Los bancos y las cajas piden al Gobierno que use el Fondo de Reserva de
las pensiones contra la crisis crediticia. Los jefes de gobierno de la
UE han pedido recientemente y de manera unánime que las demandas
salariales se atemperen a fin de combatir la inflación. Desde todos los
foros y ámbitos de análisis económico se viene advirtiendo que esta
crisis es de una extraordinaria dimensión y tendrá consecuencias muy
negativas, especialmente en España.
Por lo pronto algunas cajas de ahorros comienzan a sentir el dogal de
la falta de liquidez, producto de sus alegrías inversionistas en el
ladrillo y la subsiguiente especulación urbanística. En Diciembre del
año pasado Javier Gómez- Navarro antiguo Ministro de Felipe González y
actual Presiente de las Cámaras de Comercio de España declaraba sin
ambages que los recursos del Estado deberían provenir en su mayoría de
los impuestos indirectos (fundamentalmente el IVA) porque los pudientes
tenían mecanismos de sobra para burlar a la Hacienda española en lo
concerniente a sus rentas de capital.
Los impuestos sobre Patrimonio, Transmisiones y Beneficios
empresariales comienzan a ser eliminados del horizonte impositivo
español alegando que esas medidas promoverán la inversión y la
"consecuente creación de empleo". El Gasto fiscal representado en
deducciones, exenciones y bonificaciones al capital no sólo se mantiene
sino que aumenta "a fin de que se creen riqueza y puestos de trabajo".
El crecimiento económico medido a través del PIB (siglas mágicas para
los gurús de la economía capitalista) sigue en un constante declinar
previsión tras previsión. La precariedad avanza, el paro aumenta, las
hipotecas siguen ahorcando a las economías familiares y los mileuristas
son ya considerados unos privilegiados por colectivos cada vez más
numerosos; es el cuento del hombre pobre que comía altramuces.
Las mujeres, en situación de paridad en los Consejos de Ministros y
otras administraciones no perciben en infinidad de casos el mismo
salario que los hombres en condiciones laborales semejantes. Sobre los
inmigrantes sin papeles se ha decretado desde toda la UE la caza,
captura y deportación consecuente tras internamientos o confinamientos
ante el silencio total de la inmensa mayoría.
La crisis es triple: económico-financiera, energética y alimentaria. El
monto monetario global multiplica por cinco el valor de los bienes que
se supone debe representar. La inflación en estos y en los demás pagos
tiene como componente fundamental el auge desmesurado de los beneficios
empresariales y no los incrementos salariales. Sentencias de tribunales
ya dan por buena y aplicable la directiva Bolkenstein. Y así casi hasta
el infinito.
Las explicaciones que se están dando abundan en la idea de que el
aumento del nivel de consumo de China e India está produciendo el
desfase energético y alimentario. Ese argumento expresa, por otra
parte, que el concepto de calidad de vida instalado por el capitalismo
es incompatible con los Derechos Humanos aplicados a los 6.300 millones
de habitantes del planeta Tierra. El propio concepto del PIB como
medidor universal de lo que llamamos crecimiento sostenido comienza a
ser cuestionado y en algunos trabajos de prospectiva se plantea ya el
concepto de Decrecimiento aplicado a determinadas variables en la
producción de bienes y servicios.
Ante este panorama la izquierda no puede realizar sus análisis en
función de los espacios electorales y sus techos máximos. El lenguaje
edulcorado que obvia una realidad en la que la radicalización del
conflicto Capital- Trabajo viene expresada por la realidad insoslayable
y también por las descarnadas declaraciones y propuestas de los
administradores gubernativos de la Globalización.
Ante la Asamblea Federal de IU estas son las cuestiones que deben
centrar el debate y la voluntad de organizar la respuesta. No hagamos
más brindis al sol; el Capitalismo, estúpidos.