Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-06-2008

Las mujeres colombianas denuncian Desplazamiento, violencia sexual, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas

Helda Martnez
IPS


Los seis aos de poltica de seguridad democrtica del gobierno colombiano de lvaro Uribe no han favorecido la proteccin de las mujeres, concluy un encuentro de defensoras de los derechos humanos.

El Taller de Estrategias de Proteccin para Defensoras de Derechos Humanos en Colombia se llev a cabo el 6 de junio en Bogot, en el marco de la Campaa Internacional sobre Mujeres Defensoras de Derechos Humanos.

Medio centenar de campesinas, indgenas y afrocolombianas, representantes de grupos populares, movimientos sociales y feministas de distintas regiones del pas, llegaron para compartir experiencias con mujeres de Asia, frica, Europa y el resto de Amrica Latina.

Desplazamiento, violencia sexual, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas son los desastres que comparten.

"Hasta pensar se convierte en causa de agresin", dijo Pilar Snchez, del oriental departamento de Boyac, afectado histricamente por la presencia de grupos delictivos, control militar y marcada presencia paramilitar en la ltima dcada.

"A las mujeres nos pisotean por todo. Porque ejercemos liderazgo, porque defendemos nuestros derechos, los de nuestros hijos, los de la comunidad. Pero tambin por el sexo, por la religin, por todo. En las zonas fronterizas es peor, porque toca enfrentar a la guerrilla, a los 'paras' (paramilitares), al ejrcito", describi Snchez.

"La poltica de Uribe ha representado mayor inseguridad para las mujeres. La mal llamada desmovilizacin de grupos paramilitares, que en verdad mantienen control en espacios de administracin y justicia regional, afecta en especial a mujeres, nias y adolescentes", dijo a IPS Mara Eugenia Ramrez, de la Mesa de Trabajo del Instituto Latinoamericano de Derechos Alternativos (ILSA), con sede en Bogot.

Su afirmacin se sustenta en crmenes como el asesinato de la lder Yolanda Izquierdo, en enero de 2007, en el noroccidental departamento de Crdoba.

Izquierdo representaba a varios cientos de campesinos que reclamaban la devolucin de sus tierras, tomadas por grupos paramilitares comandados por Salvatore Mancuso, extraditado en mayo a Estados Unidos, donde se lo acusa de delitos de narcotrfico.

Se suman los asesinatos de Carmen Santana, en febrero de 2007, en el norteo departamento de La Guajira, y de cuatro mujeres ms en distintas zonas, por una causa comn: la solicitud de restitucin de tierras en cumplimiento de la Ley de Justicia y Paz, que "no se aplica", afirman las denunciantes.

Esa ley fue aprobada por el gobierno como marco de la desmovilizacin que negoci con los paramilitares, milicias ultraderechistas aliadas de la fuerza pblica en la lucha contra la guerrilla de izquierda. La ley otorga beneficios penales --un mximo de ocho aos de prisin-- a los desmovilizados que confiesen todos sus crmenes y los obliga a reparar a las vctimas.

La autoridad constitucional dispuso cambios a la norma, como la prdida de todos los beneficios para los desmovilizados que oculten delitos en sus testimonios. Pero la sorpresiva extradicin de los principales jefes "paras", dispuesta por el gobierno, fren varios procesos claves para llegar a la verdad de los peores crmenes de guerra cometidos en las ltimas dos dcadas.

La Escuela Nacional Sindical asegura que en los primeros 11 meses de 2006 fueron asesinadas 13 mujeres sindicalistas, 15 en 2005, y 16 en 2004.

La lder Yolanda Becerra, de la no gubernamental Organizacin Femenina Popular, con un largo historial de amenazas por su trabajo con mujeres de base en la petrolera ciudad de Barrancabermeja, nororiente del pas, fue asaltada en su casa en noviembre de 2007.

Miembros del grupo paramilitar guilas Negras, surgido tras la desmovilizacin, "entraron a mi apartamento, destruyeron documentos, amenazaron, torturaron psicolgicamente y me sacaron de la ciudad", dijo Becerra a IPS.

"Pero no quebrantaron mi apuesta. Desde Bucaramanga (capital del nororiental Santander) mantengo el compromiso de defensa a la vida y a la democracia ", agreg.

"De todas maneras, digo que estoy 'de buenas' porque nunca me amenazan sola", apunt con un dejo de irona. "Lo hacen con personas respetadas, reconocidas, como el padre Francisco de Roux", lder jesuita.

Las situaciones de violencia y agresin se extienden incluso a personas del comn, que habitan regiones en las que tradicionalmente se mantuvo el dominio guerrillero.

"Mantenemos acciones de alertas tempranas, de proteccin, de trabajo constante", dijo Ramrez. "El ao pasado, logramos sacar del pas a ocho mujeres con sus familias por las amenazas reiteradas en su contra, pero la situacin es grave", aadi.

La abogada Claudia Girn sostuvo que han sido asesinadas seis mujeres lderes y muchas ms estn amenazadas en zonas cercanas a la capital, desde el 6 de marzo, cuando se llev a cabo una marcha contra la violencia estatal y paramilitar.

Girn es esposa de Ivn Cepeda, organizador de esa marcha y portavoz del Movimiento Nacional de Vctimas de Crmenes de Estado.

"Por eso llamo la atencin a los organismos internacionales, para que se mantengan atentos a la situacin que se vive en Colombia", dijo Girn ante el auditorio.

La embajadora de Suecia, Lena Nordstrm, reafirm en claro espaol su inters de apoyo. "Continuaremos trabajando como en los ltimos aos por las mujeres colombianas afectadas por el desplazamiento y la violacin de sus derechos. Para mi pas es un verdadero compromiso", dijo.

La representante de la Campaa Internacional de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, Sumila Abeyke, expres que se mantendr el empeo de afianzar estrategias que logren la proteccin de las mujeres vctimas y lderes de derechos humanos.

"Es un reto que venceremos con sentimiento de solidaridad", afirm.

La colombiana Ramrez afirm que se continuar trabajando porque se cumplan la legislacin interna, y las recomendaciones de la relatora especial de violencia contra las mujeres de las Naciones Unidas, emitidas en 2002, y de la relatora especial de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos.

"Son temas son importantes que aportan en nuestro empeo. Pero tambin ponemos en prctica mecanismos de proteccin entre nosotras, y encuentros como estos son apoyo importante para el alma", dijo Ramrez.

Abeyke finaliz reafirmando el compromiso de contar "todas estas historias a travs de nuestras redes" para mantener "el sentimiento de solidaridad, y continuaremos cuidndonos unas a otras, venciendo las fronteras reales e imaginarias que nos han impuesto".



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter