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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2008

Fernando Lugo y los desafos de Paraguay

Ccile Lamarque
Rebelin


Antiguo obispo de uno de los Departamentos ms pobres del pas, San Pedro, y hasta hace dos aos desconocido en la arena poltica paraguaya, Fernando Lugo, elegido presidente de la repblica el pasado 20 de abril|1|, tomar posesin del cargo el 15 de agosto prximo.

Para los trabajadores pobres y para los campesinos, Lugo representa la esperanza de superar la extrema pobreza provocada por la poltica del partido Colorado, basada en el clientelismo, la corrupcin y la explotacin, un partido que adems malvendi de manera vergonzosa la soberana del pas.

En marzo de 2006, Lugo particip en el movimiento que se opuso a la maniobra de Nicanor Duarte Frutos de modificar la Constitucin para tener la oportunidad de un segundo mandato|2|. En diciembre de 2006 abandon su sotana para vestir el ropaje de poltico estimulado por una peticin con cien mil firmas para que se comprometiese en poltica. Durante 14 meses recorri el pas para recoger los reclamos de la poblacin, en su emongeta guasu (en guaran: gran dilogo con el pueblo).

Lugo, que no perteneca por entonces a ningn partido poltico, consigui reunir en torno a su candidatura un amplio espectro de partidos y movimientos sociales, agrupados en la Alianza Patritica para el Cambio (APC), una coalicin de la oposicin que va del Partido Liberal Radical Autntico (PLRA) a grupos de izquierda ms radicalizados|3|.

Apodado el obispo de los pobres, Fernando Lugo cuenta con un fuerte apoyo, en particular en las poblaciones rurales y en los barrios populares de las ciudades. Ciertos sectores sociales y polticos paraguayos le critican que no tenga una posicin ideolgica clara, mientras que otros, sin dudar de su buena fe, lo consideran un personaje moderado cuyas tentativas de reformas sern minadas por el Partido Liberal, que participa en el poder, y por el Partido Colorado, que est en la oposicin|4|.

Si bien Fernando Lugo no se present como un candidato revolucionario, su acceso a la presidencia de Paraguay no deja de ser revolucionario dada la historia poltica de pas: pone fin a la hegemona del Partido Colorado, que gobern sin interrupcin durante 61 aos, 35 de los cuales bajo la dictadura del general Alfredo Stroessner, desde 1954 hasta 1989.

Hemos culminado una etapa y hoy comenzamos la otra, la del compromiso de transformar el Paraguay|5|, se congratul Lugo ante el anuncio de los resultados electorales. Pero la etapa que comienza no ser fcil!

Paraguay es un pas pequeo (cuenta con 6 millones de habitantes, a los que hay que sumar cerca de 3 millones de exiliados econmicos), empobrecido por la poltica del Partido Colorado (ms del 50 % de la poblacin vive bajo el umbral de pobreza, 35 % en la miseria absoluta). Las finanzas del Estado estn erosionadas por el peso de una deuda en gran parte ilegtima y odiosa|6|. El pas tiene poco peso en el Mercosur|7| pero, sin embargo, es un pas importante en el nivel estratgico.

El Paraguay, sometido al apetito de los imperialismos

La triple frontera, una zona donde coinciden los lmites de Brasil, Paraguay y Argentina, es una regin caracterizada por una gran biodiversidad. Paraguay posee la reserva hidroelctrica ms importante del Cono Sur y alberga el acufero guaran, una de las reservas de agua dulce ms importantes del planeta. Sus riquezas naturales hacen de Paraguay un punto estratgico en la geografa latinoamericana, lo que estimula el apetito varios pases, en particular de Estados Unidos, Brasil y Argentina. Estados Unidos trat durante mucho tiempo de instalar una base militar en Paraguay. Washington presion al gobierno para que aceptara su presencia militar en el pas, con el pretexto de la lucha contra el narcotrfico y el terrorismo.

Por su lado, los dos gigantes latinoamericanos, Brasil y Argentina, han perpetuado con Paraguay unas relaciones de poder profundamente injustas desde la guerra de la Triple Alianza|8|, en particular por medio de su instalacin masiva en este pas con fines de explotacin agrcola, y a travs de los tratados bilaterales relativos a la explotacin de las centrales hidroelctricas de Itaip y Yacireta. Los empresarios brasileos compraron grandes extensiones de tierras paraguayas para establecer, al principio, grandes explotaciones basadas en la agricultura intensiva, y ltimamente de soja transgnica|9|, con la bendicin de los grandes latifundistas nacionales y de los sucesivos gobiernos, causando desastres econmicos, sociales y ambientales.

