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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2008

Las ambiciones nucleares de Irn surgen de labios de locutores y presentadores sin que importe el recuerdo de las armas de destruccin masiva de Saddam
Ningn recuerdo, ningn remordimiento por las vctimas de Iraq

John Pilger
ZNet


En 2007, el da dedicado al recuerdo de los cados, grandes personajes y gentes de bien inclinaron sus cabezas ante el Cenotafio [monumento funerario erigido en honor de una persona, o grupo de personas, para los que se desea guardar un recuerdo especial]: generales, polticos, locutores, presidentes de clubes de ftbol y agentes de Bolsa llevaron sus flores. La hipocresa flotaba en el ambiente: nadie mencion Iraq. Nadie expres el ms leve remordimiento por las vctimas de ese pas. Nadie ley la lista maldita. Una lista que demuestra los efectos negativos del papel desempeado por el Estado britnico y sus tribunales en la destruccin de Iraq. Aqu la tienen:

1.Negacin del Holocausto

El 25 de octubre, el parlamentario Dai Davies pregunt a Gordon Brown sobre el nmero de civiles muertos en Iraq. Brown pas la pregunta al Ministro de Asuntos Exteriores, David Miliband, quien a su vez la traslad a su joven secretario de Estado, Kim Howells, que respondi lo siguiente: Seguimos creyendo que no existen datos definitivos ni fiables sobre las muertes desde marzo de 2003. Lo que era una mentira. En octubre de 2006, la revista Lancet public el estudio de la universidad estadounidense Johns Hopkins y de la universidad Mustansiriya de Bagdad en el que se estimaba que 655.000 iraques haban muerto como consecuencia de la invasin anglo-estadounidense.

Un informe de Freedom of Information revelaba que el Gobierno, si bien lo desdeaba en pblico lo aceptaba en privado como exhaustivo y fiable. El responsable cientfico del ministerio de Defensa, Sir Roy Anderson, calific su metodologa de slida y muy ajustada a las buenas prcticas. Otros altos cargos gubernamentales reconocieron en privado que el estudio se basaba en tcnicas experimentadas para calcular la mortalidad en zonas en conflicto. Desde entonces, la empresa de encuestas britnica Opinin Research Business, ha llegado a extrapolar una cifra de 1.200.000 muertes en Iraq, de manera que la magnitud de las muertes causadas por los gobiernos britnico y estadounidense puede haber superado la del genocidio de Ruanda, convirtindola en el mayor asesinato de masas del pasado siglo XX y del actual siglo XXI.

2.Expolio

Las razones ocultas para la invasin de Iraq fueron las ambiciones comunes de los neoconservadores, o neofascistas de Washington, y de los gobiernos de extrema derecha de Israel. Ambos grupos deseaban desde haca mucho tiempo aplastar a Iraq y colonizar Oriente Prximo segn los deseos de EE.UU. e Israel. El proyecto inicial fue el Defence Planning Guidance de 1992, que desarrollaba las lneas maestras del plan estadounidense para controlar Oriente Prximo tras el final de la Guerra Fra. Entre sus autores estaban Dick Cheney, Paul Wolfowitz y Colin Powell, inspiradores de la invasin de 2003. Tras producirse sta, se confiri al fantico neoconservador Paul Bremer la autoridad civil absoluta en Bagdad, y mediante una serie de decretos adapt la futura economa iraqu a los deseos de las grandes empresas estadounidenses. De forma ilegal, a los expoliadores corporativos se les concedi inmunidad frente a cualquier tipo de procesamiento.

El gobierno de Blair fue plenamente cmplice, si bien lleg a oponerse al observar que las empresas britnicas podran resultar excluidas del saqueo ms rentable. Altos funcionarios britnicos fueron recompensados con cargos coloniales. Una ley del petrleo permitir, de hecho, que las compaas petroleras extranjeras lleven a cabo sus propios contratos sobre los enormes recursos energticos de Iraq. Algo que completar el mayor robo desde que Hitler dej al descubierto sus conquistas europeas.

3.Destruccin de la salud de una nacin.

En 1999, entrevist al Dr. Jawad Al-Ali, onclogo del hospital municipal de la ciudad de Basora. Antes de la Guerra del Golfo, slo tenamos tres o cuatro muertes al mes por cncer. Ahora, entre 30-35 enfermos mueren mensualmente. Nuestros estudios indican que entre el 40 y el 49 por ciento de la poblacin de esta regin padecer cncer. En aquella poca, Iraq estaba asfixiado por un asedio econmico y humanitario, iniciado y dirigido por Estados Unidos y Gran Bretaa. El resultado, escriba Hans von Sponeck, entonces responsable de la ayuda humanitaria de la ONU en Bagdad, fue un genocidio... prcticamente un pas entero se vio sometido a la pobreza, la muerte y la destruccin de sus fundamentos fsicos y mentales.

La mayora de la regin meridional de Iraq sigue contaminada por los residuos txicos de los explosivos britnicos y estadounidenses, entre ellos los de los misiles 238 con uranio. Los mdicos iraques han suplicado ayuda en vano, citando los niveles de leucemia entre nios como los mayores observados desde Hiroshima. El profesor Karol Sikora, responsable del programa para el cncer de la Organizacin Mundial de la Salud, escriba en el British Medical Journal: Equipos de radioterapia, medicinas para la quimioterapia y analgsicos estn siendo bloqueados continuamente por los consejeros estadounidenses y britnicos en el Comit de Sanciones. En 1991, Kim Howells, entonces ministro de comercio, prohibi en efecto la exportacin a Iraq de vacunas que habran protegido a los nios iraques de la difteria, ttanos y fiebre amarilla, porque afirm: podran ser utilizadas como armas de destruccin masiva.

Desde 2003, salvo acciones de relaciones pblicas para los periodistas incrustados, los ocupantes britnicos no han realizado intento alguno para volver a equipar y abastecer a los hospitales que, antes de 1991, estaban considerados los mejores de Oriente Prximo. En julio, Oxfam inform de que el 43 por ciento de los iraques vivan en la pobreza absoluta. Durante la ocupacin, los ndices de malnutricin entre los nios se haban disparado en un 28 por ciento. Un documento secreto de la Agencia de Espionaje de la Defensa, titulado Iraq Water Treatment Vulnerabilities, revela que el abastecimiento de agua para usos civiles fue convertido en objetivo deliberado. Como consecuencia de ello, la gran mayora de la poblacin ni tiene acceso al agua corriente ni a los servicios de saneamiento (en un pas en el que esos servicios bsicos fueron en otra poca tan universales con en Gran Bretaa).

El doctor Haydar Salah, pediatra del hospital infantil de Basora, afirma que Diariamente mueren nios y no se hace nada para ayudarles. En enero de 2007, cerca de 100 de los mejores mdicos britnicos escribieron a Hilary Benn, entonces secretaria de Estado para el desarrollo internacional, denuncindole cuntos nios moran debido a que Gran Bretaa no haba cumplido con sus obligaciones como potencia ocupante de acuerdo con la Resolucin 1483 del Consejo de Seguridad de la ONU. Benn se neg a recibirles.

4.La Destruccin de una sociedad

Naciones Unidas considera que 100.000 iraques abandonan el pas mensualmente. La crisis de los refugiados ya ha superado la de Darfur y se ha convertido en la ms catastrfica del planeta. La mitad de los mdicos iraques se han ido, junto con ingenieros y profesores. La sociedad ms culta de Oriente Prximo est siendo desmantelada, pieza a pieza.

De los ms de cuatro millones de gentes desplazadas, el ao pasado Gran Bretaa ha rechazado la mayora de las mil solicitudes de iraques para venir a nuestro pas, al mismo tiempo que ha expulsado a ms refugiados iraques ilegales que cualquier otro pas europeo. Gracias a las leyes promovidas por los peridicos sensacionalistas, los iraques en Gran Bretaa han sido con frecuencia desprovistos de todo, sin derecho a trabajar y sin ayudas. Duermen y rebuscan comida en los parques. Segn Amnista Internacional, el Gobierno trata de privarlos de la comida del pas.

5.Propaganda

Vean mi lnea de actuacin, deca George W. Bush, observarn que sigo repitiendo una y otra vez la verdad para contrarrestar la avalancha propagandstica. El 9 de abril de 2003, el entonces redactor poltico de la BBC, Andrew Marr, que permaneca a las puertas del 10 de Downing Street, inform de la cada de Bagdad como si se tratara de un discurso victorioso. Tony Blair- deca a los espectadores-, ha dicho que seran capaces de tomar Bagdad sin un bao de sangre, y que al final los iraques lo celebraran. Y ambas afirmaciones han resultado ciertas. Sera totalmente incorrecto, incluso para sus crticos, no reconocer que esta noche se ha convertido en un gran personaje y un slido primer ministro gracias a ello.

