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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2008

Un estudio revela que el clculo habitual de bajas por conflicto se queda corto
Contar los muertos de una guerra en tiempo de paz

Ainhoa Iriberri
Pblico


Los muertos que causa una guerra no son fciles de contar. Lo pone de manifiesto el baile de cifras que acompaa a cualquier conflicto armado. El ltimo ejemplo se dio a principios de ao, cuando el Ministerio de Sanidad de Irak y la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) cifraron las vctimas mortales desde la invasin estadounidense en 151.000, casi una cuarta parte de las 600.000 estimadas por investigadores iraques y estadounidenses en un estudio publicado en octubre de 2006 en la revista mdica The Lancet.

Otra prestigiosa publicacin mdica, British Medical Journal (BMJ), se hace hoy eco de un trabajo que cuestiona los mtodos usados para medir las bajas de guerra en cualquier conflicto armado y propone una nueva forma de cuantificarlas. Un ejemplo prctico acompaa su propuesta. Tras medir con el nuevo sistema los muertos en conflictos de 13 pases, el resultado es que las bajas seran dos tercios mayores de las estimadas hasta la fecha con los mtodos tradicionales.

Hasta ahora, tal y como explican los autores del estudio, de las universidades de Harvard y Washington, los mtodos que ms se han usado para cuantificar las bajas son dos: las encuestas a un cabeza de familia de un nmero determinado de hogares, cuyos resultados se extrapolan a la poblacin total -menos usado porque la guerra no es buen lugar para hacer encuestas- y la estimacin de bajas segn datos de testigos directos, medios, hospitales y morgues.

Presiones polticas

Esta tcnica, sin embargo, tiene un importante sesgo. Por una parte, la mayora de las muertes de guerra ocurre en zonas peligrosas, donde es ms difcil que haya testigos; adems, los datos dados por organismos sanitarios pueden ser objeto de presiones polticas. A pesar de sus debilidades, la estimacin por testigos es la que aporta los datos ms ajustados de bajas blicas, ya que la base de datos Uppsala/PRIO recoge todos los informes hechos con este mtodo en los conflictos mundiales desde 1900.

Frente a estos enfoques, qu proponen los autores del estudio? Para conocer los estragos de la guerra se debe analizar los datos demogrficos de los periodos de paz. Una encuesta hecha en momentos de calma es ms factible, la muestra suele ser ms amplia y no hay intereses de por medio.

Para saber, por ejemplo, las bajas de una guerra acaecida en 1996, habra que comparar los datos de los cuestionarios de 1995 y 1997. Dichas encuestas -exactamente de 70 pases- estn en manos de la OMS, incluidas en el programa Encuestas Mundiales de la Salud. stas incluyen la siguiente pregunta a la persona que responde: "Cuntos hermanos/as ha perdido usted? Cuntos por heridas de guerra?"

Para validar su mtodo, los autores lo aplicaron a 13 pases y compararon los resultados con los obtenidos por el mtodo tradicional. ste atribua a las guerras de los pases incluidos en el trabajo 2,7 millones de muertes blicas violentas. El nuevo anlisis de las encuestas de la OMS publicado en BMJ eleva la cifra a ms del doble: 5,4 millones.

El mtodo puede revolucionar la cuantificacin de la tragedia de la guerra. Pero a efectos prcticos tiene una pega, como admiti a Pblico uno de los firmantes del trabajo, Ziad Obermeyer: "Para que podamos aplicarlo en Irak, primero necesitamos que llegue la paz".








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