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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2008

Para salir de la crisis alimentaria

GRAIN
Ecoportal.net


La informacin sobre las revueltas que estallaron en todo el mundo como resultado de la crisis alimentaria mundial ha sido profusa, pero se ha prestado escasa atencin a cmo salir adelante. La solucin exige un cambio radical: las polticas agrcolas deben formularlas los agricultores a pequea escala - quienes siguen siendo responsables de la mayor parte de la produccin de los alimentos consumidos en todo el mundo - y para ello es necesario que las instituciones financieras internacionales y los organismos mundiales de desarrollo dejen de tener el poder que detentan actualmente. Habr que resolver tres temas que estn interrelacionados: tierra, mercados y la agricultura misma.

En marzo de 2008, la Organizacin de las Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura (FAO) y otros organismos internacionales comenzaron a hablar abiertamente de una crisis alimentaria mundial. Como ocurri con muchas otras crisis de ese tipo, llegaron un poco tarde. Los precios de los alimentos - especialmente de los cereales, pero tambin de los lcteos y la carne - haba estado aumentando a lo largo de 2007, mucho ms que los ingresos. La gente lo fue resolviendo con un cambio en sus hbitos alimenticios, que implic reducir su ingesta de comida, y sali a las calles a exigirle al gobierno que adoptara medidas. A principios de 2008 los precios de los cereales escalaron y en unos 40 pases estallaron revueltas populares que llenaron de temor a las elites polticas mundiales.

Han pasado pocos meses desde que la crisis alimentaria fue un tema incluido en la agenda mundial. Las causas del problema estn identificadas y ms o menos entendidas. [1] Sin embargo la crisis alimentaria sigue extendindose. Los precios continan aumentando, ha surgido toda una clase de "nuevos pobres", los gobiernos se pelean por encontrar o manejar reservas de granos, y en caso de que surja otra situacin adversa de magnitud, podra provocar una crisis mundial verdaderamente dramtica.

Todo el mundo coincide en que es necesario hacer algo, pero existen grandes desacuerdos en cuanto a lo que eso implica. Los sacerdotes del Banco Mundial, de la Organizacin Mundial de Comercio y del Fondo Monetario Internacional, los directorios de las empresas y, de hecho, la mayora de los gobiernos y sus equipos asesores quieren que continuemos transitando el camino de la industrializacin de la agricultura y la liberalizacin del comercio y la inversin, an cuando esta receta slo promete ms de lo mismo para el futuro Los movimientos sociales y de otro tipo que han estado combatiendo las injusticias del modelo capitalista actual ven las cosas de manera diferente. Para ellos, es tiempo de romper con el pasado, de movilizarse en torno a una nueva visin creativa que traiga no solamente una mitigacin a corto plazo sino tambin el tipo de cambio profundo que en definitiva nos saque de esta crisis alimentaria y, en realidad, de la serie interminable de crisis (cambio climtico, destruccin ambiental, pobreza, conflictos por la tierra y el agua, migracin, y otras por el estilo) que genera la globalizacin neoliberal.

La necesidad de una transformacin radical

Muchas personas estn tomando conciencia de que no hay solucin posible a menos que abramos las puertas a un cambio real de poder. No podemos confiar en que las autoridades polticas, los cientficos y los investigadores que nos han llevado al desastre actual, nos saquen de l. Ellos han creado un doble vaco profundo: un vaco poltico y una farsa de mercado. El vaco poltico es palpable. En lugar de generar ideas brillantes para construir un sistema alimentario ms sustentable y equitativo, quienes estn en el poder parecen capaces de tener slo actos reflejos que equivalen a ms de lo mismo: ms liberalizacin del comercio, ms fertilizantes, ms transgnicos y ms endeudamiento para hacer todo eso posible. La mera idea de, por ejemplo, reformular las reglas del sistema financiero o de poner coto a los especuladores, son temas tab. Incluso las polticas de autosuficiencia alimentaria adoptadas en algunos pases en desarrollo, en s mismas una idea muy buena, con frecuencia repiten las fallidas estrategias de la Revolucin Verde.

