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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2008

El an-arquismo como ontologa poltica en Martin Heidegger

Simn Royo Hernndez
Rebelin


El ex sacerdote dominico de origen holands y padres alemanes, acogido por Hannah Arendt en los Estados Unidos que muri de sida en 1993, Reiner Schrmann, ha sido quien, en su libro de 1982, Le principe danarchie. Heidegger et la question de lagir 1 , nos ha legado la mejor interpretacin sobre la posible tica y poltica que derivara de la ontologa heideggeriana. Schrmann presenta la poltica que se derivara del pensamiento de Heidegger como una recusacin de los principios (archai) y fundamentos para la accin, as como del sentido o finalidad (tlos) de la misma.

Por tanto Schrmann nos ofrece el correlato poltico de la ontologa heideggeriana en trminos de una mstica anrquica en la que comulgan dos opciones, la primera sera la vida sin por qu ni para qu, como proyecto arrojado al mundo del primer Heidegger, lo que nos llevara a la emanacin del sentido del s mismo individual, como en el Oscar Wilde de El alma del hombre bajo el socialismo2, el hombre como aquel ente que se da la ley individual y singularmente a s mismo, y la segunda, la vida sin por qu ni para qu, pero como apertura al ser en su desfondamiento. Lo ltimo nos lleva hasta la Gelassenheit como la actitud propia de una mstica de un obrar sin obra que surge al abandonarse y dejar que sean a travs nuestro las cosas, de modo que nos puedan ocurrir acontecimientos. Entre esas dos opciones habra una tercera que pudiera denominarse la del arraigo, que sera lo contrario del desarraigamiento. Pero esa opcin por la tradicin, la raz, recogida y urbanizada por Gadamer, nos llevara de vuelta a los fundamentos y sentidos con que cada comunidad envuelve a sus miembros, de forma que por eso se atendera a otras formas de vinculacin como la deleuziana del rizoma. Heidegger no podra considerar del todo el arraigo de modo cultural, su contrafigura de la Heimatlsigket, del desarraigamiento, sera la copertenencia con la physis, procurando entender sta de una forma ms profunda que la que remite a la vida biolgica de los entes de la naturaleza.

Vemos entonces conjugados tres respectos o alternativas a las posiciones metafsicas que se legitiman mediante su apelacin a los principios y las finalidades:

  1. El hombre como el ente arrojado, como proyecto que singularmente tiene que forjarse su propia tica, crear sus propios valores, valida exclusivamente para s mismo. Aqu hay eleccin y decisin individual, como la del sujeto tico kierkegaardiano, la del artista de Nietzsche y Oscar Wilde o el individuo libre de Sartre. No est en el planteamiento de Schrmann sino implcito en sus referencias al primer Heidegger, el del existencialismo de Ser y Tiempo.

  2. El hombre como el ente vinculado al ser en tanto en cuanto se despoje de todo lo que le caracteriza y se abandone a un obrar que ya no le pertenece, sino que acontece a travs suyo como fuerza de la indeterminacin o del abismo sin fondo que le constituye. Aqu ya no hay eleccin ni decisin alguna, sino mstica, fusin con la Nada.

  3. El hombre como el ente en armona con la naturaleza que deja que la physis lo atraviese y busca en ella su arraigo. Y aqu tampoco hay decisin ni eleccin humana alguna, tan slo concordancia o fusin con la naturaleza entendida como Devenir, el ser como multiplicidad pluriforme fluyente.

En la frmula de Meister Eckhardt, la rosa es sin por qu se mezclan el planteamiento mstico y la copertenencia a la physis, de ah que el punto dos y tres sean difciles de deslindar dado su comn vnculo con el acontecer. El segundo punto tratara de no estorbar el acontecer, de la Gelassenheit como abandonarse, dejarse, una suerte de suspensin fenomenolgica ms all del nivel de la conciencia hasta llegar a la ontologa; mientras que en el tercero se tratara de un dejarse atravesar. En trminos musicales se podra decir que la Nada remite al silencio mientras que el Devenir remite a que los sonidos nos traspasen. Desde este punto de vista el abono, el cultivo, la educacin dentro de la civilizacin y la cultura, no habran sabido emular a la physis y producir una rosa. La inmediatez y la espontaneidad se opondrn a todos los procesos de mediacin, como el que por medio de proposiciones, del lenguaje, de la gramtica, nos fuerza a este rodeo de las explicaciones.

El lenguaje ser la casa del ser en cuento pertenezca a la physis pero estar revestido de metafsica mientras tenga que expresarse por medio de proposiciones.

Las preguntas por el fundamento, la finalidad y el sentido bien pueden aplicarse a quienes abordan estudios filosficos. Para qu, por qu y que sentido tiene semejante actividad. Antes la universidad pblica se gastaba el dinero formando a un profesional (p.ej. casos ingenieros de telecomunicaciones y de industriales o de fsicos y matemticos) para que casi indefectiblemente tuviera que trabajar luego para la empresa privada en cosas como conseguir que nuestro telfono mvil pueda bajar 25.000 canciones lo ms rpido posible o que el procesador de textos se nos abra ms deprisa. Los mecanismos son ms refinados ahora. Pero quien estudia filosofa no lo har, desde luego, a menos que sea muy idiota, para ganar dinero, y ni siquiera para dar clases en un instituto o incluso para darlas en la universidad.

Ya los antiguos diferenciaron entre la formacin para el mejoramiento del ser humano (epi paideia) y la formacin profesional para ganarse la vida (epi techne), pero una vez perdidos los fundamentos y la finalidad, la idea de progreso tcnico y de mejoramiento humano, la de la civilizacin y la cultura, tienen ambas que caer. El maestro pasa a ser un dolo metafsico al que slo sostendr la servidumbre voluntaria3 de los que no se atreven a hablar en su presencia por considerar que hay grados del saber y que mientras unos saben, por detentar un ttulo, otros son ignorantes. El momento de ignorancia de heideggeriano no es en realidad un fingimiento, no es del todo una mscara, sino que hunde sus races en la irona socrtica y en la profesin de ignorancia del filsofo, esto es, del que busca la verdad pero no la tiene. Pero eso est lejos de un democratismo en el que todo zoquete quiera tener la palabra sin haber reflexionado lo ms mnimo sobre lo que va a decir. El principio socrtico de la ignorancia permanente surge, ms all del fingimiento, como la irona de la filosofa, la irona de la dedicacin de la vida al saber sin por qu ni para qu, que excluye todo progreso individual, gnoseolgico, epistemolgico y colectivo. En tal sentido la semejanza en la isegora, la isonoma y la parrhesa, vendr dada por la pretensin de llegar a pensar, para la cual todo el conocimiento no ser sino una propedutica insuficiente pero inapelable.

Surge entonces un igualitarismo que rompe con todos los grados y con todas las jerarquas, as como con cualquier archnte, director, gua, lder, vanguardia supraconsciente o gobernante. Crece entonces una democracia radical en la cual si bien un cirujano conoce ms y mejor la medicina que un enfermero y un arquitecto ms y mejor la edificacin de infraestructuras que un albail, pero ninguno ser ms sabio que otro, pues con relacin a la sabidura se encontrarn al mismo nivel, esto es, en el de la doxa. No se diferenciarn en pensamiento y excelencia humana, sino tan slo en los conocimientos particulares que les haya sido dado alcanzar. Tal convencimiento es el nico que les puede llevar hasta el dilogo, a escucharse unos a otros, a una phila y estimacin por lo que pueda decir el otro y a unas formas de escucha y consideracin recproca que son extremadamente infrecuentes en el mundo hegeliano de los grados y las jerarquas, atravesados de relaciones de poder y de distinciones que se maquillan mal tras el universalismo humanista. De ah que la conversacin en comunidad inoperante u ociosa sea preferible a la formacin en la universidad4 y tenga que complementarse sta segunda con la primera, buscndose con ello espacios no atravesados por el poder, grietas, huecos, lugares epicreos en los que sin por qu ni para qu, se propicie el milagro del pensar.

Filsofo lo ser por tanto, ms all del conocer, todo el que llegue a pensar alguna vez y, por consiguiente, el catedrtico de filosofa, si bien puede conocer ms que sus pupilos en relacin a los conocimientos de historia de la filosofa -lo que le hace un historiador y no un pensador- en nada aventajar a los dems por lo que respecta a la sabidura. Pero como desde la nada no se puede hablar vemos ya consensuado por la tradicin un suelo de discusin sobre el que pronunciarse en igualdad y semejanza de esfuerzo cognoscitivo, lo que hace que se haya de tener algn texto o fuente de conocimiento metafsico sobre el que dejar ser a la conversacin, de manera que el pensamiento pueda operar a travs de la historia de la metafsica y la serenidad sobreponerse a travs de los egos.

Los conocimientos no garantizan la mejora humana y aunque Scrates dijese que la excelencia es conocimiento, stos, por s mismos, si bien se ha credo siempre desde Platn que eran una propedutica inestimable para el mejoramiento humano un postulado derivado de la metafsica-, y an pudiendo serlo y no habindose descubierto otro modo mejor de educacin, no son suficientes. Puede que los conocimientos sean en la mayora de los casos necesarios, pero no son suficientes. Heidegger como Platn en el Menn sugerir que slo contando con el favor divino, en dependencia de la destinacin del ser, puede mejorar el hombre. Hace falta un extra que viene de fuera, del ser, de la physis, del destino o del fondo sin fondo que nos constituye.

La postura pragmtico-poltica de la ontologa heideggeriana pudiera ser entonces igualitarista a ultranza, como se ha sealado, pero tambin podra ser elitista y ms aristocrtica an que la derivada de la metafsica. Puede que el pensamiento heideggeriano constituya un elitismo an mayor que el de la historia de la metafsica, lo que se explicara pudiendo considerarse que quienes durante 10 aos han estado practicando 10 horas diarias el piano seran los que tendran los conocimientos necesarios pero no suficientes como para acceder al favor divino y pasar de ser instrumentistas tcnicamente perfectos a maestros y sabios del piano. Incluso quizs slo sea artista el compositor y nunca el ejecutante, que no es un creador de nuevas formas. Un correlato de la esttica mantenida por Nietzsche y Heidegger nos llevara en esa misma direccin si se piensa que es cuando se recupera el instinto tras pasar por todas las etapas de la cultura, del aprendizaje y la ejecucin, cuando el artista vuelve a ser nio y toca el piano por naturaleza, en consonancia con la physis, es cuando es autnticamente artista. Lo que nos situara en la ultraelitista teora del genio romntica. En cada siglo surgiran tan slo tres o cuatro genios que impulsaran la transformacin de la realidad frente a los cuales todos los dems mortales estaramos hundidos en la mediocridad.

Nietzsche quera que la cultura lograse producir el genio5 emulando a la naturaleza que produca rosas. A partir de su empeo cultural era fatal que deslizase la insinuacin hasta el territorio de la ciencia biolgica, que desde el doctor Mengele hasta el proyecto genoma ha seguido una consigna de progreso civilizatorio que se origina en el nazismo, deriva puesta de manifiesto provocativamente por Peter Sloterdikj en sus Normas para el parque humano6. Toda la historia de la metafsica culmina en el nazismo, donde Occidente cumpli su destino. La hybris griega de la cultura fagotizada por la civilizacin moderna culmino en Auchwitz, Hiroshima y Nagasaki. La crtica heideggeriana de la modernidad y de la tcnica no estar al final tan alejada de la crtica al capitalismo y de la sociedad de masas del neomarxismo de los ltimos frankfurtianos.

Heidegger tena una cultura filosfica vastsima, conoca muy bien a todos los pensadores que le precedieron y seguramente sus estudios vinieron vocacionalmente inspirados por una voluntad de mejora individual y colectiva. Tras subir todos los peldaos, como Alemania, de la cultura y la civilizacin, un buen da, tras la experiencia de 1933, se dara cuenta de que toda su formacin y elevacin, como la de Alemania, no le haba hecho mejor y que, por tanto, era posible que no hubiese llegado nunca a pensar. La distancia entre pensar y conocer resultar entonces abismtica. El conocimiento no vale ya para mejorar sino que est implicado en el mal, la sujecin y la vida administrada, lo que hoy llamamos biopoltica. La Modernidad se revela como un inmenso Totalitarismo en continuidad con el nazismo. Para la Postmodernidad queda entonces la opcin terrorista o la opcin pacifista, al viejo topo marxista se aaden el emboscado de Jnger o el enmascarado de Vattimo, una lnea heideggeriana se inclinara por la va del ocultamiento y la mscara, en la direccin de lo que Vattimo denominara pensiero dbole, las Brigadas Rojas italianas inspiradas por un Toni Negri que lea a Deleuze y Marx al unsono, por lo primero. Grandes personalidades como Gnther Anders7 oscilaran de una a otra. De ah la vocacin anti-sistema y anrquica de la postmodernidad y su relacin con la doble variante del nihilismo, la de sus del nihilismo literario de los antizaristas decimonnicos y la del nihilismo filosfico de los pensadores romnticos.

El pacifismo y la no-violencia del misticismo heideggeriano en interpretacin schrmaniana abrir las puertas a la bsqueda del pensamiento a travs de las sabiduras orientales, los ritos de las culturas antropolgicas o las drogas, sendas perdidas o grietas de la metafsica. El anarquismo de la revolucin del 68 encontrara en la postmodernidad, veinte aos despus de su acaecimiento, su justificacin filosfica a partir de Nietzsche y Heidegger, con Bataille, Foucault, Deleuze, Vattimo, Lyotard, Derrida, Sloterdijk, Negri y otros muchos. Lo que ser considerado como un hippismo filosfico de ciertas lites cultas del capitalismo postfordista, una resaca de juventud de los pensadores contemporneos, un movimiento intil a la hora de generar transformaciones sociales. Lo que esgrimirn en su contra tanto sus detractores ilustrados como sus crticos de la izquierda clsica de tradicin marxista, cuando no como un reaccionarismo conservador neonazi por lecturas tan desencaminadas como la de Habermas. En realidad ser un neoanarquismo o comunismo libertario de nueva generacin, filosficamente mucho ms consistente dentro de su abogamiento por la inconsistencia, que las soflamas del 68.

Heidegger despus del nazismo dedic su vida a la tarea de procurar propiciar el que alguien llegase a pensar algn da y se consagr a trabajar por ello a travs de la metafsica. Tal tarea presupone la familiaridad con la metafsica y su bsqueda de fisuras y grietas que pudieran dar paso a la ontologa. Pero no habr idea metafsica- de mejora o progreso alguno: Mejora al ser humano tal tarea de deconstruccin? La respuesta heideggeriana es una tajante negativa. Mediante el pensamiento y la poesa, nos dir al final, tan slo se puede preparar lo que quizs sea un mundo futuro en el que la mejora humana ocupe el lugar de la tcnica y la cultura o paideia el lugar de la civilizacin.

En tan modesta tarea se le haba anticipado Nietzsche al matar a Dios y laborar por el advenimiento del superhombre, del hombre nuevo que postulaba el socialismo decimonnico8 como meta y el comunismo libertario para el aqu y el ahora.

1 Un resumen de su propia obra por el propio Schrmann puede encontrarse en: http://www.heideggeriana.com.ar/comentarios/fin_metafisica.htm

2 Escrito en 1890 el texto de Oscar Wilde puede encontrarse en:

http://wilde.thefreelibrary.com/Soul-of-Man-under-Socialism

y vase sobre Wilde la noticia biogrfica de Higinio Polo en:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=52877

3 Sobre la servidumbre voluntaria, vase:

http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89tienne_de_La_Bo%C3%A9tie

4 Sobre los dficits de la Universidad como lugar de adquisicin de conocimientos y mejora individual y colectiva, vase:

http://www.almendron.com/tribuna/?p=19427

5 Friedrich Nietzsche El Anticristo, 3: No qu reemplazar a la humanidad en la serie de los seres es el problema que yo planteo con esto (-el hombre es un final-): sino qu tipo de hombre se debe criar, se debe querer, como tipo ms valioso, ms digno de vivir, ms seguro del futuro. Ese tipo ms valioso ha existido ya con bastante frecuencia: pero como caso afortunado, como excepcin, nunca como algo querido.

6 Vase a este respecto: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=48392

7 Sobre G.Anders vase:

http://periodicocnt.org/289abr2003/opinion/index.htm

http://periodicocnt.org/290may2003/opinion/index.htm

8 Sobre la confluencia de marxismo y Romanticismo, vase:

http://www.rebelion.org/izquierda/lowy230102.htm



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