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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2004

La ecologa segn Marx y Engels

Raul Arancibia
Rebelin


Engels y Marx antes que Cousteau

Desde la estricta defensa medio-ambiental se puede ser ecologista sin ver la crisis del modelo productivo como la crisis general del sistema capitalista. Pero podemos ser Marxistas sin ser ecologistas?. Es posible cualquier forma de socialismo sin el hombre al comps de la naturaleza?
En la oleada de acontecimientos que marcaron los horrores del socialismo administrativo, el nuevo tratamiento de la historia deja de lado el pensamiento de dos hombres que en pocas de triunfalismo industrial mostraban ya una sensibilidad notable por las cuestiones ecolgicas.
Las campaas difamatorias orquestadas sobre todo contra la persona de Marx por los criticos del "totalitarismo comunista" vienen de lejos, olvidndose de mencionar que tanto Engels como Marx no tuvieron la ocasin de ver en vida ninguna realizacin duradera hecha en sus nombres.
Si hasta la muerte de Engels la obra de Marx se mantuvo intacta, tras su fallecimiento dicha situacin cambi radicalmente, nos dice el gran investigador y compaero autogestionario Maximilien Rubel. Muy tempranamente "la herejia marxista hizo irrupcin bajo el nombre de "revisionismo". Su instigador: Edouard Bernstein, un antiguo discipulo de Engels dedicado desde entonces a lanzar ataques precisamente contra el punto ms vulnerable de la enseanza marxista: su dualismo.
"Con suma habilidad se aboc a separar sistemticamente en Marx lo que llamaba "ciencia pura del socialismo marxista" de "su parte aplicada" y de las cuales exigi una revisin completa; no sin "explicar" que los errores politicos de Marx procedian de un vicio caracteristico de su teora: el mtodo dialctico de Hegel. Mediante lo cual logr hacer caer a Marx en contradicciones insolubles (por ejemplo, superponiendo citas de distintos textos) hasta eliminar de sus explicaciones lo que trasmitia de verdaderamente revolucionario".
En dcadas posteriores y hasta hoy, hubo asimismo quienes hicieron todo para separar a Engels de Marx denunciando plagios, visiones disimiles o vinculos oportunistas. Todo esto queda fuera del campo de la historia. Nos queda en cambio un pensamiento vivo, actual, brillante y moderno.

Por la estrecha hermandad con que Marx y Engels encararon su actividad terica resulta imposible separar la identidad casi gemela del compromiso con que presentaron a la sociedad sus muy diversos centros de inters.
Conscientes de un saber siempre insuficiente en un espacio limitado se abocaron -ms que a dar explicaciones definitivas- a captar y destacar los cambios de cada momento histrico, evaluando la calidad de esas mismas cosas que iban cambiando en cada situacin especifica.
Si la contribucin de nuestros tericos a la problemtica ecolgica en sus vinculaciones con la produccin y el desarrollo es escasa, sus mismas metodologias "vinculantes" los llevan a percibir los complejos ciclos de la naturaleza como un factor primordial de estabilidad en perpetuo movimiento intimamente relacionado con la organizacin social.
Aunque marcada por una firme conviccin de desarrollo ilimitado, la visin de los mismos no se queda en "la suma de procesos". Los mismos procesos de cambio estn condicionados por una serie infinita de inte-relaciones dependientes.
A medida que el modo y las formas de produccin avanzan en un sentido, el desarrollo de las fuerzas productivas acaban transformando las relaciones del hombre con el medio-ambiente, con lo cual aumenta el impacto de la actividad econmica sobre la naturaleza, dado que ni siquiera la naturaleza es natural.
No hay por lo tanto una historia del hombre separada de la historia de los eco-sistemas naturales. Todo influye en todo, tanto el modo en que hacemos, como lo que no hacemos. En El Capital, Marx nos explica como todas las relaciones van sujetas a "movimientos naturales", de reciprocidad entre la naturaleza y los hombres.
Asi lo dice Marx en "La ideologia Alemana":
"Se puede considerar la historia desde dos puntos de vista, dividindola en historia de la naturaleza e historia de los hombres. Sin embargo, no debemos dividir estos dos aspectos. Mientras existan hombres, la hsitoria de la naturaleza y la historia de los hombres se condicionan mutuamente".
Ser justo as atribuir a los mayores pensadores de todos los tiempos la responsabilidad intelectual por los daos cometidos contra la naturaleza y el medio-ambiente en nombre del socialismo?. O simplemente nos creemos liberados del pasado invocando sus contradicciones e hiptesis fallidas?
Para ser objetivos, propongo darles la palabra.