Lo ms preocupante es que la elite poltica y la elite comercial no quieren enfrentar el hecho de que, se trate de un trabajador estadounidense propietario de su casa o de una madre que hace fila para conseguir arroz en las Filipinas, la confianza en el mercado se ha hecho trizas. Los agricultores de Tailandia quedaron estupefactos. El ao pasado obtenan Bht10.000 (US$ 308) por tonelada de arroz entregada a los molinos. Actualmente perciben Bht9.600 (US$ 296), an cuando el precio del arroz a los consumidores se ha triplicado! [2] El dlar estadounidense (todava una moneda internacional para el comercio de alimentos) se ha venido a pique, mientras que el precio del petrleo (del cual depende la produccin industrial de alimentos) se ha ido por las nubes. Como consecuencia, los gobiernos comenzaron a sacar alimentos del mercado ya que sencillamente no confan ms en la forma en que se valoran los alimentos. El gobierno de Malasia, por ejemplo, ha anunciado que est dispuesto a intercambiar bilateralmente aceite de palma por arroz con cualquier pas que quiera cerrar el trato, mientras que varios otros pases han prohibido la exportacin de alimentos. [3]

Enfrentados a este panorama de insolvencia de ideas y de sistemas, no hay otro camino creble que reconstruir desde los cimientos. Esto significa dar vuelta todo: los pequeos agricultores, todava responsables de la mayor parte de los alimentos que se producen, deben ser quienes fijen la poltica agrcola, en lugar de la OMC, el FMI, el Banco Mundial o los gobiernos. Las organizaciones campesinas y sus aliados tienen ideas claras y viables sobre cmo organizar la produccin y los servicios y cmo dirigir los mercados e incluso el comercio regional e internacional. Lo mismo ocurre con los sindicatos y los sectores pobres urbanos, quienes pueden cumplir un papel importante en la definicin de las polticas alimentarias. Varios grupos, tales como la Unin Nacional de Agricultores de Canad, la Confederacin Campesina de Francia, ROPPA de frica Occidental, Monlar de Sri Lanka y el MST de Brasil, han exhortado enrgicamente a renovar las polticas y los mercados agrcolas.

Organizaciones internacionales como La Va Campesina y la Unin Internacional de Trabajadores de la Alimentacin, tambin estn dispuestas a tener algn tipo de participacin.

Los temas ms urgentes

Hay tres temas interrelacionados que es necesario abordar para que podamos salir de la crisis alimentaria: la tierra, los mercados y la agricultura propiamente dicha.

El acceso de los campesinos a la tierra es un elemento claramente central. Con el aumento de los precios de los productos bsicos (commodities) y el nuevo mercado de agrocombustibles, la especulacin de la tierra y la apropiacin de tierras se suceden a una escala impresionante. En muchas partes del mundo, los gobiernos y las empresas estn estableciendo agricultura de plantaciones en gran escala a costa del desplazamiento de campesinos y de la produccin local de alimentos. En efecto, el modelo agrcola orientado a la exportacin y la dependencia de las importaciones, que estn en la raz de la crisis actual, se acelerarn, destruyendo los sistemas de produccin de alimentos que necesitamos para salir del atolladero actual.

La situacin se torna incluso ms crtica en tanto la apropiacin de tierras ocurre en todo el mundo y se est volviendo oficial. Segn algunas fuentes, Japn ha adquirido 12 millones de hectreas de tierra en el sudeste asitico, China y Amrica Latina, para producir alimentos que exportara a Japn, lo que significa que los cultivos japoneses en el extranjero tienen ahora el triple de tamao de su parte continental! [4] El gobierno de Libia arrend 200.000 hectreas de tierras de cultivo en Ucrania para atender sus propias necesidades de importacin de alimentos, y los Emiratos rabes Unidos estn comprando grandes propiedades de tierras en Pakistn con el apoyo del Islamabad. [5] El ao pasado el gobierno de Filipinas firm una serie de acuerdos con Beijing para permitir a las empresas chinas el arrendamiento de tierras para la produccin de arroz y maz con destino a la exportacin a China, lo que desencaden una enorme protesta nacional en diversos sectores, desde organizaciones campesinas filipinas hasta la Iglesia Catlica. Las empresas chinas tambin han estado adquiriendo derechos sobre tierras productivas en toda frica y otras partes del mundo. El gobierno de Beijing est por hacer de la compra de tierras en el exterior para la produccin de alimentos con destino a exportacin a China, una poltica central y oficial del gobierno. [6]

