos en instrumento para la dominacin de otros pueblos. El sionismo es, sin lugar a duda, la ideologa ms acabada de la decadente sociedad burguesa europea de religin juda; de los capitalistas europeos, y la filosofa de la miseria humana.


Nios israeles haciendo dedicatorias sobre las bombas que fueron empleadas para masacrar a otros nios en el Lbano.

Gilad Atzmon, intelectual, msico saxofonista de jazz y firme defensor de la causa palestina, quien es de origen religioso judo y de ascendencia rusa, nacido en la Palestina ocupada (Israel), ex-soldado del ejrcito israel -experiencia que le permiti comprender, segn l, gracias a sus observaciones y su consciencia, de que viva en tierras palestinas, razn que lo llev a buscar residencia en Londres-, Atzmon, filosofo tambin, es quizs la persona que mejor describe el comportamiento racista y clasista del pueblo elegido por haber sido parte de ellos. En uno de sus ltimos artculos publicado en la pgina web: Rebelion.org , http://www.rebelion.org/noticia.php?id=67428 titulado: Anatoma de un desdoblamiento mental no resuelto en el pueblo elegido (La esquizofrenia de ser al mismo tiempo David y Goliat en Israel). En l, nuestro aludido autor nos devela con profundas, pero breves palabras, lo que sucede en las mentes enajenadas del judo sionizado. Veamos en algunos extractos de su artculo lo que nos dice Atzmon:

Segn Hegel, para alcanzar la conciencia de s mismo es necesaria la participacin del otro. Cmo soy consciente de m mismo? Pues, por ejemplo, mediante el deseo o la clera. A diferencia de los animales, que resuelven sus necesidades biolgicas destruyendo otra entidad orgnica, el deseo humano es un ansia de reconocimiento (...) El hombre que desea humanamente una cosa no acta tanto para poseer la cosa como para lograr que otro reconozca su derecho (...) Si seguimos esta lnea hegeliana de pensamiento, podremos deducir que, para alcanzar la conciencia de s mismo, uno debe considerar a los dems. Mientras que una entidad biolgica lucha por su continuidad biolgica, un ser humano lucha por el reconocimiento...

Para comprender las implicancias prcticas de esta idea, veamos ahora la dialctica del amo y el esclavo. El amo lo es porque lucha por demostrar su superioridad sobre la naturaleza y sobre el esclavo, el cual se ve obligado a reconocerlo como amo.

A primera vista, parece como si el amo hubiese llegado a la cima de la existencia humana pero, tal como se ver, no es as. Acabo de decir que los seres humanos luchan por el reconocimiento. El esclavo reconoce al amo como tal, pero el reconocimiento del esclavo tiene poco valor. El amo quiere que lo reconozca otro hombre, pero un esclavo no es un hombre. El amo quiere que lo reconozca un amo, pero otro amo no puede admitir en su mundo a otro ser humano superior. En pocas palabras, el amo nunca consigue su objetivo, el objetivo por el que arriesga su propia vida. De manera que el amo est en un callejn sin salida. Pero y el esclavo? El esclavo se encuentra en un proceso de transformacin, pues a diferencia del amo, que no puede ir ms all, l s puede aspirar a todo. El esclavo est en la vanguardia de la transformacin de las condiciones sociales en que vive. El esclavo es la encarnacin de la historia, la esencia del progreso.

Intentemos ahora aplicar la dialctica original hegeliana del amo y el esclavo a la nocin juda de pueblo elegido y de exclusividad. Mientras que el amo hegeliano arriesga su existencia biolgica para convertirse en amo, lo nico que arriesga el nio judo recin nacido es su prepucio: nace en el mbito del dominio y la excelencia sin haber destacado (an) en nada. El otro le otorga prestigio sin el requisito de ningn proceso de reconocimiento. De hecho, se supone que es Dios (no el otro) quien otorga el ttulo de elegido a los judos.

Mientras que est muy claro que el pueblo palestino est luchando por el reconocimiento y lo declara a la menor oportunidad, los israeles lo soslayan por completo, pues estn convencidos de dicho reconocimiento, saben quines son: los amos que viven en su tierra prometida.

Segn Hegel, el reconocimiento es un proceso dinmico, un saber que crece en el interior de uno mismo. Mientras que los palestinos utilizan los limitados recursos de que disponen para que los miren a la cara, a los ojos, para conducir a los dems a un proceso dinmico de reconocimiento mutuo, los israeles esperan que los dems acepten ciegamente su discurso. Esperan que los dems cierren los ojos ante el hecho evidente de que, en Oriente Prximo, Israel es un agresor como ningn otro; un superpoder regional de ocupacin; un Estado diminuto que utiliza armas nucleares, biolgicas y qumicas; un Estado de apartheid racialmente orientado que intimida y abusa de sus minoras a diario.

()Por qu razn la poltica juda se ha vuelto ms agresiva que cualquier otra? Pues sencillamente porque desde la perspectiva poltica juda el otro no existe. Para el sionismo, el denominado otro es un objeto de uso, no un prjimo. Las relaciones internacionales israeles y la actividad poltica juda slo se entienden si se tiene en cuenta una grave ausencia del mecanismo de reconocimiento.

El tribalismo mental sionista sita a los judos fuera de la humanidad, no equipa a sus seguidores tribales con el mecanismo mental necesario para reconocer al otro. Por qu lo hara, si le ha ido tan bien as a lo largo de los aos? La ausencia de la nocin del otro trasciende cualquier forma reconocida de pensamiento humanista y sita a quien la padece fuera de la tica o la moral: desprovisto de moral, cualquier debate sionista se reduce a una simple lucha poltica con objetivos materiales y prcticos concretos por los que luchar.

