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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-07-2008

Hipcritas!

Luis Portillo
Rebelin


Los que durante tanto tiempo silenciaron las legtimas razones del Pueblo saharaui y su profundo grito de angustia y de dolor.

Los que sistemticamente silenciaron las atrocidades de la jerarqua civil, militar y religiosa del Majzn marroqu contra el Pueblo saharaui.

Los que desviaron y acallaron el clamor soliviantado del Pueblo espaol en apoyo de sus hermanos saharauis.

Los que pergearon oscuras alianzas con un rgimen corrupto, criminal, colonial-imperialista y genocida.

Los que incluyeron al Shara Occidental y a su poblacin autctona en el paquete del pensamiento nico y neocon franco-estadounidense.

Los que pretendieron encapsular el conflicto del Shara para poder entregarse de lleno a otros asuntos ms rentables.

Los que asesoraron y financiaron la construccin y armamento del mayor Muro militar de nuestra Era y el ingente minado del territorio saharaui.

Los que establecieron acuerdos con el fatuo e irredentista Gobierno marroqu para expoliar las riquezas naturales del Shara Occidental.

Los que planificaron framente, desde siniestros despachos y gabinetes, la ignominiosa Marcha Verde y los infames, ilegales, inmorales y polticamente suicidas Acuerdos Tripartitos de Madrid de 1975.

Los que, cuando les convino, dieron pblicamente la razn al Pueblo saharaui, le alentaron en su lucha contra el invasor y le aseguraron que su Partido estara con ellos hasta la victoria final; y, despus, le olvidaron y abandonaron en las garras de un rgimen criminal y sus aliados africom.

Los que gestionaron la modlica Transicin espaola a la Democracia y olvidaron la memoria histrica, renunciando a anular los Acuerdos Tripartitos del tan denostado rgimen franquista y a reconocer a la Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD) como Estado de Derecho, independiente, soberano y libre de verdugos, expoliadores y criminales.

Los que silenciaron la masacre genocida del Pueblo saharaui, ametrallado en su huida y bombardeado con napalm, fsforo blanco y bombas de fragmentacin, desde aviones fabricados en Estados democrticos.

Los que condecoran a presuntos criminales y venden y regalan armamento al rgimen alauita, con nocturnidad y alevosa, violentando la legalidad y la voluntad silenciada de la inmensa mayora del Pueblo espaol.

Los que tan pronto olvidaron que el movimiento solidario con el Pueblo saharaui es lo ms noble y lo ms bueno que tiene la sociedad espaola, en palabras ya gastadas del lder del PSOE y ex presidente del Gobierno de Espaa, Sr. Felipe Gonzlez.

Los que eluden sus responsabilidades histricas, morales, legales y polticas, no exigen el respeto y la aplicacin terminante de la legalidad internacional, y pretenden dar lecciones de moral en la Hamada.

Los que, a pesar de todos sus intentos de escamotear la realidad de los hechos y la verdad histrica, reconocen ahora que la Ley y la Justicia est de parte del Pueblo saharaui, pero se doblegan una y otra vez ante lo que ellos denominan realidad poltica (consentida y fomentada), esto es, el imperio de la fuerza, la invasin y ocupacin militar del Shara Occidental, el asentamiento ilegal de cientos de miles de colonos extranjeros, la feroz y sistemtica represin cotidiana contra la poblacin civil saharaui.

Los que han intentado y siguen intentando, de cualquier forma y manera, tachar de terrorista al Frente POLISARIO y al ms pacfico y paciente de los pueblos del Mundo.

Los que han intentado engaar y dividir con argucias, silencios y mentiras- al movimiento de solidaridad con el Pueblo saharaui.

Los que jams han sabido cmo coser un botn en el desierto, al que slo conocen de las pelculas visionadas desde su cmodo silln de burcratas metropolitanos, y no han padecido o lo han olvidado- hambre y sed de Justicia.

Los que generosamente han puesto sus medios de desinformacin al servicio de los voceros majzenarios (mercenarios) y sus aliados imperiales, negando la voz y la palabra a los defensores de la Justicia y la Legalidad internacional.

