Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2008

La otra cara de la Conferencia sobre Inversin Palestina
"Estn vendiendo lo que queda de Palestina"

Julien Salingue
juliensalingue.over-blog

Traducido por Caty R.


La Palestine Investment Conference (PIC) comenz el 21 de mayo. En este artculo no pretendo analizar profundamente los objetivos de esa Conferencia, que no ha terminado cuando escribo, sino mostrar algunos sntomas del clima que reina en Beln desde hace unos das, revelador, segn mi opinin, de los procesos que se estn llevando a cabo en los territorios palestinos de Cisjordania.

Esto no se haba visto en Beln desde haca aos. Las calles estn divididas en zonas por los soldados y otras fuerzas de seguridad. Se han establecido puestos de control por todas partes en la ciudad y los alrededores. Algunas reas estn vetadas para peatones y vehculos no autorizados. En los accesos de los campos de refugiados, decenas de hombres uniformados vigilan que no haya actividades sospechosas en marcha o en preparacin. Las barreras con la seal de polica se colocaron, incluso, en la entrada principal del campo de al-Azzeh, situado cerca del hotel Intercontinental, uno de los lugares centrales de la Conferencia. Segn las fuentes, se han desplegado de 2.500 a 3.000 policas, soldados y otros miembros de los servicios de seguridad.

Pero no se trata de una gran operacin militar israel. Los uniformes son todos, sin excepcin, palestinos.

Palestine Investment Conference: un gran reto de Salam Fayyad

El estado de sitio comenz el 20 de mayo, vspera de la apertura de la Palestine Investment Conference. La PIC, promovida por los principales lderes del sector privado palestino y respaldada por el gobierno de Ramala, tiene el objetivo de convencer a los inversores extranjeros para que inviertan en los territorios palestinos. La Conferencia rene en Beln, del 21 al 23 de mayo, a cerca de 1.000 dirigentes o representantes de grupos privados, de los que la mitad vienen del extranjero: pases rabes, por supuesto, y tambin Europa, Estados Unidos e Israel. Segn los organizadores, el total de los proyectos que deberan formalizarse durante la PIC ascendera a 2.000 millones de dlares (total revisado al alza desde principios de mayo, que se hablaba de 1.500 millones).

Por lo tanto, el desafo es considerable. La asistencia de Tony Blair, Bernard Kouchner y delegados del presidente Bush, as como la presencia de Salam Fayyad y de Abu Mazen, estn aqu para confirmarlo; y tambin para no olvidar que el alcance del la PIC no es nicamente econmico, sino tambin poltico. Estados Unidos impuso a Fayyad en el cargo de Primer Ministro, que slo consigui un 2% de los votos en las legislativas de 2006, tras la destitucin del gobierno mayoritario de Hams. Fayyad, ex alto funcionario del Banco Mundial y el FMI, prometi que su gobierno conseguira reactivar la economa palestina en crisis. La poca credibilidad que tiene entre la poblacin palestina se basa exclusivamente en esta promesa: la creacin de empleo y riqueza.

Los proveedores de fondos estn dispuestos a apoyarle con una condicin: el desarme de la resistencia y el restablecimiento de la tranquilidad en los territorios palestinos. Es lo que est en marcha desde hace casi un ao con el refuerzo de los servicios de seguridad, la multiplicacin de las detenciones de los militantes y simpatizantes de Hams, de la Yihad o incluso de las brigadas de al-Aqsa, sin embargo procedentes de Fatah, y las amplias operaciones de restablecimiento del orden emprendidas desde hace varios meses en Nabls y desde hace diez das en Yenn. El principal supervisor de esta poltica es, ni ms ni menos, que Tony Blair, el emisario del Cuarteto, que desde hace varios meses repite sin descanso que las dos prioridades del gobierno palestino deben ser hacer progresos en trminos de seguridad y la liberalizacin de la economa.

Esta conferencia tiene el objetivo de normalizar la ocupacin

Para el aclito Fayyad, el xito y el buen desarrollo de la PIC son la demostracin de que no traicionar la confianza que le otorgaron los pases occidentales. As, la Autoridad Palestina no ha regateado los medios para garantizar la seguridad de sus prestigiosos invitados. Porque a pesar de las apariencias y las promesas de los organizadores, no hay unanimidad en la poblacin palestina con respecto a la PIC. Aunque los principales grupos del sector privado se alegran ante las perspectivas de inversiones procedentes del extranjero y algunos, entre la poblacin, confan sinceramente en que la conferencia beneficiar a los palestinos ms pobres, la mayora de las personas con quienes habl durante los ltimos das, especialmente en los campos de refugiados de Beln, manifestaron su escepticismo e incluso, muy a menudo, una franca hostilidad hacia la iniciativa.

Las crticas se engloban en tres tipos:

No veremos el color de ese dinero

Para muchos palestinos, conscientes de la amplitud del sistema de corrupcin establecido durante los aos de Arafat (y que actualmente persiste), si realmente llegan miles de millones de dlares, no se utilizarn para el bienestar del conjunto de la poblacin, sino que se desviarn en provecho de algunos, principalmente los dirigentes econmicos y polticos. Nadie se cree que las motivaciones de los inversores asistentes a la Conferencia sean filantrpicas. Para un habitante de Aida no hay duda: Si estn aqu, es que pueden ganar dinero. En realidad ellos (los organizadores de la Conferencia) estn vendiendo lo que queda de Palestina.

Estn intentando comprarnos

Este difundido sentimiento entre la poblacin palestina no es nuevo, pero se expresa de forma muy pronunciada cuando se menciona la Conferencia. Para ellos el planteamiento est claro: si los habitantes de los territorios palestinos quieren salir de la miseria econmica en la que se encuentran, a cambio debern renunciar a la lucha para conseguir sus derechos. De alguna manera se trata de un programa de silencio por alimentos.

La Conferencia tiene el objetivo de normalizar la ocupacin

La acusacin de normalizacin est omnipresente. La presencia de negociantes israeles, la consigna de la Conferencia You can do Business In Palestine (Usted puede hacer negocio en Palestina) y el mensaje machacn de los organizadores el problema de los palestinos es esencialmente de carcter econmico, son otras tantas seales de que se relega a un segundo plano la cuestin de la ocupacin israel. En este sentido la normalizan, puesto que no la presentan como un obstculo o una situacin que hay que suprimir antes de cualquier otra mejora sustancial de la situacin de los palestinos. Ahora bien, el fin de la ocupacin sigue siendo su principal reivindicacin poltica, junto con el derecho de retorno. Como resumi un habitante del campo de al-Azzeh, no es con dinero como nos libraremos de los puestos de control, derribaremos el muro o volveremos a entrar en nuestras tierras.

El desfase entre lo que se oye en la calle y las crticas de los oficiales es obvio. Aparte de una tmida declaracin expresada por dos parlamentarios (Mustafa Barghouthi y Khalida Jarrar, del FPLP) y por algunas ONG y asociaciones, especialmente el Palestinian Non-Governmental Organizations Network (PNGO), se han odo pocas protestas. Se pueden dar tres explicaciones principales para este silencio: la debilidad del movimiento sindical independiente y de la izquierda poltica; la adhesin de las corrientes islmicas, en el plano econmico, a la agenda neoliberal; y sobre todo las fuertes presiones que se ejercieron sobre cualquiera que hubiera podido manifestar la intencin de perturbar el buen desarrollo de la PIC.

Desde hace una semana tengo la impresin de haber vuelto al Tnez de Ben Ali

El dispositivo militar policial que se ha establecido progresivamente en los das que precedieron a la Conferencia desempe, obviamente, un papel disuasorio. Anteriormente he tenido la ocasin de participar en citas del movimiento altermundista y me sorprendi encontrar en Beln el clima que pude conocer en diciembre de 2000 en Niza, durante una cumbre de la Unin Europea, o en Gnova en julio de 2001, durante un G8 de siniestra memoria. 3.000 hombres armados en una ciudad de menos de 30.000 habitantes no pasan inadvertidos. Inevitablemente, tampoco son ms discretos los individuos que circulan en 4x4 con cristales ahumados, que prodigan a los responsables de las fuerzas palestinas de seguridad consejos en un ingls con acentos del otro lado del Atlntico, del otro lado del Canal o del otro lado del muro.

Pero el trabajo haba comenzado antes de la llegada del grueso de los batallones de las fuerzas de seguridad, y se hizo principalmente en tres aspectos: neutralizacin, disuasin y cooptacin.

