Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2008

Las amenazas israeles refuerzan la determinacin de Irn

Kaveh L Afrasiabi
Asia Times

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Aunque es ms que claro que Israel corre grandes riesgos por pocas ventajas al planificar ataques contra las instalaciones nucleares de Irn, la tendencia de los polticos y expertos israeles a subestimar los riesgos y la probabilidad de xito crece a pasos agigantados.

Siguiendo el argumento de que Israel no quiere esperar hasta que haya un nuevo gobierno en EE.UU., para parafrasear una de las voces de Israel en EE.UU., el consultor de CBS Michael Oren, la actitud crecientemente belicosa de Israel contra Irn tiene en realidad el efecto adverso: coloca barricadas en el camino de polticos iranes que desean llegar a un compromiso con los Seis de Irn respecto el programa nuclear de Tehern. Tehern est considerando un paquete de proposiciones presentadas por EE.UU., Francia, Gran Bretaa, Rusia, China y Alemania respecto a sus actividades de enriquecimiento de uranio.

El jefe de poltica exterior de la Unin Europea, Javier Solana, recibi una reaccin inicial positiva de polticos de Irn durante una reciente visita, subrayando la disposicin de Tehern de entrar en negociaciones serias.

Pero al escalar las amenazas contra Irn precisamente cuando la UE est empujando el arco de la diplomacia hacia Irn, Israel ha hecho que a Tehern le sea casi imposible mostrar una cierta flexibilidad, ya que sera interpretada ampliamente como si permitiera que Israel la intimidara. En trminos de clculo regional y el prestigio nacional de Irn, eso comprometera la posicin de Irn en Oriente Prximo y debilita su seguridad nacional.

El Secretario del Foreign Office britnico, David Miliband, escribi un artculo en el International Herald Tribune, intitulado "Diplomacy must work" [La diplomacia debe funcionar], que presenta un cuadro razonable de la diplomacia de los Seis de Irn pero

sugiriendo que la actitud de Irn es contraproducente e irrazonable.

Brilla por su ausencia en el artculo de Miliband, aludiendo al nacionalismo iran, alguna comprensin de la psicologa colectiva iran y la lgica operativa del nacionalismo iran que, histricamente, no reacciona bien bajo presiones o amenazas externas. [1]

Un sondeo de opinin realizado por el sitio en la Red de Tehern, www.tabnak.com, muestra que la mayora de los iranes est a favor de aceptar el paquete de incentivos ofrecido por los Seis de Irn. El paquete, incluye cooperacin nuclear civil as como una ampliacin del comercio en aviacin, energa, alta tecnologa y agricultura.

Basado en entrevistas con 35.000 iranes, el sondeo indica que slo un 24% piensa que Irn debera rechazar el paquete, en comparacin con un 21% que est a favor de aceptarlo completamente y ms de un 50% que piensa que el gobierno iran debiera aceptar el paquete modificando algunos aspectos.

Sin embargo, el sentido de la opinin pblica puede cambiar bruscamente contra cualquier compromiso si continan las amenazas y acciones coercitivas, vistas en la implementacin de nuevas sanciones de la UE contra algunos responsables clave de Irn, el Banco Melli, y ms compaas iranes. Ali Larijani, presidente del parlamento (Majlis) ha advertido contra la conducta contradictoria de los Seis de Irn como menoscabo del proceso de negociacin. De la misma manera, el portavoz del Ministerio de Exteriores iran, Mohammad Ali Hosseini advirti que la poltica de premios y castigos no tiene efecto respecto a los derechos legales de Irn.

Es ir muy lejos si se piensa que en esta coyuntura crtica. la diplomacia nuclear con Irn pueda tener xito subiendo la apuesta inicial ya que el recurso a amenazas de violencia debilita el camino diplomtico y reduce las posibilidades de salida del impasse nuclear.

Qu opcin militar?

El almirante Michael Mull, presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., se encuentra esta semana en Israel para discutir Irn. Puede esperarse que se presente el tema de un ataque conjunto, ya que Israel necesitara los misiles crucero y los bombarderos estratgicos de EE.UU. si fuera a haber un bombardeo masivo de superficie de las instalaciones nucleares de Irn.

La pregunta pertinente es: qu se puede lograr con esta opcin militar?

