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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2008

Intervencin en la presentacin en Valparaso del libro "Compaero Presidente", de Mario Amors
"Salvador Allende, a diferencia de los polticos neoliberales de hoy, fue un ejemplo de consecuencia socialista"

Eduardo Contreras
Rebelin


Cuanto hagamos por conocer y difundir en profundidad la vida y obra del Presidente Salvador Allende, lo que fue su historia y la historia de su poca y lo que, a pesar de la derecha y el imperialismo norteamericano, se pudo construir durante los Mil das del Gobierno de la Unidad Popular, as como su proyeccin hasta nuestros das y hacia el futuro, ser siempre necesario e indispensable en la perspectiva de recuperar la cultura democrtica que en su tiempo fue orgullo del pueblo de Chile y situ a nuestro pas de modo ejemplar y destacado entre las naciones latinoamericanas.

Es que estamos contra el tiempo. Y contra las circunstancias actuales. Porque los largos aos de la dictadura militar impusieron una cultura antagnica, la cultura del miedo, del autoritarismo, de la mediocridad, del apoliticismo, del desprestigio del Estado y de la poltica, la cultura del consumismo y de la absoluta falta de solidaridad entre las personas. Y esta cultura no ha desaparecido durante estos aos que han corrido de una transicin, en cuyo origen de transicin negociada entre la propia dictadura con un sector de las fuerzas polticas que se le oponan, se encuentra precisamente la razn de esta sinrazn. Es lo que hace posible la subsistencia oscurantista

En el Chile de hoy se puede hablar tranquilamente de Pinochet, de su rgimen, de todo, menos de Allende y de la Unidad Popular. Salvo por cierto entre las fuerzas progresistas, democrticas y revolucionarias, entre la gente de izquierda y las organizaciones sociales, polticas y sindicales del pueblo.

Pero para el aparato oficial, para los polticos del sistema y para casi todos los medios de comunicacin, la ley es el silencio, ocultar el pasado democrtico. Ignorarlo todo. No vaya a ser que los jvenes se contagien.

Es como si nunca hubiera existido un Presidente leal a su pueblo o un Gobierno realmente popular, a los que slo se les menciona a veces por sus errores, supuestos o reales.

Pero ni una palabra sobre el medio litro de leche diario para cada nia o nio chileno, ni una palabra sobre la nacionalizacin del Cobre, el Salitre y el Carbn, nada sobre la estatizacin de la banca y el comercio exterior, la redistribucin del ingreso nacional a favor de los trabajadores, la gratuidad de la educacin y la salud, la reforma agraria, en fin las conquistas de la clase obrera y los estudiantes y los millones de libros de la literatura chilena y universal, a un mnimo precio, con los que en esos aos la Editorial del Estado, Quimant, aliment el espritu de nuestro pueblo. Libros que, como tantos otros, en bibliotecas y casas particulares, fueron quemados por militares ignorantes que hasta destruyeron libros sobre el Cubismo, creyendo que se trataba de propaganda a favor de la Cuba revolucionaria.

Esa situacin, que Volodia Teitelboim llam en su tiempo como el apagn cultural, no ha cambiado del todo. La infinita debilidad de los gobiernos democrticos frente a los poderes fcticos, que siguen gobernando, la mantencin de un modelo econmico y de una forma de hacer poltica y el papel de los medios de informacin impiden el retorno pleno a la claridad del da.

Dicho de un modo general y cada vez las excepciones honrosas son menos en las altas esferas del oficialismo y de la Derecha los que roncan son personajes mediocres u oportunistas y muchas veces una mezcla de ambas singularidades.

Son los que impusieron teoras reaccionarias como la poltica de los consensos o de justicia en la medida de lo posible. Todo a medias, todo a lo gatopardo, todo tranzado con la Derecha.

Entre tanto las fuerzas y sectores autnticamente democrticos y avanzados, cualesquiera sea su trinchera, incluso muchos que han sido o son todava parte de la coalicin gobernante, pero que estn contra la economa de mercado y reclaman la recuperacin del papel rector del Estado para que chilenas y chilenos vuelvan a tener acceso gratuito a la educacin y a la salud, al trabajo bien remunerado, a la vivienda digna y a una cultura amplia, no logran todava los niveles de unidad de accin ni orgnica como para levantarse como alternativa real a los que someten a Chile a la vergenzas de nuestros das.

