Portada :: Europa :: Jornada de 65 horas, vuelta al siglo XIX
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2008

El camino hasta las 65 horas
Un salto atrs de cien aos en el derecho laboral

Jos Luis Carretero
Diagonal

La decisin de la UE de ampliar la jornada laboral ha sorprendido a la opinin pblica. Pero los retrocesos en derechos laborales llevan tiempo producindose. Analizamos los planes europeos que han llevado a este punto.


Recientemente la opinin pblica de los Estados miembro de la UE se ha visto sacudida por una noticia concreta : los ministros de Trabajo de la Unin han adoptado una propuesta de modificacin de la directiva sobre la ordenacin del tiempo de trabajo. Para que la modificacin sea un hecho slo falta que la apruebe el Parlamento Europeo. Esta propuesta no poda menos que provocar estupor en la ciudadana europea, ya que en ella se toman medidas que pueden definirse, bsicamente, en torno a tres aspectos clave.

El primero de ellos es la determinacin de un tiempo de trabajo expandido para los trabajadores europeos : el lmite mximo de la jornada laboral (48 horas de trabajo semanales) podr superarse por acuerdo entre empresario y trabajador, siempre que no se superen un total de 65 horas semanales con perodos de guardia o 60 horas semanales sin ellos a no ser que, en el ltimo caso, exista un convenio colectivo o acuerdo entre patronal y sindicatos que establezca un perodo mayor.

En segundo lugar, se define el concepto de perodo inactivo de atencin continuada, tiempo en que el trabajador se encuentra en el lugar de trabajo, a disposicin del empresario, pero sin prestar servicio ni ejercer sus funciones. Este tiempo no se computar a efectos salariales, de cmputo de jornada mxima ni en relacin a los descansos diarios y semanales, ahondando en la concepcin de la prestacin laboral como una prestacin de resultado (visin neoliberal) y no de medios (visin clsica del Derecho del Trabajo), con previsibles efectos sobre la calidad de servicios que, como el sanitario, se fundamentan en masivas guardias de este tipo.

Y en tercer lugar, al haberse dejado abierta la extensin de la jornada mxima en funcin del acuerdo individual entre empresario y trabajador, se ataca a la lnea de flotacin del edificio entero del Derecho Laboral, devolvindonos a los tiempos en que se afirmaba la aptitud del contrato civil para regular las relaciones industriales, desplazando al olvido la accin sindical.

Nueva agresin a los derechos
Nos encontramos, en todo caso, ante una Directiva comunitaria, y hay que hacer notar que dichas normas no son directamente aplicables por los Estados miembro, sino que las mismas han de ser traspuestas a los ordenamientos jurdicos nacionales por regulaciones internas de desarrollo. Y que, adems, stas funcionan como un suelo mnimo : el Estado en cuestin no tiene por qu regular exactamente as el tiempo de trabajo, sino que siempre puede hacerlo de forma ms favorable para el trabajador. Sin embargo, mientras la Directiva exista, la tentacin de alargar la jornada hasta el extremo indicado en ella estar siempre presente.

Y es que esta nueva agresin a los derechos laborales de los trabajadores no es un acto aislado. Lo cierto es que configura una ms de las modificaciones que resultaban previsibles al calor del desarrollo del concepto de la flexiseguridad potenciado por el Libro Verde - Modernizar el Derecho del Trabajo para afrontar los retos del siglo XXI, presentado por la Comisin Europea en el ao 2007. Recordemos que a la promocin del concepto de la flexibilidad externa (facilidad de despido) efectuada por la Comisin, respondi un Dictamen del Comit Econmico y Social Europeo, proponiendo a su vez la flexibilidad interna (funcional y horaria).

Frente a lo que, finalmente, el Consejo Europeo decidi que convena apoyar ambas. Flexibilizacin, por otro lado, que alcanza su mayor expresin precisamente donde tuvo su gnesis el mismo derecho laboral (en la regulacin colectiva del tiempo de trabajo) y que ha fundamentado todas las modificaciones introducidas por las sucesivas reformas implementadas en el Estado espaol en los ltimos decenios. Desregulacin y flexibilizacin que no buscan otra cosa que socavar toda resistencia al poder de mando empresarial.

Ofensiva flexicuritaria
Se trata pues, de una propuesta de Directiva que incorpora toda una batera de medidas que afectarn no tan slo a los profesionales de la sanidad y otros empleos con asiduos perodos de guardia, sino tambin a los sectores ms dbiles y precarizados : basta hacer la cuenta de cuntas horas podr realizar un trabajador temporal (siempre ms dbil a la hora de establecer un acuerdo individual con el empresario), 60 horas por semana durante cada perodo de tres meses, hacen un total de 2.880 horas al ao.

As pues, la ofensiva flexicuritaria avanza, demoliendo a su paso toda una rama del derecho que encontraba su justificacin, precisamente, en el reconocimiento de la desigualdad de partida, a la hora de negociar, entre empresario y trabajador. Desigualdad que deba ser compensada por el establecimiento de unos mnimos indisponibles por el Estado. El trabajador, aislado, ahora podr pactar lo que quiera. Bendita libertad la de los y las que no tienen ms que su fuerza de trabajo, y estn obligados a venderla en el mercado.



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