En tal panorama, incluso si contiene numerosas debilidades|10| , entre otras cosas no cuestionar radicalmente los privilegios de los grupos de poder, el programa anunciado por Lugo durante la campaa es un programa reformista que se articula en torno a desafos y apuestas importantes, tanto en el plano del desarrollo nacional como en trminos de integracin y de cambio de las relaciones de fuerza regionales.

Los grandes ejes del programa de la APC

Los grandes temas son: una revolucin agraria integral; la lucha contra la corrupcin, la impunidad y la reforma del Estado para intentar expulsar de ste una burocracia oligrquica y mafiosa con ms de 60 aos de antigedad; una planificacin estratgica del desarrollo nacional; un programa de reactivacin econmica estrechamente vinculado a la equidad social; la recuperacin de la soberana, especialmente la energtica mediante la revisin de los tratados de Yacyreta e Itaip; una integracin regional solidaria, en particular intentando superar la relacin asimtrica de Paraguay con los otros miembros del Mercosur, entre otros temas.

Un programa como ste no es del agrado del Partido Colorado y de la gran burguesa, a la que pertenecen los latifundistas. Ese grupo har todo lo que puedan para impedir que Lugo lleve adelante las reformas, as como los capitalistas brasileos y argentinos, que podriran ver, ellos tambin amenazados sus privilegios, y el gobierno estadounidense, que ha perdido un aliado dcil a la cabeza del Estado.

Las consecuencias geopolticas de este cambio, si Lugo mantiene el rumbo de su campaa electoral, pueden ser considerables.

Soberana territorial y reforma agraria integral

La reforma agraria integral propuesta por la APC es una tarea prioritaria para poner fin a la escandalosa concentracin de la propiedad de la tierra. Lugo, en una entrevista, anunci que la reforma agraria integral debe partir de un catastro nacional de las propiedades, que actualmente no existe. La propiedad de la tierra es tan desigual hoy en Paraguay que un 80 % de la tierra est en manos del 2 % de la poblacin. A continuacin, ser necesario formar equipos interdisciplinarios y de distintas representaciones implicadas en esta problemtica: los sin-tierra, los grandes latifundistas y el Estado debern discutir en conjunto una reforma agraria integral|11|.
El debate corre el riesgo de ser complicado con los todopoderosos latifundistas, nacionales y extranjeros, que harn seguramente lo posible para bloquearlo. Esta reforma agraria, que quiere ser integral, consiste en redistribuir la tierra y colocar a los campesinos y a los indgenas en el corazn de un nuevo modelo de produccin agrcola.

Soberana energtica: Revisar los tratados de Itaip y de Yacyret

Uno de los grandes temas de la campaa de Lugo y su coalicin es la recuperacin de la soberana hidroelctrica, que pasa por una profunda renegociacin de los contratos de Itaip y Yacyret, firmados por la dictadura paraguaya de Stroessner en 1973 con Brasil (dictadura de Garrastazu Mdici) y con la Argentina de Pern, para mayor beneficio de estos dos pases.

El tratado de Itaip establece, en particular, que la energa producida se repartir la mitad para cada pas, teniendo cada uno de stos el derecho a adquirir la energa que no sea utilizada por el socio para su propio consumo interno. Con este tratado, Paraguay, que consume alrededor un 5% de la energa producida en Itaip, se encuentra ya de entrada perjudicado; se ve obligado a vender el excedente, de alrededor de un 95 %, a Brasil, al precio de coste, o poco ms o menos. Las condiciones fijadas en el tratado son profundamente injustas, o incluso totalmente ilegales: los precios fijados por el tratado de Itaip se sitan muy por debajo de los precios de mercado, las normas de comercializacin son leoninas, los tipos de inters relativos a la amortizacin de la inversin son usurarios y profundizan la deuda externa. El acuerdo de explotacin de Yacyret con Argentina contiene clusulas muy similares, igualmente perjudiciales para los intereses de Paraguay y para la soberana sobre sus recursos naturales.

Paraguay recibe 300 millones de dlares al ao por la explotacin de Itaip, mientras que Ricardo Canese, ingeniero especialista en energa, considera que por los 53.000 gigawatios que Paraguay vende a Brasil, debera recibir no menos de 4.000 millones de dlares, segn los precios del mercado|12|.

Lugo reclama un tratamiento justo por parte de sus vecinos: instaurar precios equitativos, reducir los tipos de inters usurarios; definir nuevas normas de colaboracin bilateral, ms justas y ms soberanas; disponer libremente del excedente; eliminar las deudas ilegtimas resultantes de estos tratados.

El Gobierno brasileo hizo saber que estaba dispuesto a discutir con el nuevo presidente electo el precio de la energa de Itaip, pero que exclua toda revisin del tratado binacional antes del vencimiento del contrato|13|, lo que significa no tratar el tema antes del 2023. Por ahora, la posicin argentina no parece ms conciliadora que la de Brasil.

La accin judicial

Lugo mantiene una postura firme sobre este tema y no excluye llevar el asunto ante los tribunales internacionales: Si no se dan las condiciones se va a intentar agotar todos los caminos legales jurdicamente aceptables entre los pases que hemos firmado estos acuerdos y si no se consigue se podra ir a otros estamentos judiciales a nivel internacional|14|.

Para eso est la comunidad internacional. Que la comunidad internacional se entera, que sepa para eso estn los medios de comunicacin, verdad? qu hicieron y qu estn haciendo el Brasil y la Argentina con el Paraguay. Nunca hemos denunciado en ningn foro internacional eso, y lo tenemos que hacer con la frente alta. Recuperar la dignidad es tambin recuperar la soberana. La dignidad como nacin. Cualquiera va a saber que Brasil est cometiendo una vez ms una injusticia con el Paraguay, y eso a nivel internacional|15|.
Para Paraguay, los recursos que tiene legtimamente derecho de obtener de la revisin de los acuerdos con Brasil y Argentina constituyen una palanca econmica potente para garantizar una poltica de desarrollo e inversin en programas sociales que permitan superar la extrema miseria del pas. Esperemos que Paraguay no claudicar ante estos vecinos.

... para financiar el desarrollo

Fernando Lugo prev destinar los recursos resultantes de la venta de la energa a precio del mercado y los obtenidos de la renegociacin de los contratos bilaterales al programa de desarrollo social y reactivacin de la actividad econmica.
El programa de Gobierno de la Alianza, expuesto durante la campaa electoral, prev, en particular, la creacin de empleo para 100.000 familias sin empleo; jubilaciones para 200.000 ancianos; la construccin de 40.000 casas al ao y la creacin de 50.000 nuevos puestos de trabajo al ao; la construccin de carreteras y de infraestructura pblica; la contratacin de 30.000 profesores para mejorar la educacin y la construccin de 20.000 nuevas aulas al ao; el apoyo a la investigacin y a la cultura, de las inversiones en salud y la gratuidad de las prestaciones mdicas; la tarifa social del agua para 800.000 familias, la de la electricidad para 400.000 familias y la gratuidad de este servicio para otras 400.000; la financiacin de la reforma agraria, etc.

Por una auditora de la deuda paraguaya!

Para hacer realidad este ambicioso programa de justicia social segn cifras proporcionadas por Emir Sader|16|, ser necesario dedicar 1.700 millones de dlares anuales, el gobierno deber aumentar los ingresos del Estado. Si esto pasa, como es evidente, por la lucha contra la corrupcin y las prcticas mafiosas presentes en todos los niveles del aparato del Estado y de la sociedad, y por la recuperacin de la soberana energtica, ser necesario estar atentos y vigilantes con la poltica de endeudamiento con las instituciones financieras, especialmente con el FMI y el BM.
Bajo la presidencia de Nicanor Duarte y sus ministros de Hacienda Dionisio Borda y Csar Barreto (que sucedi a Borda. NdT), el Partido Colorado, partidario de la ideologa neoliberal, intent aplicar con an ms fuerza las recetas del consenso de Washington, evidentemente contrarias a los intereses de los ms desprotegidos|17| .