Los que obligaron a la dimisin de James Baker y ocultaron y silenciaron las denuncias y testimonios de autoridades en la materia, como los del ex embajador estadounidense Frank Ruddy y tantos otros.

Aquellos altos funcionarios colocados al frente de la MINURSO con la explcita misin de impedir el nacimiento de un Estado genuino, libre e independiente al Sur de la frontera de Marruecos, y que cumplieron tal misin con mucho gusto.

Aquellos a quienes jams import la vida de un nio o nia saharaui, ni de mujeres, ancianos, ni nada de nada, salvo sus intereses, su bienestar, su seguridad y sus beneficios, y que ahora claman, hipcritamente, por el padecimiento de los nios saharauis en la Hamada, el ms duro e inhspito de los desiertos.

Los que, careciendo ya de argumentos autnticos y crebles, utilizan ahora a los nios saharauis como nuevo argumento para intentar doblegar al Pueblo saharaui y hacerle renunciar a sus legtimos e inalienables derechos, reconocidos desde 1960 por la ONU, la OUA/UA y la Comunidad Internacional, sin ni siquiera mencionar a los culpables, responsables y causantes de la tragedia ocasionada, sufrida exclusivamente por el Pueblo agredido y masacrado, tragedia a la que gustan disfrazar con el eufemismo de statu quo.

Los que no han aportado ni una sola escuela o instituto de enseanza, ni siquiera un msero profesor de lengua espaola (o de cualquier otra cosa) para preservar el idioma de Cervantes en los atormentados campamentos de los refugiados saharauis, nico Pueblo rabe que mantiene el espaol como lengua oficial del Estado.

Los que ahora se rasgan las vestiduras as nos lo quieren hacer creer- ante el enorme sufrimiento de ese Pueblo tan generoso, hospitalario y agradecido, y cuya paciencia y ansias de paz han demostrado hasta los lmites de la extenuacin.

Los que jams han aportado un euro para alimentar al depauperado Pueblo saharaui (la utilizacin del hambre como arma militar y poltica), ni han puesto una pegatina, ni repartido un manifiesto de denuncia de ese statu quo o de apoyo a la Causa Saharaui, y tan generosamente prestan su voz a los deseos del Majzn.

Los que han guardado, y hecho guardar, un bendito silencio ante los desmanes y la permanente violacin de los Derechos Humanos, por parte de las autoridades marroques, en los Territorios Ocupados del Shara Occidental.

Los que niegan el visado a dirigentes saharauis con la finalidad de impedirles asistir a la Conferencia Internacional de Juristas por el Shara, en Las Palmas de Gran Canaria, para no disgustar al rgimen alauita o simplemente cumpliendo rdenes de la superioridad.

Los que amontonan en el cajn de la Redaccin, o directamente tiran a la papelera, las incontables cartas y escritos de los lectores o ciudadanos indignados con la situacin, el silencio o la tergiversacin de las cuestiones que realmente importan a la opinin pblica, y no tienen el coraje de buscar la verdad y proclamarla, tal cual es, a los cuatro vientos.

Los que, para evitarse problemas, ellos, han optado por someterse al diktat del Majzn, del Gobierno ultra y neocon del Imperio y de sus elitistas y refinados aliados franceses.

Quienes se han valido de, o han aceptado sin rechistar, toda la batera de artimaas del invasor-genocida-ocupante ilegal para impedir la descolonizacin de la ltima colonia en frica, utilizar al Pueblo saharaui como moneda de cambio y hacer buenos negocios a su costa y a sus espaldas.

Quienes aparentan dolerse ahora por la situacin de los ms pequeos de ese Pueblo expulsado de su tierra, y llevan treinta y tres aos sin mover sus labios para denunciar las atrocidades de los responsables marroques.

Quienes pretenden engaar a la opinin pblica diciendo o insinuando que el Frente POLISARIO es el responsable de esta calamitosa situacin, cuando es precisamente el Frente quien lleva ms de tres dcadas protegiendo a su Pueblo, denunciando la situacin ante la comunidad internacional, construyendo un Estado en el exilio, una sociedad libre y democrtica, y buscando incansablemente una solucin legtima, digna y duradera acorde con los principios ms elementales de la legalidad internacional.

