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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2008

La depredacin de las mineras en Argentina
El mejor negocio del mundo

Pablo Ramos
APM

Las trasnacionales que extraen minerales no pueden quejarse en absoluto. Nada de impuestos ni de procesos amigables con el ambiente. Slo ganancias.


Hace casi 90 das que en Argentina slo se habla sobre el conflicto generado entre los productores rurales y el Gobierno federal a raz de la aplicacin desde el 11 de marzo pasado de un rgimen de retenciones mviles a la exportacin de cereales y oleaginosas. El campo inici un lock out que, con algn interregno, se mantiene hasta la fecha. La explicacin de la Casa Rosada es que con esta medida se logra un efecto redistributivo de la riqueza de tipo progresivo y se desenganchan al mercado interno de los precios internacionales. Pero este principio no se aplica a otro sector que atraviesa por un mejor momento que el rural. Y se trata de las empresas extranjeras que extraen minerales (todas son filiales de matrices forneas), no pagan nada de impuestos, dejan una miseria de regalas y cuando los yacimientos se agoten slo van a dejar miseria.

Las inversiones en este sector primario de la economa se disparan a partir de la entrada en vigencia de la Ley de Inversiones Mineras N 24.196/93 (y sus modificaciones del ao 1999 y 2001) y del Acuerdo Federal Minero. A su vez, en ese contubernio que signific la reforma constitucional de 1994, una de las prendas de cambio fue la "provincializacin" de los recursos naturales. Por lo tanto, les cabe a las administraciones provinciales decidir cmo explotar su subsuelo.

Con la nueva legislacin se foment la inversin privada mediante un sistema concreto, a travs de distintas herramientas fiscales: facilidades arancelarias, la desgravacin impositiva de las inversiones, la capitalizacin de las reservas mineras, estabilidad fiscal por 30 aos y fija un tope del 3 por ciento a las regalas mineras que pueden cobrar las provincias.

Se mencionan versiones por 3.500 millones de dlares en inversiones mineras, y aunque las cifras son presentadas por las empresas explotadoras, no hay motivos para desconfiar. Este "boom" se produjo en un ciclo mundial de incremento sostenido de los precios de los commodities (todos los minerales lo son), mucho mayor en este sector que en el alimenticio.

Para graficar, comparemos los precios de algunos commodities en los ltimos diez aos. En abril de 1998, el barril de petrleo se transaba a 14 dlares, el kilogramo de oro a 9.002 dlares, la tonelada de cobre a 700 dlares y la de soja a 252 dlares. En abril pasado, el crudo cotiz a 130 dlares (subi un 829 por ciento), el oro a 32.150 dlares (subi un 257 por ciento), el cobre a 8.500 dlares (un 1.114 ms) y la soja a 501 dlares (99 puntos arriba).

Si era un negocio en 1998, hoy lo es mucho ms. Las compaas invierten en bienes de capital, pagan a sus operarios, pagan los impuestos, pagan las regalas y obtienen sus utilidades. Hasta aqu, el ciclo de una empresa cualquiera. Pero aqu es donde surgen las sutiles diferencias que convierten a este en un supernegocio.

Se trata de una actividad escandalosamente exenta. Las empresas que explotan minerales en Argentina estn exentas de pagar aranceles por los bienes de capital que importen; a los impuestos al Valor Agregado (IVA), Ganancias, Activos, Inmobiliario, a los Dbitos y Crditos bancarios, Municipal y a los Sellos; y la tasa de estadstica.

Los legisladores de entonces, no conformes con ello, beneficiaron a las futuras emprendedoras con estabilidad fiscal por 30 aos. Las regalas explicamos que tienen un techo del 3 por ciento, pero all no terminan los beneficios: son las propias empresas las que informan cunto han exportado a travs de una declaracin jurada () la cual no puede ser cotejada debido a que no existe ningn rgano oficial con capacidad para hacerlo, y en base a esa declaracin pagan las regalas a los estados provinciales.

Las ventajas continan. No slo no tributan ningn tipo de arancel a la exportacin (popularmente conocidas como retenciones) sino que si las colocaciones externas son realizadas en puertos patagnicos obtienen un reembolso del 5 por ciento. No estn obligadas a abastecer al mercado interno ni a procesar el material para su exportacin; se trata de una produccin netamente primaria.

Al no estar obligadas a realizar ninguna tarea adicional a la necesaria para la explotacin de los yacimientos, el da que los minerales del subsuelo argentino se agoten (an falta tiempo, por cierto), las empresas van a abandonar el pas sin haber hecho ningn aporte a la regin donde operaron (amn de las denuncias por delitos ambientales en su contra). Y con los bolsillos abarrotados de dlares.

Los nombres de los responsables de este despojo son conocidos; quien quiera saberlo, slo dirjase a la Secretara de Minera de la Nacin (www.mineria.gov.ar), donde figuran quines votaron estas leyes infames.

Cuesta entender por qu este sector tienen tantos y tan descarados privilegios. No sabemos cunto es el costo fiscal (lo que el Estado deja de percibir) por la desgravacin minera, pero se estima que si se aplicase el mismo esquema que a los cereales y oleaginosas se recaudaran unos 6.400 millones de dlares anuales. Y cuesta entender cmo algunos propagandistas juran y perjuran que Argentina no hace lo necesario para atraer inversiones. Porque con negocios como el minero, cualquiera es empresario.


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