En Estados Unidos, otros farsantes parecidos pasaron por periodistas. La diferencia es que los ms destacados periodistas estadounidenses empezaron a tener en cuenta las consecuencias del papel que haban desempeado en la preparacin de la invasin. Varios de ellos me dijeron que crean que si los medios de informacin hubieran criticado e investigado las mentiras de Bush y Blair, en lugar de repetirlas y amplificarlas, quizs la invasin no se hubiera producido. Un estudio europeo ha revelado que, entre las principales televisiones occidentales, la BBC fue la que dio menor cobertura a la disidencia. En un segundo estudio, lleg a la conclusin de que la BBC dio credibilidad absoluta a la propaganda del Gobierno sobre la existencia real de armas de destruccin masiva. A diferencia del Sun, la BBC tiene la misma credibilidad que tiene o tuvo el Observer.

El 14 de octubre de 2001, la portada del Observer de Londres deca: los halcones estadounidenses acusan a Iraq del ntrax, algo completamente falso. Dependiente del espionaje estadounidense, aquello formaba parte de la fiel cobertura del Observer a favor de la guerra que inclua la tesis de las relaciones entre Iraq y Al-Qaeda (de las que no existan pruebas fiables) y que traicionaba el honroso pasado del peridico. Un informe de ms de dos pginas titulaba: la conexin iraqu. Tambin se basaba en fuentes del espionaje, y era slo basura. El periodista, David Rose, conclua su estril investigacin con una sentida peticin a favor de la invasin. Existen momentos en la Historia, escriba, en las que el uso de la fuerza es justo y necesario. Desde entonces, Rose ha entonado su mea culpa, entre otras en una de esas pginas, al confesar de qu manera se vio utilizado. Otros periodistas todava tienen que admitir cmo fueron manipulados a travs de sus ingenuas relaciones con el poder establecido.

Estos das, se informa sobre Iraq como si se tratase exclusivamente de una guerra civil, con una intensificacin militar estadounidense cuyo objetivo es llevar la paz a los habitantes del pas a quienes desprecian. La perversidad de ello es impresionante. Que la violencia sectaria es el resultado de la malvada poltica del divide y vencers est fuera de cualquier duda. En cuanto al mito de Al-Qaeda, sostenido por los grandes medios, Seymour Hersh escriba: la mayora de los profesionales estadounidenses os dirn que los combatientes extranjeros son slo un dos por ciento y que carecen de liderazgo. Que una resistencia audaz y pobremente armada no slo haya paralizado al ejrcito ms poderoso del mundo sino que haya llegado a un acuerdo anti-sectario y anti-Al-Qaeda, que se opone a los atentados contra civiles y exige elecciones libres, no es noticia.

6.El prximo derramamiento de sangre

En los aos 60 y 70, los gobiernos del Reino Unido expulsaron en secreto a la poblacin de Diego Garca, isla del Ocano ndico, cuyos habitantes tenan la nacionalidad britnica. Mujeres y nios fueron embarcados en buques que recordaban a los navos negreros y desembarcados en los barios de chabolas de Mauricio, tras la entrega de su pas a los estadounidenses para el establecimiento de una base militar. En tres ocasiones, el Tribunal Supremo consider ilegal aquella atrocidad, calificndola de desafo a la Carta Magna, y devergonzosa y repugnante la negativa del gobierno Blair a permitir el retorno de la gente a sus hogares. El Gobierno sigue presentando uno tras otro recursos a la sentencia, pagados por los contribuyentes, para no provocar problemas a Bush.

La crueldad de esta postura se ve aumentada por el hecho de que no slo Estados Unidos ha bombardeado repetidamente Iraq desde Diego Garca sino que, segn el Washington Post, en el Camp Justice de la isla, sospechosos de Al-Qaeda estn all recluidos y sometidos a tortura. En la actualidad, las fuerzas areas estadounidenses se apresuran a renovar las instalaciones de los hangares de la isla para que puedan acoger bombarderos capaces de llevar 14 toneladas de bombas contra bnkeres en una ataque contra Irn. La propaganda suscitada en los medios es crtica respecto el xito de esta actuacin de piratera internacional.

El 22 de mayo, la primera pgina del Guardian londinense ofreca el gran titular: Plan secreto de Irn para una ofensiva de verano con el fin de expulsar a Estados Unidos de Iraq. No era sino mera propaganda basada en fuentes oficiales annimas estadounidenses. Por todas partes en los medios de comunicacin han seguido sonando los tambores de guerra. Las ambiciones nucleares de Irn salen sin esfuerzo de los labios de los locutores y presentadores de noticias, sin que importe que la Agencia Internacional de la Energa haya refutado las mentiras de Washington; sin que importe el recuerdo de las armas de destruccin masiva de Saddam. Sin que importe que otra carnicera se avecine. Para que no nos olvidemos.

Traducido del ingls para La Haine por Felisa Sastre



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