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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2008

Supermercados, voracidad sin lmites

Esther Vivas
Illacrua




La gran distribucin comercial (supermercados, hipermercados, cadenas de descuento ...) ha experimentado en los ltimos aos un proceso, sin precedentes, de expansin, crecimiento y concentracin industrial. Las principales compaas de venta al detalle han entrado a formar parte del ranking de las mayores multinacionales a nivel mundial y se han convertido en uno de los actores ms significativos del proceso de globalizacin capitalista. El ao 2005, por ejemplo, la empresa ms grande del mundo en volumen de ventas y en mano de obra contratada fue Wal-Mart, el "monstruo" de la distribucin al detalle. Otras multinacionales como Carrefour, Tesco o Royald Ahold forman parte de la lista de las cincuenta mayores empresas del mundo.

Un monopolio sin precedentes En el Estado espaol, el primer supermercado se inaugur en el ao 1957 y desde entonces este modelo de distribucin y venta se ha ido generalizando, hasta llegar a ejercer a da de hoy un monopolio absoluto en la distribucin de alimentos. En la actualidad, cinco grandes cadenas controlan ms de la mitad de la distribucin de los alimentos en el Estado espaol: Carrefour, Mercadona, Eroski, Alcampo y el Corte Ingls. Aparte, si sumamos la distribucin que llevan a cabo las dos principales centrales de compra (Euromadi e IFA), estas siete empresas cuentan con el dominio del 75% de la distribucin de alimentos. En consecuencia, las puertas de acceso del productor o del campesino al consumidor son muy pocas.

Desde la perspectiva del consumidor, en el Estado espaol, ms del 80% de las compras de alimentos se llevan a cabo en los canales de la gran distribucin y de stas un 55% se realizan en tan slo cinco grandes cadenas: Mercadona, Carrefour (que incluye Da y Champion), Alcampo, Eroski y el Corte Ingls (que incluye Open Cor). Por lo tanto, como consumidores cada vez tenemos menos puertas de acceso a los alimentos y al productor.

Esta situacin nos lleva a describir la cadena de distribucin de alimentos como un embudo donde la gran distribucin ejerce de cuello de botella en la relacin comercial entre campesinos/productores y consumidores. Este monopolio tiene graves consecuencias para los diferentes actores que participan en la cadena comercial. Por poner un ejemplo: el diferencial entre el precio en origen de un producto (lo que la gran distribucin paga al campesino) y el precio en destino (lo que nosotros pagamos al 'sper') es de un 390%, siendo la gran distribucin quien se lleva este beneficio. Por lo tanto, el campesino cada vez recibe menos dinero por aquello que vende, el consumidor paga ms por lo que compra y la gran distribucin es quien sale ganando.

Impactos en diferentes mbitos La expansin de estos gigantes de la venta al detalle ha tenido un impacto muy negativo tanto en agricultores como en consumidores, en proveedores, en el mbito laboral, en el medio ambiente, en las comunidades locales, en el pequeo comercio, etc.

Los proveedores (campesinos, productores ...) de las grandes cadenas de distribucin se ven obligados a aceptar unas condiciones comerciales, con respecto a los plazos de suministro, a los precios y a las condiciones de pago, muy exigentes y que tan slo benefician a la gran distribucin. Pero el monopolio que sta ejerce en la cadena comercial obliga a los proveedores a aceptar estos condicionantes.

As, pues, en los ltimos diez aos han desaparecido en el Estado espaol diez explotaciones agrarias al da y la poblacin campesina activa se ha visto reducida a un 5,6% del total. En Catalua, por ejemplo, la poblacin campesina suma uno escaso 1,2%. Aparte, la renta agraria disminuye paulatinamente y se produce un constante empobrecimiento de la poblacin en el campo. En la actualidad, la renta agraria se sita tan slo en un 58% de la renta general. Con estas cifras en los prximos quince aos el Estado espaol tendr que importar el 80% de los alimentos necesarios para alimentar a su poblacin.

El impacto de la gran distribucin comercial se deja or tambin en el mbito local donde se implanta, acabando con el pequeo comercio preexistente, con la prdida de puestos de trabajo, con la destruccin de espacios de encuentro y de sociabilidad como los mercados o zonas comerciales de barrio, generando problemas de trfico, contaminacin ambiental y acstica, etc. Desde los aos 80, el comercio tradicional de alimentos ha sufrido una erosin constante. Si el ao 1998 existan, en el Estado espaol, 95 mil tiendas, en el 2004 stas se haban reducido a 25 mil. Segn indican diferentes estudios, por cada puesto de trabajo creado por una gran superficie como Wal-Mart, se destruyen 1,5 en los establecimientos preexistentes.