La tierra, por supuesto, siempre ha sido una demanda central de los movimientos sociales, especialmente de los campesinos, los pescadores tradicionales, los trabajadores rurales y los pueblos indgenas. La reforma agraria es una de las primeras medidas que urge aplicar para poner fin al creciente flagelo de la pobreza rural y para empoderar a la gente para que se alimente a s misma y a sus comunidades, revirtiendo la explosin de barrios urbanos marginados, que constituye un elemento tan central de esta crisis alimentaria. Ya es hora de tomar en serio y poner en prctica las propuestas de las organizaciones campesinas.

Otro tema importante a atender es cmo resolver el tema del mercado. Durante dcadas, el Banco Mundial y el FMI impusieron a los pases pobres polticas para lograr la liberalizacin neoliberal del comercio y polticas de ajuste estructural. Esas prescripciones fueron reforzadas con el establecimiento de la OMC a mediados de la dcada de 1990 y, ms recientemente, a travs de un aluvin de tratados bilaterales de libre comercio e inversin. Junto con varias otras medidas, han provocado el despiadado desmantelamiento de aranceles y otras herramientas que los pases en desarrollo haban creado para proteger la produccin agrcola local. Estos pases han sido obligados a abrir sus mercados al agronegocio mundial y a los alimentos subvencionados exportados por los pases ricos. En el proceso, las tierras frtiles dejaron de servir a los mercados locales de alimentos para producir commodities mundiales o cultivos fuera de estacin y de alto valor para los supermercados occidentales, convirtiendo a numerosos pases pobres en importadores netos de alimentos.

Uno de los aspectos ms inmorales de la crisis alimentaria es el lucro espectacular que el mercado ha permitido que tengan los grandes del agronegocio y los especuladores. Contrariamente a la impresin que dan algunos medios de difusin, son pocos los agricultores que perciben algn beneficio por el aumento de los precios. Ya hemos mencionado el ejemplo de los agricultores tailandeses que ahora obtienen menos por su arroz, mientras que los consumidores pagan el triple. Los agricultores de Honduras, que en algn momento fueron el granero de Amrica Central, ya no pueden pagar ms la semilla o el fertilizante, por el aumento de precios que han tenido esos insumos. [7] Las empresas, por otro lado, estn obteniendo ganancias sin precedentes en todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde los fertilizantes y las semillas al transporte y el comercio. A principios de este ao, GRAIN document el aumento de las ganancias experimentado en 2007 por las principales empresas de alimentos y fertilizantes. [8] En el primer trimestre de 2008, mientras numerosas personas hambrientas reducan an ms la cantidad de alimentos ingeridos, las principales compaas de alimentos y fertilizantes daban cuenta de un aumento an ms espectacular de sus ganancias. [9]

Al mismo tiempo se est dando una especulacin en gran escala. Segn un prominente agente de commodities, la cifra de la inversin especulativa en futuros de commodities aument de 5.000 millones de dlares en 2000 a 175.000 millones de dlares en 2007. [10] La mitad del trigo que se comercializa ahora en la bolsa de commodities de Chicago est controlada por los fondos de inversin. [11] En la Bolsa de Futuros Agrcolas de Tailandia, la especulacin sobre el arroz ha triplicado, en un ao, el nmero promedio de contratos diarios y los fondos de cobertura y otros especuladores representan ahora la mitad de los contratos comercializados diariamente. [12] Toda esta actividad especulativa de los fondos de pensin, fondos de cobertura y similares, ms el cambio de la comercializacin de los commodities de los mercados formales a acuerdos directos fuera del mbito de los mercados organizados, est haciendo subir los precios por las nubes. La burbuja es intrnsecamente inestable y est destinada a explotar, con resultados imprevisibles. Con pocas excepciones, los gobiernos y los organismos internacionales difcilmente hablan de esta parte de la crisis alimentaria, y menos an hacen algo efectivo para lidiar con ella.