UN ECOLOGISMO INTEGRAL

De entrada Marx entiende que "tanto la clase dominante como el proletariado representan una misma alienacin humana"... eso es una misma visin lineal del modelo evolutivo La diferencia radica en la calidad material, ya que "mientras la burguesia se complace en el goce de su condicin, la del proletariado se da en la imposicin" desenvolvindose como una droga que no lleva necesariamente a la rebelin.
Es cierto que la organizacin humana encara al medio-ambiente desde una postura de apropiacin irresponsable y agresiva. Y esto porque la naturaleza solo tiene sentido "econmicamente" para el hombre en un primer tiempo.. El mismo lo subraya recordando que en toda circunstancia, la producccin es "apropiacin de la naturaleza a manos del individuo en el seno de una forma social determinada y mediante ella".
Pero dicha actitud apropiatoria no debe ser concebida como una actividad irracional y vejatoria "por gente que se hallaria fuera de la naturaleza" nos recuerda Engels.
"El anlisis de la naturaleza en sus distintas expresiones, la clasificacin de fenmenos diversos y objetivos naturales en categorias determinadas, la investigacin interna de los cuerpos orgnicos segn su variada estructura anatmica, fueron otras tanats condiciones fundamentales a los cuales obedecieron los progresos colosales operados durante los ltimos cuatro siglos en el conocimiento de la naturaleza.
"Pero estos progresos nos legaron a la par esa costumbre de concebir las cosas y los fenmenos naturales aisladamente, sustraidos de la gran concatenacin general; no en su movimiento sino como algo inmvil, no como bsicamente cambiantes sino en tanto consistencias fijas, no en su vida sino en su muerte".

Tampco le escapa a Marx la lgica consumista y sus consecuencias: "cada individuo especula sobre el modo de crearle al otro nuevas necesidades". Tenemos por un lado los efectos desvastantes que el afn de lucro impone tanto al medio-ambiente como a la naturaleza humana. Al respecto detalla:
"La naturaleza se transforma en puro objeto para el hombre, en pura cosa utilitaria; deja de ser reconocida en tanto potencia para s. Y el mismo conocimiento terico de sus leyes autnomas aparece solamente como argucia para someterla a sus propias necesidades (nda: humanas), sea como objeto de consumo o como vehculo de produccin".

Engels lo comprende muy bien (en Dialctica de la Naturaleza) exponiendo con un sentido agudo del eco-equibrio los principios de una ciencia ecologista.
Destacando el papel del trabajo en la evolucin del hombre y luego de mostrar los rasgos que distinguen al hombre del animal (en tanto aquel hace todo para dominar a la naturaleza), nos advierte:
"No nos jactemos demasiado de nuestras victorias sobre la naturaleza. Ella se termina vengando de todos nosotros. Ciertamente cada triunfo tiene al principio las consecuencias esperadas. Pero en segundo y tercer lugar aparecen efectos muy distintos, imprevistos, que con frecuencia destruyen las primeras consecuencias.
"Los pueblos que roturaban las selvas en mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otros sitios estaban lejos de sospechar que de tal modo iban sentando las bases de la desolacin actual en dichos paises, al destruir con las selvas los centros de acumulacin y conservacin de la hmedad.
"Sobre la vertiente sur de los Alpes, los montaeros Italianos que saqueaban los bosques de pinos no tenian la menor idea de que as minaban la ganadera de alta montaa en su territorio. Menos podian sospechar an que, siguiendo esa prctica, privaban de agua a sus fuentes de montaa durante la mayor parte del ao; y que stas se verteran -en la estacin lluviosa- de modo tanto ms torrencial. (...)
La falsa consciencia de un socialismo concebido para el uso exclusivo de los humanos queda puesta al desnud. Pero dejo ese presentimiento en boca de Engels cuando afirma que las consecuencias nocivas del desarrollo fueron una y otra vez completamente desatendidas por "el inters inmediato".
"Asi los hechos nos recuerdan a cada paso que no reinamos en absoluto sobre la naturaleza como conquistadores sobre un pueblo extranjero, sino que le pertenecemos con nuestra carne, nuestra sangre, nuestro cerebro, que residimos en su seno; y que toda nuestra dominacin radica nada ms en la ventaja que tenemos sobre el conjunto de las otras criaturas, de conocer sus leyes, sirvindonos de ellas juiciosamente".
El presente texto, redactado hacia 1876, basta para mostrar la ausencia de toda exaltacin productivista en la gnesis del pensamiento Marxista.
Europeos y dotados de escasos conocimientos planetarios supieron tomar la dimensin de los daos ocasionados al "nuevo mundo" por el colonialismo Europeo. El mismo Engels sigue exponiendo el alcance de aquellas acciones:
"Y sido preciso el trabajo de milenios para que aprendamos a calcular los efectos naturales lejanos de nuestras acciones en lo referente a la produccin, mucho ms dificil ha sido en cuanto a las consecuencias sociales lejanas de stas acciones (... ). Del mismo modo que nosotros ignoramos hoy todas las consecuencias de la politica espacial con el envio masivo (fuera de la atmsfera) de sondas y satlites comerciales. O bien en el terreno de la gentica (sus aplicaciones comerciales y humanas)... Engels y Marx nos explican cmo los Arabes "al aprender a destilar alcohol no imaginaban estar creando uno de los principales instrumentos que acabara con las poblaciones indigenas de una Amrica an no descubierta.
"Y cuando Cristbal Coln se arrim por primera vez a las costas Americanas no sabia que sto haria revivir la esclavitud (desaparecida en Europa hace mucho) echando las bases de la Trata de Negros.
"Los hombres que en los siglos XVII y XVIII trabajan para crear la mquina de vapor no tienen idea de estar gestando la herramienta que -ms que cualquier otra- transformara el orden social del mundo entero y particularmente de Europa, concentrando la riqueza en manos de una minoria y la miseria del lado de las inmensas mayorias. La mquina de vapor procurara primeramente la dominacin poltica y social a la burguesa, engendrando despus una lucha de clases entre burguesa y clase obrera" (...)
"Todos los modos de produccin del pasado se preocuparon nicamente de alcanzar el efecto til ms prximo, ms inmediato del trabajo (...) Asi, el inters de la clase dominante se convirti en elemento motor de la produccin". Por lo tanto, la lgica productiva del capitalismo ir hoy y siempre alll dnde radique el inters de la clase dominante. Est en su propia naturaleza destructiva.
"Los capitalistas individuales que dominan la produccin y el intercambio no saben cuidar ms que ese efecto til inmediato"
"Con tal de vender la mercanca fabricada comprada sacando individualmente su pequeo provecho de uso, el comerciante o fabricante estn satisfechos y no se preocupan de lo que ocurra despus con la mercadera y su comprador. Lo mismo ocurre con los efectos naturales de estas acciones. A los plantadores espaoles de Cuba que incendiaron las selvas de las laderas encontrando en las ceniza bastantes abono para una generacin de arbustos de caf muy rentable qu les importaba el que los aguaceros arrastrase la frgil capa de tierra superficial dejando nada ms que la roca pelada?.