En materia de endeudamiento, ms all de la renegociacin de las deudas ilegtimas de Itaip y Yacyret, Fernando Lugo debera encarar una auditora de la deuda, que podra comprender toda la gestin del Partido Colorado (1954-2007), y que permitira repudiar las deudas odiosas y las ilegtimas|18|. A causa del largo perodo de dictadura y de corrupcin institucionalizada, los resultados seran sin duda alguna sorprendentes y daran un buen baln de aire fresco a las finanzas pblicas! El caso Gramont|19| seguramente no es un caso aislado!

Las posibilidades de cambio no se podrn lograr sin contar con la solidaridad y el apoyo de ciertos gobiernos de la regin.

Y si Lugo cambiara las relaciones de fuerza regionales?

La formacin de un Gobierno de centro-izquierda en Paraguay va a permitir el refuerzo de la orientacin integracionista latinoamericana, relativamente independiente de la influencia de Washington. Incluso si es cierto que el ejecutivo colorado de Nicanor Duarte particip en el proceso de integracin progresista en curso sobre el continente (Banco del Sur, etc.), con la llegada de Lugo, se puede suponer que la presencia paraguaya ser ms firme y ms slida.

El apoyo y la aproximacin de los pases que luchan tambin por la reconquista de su soberana (en particular, Bolivia, Ecuador, Venezuela) sern decisivos para hacer frente a Brasil y a Argentina. Brasil, que, segn su ministro Ceslo Amorim, no quiere ser visto como un pas imperialista|20|, deber seguramente revisar su libreto. Con respecto a Paraguay, a otros pases y a un Banco del Sur, que quiere modelar a imagen de las instituciones de Bretton Woods. Las relaciones de fuerza regionales se veran modificadas.

Todo depende del pueblo paraguayo

A causa del panorama poltico que se presenta, es difcil decir si Fernando Lugo podr establecer las medidas que los paraguayos necesitan imperiosamente. Cul ser su margen de maniobra cuando est a la cabeza del pas? Sabr combinar los intereses tan diferentes y las contradicciones profundas de las fuerzas en su Alianza, que van de la derecha conservadora a la izquierda?

Y sobre todo, ms all de las actuales relaciones de fuerza en el gobierno, sabr responder a las expectativas de los ms explotados, que fueron los que lo llevaron a la presidencia?

En cualquier caso, ante los intereses de clase opuestos, el desarrollo y la tendencia del nuevo Gobierno dependern en gran parte de los movimientos populares y campesinos, de su vigilancia, de su capacidad de propuestas, luchas y movilizacin. Est en Lugo la respuesta: Es posible entonces modificar el sistema econmico, conforme al socialismo del siglo XXI? El conflicto entre los que tienen que acumular y aquellos que no tienen y son un producto empobrecido no se resolver con teleconferencias de los ladrones globales, sino slo por la conquista del pueblo|21|. Estamos entonces ante perspectivas interesantes para los prximos meses.

Notas al pie de la pginas:

|1| Obtuvo el 40,82 % de los votos frente al 30,72 % de la candidata del Partido Colorado Blanca Oviedo y al 21,98 % del ex general Lino Oviedo. En el Paraguay, la eleccin presidencial se decide por mayora simple en una nica vuelta.

|2| Los presidentes son elegidos para un nico mandato.

|3| La APC agrupa a 10 partidos y a una veintena de movimientos, entre ellos el Partido Liberal Radical Autntico, la Democracia Cristiana, el Encuentro Nacional, el Pas Solidario, el Partido Movimiento al Socialismo (P-MAS), el Movimiento Tekojoj, el Bloque Nacional y Popular, el Movimiento Resistencia Ciudadana Nacional y el Movimiento Fuerza Republicana.

|4| De los 45 senadores y los 80 diputados, el Partido Colorado obtuvo 15 senadores y 30 diputados, el PLRD, 14 senadores y 29 diputados; el Partido UNACE, del ex general Oviedo, 9 senadores y 15 diputados; Patria Querida, cuyo lder es Pedro Fadul, 4 senadores y 4 diputados; el Movimiento Tekojoj, aparentemente el ms prximo a Lugo, 1 senador y 1 diputado, lo mismo que el Partido Democrtico Progresista; el Partido Popular Socialista, 1 senador y el Partido Movimiento al Socialismo (P-MAS), no logr ningn representante.

|5| http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/index.php?ckl=26960-NN

|6| Segn el Banco Central del Paraguay, la deuda pblica externa se elevaba, el 1 de marzo de 2007, a 2.186,8 millones de dlares. Esta cifra subestima en mucho el endeudamiento real del pas. El discurso del gobierno anterior recordaba el lema propagandstico todo va bien en el mejor de los mundos. Fue as como el 6 de abril de 2008, con ocasin de la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el ministro de Finanzas, Cesar Barreto, se congratulaba de la buena salud econmica del Paraguay. Para l, la deuda externa habra tenido un fuerte descenso, pasando del 44 % del PIB en 2002, al 18 % en 2007. (http://www.ultimahora.com/notas/106596-Paraguay-est%C3%A1-blindado-frente-a-crisis-financiera-internacional-). Ahora bien, estas cifras son totalmente errneas dado que no contabilizan la deuda del Paraguay contrada por las empresas binacionales Itaip y Yaciret que se sera por lo menos de 14.000 millones de dlares.

|7| Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, as como los pases asociados Chile, Bolivia y Venezuela

|8| Desde el final de la colonizacin espaola, en 1811, el Estado paraguayo practicaba el proteccionismo para defender su industria nacional y su mercado interior. Era entonces el Estado ms progresista de la regin. Por esta razn fue atacado en 1865 por la coalicin de sus vecinos Brasil, Argentina y Uruguay, apoyados y estimulados por Gran Bretaa, la potencia capitalista dominante de la poca, que tema la difusin del ejemplo paraguayo. La sangrienta guerra, que dur cinco aos, dej con vida apenas a una sexta parte de su poblacin. Adems, al Paraguay se le impusieron sanciones econmicas: tuvo que ceder parte de su territorio a los otros pases y pagar deudas de guerra. Por ello se encontr endeudado por primera vez en su historia, ya que desde 1811 a 1870 se haba desarrollado sin recurrir al endeudamiento externo.

|9| Entre 1995 y 2006, la superficie dedicada al cultivo de la soja se ha ms que triplicado, pasando de 735.000 hectreas a 2,4 millones de hectreas. Esto representa casi el 25 % de la superficie cultivable.

|10| Lugo, que opt por una alianza poltica amplia para llegar a la presidencia, tiene que manejarse con intereses muy diversos. El programa de la APC refleja la diversidad de los grupos que la componen. Se tuvo que llegar a compromisos para alcanzar un consenso que satisficiera las reivindicaciones de todos.

|11| http://vulcano.wordpress.com/2008/04/21/fernando-lugo-la-ilusion-paraguaya/

|12| Ral Zibechi, Paraguay: el fin de la dictadura colorada, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66555

|13| http://www.argenpress.info/nota.asp?num=054804&parte=0

|14| http://vulcano.wordpress.com/2008/04/21/fernado-lugo-la-ilusion-paraguaya

|15| http://www.noticiasdelsur.com/nota.php?nota=3360

|16| Emir Sader, El nuevo Paraguay, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66086

|17| Las medidas propuestas por el FMI prevean un aumento del IVA del 10 % al 13 %, combinado con un aumento de la base imponible; el congelamiento de los salarios de los empleados pblicos y del salario mnimo durante un perodo de al menos dos aos; el aumento del aporte de los jubilados al erario pblico conjuntamente con la reduccin de los pagos a estos mismos jubilados de un 6 %; la reduccin de la deuda pblica mediante la utilizacin de los recursos provenientes de la venta de las empresas pblicas entre otras medidas.

|18| Desgraciadamente, parece que ha elegido como futuro ministro a Borda, ex ministro de finanzas de Nicanor Duarte de 2003 a 2005, y a Federico Franco del PLRA como vicepresidente.

|19| Por el decreto 6295, dictado el 26 de agosto de 2005, el Estado paraguayo considera que la deuda contrada de manera fraudulenta por el cnsul Gustavo Gramont con bancos privados durante la dictadura de Alfredo Stroessner es ilcita y que el Estado no tiene ninguna obligacin de pagarla.

|20| Ral Zibechi, El fin de la dictadura colorada, http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=11311&Itemid=2771

|21| Discurso pronunciado durante el seminario sobre el Socialismo del siglo XXI, el 25 de agosto de 2007, en Ecuador. http://www.noticiasdelsur.com/nota.php?nota=2503

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URL: http://www.cadtm.org

Traduccin hecha por Guillermo Parodi, Griselda Pinero y Raul Quiroz.



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