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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2008

Agro argentino
Ganancias para muchos o...para unos pocos

Hedelberto Lpez Blanch
Rebelin


Los poderosos grupos econmicos de agroexportadores argentinos se oponen a cualquier cambio que el gobierno de la presidente Cristina Fernndez intente introducir como las llamadas retenciones mviles a las exportaciones agropecuarias y que segn el proyecto oficial los dividendos obtenidos servirn para beneficio del desarrollo social, como construccin y reparacin de hospitales, centros de salud, viviendas y caminos rurales.

La razn es que los adinerados productores no quieren ceder ni un pice el poder econmico y poltico que han ostentado en las ltimas dcadas y que les ha permitido, junto a otras fuerzas de la oligarqua, derrocar o desestabilizar gobiernos argentinos que no les eran afines, como lo hicieron con Juan Domingo Pern, Isabel Pern y Ral Alfonsn.

La ley de retenciones mviles, aprobada en marzo pasado por el Congreso, grav el alza de las retenciones a las exportaciones de soja y girasol, de 35 a 46% y desde entonces los propietarios rurales han escenificado protestas con bloqueos de unas 300 carreteras en todo el pas, que ocasionan suspensin de miles de trabajadores de industrias afectadas por la falta de insumos, y provocaron desabastecimiento de carne, leche y harinas, adems de alzas en los precios de los alimentos.

Como era de esperar, todos los paros han estado apoyados por los medios de comunicacin controlados por el gran capital que alientan las campaas contra las medidas econmicas que adopta la mandataria argentina. Mientras tanto, Cristina ha recibido el respaldo de las mayoras pobres cuyas organizaciones sealan que en el pas existen 10 millones de personas sin alimentos en contraposicin a unos miles de adinerados.

La soja es el principal cultivo de Argentina, que exporta el 95% de la cotizada cosecha, sobre la cual el gobierno espera recaudar 11.000 millones de dlares a travs de impuestos. En general, las ventas externas de materias primas agrcolas y agroindustriales se elevan a 35.000 millones de dlares, ms del 50% de las exportaciones argentinas, uno de los principales proveedores mundiales de alimentos.

Desde los aos 90 se fue instalando en Argentina el modelo de agronegocio financiero con una lgica distinta al agrario y agroindustrial. Con anterioridad, toda la cadena agroindustrial (campesinos, cooperativas e industrias nacionales) participaba en el sistema agroalimentario con productos baratos para bajos salarios pues las producciones se destinaba indistintamente para el mercado interno y externo. Para equiparar los precios internacionales y que los internos no se dispararan haba una serie de regulaciones, dos de las cuales era el tipo de cambio y las retenciones.

A fines de 1980 y sobre todo con la llegada al poder en 1989 de Carlos Menem, las empresas alimentarias comenzaron a pasar a manos extranjeras. El mandatario plante que la agricultura deba ponerse a nivel internacional y en 1991 aprob la desregulacin de granos, carnes y azcar. De esa forma, aparecieron los hipermercados o grupos de poder que deciden en la cadena industrial agraria, cmo, cundo y qu producir.

Asimismo, aparecieron las transnacionales y se extranjeriz la parte industrial de la cadena.

Esta ofensiva de monopolizacin privativa fue y ha estado acompaada por los grandes medios de comunicacin los que promueven que para llegar a la modernizacin absoluta hay que prescindir de la agricultura familiar, la soberana alimentaria y del cuidado de la biodiversidad.

Norma Giarraca, profesora de Sociologa Rural y coordinadora del Grupo de Estudios Rurales del Instituto Gino Germani (UBA), explicaba a un rgano de prensa alternativo que el sistema financiero es el que adelanta el capital, las tierras se las alquila al pequeo productor y utiliza contratistas para labrar la tierra.

Giarraca, que tambin ha investigado sobre el Movimiento de Mujeres Agrarias, los movimientos campesinos y la biodiversidad puso el ejemplo de Gustavo Grobocapatel, quien afirma que es un sin tierra porque aunque tiene 20.000 hectreas, es un hombre sin trabajo pues no cuenta con empleados y casi sin capital. Esta obligado a espera por el sistema financiero. As funciona el modelo.

En 1996, el gobierno de Menem autoriz la entrada y utilizacin en el pas de las semillas transgnicas que acab por virar al revs el mtodo agrcola argentino, uno de los cinco pases en el mundo que permitieron su uso a gran escala.
El fuerte lobby de las transnacionales encabezado por la compaa Monsanto y con el beneplcito de Menem permitieron su insercin en la nacin sudamericana a pesar de que aun se desconozcan sus consecuencias para la salud humana.

La produccin se conoce como labranza cero pues la semilla modificada para resistir a los herbicidas, se siembra y luego se fumiga el campo un agroqumico especial producido por la firma (glifosato) que arrastra con todas las hierbas y tambin con toda la biodiversidad, menos con la soja.

De esa forma se necesitan muy pocos trabajadores y solo se contratan por corto tiempo lo que permite grandes ganancias. El control nico y definitivo del suministro de semillas y agroqumicos queda en manos de la transnacional y la violacin del contrato acarrea millonarias demandas.

Ante los llamados del gobierno, los huelguistas detuvieron sus acciones y desde hace varias semanas se lleva a cabo una gran batalla dentro del Congreso mientras en las afueras del edificio parlamentario, seis carpas de movimientos sociales y una de los agroexportadores explican sus diferentes puntos de vista.

En discursos de Cristina Fernndez y en un documento emitido por la presidencia publicado en la prensa se denuncia que el paro agrario fue solo interno y no para las exportaciones

La protesta y su consecuente escasez de alimentos, la padecimos todos los argentinos, pero a la par, durante los primeros cinco meses del ao se despacharon al exterior 28,8 millones de toneladas de granos y subproductos, lo que implica 893.000 toneladas ms que en el mismo perodo de 2007, subraya escrito.
Agrega que mientras se han enriquecido aun ms los agroexportadores, las huelgas solo ha tenido como efecto concreto desabastecer el mercado interno, impulsar el alza en los precios de los alimentos, impedir la llegada de combustibles e insumos a las fbricas y provocar la suspensin de trabajadores

En conclusiones, las deformaciones introducidas en el agro en los tiempos del llamado neoliberalismo salvajes y que llevaron a la Argentina a padecer una de las ms profundas crisis econmica de su historia, sern difciles de desmontar pese a las buenas intenciones de la presidente Cristina Fernndez. Las grandes soluciones estarn en su decisin para seguir adelante y en el apoyo que reciba de la mayora de su pueblo.



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