ECOLOGIA POLITICA Y PRODUCCION SOCIAL: UN PROJECTO UNICO

Llegamos asi a las conclusiones principales de la dialctica. Todo repercute en todo. Nada se hace bien o mal sin consecuencias. Tal mtodo de anlisis global -que hoy podriamos considerar de tipo holistico- abria por entonces (1876) el gran camino a las "ciencias de la interaccin" entre sistemas heterogeneos y paralelos en vias de formulacin hoy admitidos universalmente y asumidos por el movimiento ecologista.
De aquellos postulados extraemos la razn de que el ideal humano no consiste en "ganar al otro" o "vencer a la naturaleza" ni poseer o tener ms, sino en la trascendencia del Ser y el Hacer. Si tener ms es un signo de ignorancia matemtica - al no saber contar los obstculos- el Ser deberia facilitar en cambio nuestra misin histrica, aplicndose a la realizacin de actividades ms adecuadas a la aptitudes de cada cual, sabiendo ya conscientemente que el Hacer participa plenamente al reconocimiento social del bien comn.
Es a la luz de esta idea de "la naturaleza general de las cosas" y una vez por todas desembarazados del materialismo vulgar que podemos entender correctamente el lema que sosttiene "de cual segn sus capacidades, a cada cual segn sus necesidades".
Ya Engels y Marx estaban en desacuerdo con que la escuela ensee cosas totalmente intiles. Y que a los nios se les haga trabajar a jornadas completas en fbricas, tanto como que se dedicasen slo a estudiar, desconectados del mundo productivo real.
"La jornada escolar, unilateral e improductiva (...) aumenta intilmente el trabajo de los profesores, no slo haciendo perder sin fruto a los nios su tiempo, salud y energa, sino debilitndolos en grado mximo" (...)
En una carta personal dirigida a Feuerbach en 1844, Marx recogia ya parcialmente algunas apreciaciones de Fourrier sobre la naturaleza humana y "su misin en el orden universal de cosas". Citando textualmente a Fourrier en su introduccin, dice:
"El hombre se muestra enteramente en sus pasiones...Ya vi usted alguien que piense por pensar, que recuerde por recordarse, que se imagine algo por imaginrselo, que quiera por querer?. Le vino alguna vez a la cabeza algo parecido? Seguro que no". Es por eso que, dice ahora Marx "la fuerza fundamental de la naturaleza y de la sociedad, surgiria, segn Fourrier, de la atraccin mgica, apasionada, irreflexiva "; asi como "todo lo que existe (hombres, plantas, animales, el globo terrestre) recibi la suma de fuerzas correspondientes a su misin en el orden universal de cosas".
"De ahi -replica marx- deducimos que las atracciones son proporcionales a los destinos (...). Todas estas tesis aparecen de tal modo, como si los Franceses quisieran oponer deliberadamente "sus pasiones" a "los actos puros" del pensamiento Alemn...La gente piensa por pensar, etc".
En el mtodo analitico de Marx -antes que para ciertos marxistas o anti-marxistas- el hombre y su medio son al contrario el resultado histrico de un conjunto de relaciones inter-dependientes (alimentacin, trabajo, modo y relaciones de produccin, sistema de poderes, cultura, relaciones personales, construccin de redes mltiples, ciclos naturales) cuarteadas por un duelo constante de interferencias, antagonismos y afinidades.
El imperativo unificador de los hechos sociales con los fenmenos de la vida natural queda claramente planteado en sus "manuscritos de economia y filosofia" anteponiendo a cualquier otro principio el que:
"todas las ciencias deben fundirse con la naturaleza. Una doctrina sigue siendo slo una hiptesis mientras no se encuentre su base natural". Las ciencias de la naturaleza debern "subsumir igualmente en el futuro a la ciencias del hombre, asi como la ciencia del hombre a la ciencias de la naturaleza. Slo habr una ciencia".

Asi Engels y Marx se negaron a oponer espiritu y materia, elaboracin terica y experimentacin, gran estrategia y prctica. Y cuando se trataba de luchar no perdan tiempo formando comits de defensa de la baba de caracol, asimismo fuese preciso defenderla. Intentaron sobre todo dar forma al movimiento internacional ms vasto de la historia, contra todas las injusticias del mundo.
La obra y los propsitos de nuestra pareja fueron lo bastante deformados como para que yo no intente aqui restituir algunos aspectos escenciales y originales de su pensamiento.
Tanto la base humanista de Marx y Engels como el rigor cientifico, unidos a la metodologa interdisciplinaria que caracteriz el proceder analitico, hubiesen llevado con el tiempo a nuestros hombres por los caminos del eco-socialismo.
A la luz de nuestros grandes problemas actuales y de los mltiples frentes de batalla globales, Engels y Marx serian hoy ecologistas ya que:
"cada poca histrica tiene sus propias leyes. Tan pronto como la vida supera una fase determinada de su desarrollo, empieza a estar presidida por leyes distintas. Al cambiar el desarrollo de la capacidad productiva cambian tambin las relaciones sociales y las leyes que nos rigen" (bis, El Capital)
Siguiendo esta linea predictiva, por "ecologismo integral", "socio-ecologismo" o "socialismo ecologista" entenderan el trabajo revolucionario por la liberacin de toda la especie humana y no a favor de la sola causa del proletariado en un "momento puntual de la historia".
Es en este sentido que el mundo alternativo deber reorientar sus tareas de refundacin, rechazando violentamente:
"esa idea absurda -y a contra-natura- de una oposicin insuperable entre espiritu y materia, hombre y naturaleza, alma y cuerpo... idea muy extendida en Europa desde la decadencia de la antiguedad clsica y que tuvo en el cristianismo su momento de desarrollo ms alto".

Dedicarnos a reconstituir el tejido orgnico de las solidaridades humanas y los equilibrios ecolgicos -la ecologa politica y social- seria ya una misin revolucionaria de avanzada para los Marxistas en los nuevos tiempos de "resumen totalitario" que corren. Revolucionaria y digna del nico movimiento politico defensor de una sintesis dinmica impregnante entre lo rojo y lo verde, el uno en el otro; y los dos fundidos en un proyecto autogestionario, ya que los dos son parte de un solo y nico proyecto.

Ral ARANCIBIA
miembro de la mesa ejecutiva nacional de "Les Alternatifs" - Francia

Abril 1990 (primer versin). Versin resumida publicada en la revista semanal Francesa "rouge & vert" n58, Diciembre 1990. Dossier "socialisme-cologie-autogestion".


Fuentes:

1. Conversaciones personales con Maximilien Rubel, historiador y traductor Francs de K. Marx
2. El capital. Karl Marx
3. Manuscritos de economia y filosofia . Marx
4. Anti-dhring. Engels.
5. Grundisse. Marx
6. La sagrada familia. Marx & Engels.
7. Dialctica de la naturaleza. F. Engels
8. Carta de Marx a Feuerbach ( 11-08-44 )
9. Las ilusiones del liberalismo. Obras Escogidas (1). Marx.
10. Pginas de Karl Marx: "pour une ethique socialiste". Presentadas por Maximilien Rubel.


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