Quienes engaan al Pueblo marroqu y desvan su atencin de sus verdaderos intereses y de la causa y origen de sus autnticos problemas, enardecindolo y hacindole creer que el Shara le pertenece, en contra de todas las resoluciones y dictmenes de las instancias internacionales.

Quienes quieren hacernos creer que el Frente POLISARIO movimiento de liberacin nacional- debe ocuparse tambin, adems!, de democratizar el difcilmente calificable rgimen poltico marroqu, contraviniendo as como ha venido haciendo histricamente la CIA & Co.- el principio internacionalmente reconocido de no injerencia en los asuntos internos de otros pases y eludiendo mencionar quienes as suean- cmo trata el rgimen alauita a quienes osan pedir justicia y libertad para su Pueblo, ya sea el saharaui o el marroqu. Esta responsabilidad, que debiera incumbir, si acaso, a instancias internacionales y a las grandes potencias, se la dejan de propina al Frente POLISARIO!

Quienes eluden plantear una solucin similar a la aplicada para la descolonizacin de Timor Oriental, la antao colonia portuguesa invadida por Indonesia y hoy nacin libre, independiente y soberana gracias a la tan dolorosa lucha del Pueblo timorense y a la correccin de los errores pretritos de la metrpoli, Portugal. Incoherente, absolutamente incoherente, el que los dirigentes portugueses rehyan hoy tratar del mismo modo al Shara Occidental; pero comprensible, teniendo en cuenta la foto de las Azores.

Quienes aplican el captulo VII de la Carta de las Naciones Unidas al caso de Kuwait o al de los barcos piratas en el ndico y se niegan a aplicar esas mismas disposiciones legales internacionales a los piratas del Majzn, exigiendo y obligando al Gobierno de Marruecos a retirarse de la colonia invadida y ocupada ilegal e ilegtimamente, a sangre y fuego, y a consentir de inmediato la celebracin del referndum de autodeterminacin mandatado por la ONU (MINURSO), con todas las opciones abiertas y todas las garantas legales y democrticas.

Quienes imponen la independencia de Kosovo, al margen de la legalidad internacional, y niegan siquiera la posibilidad de esa opcin a un Pueblo que tiene todos los avales legales de la comunidad internacional.

Los caverncolas, ignorantes y reaccionarios de la Espaa profunda que, todava hoy, en pleno siglo XXI, se atreven a culpar al propio Pueblo saharaui de su trgica situacin por haberse querido independizar de los espaoles, ignorando la historia de tantos procesos de descolonizacin (un milln de muertos en el caso de Argelia) y la tpica reaccin reaccionaria (contra la Historia) de las metrpolis; y creyendo, todava hoy, que los pueblos colonizados le deben la vida a la metrpoli.

Los que, en lugar de hacer buen uso de los instrumentos legales de que se ha dotado la Humanidad (como el Captulo VII de la Carta de la ONU) para la resolucin pacfica y efectiva de conflictos como el del Shara Occidental (tan obvio que los juristas lo califican de res ipsa loquitur, la cosa habla por s misma), pretenden hacernos tragar la farsa de sentar en una mesa de negociacin a dos partes absolutamente desiguales: una, a todas luces culpable (res ipsa loquitur), prepotente, armada hasta los dientes y con la ocupacin ya consumada y financiada; y la otra, absolutamente inerme y desprotegida, con las nicas armas de la fuerza de la razn, la legalidad internacional, la experiencia histrica de todas las descolonizaciones y el inmenso apoyo de la sociedad civil y del movimiento internacional de solidaridad con la Causa del Pueblo Saharaui.

A todos ellos, este insignificante ciudadano del Mundo, exclusivamente en su propio nombre y bajo su exclusiva responsabilidad, les acusa por accin o por omisin, y les llama simplemente hipcritas.

Luis Portillo es doctor en Ciencias Econmicas, funcionario del Estado y ex profesor de Estructura Econmica Internacional en la Universidad Autnoma de Madrid.


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