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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2008

Hernando Calvo Ospina, periodista y escritor colombiano
Uribe tiene en su conciencia las muertes de 10.586 colombianos

Juan Carlos Guilln
Qu Pasa


Sobre el trabajo que este colega colombiano viene realizando a lo largo de cuatro lustros, y muy particularmente sobre el ltimo que lo trajo a Venezuela en un apretado periplo por nuestras principales ciudades, que incluyeron Barinas, Caracas y Maracaibo, Ignacio Ramonet afirma que no cabe duda que apenas comienza el forcejeo.
Quin sabe si las importantes revelaciones hechas en este libro por Hernando Calvo Ospina, no sern a corto o mediano plazo confirmadas por los propios implicados? Por tanto este trabajo es sumadamente valioso. Ms an, su atenta lectura refirindose al libro El Terrorismo de Estado en Colombia es indispensable para entender la tragedia del pueblo colombiano.

Ese terrorismo, agregamos nosotros tomando la palabra de Hernando Calvo Ospina, entre agosto del 2002 y junio del 2004, en la poca de Uribe, ha costado 10 mil 586 asesinatos y desapariciones polticas; muchos ms que las sumas de los crmenes de lesa humanidad de las dictaduras de Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y Chile en todos sus aos.

Buscando un espacio para el encuentro programado para dos horas, encontramos el camino para que los 120 minutos reglamentarios de la formalidad periodstica se transformaran sosegadamente en 72 horas de recuerdos, conversaciones, solidaridades y el afianzamiento de los lazos de amistad entre hombres de pueblos hermanos, separados por la intolerancia primigenia de Francisco de Paula Santander.

- El periodismo ha venido cultivando esa especie de cultura de la violencia. Hace algunos aos un reportero neogranadino me coment que cuando se iniciaba la era del sicariato exacerbado, se hicieron algunos llamados para no darle aires al fennemo que ya se traslad a Venezuela y que tiene mucha responsabilidad en la cotidianidad de la muerte en Colombia, qu opinin tiene al respecto?
- El sicariato sirvi para endosarle toda la culpa de acciones atribuibles al propio gobierno, al estado colombiano y el periodismo no ha querido dar luces en ese sentido. Fjate, y como lo escribo en mi libro, en noviembre de 1988 la gran prensa inform que la justicia colombiana s castigaba a las autoridades que cometan delitos contra la ciudadana. Contaba, por ejemplo, que unos policas haban sido suspendidos durante un mes por haber torturado y asesinado a un hombre. Unos das despus, el 20 de noviembre de ese ao, el periodista Antonio Caballero escriba sobre ello en El Espectador de Bogot: Lo ms grave de todo es que la prensa por oficialista que sea, por militarista que sea aplauda esa parodia de justicia como si se tratara de una cosa seria. No puede ser que a un periodista en pleno uso de sus facultades morales y mentales le parezca adecuada y ejemplar la pena de un da de suspensin de sueldo por cada patada en los testculos, y otro da por un culatazo en las encas, y otro ms por cada colgamiento, y todava otro por cada ahogamiento en excrementos, y as hasta veintinueve, y en total treinta si el torturado acaba de morirse a fuerza de patadas y ahogamientos. No puede ser. Debe de tratarse una vez ms de un error tipogrfico. Da un poco de risa. Da un poco de miedo. Da un poco de asco.

Este fenmeno exclusivo en principio del narcotrfico, fue adoptado y utilizado amplia y abiertamente por el estado.
Hernando reside en Francia porque lo llevaron para all, segn su propia palabra, se hizo escritor y periodista y hoy es colaborador permanente de Le Monde Diplomatique. Ha participado en documentales de la cadena britnica BBC de Londres y la franco alemana ARTE.

Disidentes o Mercenarios? y Ron Bacardi, la Guerra Oculta, son algunos de sus trabajos donde ofrece importantes revelaciones sobre las ruecas que tuercen los destinos de los hombres avasallados por el terrorismo de estado en Colombia.

- Muchos colegas, historiadores y analistas manifiestan que la tragedia colombiana se inici con el asesinato de Gaitn, sin embargo, usted va mucho ms atrs y afirma que todo se inici con Francisco de Paula Santander, por qu?
- Francisco de Paula Santander vio en el asesinato de Simn Bolvar la sola posibilidad de desmembrar a la Gran Colombia. Su codicia de poder y de la naciente oligarqua criolla que lo apoyaba, lo llev a planificar varios atentados contra el Libertador, el ms recordado fue aquel en que a los sediciosos enviados por el hombre de las leyes, se encontraron con una dama vestida en camisn espada en mano, enfrentando a los sicarios y dando tiempo para que Bolvar escapara. Esta afrenta, jams le sera perdonada por el estado colombiano naciente y comenz una poltica de terror, que al morir el Libertador, y Santander regresar, el pas lo llen de honores, le fueron restituidos todos sus cargos. Siendo nombrado presidente, firm el decreto que desterraba a Manuelita que termina muriendo en la costa peruana de difteria y muy pobre.

Sentado con olores de carne asada invadiendo la atmsfera que nos rodeaba, Calvo Ospina record los sabores parisinos y las interminables comidas en la que los galos introducan a los hijos del Caribe; comidas que en la urgencia del hambre eran consumidas casi en minutos cuando el resto de los comensales an no haban terminado, ni siquiera el primer plato.

Francia lo recogi y tras pasar sus primeros cuatro aos con un pie en ese pas y el resto del cuerpo en Amrica Latina, tom la decisin de desprenderse de sus afectos patrios y asumir la trinchera de lucha y de denuncia que lo trajo a predios maracaiberos; pues Hernando todava suea con ver casas de chocolates en donde vivan todos los nios de su querida Colombia.
Bajo los horcones de una casa saladillera seguimos conversando.

-Amrica Latina ha tenido un repunte de esperanzas. Vemos el caso Venezuela con su revolucin bolivariana, tenemos a la Bolivia Aymara de Evo Morales, tambin lleg el momento del brillante Correa en Ecuador y as podemos enumerar a Nicaragua, Brasil, Argentina, Uruguay y la Paraguay del obispo rebelde. No te parece que Colombia es una especie de isla?

Un respingo casi imperceptible brill en sus ojos caribeos y solt:
-No, Colombia no es una isla. All se han gestado desde hace muchos aos movimientos revolucionarios que siempre han pugnado por reivindicar los derechos civiles, los derechos ciudadanos y las reivindicaciones de un pueblo que se ha negado a morir ante la quirrgica y sistemtica accin del terrorismo de estado. Tenemos que recordar que es el estado colombiano y no su pueblo el que se ha aislado a expensas de los Estados Unidos de Norteamrica. Es ese estado quien acompa a los estadounidenses, enviando tropas, en la guerra de Corea en la dcada del cincuenta. Fue el estado colombiano quien erigindose como el Can de Amrica, apoy la invasin de la Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Britnico, a las islas Malvinas, despus de que el gobierno de facto izara la albiceleste en el fro islote austral.

Desde hace mucho los movimientos sociales han tenido su aporte de sangre en la Patria de Nario y tal como lo refleja Hernando Calvo en su libro, y como la ratifica con la conviccin de la palabra frente a este interlocutor cuando llega la dcada de los veinte, Colombia vive un considerable aumento de las exportaciones de caf. Esta bonanza produce unas desaforadas ansias de lucro en las clases dominantes, que mayoritariamente seguan concentrando sus intereses en la explotacin del campo. Este hecho comenta Hernando gener la agresin contra campesinos, colonos e indgenas, quienes deben escoger entre vender sus tierras o abandonarlas. Fue as como la violencia y la explotacin produjo movilizaciones y confrontaciones que dieron pie a la lenta disolucin de las relaciones serviles en el campo. Los indgenas del suroeste del pas, acaudillados por Manuel Quintn Lame, muchas veces acompaados por campesinos organizaron movimientos de resistencia que se extendieron por varias regiones del pas. Estas fueron acalladas a fuego y sangre, pero slo despus de varios aos de luchas.

Del campo a las ciudades y al Frente Nacional
El terrorismo de estado en una Colombia que cada vez se va configurando como una cua sionista e israelita en el corazn de Amrica Latina, va prefigurando el propsito imperial de hacer la guerra para evitar la administracin propia de los recursos que le son necesarios a los gobiernos estadounidenses.
Al respecto el periodista subraya que con tal panorama se va forjando la organizacin y combatividad de los trabajadores y fue en Barrancabermeja, en 1924 donde la lucha obrera puso en el tapete la nacionalizacin del petrleo y la defensa de la soberana, todo en contra de la Tropical Oil Co.

- Qu sucedi?
- La Tropical se neg a dialogar, obteniendo el aval del gobierno para despedir a cien trabajadores. Entonces 3.000 se fueron a huelga, la cual fue inmediatamente declarada como subversiva, la regin fue militarizada, otros 1.200 trabajadores fueron despedidos y deportados a varias ciudades, mientras los principales dirigentes fueron llevados a la distante Medelln para ser encarcelados por 17 meses.

Concebido como una especie de Pacto de Punto Fijo colombiano con un corolario de sangre, el Frente Nacional institucionaliza y sacraliza el terrorismo de estado en el hermano pas. Al respecto Hernando Calvo Ospina comenta que todo se fue decantando hacia un frente autocalificado como nacional en donde la oligarqua colombiana se auto amnisti de tantos miles de crmenes.

Se cree asegura que entre 1946 y 1958 fueron asesinados unos 300 mil colombianos, casi todos campesinos. Casi todos annimos. Hasta donde se conoce, ninguno de la clase alta. Cados en una guerra civil no declarada, porque nadie la declar, aunque s se sabe quienes la fomentaron: el Frente Nacional.
Hernando Calvo Ospina fue detenido, torturado, declarado desaparecido, exiliado de su pas, de sus amigos y casi hasta de su historicidad por el terrorismo de estado colombiano, sin embargo y sin melancola refiere: Con los gobiernos de Virgilio Barco Vargas y Csar Gaviria Trujillo, se desencaden el terrorismo de estado en Colombia. La Comisin Intercongrecional de Justicia y Paz realiz comparacin de desapariciones y asesinatos polticos en esos ocho aos de gobiernos democrticos en mi pas de origen, con las ms represivas dictaduras que tuvo Amrica del Sur y los resultados son incontrastables.

- Cuntanos
- En los ocho aos de dictadura Argentina fueron aniquilados 9 mil seres humanos, Brasil en 15, defenestr a 125; Uruguay en 16 aos, desaparecieron o fueron asesinados 220 personas; en los 17 aos de dictadura boliviana y chilena, fueron asesinados (aunque creemos que son muchos ms), respectivamente 2 mil 21 y 2 mil 666 personas.

- Qu sucedi en la Colombia democrtica de Barco y Gaviria?
-Mataron o desaparecieron a 31 mil 491 ciudadanos.

-Y Uribe?
- l est batiendo el rcord pues en apenas dos aos tiene en su conciencia asesinatos y desapariciones de 10 mil 586 colombianos.


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