Una respuesta breve, reflejada en la advertencia de Larijani de que amenazas contra Irn resultarn en un trato cerrado, es que el ejercicio de la opcin militar tendr el efecto de colocar a Irn en el camino a la proliferacin nuclear. Es porque Irn probablemente terminara su cooperacin con la Agencia Internacional de Energa Atmica de Naciones Unidas (IAEA) y se lanzara a la proliferacin nuclear clandestina como reaccin a la agresin militar.

A menos que Israel est dispuesto a emprender una guerra permanente con Irn, implicando constantes ataques contra Irn, sus dirigentes deben darse cuenta de que su opcin militar podr daar algunas instalaciones iranes, pero que es muy probable que el programa nuclear de Irn sobreviva y que con considerable certeza recomenzara sin el beneficio de la supervisin y el anlisis externo, orientado totalmente hacia la disuasin nuclear.

Este hecho es totalmente pasado por alto por polticos estadounidenses favorables a Israel, como el ex enviado de EE.UU. ante Naciones Unidas, John Bolton, quien actualmente aguijonea a los israeles para que lancen su ataque antes del fin de la presidencia del presidente George W Bush en algunos meses. Bolton parece no encarar el da despus, es decir, como los iranes dejaran de lado su aversin declarada hacia las armas nucleares y se decidiran a seguir un camino nuclear total si son sometidos a una guerra no provocada.

Pero Bolton y otros neoconservadores de EE.UU. no han mostrado ningn escrpulo en cuando a obliterar Irn si es necesario para proteger al Estado de Israel, sin tomar en cuenta ciertas voces en Israel, como ser el ex jefe de la agencia de espionaje Mossad, quienes se atreven a decir al pblico israel que la amenaza de Irn ha sido exagerada o que existe un espejismo de una amenaza chi, para hacerme eco del titular de un artculo de Zvi Barel en el peridico Haaretz.

Aunque los costes de una guerra contra Irn seran prohibitivamente elevados, y Larijani ha solicitado correctamente a los Seis de Irn que tengan en cuenta la advertencia de Mohammad ElBaradei de la IAEA de que la regin sera engullida por una bola de fuego, Israel se ha encasillado en su compromiso verbal de impedir que Irn se haga nuclear, a pesar de que la evidencia al respecto es muy insatisfactoria.

Israel, que posee 150 bombas nucleares, segn una reciente declaracin del ex presidente de EE.UU., Jimmy Carter, proyecta constantemente sobre Irn sus propias predilecciones hegemnicas y, en boca de Shmvel Bar, que forma parte del Consejo Nacional de Seguridad de Israel, exagera las consecuencias de un Irn nuclear al pronosticar que: Se convertira en el poder hegemnico de la regin. Dictara los precios del petrleo. Dirigira el mundo musulmn. Es pura y simplemente reduccionismo nuclear.

Primero, un Irn nuclear no tendra influencia alguna sobre el precio del petrleo. Segundo, precisamente como un Pakistn nuclear no ha podido dirigir el mundo musulmn, tampoco un Irn nuclear podra jugar un papel semejante, a la luz de la mayora sun del mundo musulmn y un Oriente Prximo dominado por rabes. Tercero, Irn ha hecho repetidamente gestos de paz para una seguridad colectiva a sus vecinos en el Golfo Prsico y no es claro cmo un Irn nuclear, que incitara a que Arabia Saud reaccionara pasando a ser igualmente nuclear, ayudara a las polticas o ambiciones regionales de Irn.

En cuanto a la necesidad iran de contrarrestar a EE.UU. en la regin, Iraq ser en particular durante el futuro previsible un teatro crucial en el que estarn inmovilizadas las fuerzas de EE.UU., lo que no justificara ningn escudo nuclear iran (sin considerar aqu el tema de la ausencia de una capacidad de segundo golpe y la fuerza dominante de EE.UU.). En suma, el discurso israel deja mucho que desear y es defectuoso en su anlisis del resultado.

Nota

1. Vea Afrasiabi y Mojtahedzadeh: Threats are not the way to influence Tehran International Herald Tribune, 2 de julio de 2004.

Kaveh L Afrasiabi, PhD, es autor de After Khomeini: New Directions in Iran's Foreign Policy (Westview Press) y co-autor de "Negotiating Iran's Nuclear Populism", Brown Journal of World Affairs, Volume XII, Issue 2, Verano de 2005, con Mustafa Kibaroglu. Tambin escribi "Keeping Iran's nuclear potential latent", Harvard International Review, y es autor de Iran's Nuclear Program: Debating Facts Versus Fiction.

(Copyright 2008 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/JF27Ak03.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter