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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2008

En el mundo interior del capital, de Peter Sloterdijk

lector-malherido.blogspot.com


Drogas duras hay muchas: la herona, el marmol de Carrara, los mojitos de El Bandido doblemente armado... Pero pocas tan duras, tan drogas, tan destructivas como: la inteligencia.

Sloterdijk es la inteligencia. 100% alemana. 100% me-toca-los-cojones-si-no -entiendes-nada-porque-no-tienes-mis-mismas-lecturas. 100% doy-por-hecho-que-hablo-con-adultos. 100% exigencia, esa cualidad que tan nerviosos pone a algunos y que, a veces, es la nica manera de ensanchar el crneo.

Es gracioso: las estanteras de filosofa. Buscas Schopenhauer, buscas Nietzsche, buscas Aristteles, y slo encuentras Fernando Savater, Jose Antonio Marina, un tipo que escribe sobre la tele. Es como buscar tu nombre en google y darte de bruces con un montn de subnormales que se llaman como t, y que van todos en el autobs de twitter, con la gorrita de bisbol sin doblar.

Todo esto lo digo con el mayor de los respetos por los jugadores de bisbol, sobre todo si le llevaron las flores a Marylin.

En el mundo interior del capital, que es la piedra dura de este post, es un ensayo de verdad; es un pensar de verdad; es un decir valiente. Aunque cualquiera, hojendolo, puede hacer burla del libro sacando extractos incomprensibles (llenos de todo ese ser-ah, fenomenolgico, meta-tica... que tanto gusta a los nomencleitor germanos), la lectura distanciada del texto, la lectura modesta de hecho de todo este sistmico modo de decir, acaba siendo premiada por la evidencia de que las grandes verdades acaban siendo dichas con palabras sencillas.

Sloterdijk mola.

Su ensayo, editado bellamente por Siruela, se subtitula "Para una teora filosfica de la globalizacin", y contiene apuntes, ideas, batallas como las que me molesto en transcribir o indicar a continuacin.

Empezamos con Coln. La globalidad, nos dice Peter, viene siendo desde el siglo XVI, cuando unos cuantos pases que no tenan nada mejor que hacer que pisotear a los dems se dedicaron a colonizar el globo y convertirlo en un mapa para que nadie pudiera esconderse.

Me encanta la idea, que tambin sale en Esferas, de que hay por ah un tipo que afirma que uno puede joder a otro pas "si conoce a los nativos mejor de lo que ellos se conocen a s mismos". O sea s: si impera la superioridad cultural e intelecual.

Esto no lo dice Peter, lo digo yo. La idea del menda que no nombro es, tal cual, una defensa del abuso sexual de menores. Del mismo modo que un Po Moa, un Jimnez Losantos, un Jean-Franois Revel (este afirma en El conocimiento intil: "La cultura dominante es la cultura occidental y todas las dems culturas giran alrededor de la cultura occidental") puede entrever que siendo superiores a los moros o los tamagotchis tenemos derecho a imponerles un Mcdonald en cada puta esquina, puede afirmarse que siendo uno superior a una nia de 4 aos, podemos imponerle toda aberracin fsica.

Sigue Sloterdijk.

La expansin colonialista slo tuvo un motivo: el dinero. Cito:
La empresa es la poesa del dinero. As como la miseria vuelve inventivo, el crdito vuelve empresario.
Sloterdijk diagnostica que: el capitalismo es un juego de deudas por saldar, que exigen ms beneficios, y a su vez ms gastos, y as ms deudas que saldar; y ms expansin.
La disposicin al riesgo de los nuevos actores globales es propulsada ultima ratione por el imperativo de conseguir ganancias para saldar deudas de crditos de inversin.

Paralelamente a la expansin del capital, se produjo la infeccin espiritual. Motivo: ningn barco poda partir sin cura a bordo, no sea que la gente se muriera (como de hecho se moran por decenas) y fuera a ver a Dios sin extreme uncin show previo.

