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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2008

Crisis alimentaria
Compaas ricas, hambre para pobres

Hedelberto Lpez Blanch
Rebelin


Diversas causas han influido en los ltimos tiempos para desatar una crisis mundial de alimentos que afecta an ms a los 854 millones de hambrientos y a otros 3 000 millones de personas que sobreviven en el orbe con solo dos dlares diarios de ingresos y deben gastar el 80% de sus insuficientes entradas en adquirir esos productos. Cada 24 horas mueren por hambre y desnutricin 18.000 nios.

En un planeta donde se producen alimentos suficientes para sus 6 000 millones de habitantes, resulta contradictorio que los precios del maz, arroz, trigo, leche, aceites comestibles, frutas y verduras, por citar algunos, se hayan duplicado en los ltimos 20 meses.

Cifras aportadas por organismos internacionales sostienen que desde 1961 la produccin mundial de cereales se triplic y las reservas siguen estando muy por encima de la demanda, mientras que la poblacin solo se duplic. En 2007 las cosechas cerealeras superaron los 2 350 millones de toneladas lo que signific un aumento del 4% en relacin con 2006.

Un estudio de la FAO determin en 2005 que en el mundo se produce suficiente alimento como para suministrar ms de 2800 caloras por da a todos sus habitantes, que representan el mnimo necesario para una buena salud general. Estos datos se hacen efectivos pese al aumento de la poblacin global. Es decir, el informe no echa la culpa al aumento del consumo alimentario en pases emergentes como India o China como afirman los pases occidentales.

Los altos precios han provocado que en numerosas ciudades del orbe se realicen manifestaciones multitudinarias de protesta como las ocurridas en Hait, Egipto, India, Paquistn, Somalia, Senegal, Mozambique, Burkina Faso, Camern, Costa de Marfil, Mauritania, Filipinas, Yemen, Guinea, Indonesia, Bolivia, Etiopa y Bangladesh.

El vice primer ministro de Cuba, Jos Ramn Machado Ventura, jefe de la delegacin de la Isla a la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria, efectuada recientemente en Roma, denunci las causales generales de la crisis.

Los pases del Norte tienen una indiscutible responsabilidad en el hambre y la desnutricin de 854 millones de personas. Ellos impusieron la liberacin comercial entre actores claramente desiguales y las recetas financieras de ajuste estructural. Provocaron la ruina de muchos pequeos productores en el Sur y convirtieron en importadores netos de alimentos a pases que antes se autoabastecan e, incluso, exportaban.

Los gobiernos de los pases desarrollados se niegan a eliminar los subsidios agrcolas, mientras imponen sus reglas al comercio internacional. Sus voraces transnacionales establecen precios, monopolizan tecnologas, imponen injustas certificaciones y manipulan los canales de distribucin, las fuentes de financiamiento, el comercio y los insumos para la produccin mundial de alimentos. Controlan, adems el transporte, la investigacin cientficas, los fondos genticos y la produccin de fertilizantes y plaguicidas.

De tal forma, resulta incongruente que en esa importante reunin citada por la Organizacin de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin (FAO), algunas de las naciones desarrolladas solo hablaron de entregar ciertas sumas de dinero para paliar o ponerle parches momentneos a la asfixiante situacin en los pases ms pobres, y no atacaron las deformaciones estructurales implantadas por el sistema capitalista.

Graves problemas actuales son las estructuras establecidas en los modos de produccin y tenencia de la tierra que se han desvirtuado an ms con la imposicin, desde hace tres dcadas, de polticas neoliberales y de privatizaciones en el campo.

Pequeos y medianos productores, arruinados ante la insostenible competencia, venden a precio irrisorio sus parcelas o abandonan los pedazos de tierras arrendados, emigran hacia las ciudades, y dejan el espacio libre a las grandes compaas y a los terratenientes nacionales.

A la par, el comercio, distribucin y precios de los alimentos son impuestos en el mercado por los monopolios internacionales. Es decir, la industria global de los productos del agro se ha estructurado sobre la base de los beneficios del negocio corporativo y no para resolver las abrumantes situaciones alimentarias de las poblaciones.

Los pases ricos del Norte, encabezadas por Estados Unidos y potencias de la Unin Europea, con la accin directa de las organizaciones financieras internacionales como el FMI, el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) obligaron a las naciones pobres a abrir sus mercados para despus llenarlos de alimentos subvencionados con los que no pueden competir los productores nacionales. Esto ha provocado devastadores resultados para la agricultura del Tercer Mundo. Uno de los casos ms representativos de esta situacin es el de Mxico, que se agudiz tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (TLCAN) firmado en 1994 con Estados Unidos y Canad. El Tratado ha ampliado la enorme brecha existente en la nacin azteca entre una minora rica y una mayora cada vez ms pobre que ya suma ms de 50 millones de habitantes.

El TLCAN, al permitir la entrada libre o a bajos impuestos de cereales y gramneas como maz y frijol procedentes de Estados Unidos, estimul la quiebra de miles de campesinos mexicanos que no resistieron la desigual competencia.

Un estudio de la Universidad Autnoma de Chapingo (UACH) denunci que desde la entrada en vigor del TLCAN, el campo nacional atraviesa por la crisis ms severa de su historia y la nacin ha perdido 181 millones de dlares por omitir solo el cobro arancelario a las importaciones de frijol de Estados Unidos y Canad.

