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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2008

Cuatro aos de una Ley Integral contra la violencia de gnero

Patricia Manrique
Diagonal


El 1 de abril de 2004 entr en vigor la Ley de Prevencin de la Violencia contra las Mujeres y la Proteccin a sus Vctimas de Cantabria. Poco despus, en diciembre del mismo ao, se aprobaba en todo el Estado la Ley Integral contra la Violencia de Gnero.

Desde entonces, se han desplegado medidas para combatir toda conducta violenta basada en la pertenencia de la vctima al sexo femenino en diferentes mbitos : el asistencial, la proteccin, la sancin y la prevencin.

Desde 2004 ya no se habla slo de violencia domstica sino de violencia de gnero o machista. Esto reconoce, en palabras de la jurista Patricia Laurenzo que la causa ltima de la violencia contra las mujeres no ha de buscarse en la naturaleza de los vnculos familiares sino en la discriminacin estructural que sufren las mujeres como consecuencia de la ancestral desigualdad en la distribucin de roles sociales. ngeles Ruiz Tagle, presidenta de la asociacin Consuelo Berges, lleva 15 aos luchando contra la violencia patriarcal desde la asociacin. Su filosofa es de tolerancia cero a la violencia. Lo que la ley integral ha hecho es garantizar el ejercicio de derechos humanos fundamentales para las mujeres, como es el derecho a la vida. Pero hay que desarrollar una doble va : si trabajamos en la igualdad, otro derecho fundamental, avanzamos en la erradicacin de la violencia. Y nosotras, las feministas, no queremos paliar nicamente. No nos conformamos con reformar, queremos cambiar las estructuras patriarcales y androcntricas y para eso hay que erradicar la desigualdad. Trabajamos en la autonoma de las mujeres sin quedarnos en la proteccin.

Asistencia y proteccin

En el mbito asistencial se llevan a cabo, en palabras de Silvia Cifrin, coordinadora de actuaciones contra la violencia de gnero de la Direccin General de la Mujer (DGM) del gobierno de Cantabria, los trabajos a realizar para que las vctimas puedan recuperar su proyecto de vida. En ello estn incluidos servicios sociosanitarios, de asesora jurdica, intervencin psicosocial, prestaciones de emergencia y ayuda para organizar la vida laboral.

El proceso puede iniciarse con una denuncia. Para ello, el Servicio de Proteccin a la Familia de la Polica Nacional y el Equipo de Mujer y Menor de la Guardia Civil, en el rea rural, siguen protocolos especficos. Ambos servicios cuentan con tcnicos especializados en violencia de gnero y han recibido cursos de la DGM para interactuar con vctimas de violencia en los que se tienen en cuenta tambin los aspectos no verbales que posibiliten que la vctima se sienta protegida y escuchada, segn Cifrin. De inmediato, segn exigen los protocolos mencionados, se ponen en contacto con el juzgado de guardia que, por un procedimiento especfico, valora las medidas que han de ponerse en marcha en un plazo mximo de 72 horas. Para preparar a la mujer, Cifrin subraya la importancia de contar con el apoyo de especialistas en el Centro de Atencin Vctimas de Violencia de Gnero, situado en la calle Rualasal : Antes de la denuncia incluso, acudir a un centro especializado. La Ley Integral ha permitido que se pongan en marcha todos los mecanismos de una vez, sin necesidad de acudir a diferentes instancias.