La explotacin de la mano de obra es otra de las consecuencias de este modelo de distribucin que afecta a tres tipos de trabajadores. En primer lugar a los empleados de supermercados, hipermercados ... quienes estn sometidos a una estricta organizacin laboral con ritmos de trabajo intensos, tareas repetitivas y rutinarias. En segundo lugar, a los trabajadores del mismo sector que sufren las presiones a la baja en sus condiciones laborales con la excusa de la competencia de la gran distribucin. En ltimo lugar a los trabajadores de las empresas proveedoras que tienen que reducir costes laborales para satisfacer las condiciones impuestas por las grandes cadenas.

Aumentan las resistencias El creciente impacto econmico, social, laboral, medioambiental de las grandes cadenas de distribucin ha generado un aumento de las resistencias y de las luchas en su contra. Estas campaas se pueden clasificar, principalmente, en tres grupos.

Las campaas contra la apertura de nuevos supermercados. Se trata de campaas promovidas, generalmente, por amplias coaliciones locales integradas por todo tipo de organizaciones que se ven afectadas por la apertura de una gran superficie, como pueden ser grupos ecologistas, pequeos comerciantes, asociaciones de vecinos, etc. Es un modelo de campaa muy extendido en el mundo anglosajn, con campaas contra Wal-Mart y Tesco en Estados Unidos y Gran Bretaa respectivamente, donde estas grandes superficies son las lderes del sector. En el Estado espaol, hay que destacar las movilizaciones en Euskadi contra Eroski y, en concreto, las protestas contra la construccin de un gran centro comercial en Rentera impulsadas por una amplia plataforma.

Las luchas sindicales en defensa de los derechos de los trabajadores. En los Estados Unidos las luchas contra la explotacin de la mano de obra en Wal-Mart han sido de las ms significativas. En Catalua, una de las protestas ms destacadas ha sido la de los trabajadores de Mercadona en el Centro Logstico de Sant Sadurn d'Anoia donde el 23 de marzo del 2006 empez una larga huelga raz del despido de tres trabajadores que haban promovido un proceso de auto-organizacin de la plantilla para hacer frente a los abusos laborales de la empresa.

Las campaas de denuncia contra las prcticas abusivas de la gran distribucin en los proveedores y campesinos, ya sea en pases del Sur o en los pases de origen de la cadena. En el Estado espaol, una de las iniciativas ms importantes ha sido la realizada por el sindicato campesino COAG y las uniones de consumidores UCE y CEACCU con el lema: Quin se queda lo que t pagas?, donde denunciaban beneficios de la gran distribucin a expensas del campesinado y de los consumidores.

Campaa anti-spers El 17 de abril del 2007, coincidiendo con la jornada internacional de lucha campesina, se present pblicamente la primera campaa en el Estado espaol contra la gran distribucin bajo el nombre de "Grandes cadenas de distribucin, no gracias". Una iniciativa promovida por Plataforma Rural, la COAG, la campaa No te comas el mundo, Ecologistas en accin, entre otros, y que tiene por objetivo denunciar los impactos de la distribucin moderna en diferentes mbitos y plantear alternativas como la defensa del paradigma de la soberana alimentaria y la promocin de los circuitos locales de comercializacin, entre otros.

La campaa cuenta con grupos promotores en Catalua, Pas Valenci y Madrid y se empieza a trabajar en la extensin de la iniciativa en Galicia y Euskadi. Una de las acciones ms importantes que se ha llevado a cabo fue el 17 de noviembre (17N) del 2007 en el marco del da de accin global contra las grandes superficies. En Barcelona, se organiz una jornada de formacin y debate, con un centenar de personas, que concluy con una accin sorpresa en un supermercado consistente en una visita guiada donde se explic el origen y las caractersticas de los alimentos que all se podan encontrar: salmn venido de Chile, pltanos de Honduras, peras de Sudfrica, residuos qumicos, transgnicos ... En Valencia, el mismo 17N, la Plataforma Rural y la Red Valenciana de Consumo Responsable organizaron una accin simblica en una gran superficie.

Las resistencias a las cadenas de la gran distribucin han aumentado por todo el mundo en los ltimos aos, pero la mayora son iniciativas de carcter local y defensivo. Avanzar en el fortalecimiento y la coordinacin de las diferentes campaas y luchas locales, tejer alianzas entre la diversidad de actores afectados y enmarcar la crtica a la gran distribucin en el combate contra la globalizacin capitalista aparecen como tareas centrales para el movimiento contra los 'spers'.

*Esther Vivas, de la Red de Consumo Solidario, ha coordinado, junto con Xavier Montagut, los libros "Supermercados, no gracias" (Icaria editorial, 2007) y "Adnde va el comercio justo"? (Icaria editorial, 2006).

**Artculo publicado en Illacrua, n 156.


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