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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2008

Los mecanismos de control del totalitarismo inverso
Tecnofascismo

Chellis Glendenning
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Vigilancia de llamados telefnicos y correos electrnicos privados. Cmaras que registran cada paso que das. No hay recurso de amparo. Ingreso ilimitado a tus antecedentes financieros. Mquinas electorales que alteran los resultados de elecciones con slo pulsar un botn. Protestas definidas como terrorismo, Mucha gente espera que la prdida de derechos civiles que los estadounidenses han sufrido desde los ataques montados por el gobierno de Bush II sea una realidad poltica que pueda ser invertida mediante la voluntad electoral.

Mecanismos establecidos de poder poltico son, desde luego, los medios inmediatamente disponibles para intentar el cambio. Nociones de derechos ciudadanos, libertad, y participacin democrtica son paradigmas convincentes que han apasionado regularmente la bravura de ciudadanos de EE.UU. y sin embargo el politlogo Sheldon Wolin, quien ense la filosofa de la democracia durante cinco dcadas, ve el actual predicamento de la hegemona corporativa-gubernamental como algo ms endmico.

Totalitarismo inverso, lo llama en su reciente Democracy Incorporated: Mentiras al blandir el poder total sin mostrar lo que est haciendo, sin establecer campos de concentracin, o imponer uniformidad ideolgica, o reprimir por la fuerza a elementos disidentes mientras sigan siendo ineficaces. Para Wolin, una forma semejante de poder poltico convierte a EE.UU. en el escaparate que muestra como la democracia puede ser dirigida sin mostrar que est siendo eliminada.

Wolin seala correctamente que los orgenes del sistema de gobierno de EE.UU. nacieron con un prejuicio contra la democracia, y sin embargo el sistema ha arremetido rpidamente ms all de sus races agrarias menos que democrticas para convertirse en una sociedad urbana de masas que, con evidente sabor a 1984, podra ser llamada tecnofascismo. El papel de la tecnologa es la parte pasada por alto del acertijo del enigma poltico contemporneo.

Cules son sus mecanismos de control?

El uso de tecnologas de telecomunicacin para la vigilancia es obvio. Tambin lo son la alteracin intencional de datos informticos para reportajes pblicos, la manipulacin de noticias en la televisin para conformar la opinin, y el uso de armas emisoras de microondas para el control de multitudes.

Menos obvias son las que podran ser llamadas mecanizacin inversa mediante las cuales los ciudadanos aceptan ciegamente la marcha del desarrollo tecnolgico como expresin de un concepto muy inexacto, algunos diran errneo, de progreso. Un mecanismo que propaga una ceguera semejante es el papel invisible del gobierno de EE.UU. como criada reguladora de la industria, ofreciendo pocos o ningn medio para la determinacin por parte del ciudadano de cules tecnologas son diseminadas: en su lugar recibimos cualesquiera organismos genticamente modificados y plantas nucleares que presenten las corporaciones. Un ejemplo manifiesto es la Ley de Telecomunicaciones de 1996 que, tratando de no repetir los errores de la industria nuclear, ofrece nula participacin del pblico en cuando a los impactos a la salud o al medioambiente de sus antenas, torres, y satlites y el resultado es que el pblico no tiene ni la menor idea sobre los efectos biolgicos muy reales de la radiacin electromagntica. La mecanizacin inversa es tambin impulsada por el acceso desigual a los recursos: las corporaciones moldean suntuosamente la opinin pblica y montan ilimitadas defensas legales contra grupos de ciudadanos que pueden estar muriendo por la exposicin a una tecnologa peligrosa, pero cuyos fondos slo llegan a gotas como resultado de rifas. En su Autonomous Technology: Technics-Out-Of-Control as a Theme in Political Thought [Tecnologa autnoma: tcnicas fuera de control como tema en el pensamiento poltico], el politgo Langdon Winner seala que, adems, los artefactos mismos han crecido a una magnitud y complejidad tales que definen la concepcin popular de la necesidad. Basta con considerar la necesidad de llegar a sitios distantes en unas pocas horas o de gozar de comunicacin instantnea.

An menos obvio como mecanismo de control pblico es la inversin tecnolgica que resulta del hecho de que, como lo describe el cineasta Godfrey Reggio no utilizamos la tecnologa, la vivimos. Como peces en el agua, no consideramos a los artefactos modernos como separados de nosotros, y por lo tanto no podemos admitir que existan.

El crtico social Lewis Mumford fue de los primeros en discernir la naturaleza sistmica de la tecnologa. En The Pentagon of Power, identific la metfora subyacente de las civilizaciones de masas como megamquina. La lnea de montaje de la fbrica, la casa, la educacin, la agricultura, la medicina, el consumismo, el entretenimiento. La mquina centralizando la toma de decisiones y el control. Lo mecnico fragmentando cada acto hasta que se pierde la relacin con el todo; insistiendo en el papel predeterminado de cada regin, cada comunidad, cada individuo.

Mumford despeja hbilmente la falsa realidad de una realidad social basada en principios de centralizacin, control, y eficiencia. En 1962 mir hacia el futuro y vio el pentgono del poder encarnado: una productividad ms voluminosa, aumentada por computadores casi omniscientes y por una gama ms amplia de antibiticos e inoculaciones, con un mayor control sobre nuestro patrimonio gentico, con operaciones quirrgicas y trasplantes ms complejos, con una extensin de la automatizacin a todas las formas de actividad humana.

El totalitarismo inverso es al mismo tiempo inverso y totalitario debido al poder de los sistemas modernos de tecnologa de masas para conformar y controlar realidades sociales, tal como conforman y controlan los entendimientos individuales de esas realidades. Su existencia contempornea es sin duda el resultado de los esfuerzos de un grupo de fundamentalistas de derechas que se lanzaron al poder mediante medios tortuosos pero las actuales desigualdades sociales desesperadas, un predicamento ecolgico calamitoso, y una poltica fascista son vstagos de una centralizacin y tambin un control tecnolgicos que se desarrollan desde hace tiempo.

El desafo es ver el todo y todas sus partes, no slo el brillante nuevo artefacto que pretende hacer que la vida individual de cada cual sea ms fcil o ms sexy que es en s un colaborador para que se produzca la desvinculacin poltica. Todo es una megamquina, contigo y tu televisin de pantalla lquida, tu Blackberry [organizador electrnico, N. del T.] y tu Prius [coche hbrido, N. del. T.] como eslabones indispensables.

La forja de un mundo superviviente requerir ciertamente un cambio de gobierno para comenzar. La aterradora realidad que es la sociedad tecnolgica de masas sugiere ms: una reorganizacin radical tecno-socio-econmica, y con ese fin presentar visiones informadas por los mundos indgenas de los que todos procedemos, el regionalismo de los das de Mumford, y el actual biorregionalismo. O visiones de la localizacin forzada que proponen el Pico del Petrleo, el colapso econmico, el cambio climtico, y la devastacin ecolgica.

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Chellis Glendinning es autora de seis libros, entre ellos: Off the Map: An Expedition Deep into Empire and the Global Economy; My Name Is Chellis and Im in Recovery from Western Civilization!; y el prximo: Luddite.com: A Personal History of Technology.

http://www.counterpunch.org/glendenning06192008.html



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