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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2008

Confrontacin suicida del gobierno Kirchner con la oligarqua agraria

Heinz Dieterich
Rebelin


1. Fracaso del capitalismo argentino-retorno de la lucha por la liberacin nacional

Durante doscientos aos la oligarqua agraria de Argentina ha destruido cualquier gobierno progresista que haya desafiado su monopolio de poder. La ltima vctima de esta tirana fue el gobierno desarrollista de Pern que, pese a contar con poderosas organizaciones de masas (CGT, PJ) y sectores de las Fuerzas Armadas, fue destruido en 1955. Con la dictadura militar genocida de 1976-1983, apoyada por la iglesia catlica, las clases medias, Washington y los medios, la oligarqua consum el aniquilamiento fsico de toda una generacin transformadora, iniciado en 1955. Logr su objetivo: una moratoria de treinta aos en la lucha de clases y por la liberacin nacional. Hoy da, este ciclo llega a su fin y el pas vuelve a la secular batalla por el destino de la nacin.

2. Los Kirchner entre la espada de la oligarqua agraria y la pared de la crisis econmica

En este cruce entre dos ciclos polticos se sita el conflicto entre el gobierno Kirchner y la oligarqua agraria; conflicto que tiene sorprendidas a las clases polticas y preocupados a los gobiernos del Cono Sur, e incluso al Vaticano en Roma. Parece un enigma, porque no se entiende porque el pragmtico gobierno de Nstor y Cristina Kirchner ---que no es ms que una sombra del poder del Justicialismo histrico--- haya decidido desafiar a la oligarqua genocida, en este momento.

O tro enigma, no menor, es la tozudez y torpeza con que el gobierno ha manejado el enfrentamiento. Considerando que el ncleo de decisin del gobierno lo forman, en orden descendente, Nstor Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernndez, todo indica que Nstor Kirchner ha sido el timonel gubernamental de esta batalla. La autosuficiencia proverbial de Kirchner representa, sin lugar a dudas, un factor de explicacin importante de la crisis.

La razn de fondo, sin embargo, es otra: el gobierno Kirchner se encuentra entre la espada de la oligarqua agraria y la pared de la crisis econmica. Ante esta disyuntiva resolvi enfrentar a la oligarqua, engandose sobre la aparente tranquilidad del escenario nacional y la subestimacin del poder latente, pero fcilmente activable, del Leviathan oligrquico. Esta decisin de Nstor Kirchner puede convertirse en el mayor error estratgico de su carrera pblica.

3. La justificacin oficial del conflicto

El motivo pblico del conflicto es, segn la Casa Rosada, que los enormes ingresos de los agroexportadores, particularmente por cereales, oleaginosas (soya) y carnes, deben ser tasadas con un impuesto progresivo adicional (retencin mvil), a fin de permitirle al gobierno hacer ms obras sociales. Nadie duda de que sera justo quitarle a los dueos de la patria sojera parte de su enorme riqueza, pero en la poltica no es suficiente tener la razn; se necesita tambin el poder para implementarla.

El argumento oficial es dbil en dos puntos. L a suma impositiva en disputa es relativamente insignificante, entre 1.4 y 2 mil millones de dlares. Para conseguir este monto, se hubiera podido echar manos a las reservas internacionales, lanzar bonos de deuda o pedirle ayuda financiera al gobierno venezolano, entre mltiples otras vas. El segundo problema es que ante la baja credibilidad econmica del gobierno, que no informa sobre la inflacin, el argumento del uso de excedentes fiscales para obras sociales no convence a las clases medias y menos a las elites.

4 . El gobierno pierde popularidad

Segn las ltimas encuestas de opinin, todava no publicadas, la popularidad de Cristina Kirchner ha cado en los ltimos tres meses , del 55-60% a alrededor del 30%. Este mensaje de la creciente fragilidad del gobierno no es el primero ni el nico. El Kirchnerismo ha perdido electoralmente en los ltimos meses las alcaldas de tres grandes ciudades argentinas: Capital Federal; Gral. Pueyrredn (Mar del Plata) y Rosario, adems de uno de los cuatro principales distritos electorales del pas, Santa Fe. Un mensaje claro de las clases medias urbanas y sectores descontentos.

5. La fragilidad econmica del gobierno

Sin embargo, la debilidad ms preocupante del gobierno se encuentra en los frentes econmicos, de masas y de los medios. La deuda externa ya supera la deuda externa al final del gobierno de De la Rua (2001), llegando a los 144.7 mil millones de dlares. Tan solo el pago de los intereses en 2008 es superior a todas las remuneraciones pblicas, y es ms que dudable que el gobierno tenga los fondos para liquidar intereses y capital de esta deuda. Argentina podra entrar nuevamente en default, como en el 2001.

La inflacin es otra debilidad estructural. El gobierno ha congelado prcticamente la informacin sobre la inflacin, porque muchos gastos pblicos estn indexados a la tasa de inflacin. Ante esta situacin, el criterio compartido de muchos economistas es que la inflacin oscila sobre el 22%, una dimensin que ninguna economa resiste. Esa alta tasa de inflacin, junto con los problemas de desabastecimiento de alimentos, que la oligarqua usa como armamento, puede llevar muy pronto a saqueos de los comercios y levantamientos contra el gobierno en los barrios pobres de la Gran Buenos Aires. Y, a diferencia de Venezuela, el gobierno Kirchner no tiene los fondos ni la logstica para neutralizar este peligro.

E xiste adems, una inflacin suprimida, generada por los irreales precios administrativos del Estado en el sector energtico. Los combustibles argentinos estn atados a un precio de barril de petrleo de 42 dlares, cuando el precio del mercado mundial es de 130 dlares. La refinacin local de gasoil est en su punto lmite y ser necesario importar gasoil a precios internacionales. En el suministro del gas de Bolivia la situacin no es mejor. El precio del gas boliviano es en promedio cinco veces mayor al que se paga en las cuencas argentinas y los suministros apenas cubren el 30 % de los volmenes contratados con el gobierno boliviano. No est claro, donde el gobierno conseguir los subsidios para financiar los costos de los energticos del invierno entrante.

6 . La fragilidad popular del gobierno Kirchner

El segundo flanco de debilidad de Kirchner es la ausencia de un movimiento de masas coherente y organizado que lo apoye. Kirchner no lleg con el poder del voto popular a la presidencia, sino por default del sistema (Menem) y con apenas el 22% de votos. Para generar apoyo en las clases medias acab con el corralito de los ahorros, logr una reduccin negociada de la deuda externa, hizo alianza con las organizaciones de los derechos humanos ---que hoy da, en algunos casos se ha convertido en cooptacin incondicional de stos--- convirti a organizaciones piqueteros en grupos de apoyo, va los planes de trabajo y el sistema de punteros, y estableci un pacto con el negro Moyano de la central sindical peronista CGT.

De esta manera, se generaron la Federacin de Tierra y Vivienda (FTV), de Luis D Ela, Barrios de Pie de Humberto Tumini y las dems organizaciones que la Casa Rosada puede movilizar en la calle. Tales entidades tienen cierta utilidad, como cuando la FTV irrumpi recientemente en la Plaza de Mayo para terminar con la protesta esculida de la oligarqua, previa comunicacin telefnica con la Casa Rosada. Pero, de ninguna manera representan una fuerza real para enfrentarse a la oligarqua. Son ms clientelas, que un poder orgnico como el que tena el Partido Justicialista en los aos cincuenta.

La falta de los gobiernos Kirchner de construir un movimiento de masas tiene un a razn bsica: el proyecto de Nstor Kirchner fue la restauracin del sistema burgus, no un proyecto nacional de transformacin. Al ser exitoso en lo primero gan el apoyo mayoritario de la poblacin y de sectores de la elite. Sobre esta plataforma llev a su esposa a la presidencia. Pero, la fase de restauracin ha terminado y el sistema est regresando a su normalidad. El crdito de los Kirchner se agota y la desesperada ofensiva contra la oligarqua acelera su declive.

7 . El retorno de la oligarqua y del problema de la liberacin nacional

La recomposicin del sistema burgus ha hecho superflua la gerencia del Estado por la familia Kirchner. Y si algo explica la limitada agresin de la oligarqua en este momento es, por una parte, porque se encuentra todava en una fase de acumulacin de fuerzas y, por otra, porque le falta aun el lder o, mejor dicho, gerente nacional que encabezara la lucha para derrotar al gobierno.

Dentro del mismo peronismo, las voces son ms claras y los competidores a heredar el gobierno andan sin rodeos. El ms poderoso, el ex presidente Eduardo Duhalde, dijo en la Asociacin Argentina Amigos de la Fundacin Konrad Adenauer ( sic ) que la gente del agro que lleva adelante las protestas son patriotas. Por lgica, entonces, el gobierno es antipatritico, porque los reprime. Y advirti que vamos a tropezar otra vez con la misma piedra, porque la situacin es similar a la de 1997, 1998: sin un rumbo, sin un plan nacional de desarrollo, sin inversiones, con inflacin, con un balance comercial que se est volviendo desfavorable. La poltica de Kirchner, concluy, es un error poltico, estratgico, histrico y doctrinario.

8 . La liberacin nacional

La oligarqua nativa es un subproducto que solamente ser eliminado cuando se liquide la influencia del imperialismo. La lucha, entonces, es de liberacin nacional, para liberar el pas y alcanzar su triunfo definitivo en el momento, an lejano, en que Amrica Latina constituya una unidad real y libre de la opresin de los grandes centros cclicos, acert en su diagnstico de la problemtica nacional-latinoamericana, el ms grande revolucionario peronista, John William Cooke, hace ms de cuarenta aos.

Hoy da empieza en Argentina un nuevo ciclo en el secular enfrentamiento de doscientos aos que ha determinado el destino de la Patria Grande: los proyectos antagnicos del neoliberalismo oligrquico-imperialista y del desarrollismo burgus. En este escenario aparece, sin embargo, un nuevo actor: la juventud que no conoci el terrorismo de Estado. No marcados directamente por el trauma del terror, esa juventud empieza a estudiar los paradigmas de la historia argentina y comienza a ver a las vctimas de la dictadura como mrtires de la lucha por la liberacin nacional y social.

Ante el fin de las ilusiones sobre la economa de mercado, de los gobiernos burgueses y del agotamiento de los discursos de las izquierdas tradicionales, esa juventud argentina y los movimientos sociales buscan un nuevo paradigma liberador. Este paradigma es la combinacin del desarrollismo latinoamericano contemporneo con el socialismo del Siglo XXI. Su enemigo fundamental es el que defini Cooke: la alianza orgnica entre la oligarqua nacional y el imperialismo.

Desmentido

Desde el reciente Congreso sobre el Socialismo del Siglo XXI, en Montevideo, la agencia noticiosa alemana DPA report que yo dije, que la agresin militar de Washington contra Venezuela est cerca. Esta es una soberana estupidez y una falsedad absoluta, responsabilidad exclusiva del corresponsal de DPA.



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