Si en 1966 el pas no solo se autoabasteca de frijol sino que export 102 000 toneladas, y en 1978 vendi en el exterior 130 000 toneladas, en los ltimos aos ha tenido que importar como promedio entre 160 000 y 180 000 toneladas.

A partir de la dcada de 1980 Mxico se convirti en importador de este producto y actualmente es el sexto pas comprador en el mercado internacional. Como es de suponer, Estados Unidos es su principal abastecedor.

Investigadores de varias universidades mexicanas como Alma Ayala Garay aseguran que aproximadamente emigran al ao 40 000 habitantes de las zonas rurales y de esos, muchos se dedicaban a los cultivos de frijol y maz. La gente joven se aleja ante la falta de actividad en la parcela ya que los resultados no son suficientes para vivir y desarrollarse con sus familias. El destino obligado para la mayora es tratar de cruzar la peligrosa frontera y venderse como mano de obra barata en los campos de Estados Unidos.

Los productores de las naciones pobres deben competir con los alimentos importados y subvencionados de los pases ricos sin recibir tampoco ayuda para pagar implementos, combustible, fertilizantes y otros insumos necesarios para la produccin. Como colofn se ha ido eliminando la agricultura tradicional en beneficio de las comunidades y las familias, y se ha reemplazado en muchos lugares por una agricultura industrial a favor del agronegocio.

Mientras esto ocurre las grandes compaas transnacionales obtienen fabulosas ganancias y acumulan enormes fortunas.

Datos publicados por el investigador Shawn Hattingh, en la revista mensual MRzine bajo el ttulo Liberacin de Alimentos, Comercio de la Muerte, ofrecen elementos sumamente elocuentes sobre este multimillonario negocio, al reflejar las ganancias obtenidas en los tres primeros meses de 2008 por varias transnacionales.

Las que aparecen en los primeros lugares en el comercio de granos son la Archer Daniels Midland (ADM) con un beneficio bruto de 1 150 millones de dlares, o sea, un aumento de un 55% en comparacin con el mismo perodo del ao pasado; La Cargill con 1.030 millones de dlares y un crecimiento del 86%; la Bunge con 867 millones de dlares y 189% de ganancias.

Entre las transnacionales distribuidoras y comercializadoras de semillas y herbicidas se hallan la Monsanto que ha tenido un beneficio bruto de $2.230 millones de dlares para un 54% y la Dupont Agriculture and Nutrition con 786 millones de dlares, 21% de crecimiento. En cuanto a las que dominan el monopolio de los fertilizantes se destacan la Potash Corporation con ingresos netos de 66 millones, aumento de 185,9 % y la Mosaic (perteneciente a la Cargill) con 528,8 millones y aumento de ms de 1200%

Estas transnacionales, junto a otras pocas como la Syngenta, Unilever y Nestle, controlan el 85% del comercio de granos, el 83% del cacao, el 80% del pltano, el 60% del aceite vegetal y el 55% de los lcteos, mientras las grandes distribuidoras de alimentos como Wal-Mart, Tesco o Carrefour afirman que continan ampliando sus ganancias. Asimismo, los precios de la soja, maz, trigo y otros, se determinan desde hace tiempo por su cotizacin en las Bolsas de Valores como la de Chicago. Los operadores, a la vez, venden y compran en el llamado mercado de futuros, en funcin de las previsiones de la oferta y la demanda, o sea, operaciones especulativas. Se calcula que el 55% de la inversin financiera en el sector agrcola responde a intereses especulativos y sta tiene una vinculacin directa con el aumento y la volatilidad de los precios.

A estos problemas productivos, comerciales y financieros estructurales implantados por el sistema capitalista se unen los cambios climticos que tienen lugar en el orbe, el alto costo del petrleo, la desvalorizacin del dlar y la produccin intensiva de combustibles (etanol) con la utilizacin de alimentos bsicos lo cual ayudan a impulsar los precios.

El auge de los biocombustibles reduce los cultivos alimentarios en detrimento del consumo humano. Ante los altos precios del petrleo, Estados Unidos y la Unin Europea alientan la produccin de etanol.

Washington otorga un subsidio de 0.51 dlar por galn a las plantas procesadoras e impone un arancel de 0.54 dlar por galn a la importacin, mientras que la mayora de los pases europeos exoneran a los biocombustibles de algunos impuestos y aplican un arancel equivalente a ms de 0.70 dlar el galn de etanol importado, segn report el diario The New York Times.

El diario agreg, basndose en informes del FMI, que la produccin de etanol de maz en Estados Unidos, era responsable de la disminucin de la mitad de la oferta del cereal en el mercado mundial en los ltimos tres aos. Este pas dedic el ao pasado 54 millones de toneladas de maz a producir etanol; en 2008 destinar 76 millones y en el 2009, 101 millones de toneladas. Se estima que la cantidad aumente doce veces para 2017.

Desde ya se hace necesario un cambio en los sistemas de produccin, distribucin y comercializacin de los productos agrcolas para que no continen aumentando los hambrientos en el mundo. Solo los gobiernos y sus pueblos pueden revertir la situacin.


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