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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2008

Referndum en Irlanda
Agricultores y pescadores fueron claves en el triunfo del NO

Soledad Galiana
Gara

Viernes 13 es el da de la mala suerte en la cultura anglosajona y, claramente, ha sido un da de pesadilla para el Gobierno irlands. Lo inimaginable ha ocurrido en Irlanda, el nico estado de la Unin Europea en el que los ciudadanos han podido votar, ya que el resultado muestra un claro rechazo al Tratado de Lisboa y a la reforma de la UE.


Desde que se abrieron las urnas a primera hora de la maana ya se sospechaba que las encuestas en los colegios electorales se haban equivocado: O la supuesta mayora de votos en apoyo del Tratado de Lisboa se haba trasmutado durante la noche, o los entrevistadores le haban preguntado a los votantes equivocados. El hecho es que el nmero de papeletas con un rotundo no al Tratado de Lisboa superaba claramente a aquellas a favor de ese documento, aunque el resultado final refleja la generalidad, pero no el detalle. Los porcentajes -53,4% en contra y 46,6% a favor- no llegan a expresar la acumulacin de sorpresas que han producido estos datos.

Laois Offaly, el distrito electoral del primer ministro irlands, Brian Cowen, fue el ltimo en el recuento y dio como resultado un apoyo al Tratado. Pero para entonces todo estaba ya perdido. El no haba ganado en la Irlanda rural y en las zonas obreras de la urbana, con tan slo diez distritos electorales votando a favor del Tratado.

Fue en la regin de Dubln donde el resultado fue ms apretado, con el no ganando por tan slo dos puntos, mientras que en Connacht/Ulster, los opositores al Tratado obtuvieron el 57% de los votos.

En los resultados se adivina la mano de los agricultores, que han hecho odos sordos a los llamamientos de la Asociacin de Agricultores Irlandeses (IFA) y han hecho del referndum sobre el Tratado de Lisboa la clave del rechazo a la poltica agrcola impuesta desde la UE y, particularmente, contra su comisario, Peter Mandelson, as como al contenido de su acuerdo con el Organizacin Mundial de Comercio (OMC). Lo mismo ha ocurrido en los puertos pesqueros. Los pescadores iniciaron su protesta a finales de mayo y la han mantenido en las urnas.

Adems, el hecho de que la confederacin de sindicatos pidiera el voto a favor del Tratado, cuando las principales centrales se oponan a ste, se ha reflejado en las reas obreras, donde el voto ha sido mayoritariamente contrario al Tratado, ya que, pese a su contenido en materia de derechos, socava el progreso social con una creciente presencia decisoria del conservador Tribunal Europeo, y deja vislumbrar una amenaza a los servicios pblicos con la introduccin de nuevas medidas para forzar la competitividad en mbitos como la sanidad y la educacin.

Excusas

En cuanto se adivin que el barco del Tratado de Lisboa se hunda, empezaron a escasear en los centros de recuento los representantes polticos de los principales partidos en el Gobierno y la oposicin que lo haban apoyado. E, inevitablemente, surgieron las excusas y acusaciones.

La oposicin dice que Fianna Fil estaba ms interesado en la eleccin de un nuevo lder tras la marcha de Bertie Ahern que en hacer campaa, mientras que obviaba que ella tampoco haban logrado los resultados esperados en aquellas reas electorales en las que posee una mayora de los votos en las elecciones parlamentarias.

Desde el Gobierno, se prefera simplificar las causas de este resultado. El ministro de Asuntos Exteriores, Michel Martin -que se desdobl como director de campaa del referndum para el principal partido en la coalicin de Gobierno, Fianna Fil-, apuntaba a que los votantes se opusieron al Tratado por su desconocimiento del documento, mientras que eludi mencionar que fue el Ejecutivo el que decidi no distribuir copias del mismo entre los ciudadanos. En la zona que Martin representa, el Tratado fue rechazado por ms de un 55% del electorado.

Las opositores al Tratado, que durante la maana haban mantenido una actitud de cautela, empezaron a celebrarlo pasadas las 17.15 de la tarde, cuando se confirm el resultado final, en una jornada que fue fiel reflejo de lo que haba sido la campaa, y que el lder de Sinn Fin, Gerry Adams, describi acertadamente como un David contra Goliat.

Desde el mbito del no se espera que el primer ministro Cowen traslade esta leccin a Europa. Como apuntaba el fundador del grupo Libertas, Declan Ganley, lo que se ha vivido en Irlanda es democracia en accin, y Europa necesita escuchar la voz del pueblo.

Ganley aadi que Cowen tiene el mandato del pueblo para volver a Europa y renegociar el Tratado. Y aunque ya se est planteando la posibilidad de un nuevo referndum, como ocurri en 2002 despus de que los irlandeses rechazaran el Tratado de Niza en 2001, la decisin ser difcil de justificar para el Gobierno, ya que la participacin -tan slo un 32% en 2001- ha alcanzado esta vez el 53%.

Para la que fuera europarlamentaria del partido Verde, Patricia McKenna, que hizo campaa contra el Tratado a pesar de que su partido, ahora en el Gobierno de Dubln, decidi apoyar el documento, el dficit democrtico es una de las claves del resultado, ya que los ciudadanos no quieren que la lite poltica en Bruselas se haga con su poder.

Una leccin para los gobiernos europeos y para la propia Unin

Tan segura pareca la victoria del s en el referndum sobre el Tratado de Lisboa que una de las casas de apuestas ms importantes de Irlanda, Paddypower, decidi pagar a aquellos que haban apostado a que los votantes irlandeses daran un aprobado al Tratado de Lisboa antes incluso del recuento. Ayer, Paddypower admita que haba cometido un error por valor de 80.000 euros y proceda a pagar otros 100.000 a aquellos que haban apostado por el no.

Y si se ha sido el costo del referndum para Paddypower, ayer tambin era la hora para evaluar el costo para aquellos partidos polticos y organizaciones sindicales que hicieron campaa a favor del Tratado. Particularmente, para el primer ministro irlands Brian Cowen -que encara su primera cumbre europea con el resultado de la consulta sobre sus hombros- y para los lderes de Verdes, Laboristas y Fine Gael, a los que los votantes han dado la espalda en esta votacin.

Durante la rueda de prensa que sigui a la difusin del resultado, que Cowen defini como una desilusin, el primer ministro irlands manifest su preocupacin sobre las implicaciones que este rechazo podra tener para Irlanda. El ministro de Justicia, Brian Lenihan, afirm que Irlanda ha perdido influencia en Europa a raz del no al Tratado.

El Gobierno irlands ya puede adivinar el enfado de sus colegas europeos, que claramente cuestionarn la sabidura de plantear referndum en lugar de sopesar la calidad del contenido del Tratado. Pero para aquellos que desean que se siga el modelo irlands en Europa y se someta el contenido del documento de Lisboa al voto ciudadano, lo ocurrido ayer en Irlanda es una expresin de esperanza. Han dado un golpe a favor de la libertad en toda Europa. Verdaderamente, hoy, todos somos irlandeses, asegur el eurodiputado conservador britnico Daniel Hanna. En la misma lnea se expres el laborista Tony Benn, que tambin pertenece al grupo de los crticos que exigen al britnico Gordon Brown un referndum.

Adems, el resultado arroja lecciones para los socios de Gobierno de Fianna Fail y, especialmente, para los Verdes. Los Verdes apoyan, por primera vez, un tratado europeo coincidiendo con su entrada en el Ejecutivo. La derrota, y particularmente el 61% de los sufragios negativos registrado en el rea electoral de su lder, el ministro de Medio Ambiente, John Gormley, lleva consigo una clara advertencia: Hay escuchar a las bases y a polticos dedicados como la ex europarlamentaria Patricia McKenna, que tuvo que aliarse con un grupo cvico, el Movimiento del Pueblo, para defender su oposicin a Lisboa.


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