Invadieron e infectaron; se hicieron con el mapamundi para pintarlo y empezar con los retoques. Mataron, asesinaron y, sobre todo, como dicen en LA Confidential, "se salieron con la suya". El malo es, s, el que se sale con la suya, por mucho que siglos despus Sloterdijk diga claramente lo siguiente:

Quin podra an mantener la defensa de los soldados americanos que con intencin criminal contra un pueblo enviaron al campamento de sus enemigos indios mantas de lana infectadas de viruela? Quin podra defender a los comerciantes de seres humanos, a quienes se les echaba a perder a veces un tercio de la mercanca en transportes transatlnticos de reses humanas? Quin asumira la defensa de Leopoldo II de Blgica, que haba convertido su colonia privada, el Congo, en el "peor campo de trabajos forzados de la Edad Moderna" (segn una expresin de Peter Scholl-Latour), con diez millones de masacrados? (...) Entretanto, la tribunalizacin del pasado ha alcanzado a la poca heroica de la globalizacin terrestre en su totalidad. El dossier de la Edad Moderna se nos presenta como una gigantesca acta de acusacin frente a incorrecciones imperiales, abusos y crmenes, y el nico consuelo que transmite su estudio es la idea de que esos hechos y malechos se han vuelto irrepetibles. Quiz sea la globalizacin terrestre, como la historia universal en general, el delito que slo se puede cometer una vez.
Ol tus cojones.

Segunda parte de En el mundo interior del capital
Se sabe ahora, de una vez por todas, que nadie entra ya en ningn lugar del mundo como el primero; tambin ya que tener en cuenta explcitamente que nadie puede manifestarse con independencia discursiva sobre ningn tema del mundo.

Habla Peter del ahora, t y yo y toda la mierda que nos rodea. Lo que me gusta es que el Morfeo teutn no tiembla, no se enerva: tiene la sangre ms fra del mundo para decir lo atroz.

Esto:
Del capitalismo, por el contrario, puede decirse ahora que desde siempre signific ms que una mera relacin de produccin; su fuerza de troquelaje lleg siempre mucho ms all de lo que consigue designar la figura terica "mercado mundial". El capitalismo implica el proyecto de trasladar la vida entera de trabajo, deseo y expresin de los seres humanos, captados por l, a la inmanencia del poder adquisitivo.
(La cita ut supra me pone los pelos de punta. La verdad. Casi tanto como Killing in the name of, de RATM.)

Terrorismo. El terror slo existe por un motivo: que sale en la tele. Lo dice Peter, pero lo sabe cualquier tipo que lleve un par de dcadas asistiendo a album-periodstico de los atentados de ETA.

El miedo:
El clima de miedo, mantenido cuidadosamente, en el espacio meditico garantiza que la gran mayora de mimados consumidores occidentales de seguridad se junte en la comedia de lo inevitable. Los viajeros que tras el 11 de septiembre sacrifican en los aeropuertos sus tijeras de uas en el equipaje de mano para la aminoracin del riesgo de la navegacin area tienen una prueba ya de a dnde lleva eso.

La gente es feliz, con sus cosas compradas un sbado. Y Sloterdijk no tiene rubor en citar a Mussolini: El fascismo es el horror ante la vida cmoda.

USA:
Mientras que el ejrcito americano en Irak -apoyado marginalmente por britnicos, polacos, italianos y otros aspirantes a propinas que toquen a los camareros de la mesa de la historia, puesta de nuevo-anul en pocos das a las tropas desmoralizadas de Sadam Husein, el enorme resto de los no-amigos de hechos blicos en todo el mundo se aline con nueva autoconciencia, como si slo hubiera comprendido del todo por el espectculo ofrecido cules son los valores propios.
Ms USA:
El fraude psicopoltico de balance, que soporta enteramente el sistema, pretende, en primer lugar, hacer invisible la cifra gigantesca de los perdedores que hubieron de quedar rezagados en el saln de juego de la pursuit of happyness. No obstante, los datos estn tan a la vista que incluso para los admiradores del sistema americano no es fcil ignorarlos. Hay en Estados Unidos ms pobres sin esperanza que habitantes tiene Irak, hay ms consumidores crnicos de psicofrmacos que en ningn otro pas de la Tierra, hay ms seres humanos con sobrepeso grave que en todo el resto de los pases del mundo, hay polticamente ms grupos no representados y ms gente que no vota que en cualquier Estado democrtico, hay proporcionalmente diez veces ms presos en Estados Unidos que en Europa y entre seis y ocho veces ms que en la mayora del resto de naciones del mundo.

La ltima frase del libro de Sloterdijk, que es libro ms vibrante que he ledo en este puto ao, es:
Quiz ha llegado el momento de tomar al pie de la letra las grandes frases.
Amn.

http://lector-malherido.blogspot.com/2008/06/en-el-mundo-interior-del-capital-de.html


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