Las detenciones se multiplicaron durante las ltimas semanas. Desde hace diez das, ms de 100 miembros y simpatizantes de Hams, la Yihad y el FPLP han sido neutralizados en la zona de Beln. Los objetivos fueron los miembros de las facciones islmicas, ya que el gobierno tema una operacin armada destinada a perturbar la Conferencia por razones ms polticas (debilitar a la Autoridad Palestina) que econmicas. Los miembros del FPLP, por su parte, estn detenidos, ya que a Fayyad y sus hombres les preocupaba que la principal organizacin de izquierda de Beln, establecida especialmente en los campos, intentara sacar a la luz la oposicin a la celebracin de la Conferencia.

Otros tuvieron ms suerte y no los detuvieron, slo los disuadieron de intentar cualquier cosa. As, un responsable de un centro cultural del campo de Dheisheh recibi la visita de miembros de la Seguridad Preventiva (nunca un nombre fue tan apropiado) que le aconsejaron tranquilidad durante la Conferencia e incluso le advirtieron de que estara vigilado constantemente, hecho que ha podido comprobar durante los das siguientes. A un joven empleado del hotel Intercontinental, miembro del FPLP, tambin lo visito la SP y le advirti contra cualquier intento de crear disturbios entre en personal del hotel. El joven, obviamente, no se mostr suficientemente dispuesto a cooperar puesto que al da siguiente recibi, como cinco colegas suyos, una llamada telefnica de la direccin del Hotel para comunicarle que estaba despedido hasta nuevo aviso.

Finalmente, la Autoridad Palestina intent, con ms o menos xito, comprar la cooperacin, e incluso la salida de ciertos jvenes de la zona autnoma de Beln, especialmente los de los campos de refugiados. As, varios centenares de chicos de 18 a 25 aos, la mayora miembros o prximos a Fatah, recibieron una propuesta de empleo remunerada con 100 dlares por 3 das (una oferta muy tentadora teniendo en cuenta que el salario medio es de unos 300 dlares mensuales), para ser voluntarios encargados de asegurar que la Conferencia se celebre perfectamente. La mayora, personas sin ningn recurso, aceptaron. Y obviamente no pueden hacer nada para perturbar el buen desarrollo del evento. Con los ms jvenes, la Autoridad fue todava ms lejos. As, a los responsables de un centro cultural del campo de al-Azzeh les ofrecieron la posibilidad de llevar a todos los jvenes del campo de vacaciones a Jeric, con todos los gastos pagados, durante los tres das de la Conferencia. Rechazaron la oferta inmediatamente.

Por lo tanto se ha hecho todo lo posible para que nada eche a perder el evento, pero, a qu precio? Para muchos habitantes de Beln, especialmente en los campos, la Conferencia significa un estado de sitio. Para muchos jvenes y militantes significa una presin de una intensidad inusual por parte de los servicios de seguridad. Adems nadie puede ignorar el clima de asfixia que reina en toda la ciudad desde hace varios das. La mayora de las personas con quienes habl adoptaron una actitud de desconfianza que nunca vi con anterioridad en los territorios palestinos: constat que al acercarme a ellos bajaban la voz o dejaban de hablar de repente

Han puesto gente por todas partes para controlar que nadie los critique. Esta afirmacin, imposible de comprobar, que he odo en mltiples ocasiones durante las conversaciones de estos ltimos das, sin embargo revela el estado de nimo que reina entre muchos palestinos de la zona de Beln. Por eso me compromet en las entrevistas a no dar los nombres de las personas que cito en el artculo. Entonces uno de ellos que vivi en Tnez, fue todava ms lejos: Desde hace una semana tengo la impresin de haber regresado al Tnez de Ben Ali

Decididamente las prioridades y los mtodos del gobierno Mazen-Fayyad dan motivos de preocupacin a la mayora de los habitantes de los territorios palestinos. Muchos de ellos se preguntan, por otra parte, sobre este sbito y masivo despliegue de fuerzas de seguridad. Como dijo un habitante de Dheisheh, la cuestin es an ms directa: Pero, dnde estn todos stos cuando los israeles entran en la ciudad para detener o asesinar a los resistentes? A quin protegen? A nosotros o a Israel?.

Original en francs: http://juliensalingue.over-blog.com/article-19809222.html

Julien Salingue es doctor en Ciencias Polticas, profesor en la Universidad Pars 8 y director de cine. Tambin es miembro de la Liga Comunista Revolucionaria francesa y militante del movimiento de solidaridad con Palestina. Como cineasta ha dirigido la pelcula Palestine, vivre libre ou mourir y ha codirigido Samidoun.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.



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