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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2008

Se agrava la crisis de los refugiados iraques mientras Occidente les vuelve la espalda

Kim Sengupta
The Independent

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Ante los millones de desplazados, los gobiernos extranjeros adoptan cada vez ms posiciones de dureza

La desesperada situacin de los refugiados iraques es en estos momentos peor que nunca, con millones de seres luchando por sobrevivir en condiciones desesperadas y con muy pocas esperanzas de encontrar asilo.

Mientras la crisis contina, la comunidad mundial, especialmente los pases occidentales, no slo no ha ayudado sino que est levantando cada vez ms obstculos para impedir que los desposedos hombres, mujeres y nios alcancen sus costas, segn nos relata un nuevo informe de Amnista Internacional.

Muchos gobiernos han intentado justificar sus duras posiciones alegando supuestas mejoras en la situacin de la seguridad en Iraq. Pero despus de un notable descenso, el nivel de la violencia est aumentando de nuevo. La cifra mensual de asesinados descendi de 1.800 en agosto de 2007 a 541 en enero de 2008. Sin embargo, slo en marzo y abril, ms de 2.000 personas, en su mayora civiles, murieron durante los enfrentamientos entre fuerzas del gobierno iraqu y estadounidenses y la milicia chi del Ejrcito del Mahdi.

La dispora iraqu es ahora una de las mayores registradas en tiempos modernos, con ms de dos millones de personas que han tenido que huir al extranjero. Pero la ferocidad de la contienda y el derrumbamiento de la ley y el orden han obligado a otra oleada de alrededor de 2,7 millones de seres a escapar de sus hogares aunque no han podido huir del pas. Muchos de ellos se han trasladado a Bagdad, forzando an ms una infraestructura destrozada y aadiendo tensiones sectarias a la ciudad. La situacin en trminos de cifras y condiciones para las personas desplazadas se ha deteriorado dramticamente en los ltimos dos aos, declara Amnista.

La crisis de los refugiados iraques y de los internamente desplazados es de proporciones trgicas, dice el informe. A pesar de ello, los gobiernos del mundo no han hecho nada, o muy poco, para ayudar, incumpliendo su deber moral y obligacin legal de compartir responsabilidades por las personas desplazadas dondequiera que estn. La apata hacia la crisis ha sido la abrumadora respuesta.

Los estados vecinos de Iraq son los que estn acogiendo a la inmensa mayora de refugiados tras la invasin de las fuerzas estadounidenses y britnicas de 2003, de los que slo un puado menos del 1%- ha podido llegar hasta Europa y Norteamrica. Pero estos continentes, que enfrentan sus propias dificultades econmicas, han impuesto barreras cada vez ms duras, a la vez que el opulento Occidente ha empezado a deportar a Iraq a quienes buscan asilo porque quieren dar a entender que all se est llegando ahora a una cierta estabilidad.

Ha habido uno o dos muy publicitados retornos de refugiados de Siria el pasado otoo, que no reflejan la situacin sobre el terreno. La realidad es que en Iraq hay cantidades inmensas de personas tratando de escapar del pas por los medios que puedan, legales o ilegales.

El gobierno iraqu, en un intento de mostrar que se estaba consiguiendo mejorar la situacin de la seguridad, y para parar la huida de cerebros del pas, ha estado presionando a los pases de la regin para que pongan restricciones a la entrada. Por ejemplo, Siria, que es el pas que tiene la mayor proporcin de refugiados, puso fin a la entrada libre a travs de la frontera a finales del pasado ao a peticin del Primer Ministro iraqu, Nuri al-Maliki. Jordania, que tambin recibi grandes cantidades de huidos, impuso el pasado mes nuevas exigencias para los visados.

Gran Bretaa, cuyas fuerzas en Basora no se aventuran a salir de su base en el aeropuerto, se ha puesto a la cabeza en la propuesta de hacer regresar a la gente porque ya haba seguridad. El 27 de marzo, hizo regresar a Iraq a 60 personas, adems de otras 120 que han sido deportadas en los ltimos tres aos. Suecia, que hasta ahora haba seguido un poltica liberal hacia los refugiados iraques, ha remitido 1.776 casos a la polica para que los hagan regresar a la fuerza y, en un juicio de ensayo para determinar la interpretacin de la ley, la junta de inmigracin adopt la decisin de no conceder asilo a un solicitante que haba llegado desde Bagdad, sobre la base de que no se ha confirmado que haya en Iraq conflicto armado.

La mayor parte de los refugiados en los pases que bordean Iraq no tienen derecho a trabajar. Muchos estn sobreviviendo de magras limosnas y de los cada vez ms escasos ahorros. Los que terminan trabajando en la economa sumergida a menudo se ven estafados, y ha habido un gran aumento de casos de nios trabajando y de mujeres obligadas a entrar en la prostitucin.

The Independent on Sunday habl con Rashid, de 14 aos, que mantiene a su padre minusvlido, a su madre y a cuatro hermanos y hermanas haciendo trabajos manuales en Damasco. Acepto cualquier trabajo. Necesitamos el dinero, dijo. A veces empiezo a trabajar a las seis de la maana y no vuelvo a casa hasta las ocho o las nueve de la noche. He trabajado de pen, vendiendo t, limpiando zapatos. Llegamos desde Ramada y all iba al colegio. Me gustara continuar mi educacin, pero no creo que sea posible. Tambin me gustara regresar a Iraq, aunque no tengamos nada all.

Casi no se informa nada sobre los movimientos migratorios por el interior de Iraq, con familias desarraigadas de los hogares que haban habitado durante generaciones. The Independent on Sunday habl con dos familias, una chi, otra sunn, sobre las causas de su huida. En ambos casos, los horrores que soportaron han convertido en odio sectario la tolerancia y amistad que siempre existi entre las diferentes religiones.

Um Samir al-Rawi, sunn, vive con sus dos hijas, Saba, de 33 aos, y Hiba, de 28, en una oscura y sucia casa en Jadra, una zona sunn donde se han refugiado tras ser expulsados de su hogar en el anteriormente mixto distrito de Yihad. El marido de la Sra. Al-Rawi muri en 2004, y su hijo, Samir, est exiliado en Siria tras ser buscado por el Ejrcito del Mahdi, que le haba acusado pertenecer a la resistencia.

La familia al-Amiry, chi, huy de su casa en Ghazaliyah tras sufrir el ataque de pistoleros sunnes. Empezaron a matar chies porque decan que ramos impuros y que se iban a deshacer de nosotros, dijo el Sr. al-Amiry. El gobierno no hizo nada para protegernos. Y una maana mi hija encontr un sobre en los escalones de la entrada con una bala AK47 y una nota dicindonos que tenamos 48 horas para marcharnos.

Fuente:

http://www.independent.co.uk:80/news/world/middle-east/iraqi-refugee-crisis-grows-as-west-turns-its-back-847473.html



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