En contraste, los sindicatos y las organizaciones de agricultores han reclamado insistentemente una regulacin y controles adecuados, en especial porque los productores y los consumidores son los grupos ms afectados por todo esto. Los reclamos de soberana alimentaria de los movimientos sociales invariablemente incluyen la propuesta de dar urgente prioridad a los mercados locales y regionales y aplicar medidas para reducir el dominio de los mercados internacionales y de las empresas que los controlan. Otras de las medidas propuestas son la suspensin, si no el desmantelamiento, del Acuerdo sobre la Agricultura de la OMC, la fijacin de impuestos a las empresas del agronegocio para mejorar la distribucin de los recursos y el establecimiento de reservas estratgicas nacionales. Esto permitira a los gobiernos manejar las existencias con mayor eficiencia, alentar la competencia, inhibir la formacin de monopolios, realizar investigaciones formales sobre la especulacin en los mercados de commodities y luego adoptar medidas para controlarla, y otras medidas por el estilo. [13] Hay numerosas opciones, si verdaderamente queremos cambiar las cosas.

Luego est el tema de la agricultura propiamente dicha. La crisis alimentaria ha galvanizado las voces de la vieja Revolucin Verde para pedir ms de los mismos paquetes verticalistas de semillas, fertilizantes y agroqumicos. Como la razn principal de que la crisis alimentaria perjudica tanto a tanta gente es porque no puede pagar los altos precios actuales, aumentar la produccin no resolver necesariamente las cosas, en especial si eso significa aumentar los costos de produccin. Las variedades de alto rendimiento de alimentos bsicos por las que tanto entusiasmo tienen el Grupo Consultivo para la Investigacin Agrcola Internacional (CGIAR), la FAO y la mayora de los ministerios agrcolas, requieren ms fertilizantes y otros productos qumicos basados en el petrleo, todos los cuales han sufrido enormes aumentos de precios que en los hechos los colocan fuera del alcance de numerosos agricultores. En todo caso, los fertilizantes qumicos son una de las causas principales de los gases de efecto invernadero producido por la agricultura. Echar ms en suelos ya agotados, como predican ahora muchos entusiastas de la Revolucin Verde, no hara sino empujar ms al mundo hacia el caos climtico y profundizar la destruccin de la vida de los suelos.

En esto, nuevamente, hay una vasta gama de propuestas y experiencias slidas para avanzar a mtodos agrcolas que son productivos, no se basan en el petrleo y estn bajo el control de pequeos agricultores. Existen estudios cientficos que demuestran que esos mtodos pueden ser ms productivos que la agricultura industrial, y que son ms sustentables. [14] Si cuentan con el debido apoyo, esos sistemas agrcolas locales, basados en el conocimiento indgena, enfocados en conservar suelos saludables y frtiles, y organizados en torno a una utilizacin amplia de la biodiversidad disponible localmente, nos muestran formas de salir de la crisis alimentaria. Para poder avanzar a partir de esos sistemas es necesario dejar de confiar en los expertos del Banco Mundial y el CGIAR y en cambio comenzar a hablar con las comunidades locales. Sera necesario no solamente crear nuevas estrategias y colaborar con distintos actores, sino tambin poner fin a la criminalizacin de la diversidad de manera que los agricultores puedan acceder, desarrollar e intercambiar semillas y experiencias libremente. Implicara, tambin, que los gobiernos dejen de promover el agronegocio y los mercados de exportacin, y comiencen a proteger y reverenciar las tcnicas, el conocimiento y las capacidades de sus propios pueblos.