Hegel puede iluminar todava ms esta saga. Si uno es consciente de s mismo a travs del otro, el sujeto elegido es entonces autoconsciente. Pero los israeles ya eran amos al nacer. Por eso, como nacieron siendo amos, no practican ninguna forma de dilogo con el entorno humano que los rodea. Si he de ser justo con ellos, admitir que su ausencia de mecanismo de reconocimiento no tiene nada que ver con sus sentimientos antipalestinos. En realidad, los israeles ni siquiera se reconocen entre s, como lo demuestra su larga historia de discriminacin en el interior de su propio pueblo (los sefarditas, originarios de la pennsula Ibrica y del norte de frica, sufren discriminacin a manos de la elite juda, de origen centroeuropeo).

Bajo este enfoque desarrollado po r Gilad Atzmon, es posible poder entender las razones de fondo de la indiferencia e indolencia con que el ejrcito israel ha ejecutado masacres en Palestina y el Lbano, y la complicidad de los israeles (judos) ante semejantes barbaries. El desconocimiento del otro y el racismo son el pecado; la manzana del Edn de la burguesa juda.

El xenofobia y el racismo ha sido, histricamente, los sentimientos inducidos y mejor explotado por la burguesa de todos los tiempos para mantener intacto el sistema de dominacin. El sionismo es, sin lugar a duda, el actual y mayor exponente del racismo en el mundo (-reconocidos como tal por Naciones Unidas, ONU, en 1975, bajo la resolucin N 3379, que equiparaba al sionismo con el racismo-).

Es muy cotidiano e scuchar a supuestos representantes religiosos de la comunidad juda (Rabinos) y lderes polticos proferir consignas cargadas de un visceral racismo y segregacionismo en contra de otro pueblo tambin semita, como lo es el pueblo rabe palestino. Para muestra algunos ejemplos:

Por la sabia iniciativa de un grupo de integracin conformado por ateos, musulmanes y judos, de crear escuelas en donde estudien juntos palestinos y hebreos, el rabino David Bazri seal pblicamente lo siguiente:

"El establecimiento de una escuela de este tipo sera terrible, una accin lamentable. No se pueden mezclar la pureza y la inmundicia. Ellos son una enfermedad, un desastre, un demonio. Los rabes son como los burros y la pregunta es Por qu Dios no los cre caminando a cuatro patas? La respuesta es, porque tienen que trabajar y lavarse. No tienen un lugar en nuestra escuela" .

El hijo de este rabino, cuyo nombre es Itzhak Bazri, tambin rabino, compar al pueblo Ismaelita (palestinos) con los burros y dijo:

"los rabes son inferiores. Qu es lo que quieren? Tomar a nuestras hijas. Dicen que somos racistas, ellos son el demonio, son crueles, asquerosos como las serpientes. Existe la inmundicia y existe la pureza y ellos son inmundos".

Golda Meir, juda de origen Ucraniana, ex-primera ministra del Estado criminal israel, no tuvo la menor compasin ni dolencia de las repercusiones de sus palabras y polticas genocidas cuando manifest lo siguiente:

No slo la matanza era justificada, sin ello no se hubiese construido el Estado de Israel. Los palestinos son bestias que caminan en dos patas.

Menachem Begin. Polaco, fue ms claro, cuando dijo:

Nosotros debemos matar a los palestinos, a menos que ellos acepten vivir como esclavos .

Por qu el sionismo es la ideologa ms acabada de la sociedad burguesa?

La creencia de la superioridad racial y la necesidad de dominacin y sometimiento de otros pueblos de la sociedad burguesa y del sistema capitalista enajenante, envuelve bajo su raciocinio a todas las sociedades, religiones y culturas, el egosmo. La explotacin del hombre por el hombre y el racismo es la cultura aberrante legada a nuestros pueblos por esta decadente sociedad.

Desde la aparicin de la moneda (oro y plata) como medio de cambio (-materializacin objetiva del capital-) que permite al hombre acumular riquezas, Jefes de tribus, grupos familiares, etc., desde tiempos muy primitivos, por su inters de mantener el control de sus pueblos y de apropiarse medios productivos generadores de riquezas en constante crecimiento, hallaron en la lgica enajenante e intimidatoria de la religin el mayor apoyo para sus fines; el mejor instrumento coercitivo del subconsciente de los pueblos. As nace el judasmo, entre otras religiones, y el sionismo en 1890 como respuesta a las encarnadas contradicciones de la alta burguesa y la pequea burguesa europea, como la ideologa y la filosofa avanzada de la burguesa europea, y como una interpretacin enajenante y falsificadora de la historia pueblo europeo jazar de origen religioso judo; su miseria religiosa.

El sionismo ha hecho creer a los judos de que son un pueblo superior al resto de la humanidad, el pueblo elegido por su Dios el capital. Todo, por la codicia de sus elites econmicas. Pero la mejor crtica al judasmo sionista la realiz un europeo de origen religioso familiar judo, emancipado, Carlos Marx, quien escribi en un artculo titulado: La cuestin juda, lo siguiente:

La necesidad prctica, el egosmo, es el principio de la sociedad burguesa y se manifiesta como tal en toda su pureza tan pronto como la sociedad burguesa alumbra totalmente de su seno el Estado poltico. El Dios de la necesidad prctica y del egosmo es el dinero (...) El dinero es el celoso Dios de Israel, ante el que no puede legtimamente prevalecer ningn otro Dios. El dinero humilla a todos los dioses del hombre y los convierte en una mercanca.




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