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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2008

Mohamed Daddach en la Reserva de la Biosfera

Juan Garca Lujn
Canarias ahora


Ahora, por fin, siento que estoy fuera de la crcel, fue lo primero que dijo Siddi Mohamed Daddach cuando los periodistas noruegos le pusieron delante unos micrfonos en noviembre de 2002. Daddach acababa de llegar a la ciudad de Bergen para recoger el prestigioso Premio Rafto, considerado el Nobel de los Derechos Humanos. Lo primero que pidi fue que lo miraran en un hospital. Daddach saba que pasar 24 aos en las crceles de Marruecos no era muy sano y sus amigos le aconsejaron que aprovechara su estancia en Noruega para que le hiciesen un reconocimiento mdico.

Lo segundo que hizo Daddach en Noruega fue encontrarse con su madre, a la que no vea desde haca 27 aos. La madre de Daddach es una de esas mujeres saharauis que ha sabido resistir al duro castigo que supone que te echen de tu tierra, y ha actuado como Pelagia para defender a su hijo Paul en la novela "La Madre" de Mximo Gorki. Hasta el despacho del Secretario General de la ONU en Nueva York llegaron decenas de cartas escritas por la madre de Daddach desde los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia, la madre coraje le contaba al dirigente de Naciones Unidas que su hijo estaba en la crcel por defender la Autodeterminacin del pueblo Saharaui aprobada por la ONU y que la injusticia marroqu quera aplicarle una sentencia de condena a muerte. Gracias a la concesin del Premio Rafto, Mohamed Daddach pudo abrazar a su madre en Noruega despus de 27 aos de separacin.

Me hubiera gustado que el propio Mohamed Daddach hoy nos hubiese contado su historia delante de los micrfonos de El Corrello, pero no pudo ser. El defensor de los derechos humanos no ha podido viajar a Canarias para participar este viernes en las jornadas organizadas por la Asociacin Internacional de Juristas por el Shara. Los organizadores hicieron todas las gestiones legales necesarias ante las autoridades espaolas para que Daddach viajase con sus documentos hasta Canarias. Presentaron todos los papeles que les pidieron en tiempo y forma porque saban que podran tener problemas. Pero la respuesta fue NO. Sin ms explicacin. Podan haberle concedido el permiso, pero no se lo concedieron y punto. Los miembros de la Asociacin Canarias de Solidaridad con el Pueblo Saharaui creen que detrs de esta negativa est el deseo de las autoridades espaolas de no incomodar a Marruecos. El testimonio de Mohamed Daddach podra haber servido para mostrarnos qu hay detrs de la propaganda del gobierno marroqu que habla del desarrollo de la democracia en el Reino de Mohamed VI. Las palabras verdaderas de Mohamed Daddach, considerado el Nelson Mandela norteafricano, estropean la propaganda marroqu y el gobierno de Zapatero no quiere molestar a su aliado en el Magreb.

Despus de pasar 24 aos en la crcel Mohamed Daddach no tiene fuerzas para montarse en un cayuco, que es la nica alternativa que deja Europa a los miles de africanos que intentan entrar legalmente pero en las embajadas y consulados se les dice que NO sin ms explicaciones. El Parlamento de Canarias los diputados del PP y Coalicin Canaria votaron en contra de la construccin de un Centro de Retencin de Extranjeros en Lanzarote, uno de los argumentos fue que la isla es Reserva de la Biosfera. El PSOE los acus de racista. La historia de Mohamed Daddach retrata a estos tres partidos que, a pesar del teatro poltico, siempre han defendido la misma poltica de Extranjera. Siguiendo el discurso de los parlamentarios canarios supongo que deberamos hacer una fiesta porque gracias a las autoridades espaolas hoy tenemos a un africano menos en nuestra Reserva de la Biosfera. Qu asco me dan!



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