Tiempo de movilizarse

Es claro que quienes no somos del gobierno ni del sector empresarial necesitamos unirnos ms que nunca para construir nuevas solidaridades y frentes de accin, no solamente para encontrar soluciones a los problemas inmediatos de la crisis alimentaria sino tambin para construir soluciones a largo plazo. Si no trabajamos juntos y juntas para facilitar un cambio en el poder que ponga en primer lugar las necesidades de los sectores pobres rurales y urbanos, definitivamente tendremos ms de lo mismo. Reorientar nuestros sistemas agrcolas y alimentarios para que sean ms justos, ms ecolgicos y verdaderamente efectivos en su funcin de alimentar a los pueblos no es una tarea fcil, pero seguramente todos y todas tenemos un papel a cumplir. En lugar de esperar o buscar soluciones prefabricadas debemos crear esos mejores sistemas ahora, colectivamente.

Nota: El presente es un anticipo de la editorial sobre la crisis alimentaria de la revista Seedling de GRAIN (Julio de 2008).Referencias:

[1] Ver, por ejemplo, la contribucin de GRAIN, "El negocio de matar de hambre", A contrapelo, abril de 2008, http://www.grain.org/articles/?id=40
[2] "Chiang Rai farmers protest", The Nation, Bangkok, 15 de mayo de 2008, http://nationmultimedia.com/breakingnews/read.php?newsid=30072877
[3] Leo Lewis, "Food crisis forces Malaysia into barter: palm oil for rice", The Times, Londres, 14 de mayo de 2008, http://business.timesonline.co.uk/tol/business/industry_sectors.ece. Ya se ha sacado del mercado aproximadamente un tercio del arroz que se comercializa en el mundo. Ver "Nigeria: Food crisis, not just rice", Vanguard, Lagos, 14 de mayo de 2008, http://allafrica.com/stories/200805140253.html
[4] " Food crisis looming over Korea", Chosun Ilbo, Sel, 4 de marzo de 2008, http://english.chosun.com/w21data/html/news/200803/200803040011.html
[5] "Food crisis turns banks into field hunters", Sabah, Turqua, 15 de mayo de 2008, http://english.sabah.com.tr/A67FE5AE3F2C485087CC1023DEAF5C94.html. Simeon Kerr y Farhan Bokhari, "UAE investors buy Pakistan farmland", Financial Times, Londres, 11 de mayo de 2008, http://www.ft.com/cms/s/0/c6536028-1f9b-11dd-9216-000077b07658.html
[6] Jamil Anderlini, "China eyes overseas land in food push", Financial Times, 8 de mayo de 2008.
[7] Alison Fitzgerald, Jason Gale y Helen Murphy, "World Bank 'destroyed basic grains' in Honduras", Bloomberg, 14 de mayo de 2008, http://www.bloomberg.com/apps/news?w&refer=latin_america
[8] GRAIN, "El negocio de matar de hambre", A contrapelo, abril de 2008, http://www.grain.org/articles/?id=40
[9] Ver, por ejemplo, Geoffrey Lean, "Multinationals make billions in profit out of growing global food crisis", Independent on Sunday, Londres, 4 de mayo.
[10] Gresham Investment Management
[11] Paul Waldie, "Why grocery bills are set to soar," The Globe and Mail, 24 de abril de 2008.
[|2] "Rice contract volume rises with speculators moving in," Bangkok Post, 7 de mayo de 2008: http://www.biothai.org/cgi-bin/content/news/show.pl?0693
[13] Ver, entre otras fuentes, IUF, "Fuelling hunger", Ginebra, 28 de abril de 2008, http://www.iuf.org/cgi-bin/editorials/db.cgi?db=records=1&en=1 o National Family Farm Coalition, "Family farmers respond to the food crisis", The Nation, Nueva York, 28 de abril de 2008, http://www.thenation.com/blogs/thebeat/316248
[14] Ver por ejemplo: http://www.farmingsolutions.org, http://www.grain.org/gd/, y http://www.sciencedaily.com/releases/2007/02/070218135635.htm
LECTURA ADICIONAL: Documentos y enlaces sobre la crisis alimentaria - http://www.grain.org/go/crisis-alimentaria



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