Segn explica Eva Moreno, psicopedagoga de Consuelo Berges y trabajadora del Centro de Atencin a Vctimas : Una vez que la mujer decide salir de la situacin de maltrato, con denuncia o sin ella, ya sea por riesgo o precariedad econmica, ingresa en una casa de emergencia donde profesionales y la propia mujer valoran si el recurso es adecuado para ella. Puede necesitar poco tiempo y acabar el proceso pero, si la situacin es ms complicada, se la deriva a una casa de acogida de larga estancia donde reside como media unos seis meses. De all puede salir de forma autnoma o continuar en acogimiento en un piso tutelado durante un ao. Posteriormente, hay ayudas al alquiler que, en caso de violencia de gnero, tienen prioridad. El Servicio Cntabro de Empleo (EMCAN) dota de mecanismos especficos en la bsqueda. Se est trabajando en capacitar a los cuerpos sanitarios, que cuentan tambin con protocolos especiales, para la deteccin temprana en los centros de salud. Existen manifestaciones inespecficas de malestar, por ejemplo, que pueden ser un sntoma de estar padeciendo una situacin de violencia.

Ley y jurisprudencia

Comienza a aparecer en las sentencias el delito de violencia de gnero. Se recoge por fin en el derecho penal la diferencia entre violencia de gnero y violencia domstica, que aunque estn conectadas, seala, Laurenzo, hacen referencia a realidades distintas necesitadas de respuestas penales autnomas. Aparecen como agravantes la condicin masculina del agresor y la femenina de la vctima.

El 13 de mayo fue avalada la constitucionalidad de esta medida que, aprobada en diciembre de 2005, fue acusada de violar el principio de igualdad. Esta decisin del Tribunal Constitucional implica la admisin de la medida de accin positiva. Aunque pueden darse casos de violencia de mujeres hacia sus parejas, este tipo de delito es genrico y encuentra respuesta en el cdigo penal sin necesidad de acogerse a la Ley Integral. Otro artculo, tambin ampliamente discutido, convierte en delitos faltas como las amenazas y coacciones leves. Pero, para autoras como Laurenzo, la solucin definitiva no pasa nicamente por ah, por confiar en exceso en el derecho penal sino por impulsar un cambio en la interpretacin jurisprudencial (...). Es necesario un cambio de mentalidad en los operadores jurdicos mediante programas especficos de formacin para jueces, fiscales, secretarios, fuerzas y cuerpos de seguridad y mdicos forenses.

Existe un problema en las interpretaciones que admite la ley. Por ejemplo, se plantea la distincin entre violencia de gnero ocasional y habitual, con penas ms altas en el segundo caso, que insina que las agresiones calificadas de ocasionales no sean producto de una situacin estructural que las convierta en repetitivas. Curiosamente, en Cantabria en 2006, la habitualidad fue dictaminada en 11 casos mientras la violencia ocasional en 411.

Respecto a las mujeres inmigrantes en situacin ilegal, aunque temen denunciar, la ley prev la regularizacin mediante un trmite especial que supone un permiso de residencia temporal, si se encuentran reagrupadas por vinculacin al cnyuge agresor. Si se encuentran en Espaa en situacin irregular, pueden obtener un permiso temporal por razones humanitarias. Para aquellas que se encuentran legalmente existen derechos para inscribirse como demandantes de empleo y acceder a formacin y a intermediacin, as como a la renta activa de insercin.

La prevencin

La DGM ha editado una Gua de Deteccin de la Violencia de Gnero en el mbito Educativo que aporta recursos especficos para convertir los educadores en agentes de prevencin y apoyo. Un estudio de 2007 sobre poblacin joven de Cantabria, dirigido por el socilogo Jos Luis Gonzles Garca, pone de manifiesto que los chicos poseen, por lo general, estereotipos de gnero y modelos de masculinidad/feminidad ms tradicionales y menos igualitarios que las chicas.

Del total de feminicidios en Espaa, en 2007, fueron 18, la cifra ms alta, mujeres entre 21 y 30 aos. El mbito de la prevencin es esencial : Las normas son un importante factor ms frente a la violencia de gnero, pero pretender resultados inmediatos supone desconocer el carcter estructural de esta violencia y la pervivencia y arraigo de patrones no igualitarios en nuestra sociedad, apunta Cifrin. Cambiar la cultura patriarcal requiere como instrumentos fundamentales, la prevencin y la promocin de la igualdad, como motores de cambio.



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