En ese contexto, recuperar el legado de Allende y del Allendismo, examinar con los ojos de este siglo la experiencia vivida en ese asalto al cielo que fue la Unidad Popular, es parte de lo que se debe hacer para elevar la conciencia del pueblo, para reeducar a las masas en la perspectiva del cambio social y para recuperar la mstica de ayer para los combates de hoy.

Salvador Allende, a diferencia de la inmensa mayora de los polticos afectos al sistema de hoy, fue ejemplo de consecuencia con sus ideas y principios, de dignidad y tica personales y de lealtad al pueblo como lo demostr al precio de su propia vida.

Y es entonces cuando junto a otros esfuerzos, pocos todava, aparece este libro que nos llega de Espaa de la mano de su autor, este joven amigo y compaero, el historiador valenciano Mario Amors, demostrando de paso que la experiencia de Allende y la Unidad Popular no importa slo a los chilenos o a los latinoamericanos sino que fue un proceso no slo respetado y admirado en todo el mundo, sino del que es posible extraer en pleno siglo XXI conclusiones vlidas para intelectuales y trabajadores de todos los confines de la tierra. Algo que de seguro nunca se dir ni en El Mercurio ni en La Moneda.

Compaero Presidente. Salvador Allende, una vida por la Democracia y el Socialismo es un libro riguroso, serio, que hay que leer y estudiar. Mario Amors describe paso a paso la trayectoria de Salvador Allende y el lector descubre en el relato de esa trayectoria como se va perfilando el lder, su personalidad fuerte, su oratoria natural y encendida, hasta el producto final de su pensamiento maduro y lcido de los aos 70. Su convencimiento de la posibilidad de la revolucin democrtica como paso necesario de cara a un futuro socialista, vinculada estrechamente a la formacin de correlaciones de fuerza necesarias en cada fase.

Nada de eso surgi de la nada.

El trabajo de Mario permite entender el proceso de estructuracin de la personalidad y el pensamiento de Allende y del desarrollo de la conciencia poltica y social del pueblo, narrando con estricta fidelidad los acontecimientos de esa poca en que los cambios estructurales en la sociedad chilena estaban puestos a la orden del da.

Se explica aqu el aporte de Allende, desde los aos 30 en la lucha contra las tendencias derechistas o populistas que se dieron al interior del movimiento popular y de su propio partido, as como, posteriormente, su firmeza en defensa de la fidelidad al Programa de la Unidad Popular contra las tentaciones ultraizquierdistas que, durante su gobierno, pretendan rebasarlo sin atender a las condiciones objetivas imperantes en la situacin poltica.

El libro recuerda las diferencias que alguna vez se dieron entre Allende y la direccin de su Partido, al punto que en su proclamacin como candidato al interior de esa organizacin fueron ms los votos de abstencin que los de quienes le apoyaban. Pero se recuerda igualmente el apoyo que l siempre tuvo de la base partidista y a su vez la fidelidad y respeto de Allende a la disciplina partidaria; sin perjuicio que en alguna ocasin la sobrepasara cuando estaba convencido de la justeza de sus posiciones.

Se evoca asimismo las diferencias y las coincidencias del Presidente con el Partido Comunista, especialmente respecto de la Internacional Comunista y sus relaciones con la URSS ; su lealtad cuando los comunistas fueron perseguidos y su acuerdo respecto de cuestiones estratgicas fundamentales.

El libro nos evoca al Allende internacionalista, solidario con la heroica lucha antiimperialista del pueblo vietnamita y su defensa irrestricta de la Revolucin Cubana, su amistad con Fidel y el Ch y su papel en defensa de los guerrilleros tras la muerte de Ernesto Guevara.

Especial cuidado se advierte en el tratamiento del tema relativo a la relacin con las Fuerzas Armadas, la naturaleza y esencia de estas instituciones que han estado histricamente al servicio de la gran burguesa y el capital extranjero, las erradas concepciones de la izquierda y del propio Allende a su respecto y la ausencia de una poltica integral hacia el poder militar, este vaco histrico que todava no ha sido plenamente reparado.

Lo que resulta ms grave en un pas cuyo gobierno convive y acepta a unos mandos de las Fuerzas Armadas que siguen protegiendo a los violadores de los derechos humanos, un gobierno que entre sollozos de sus autoridades, se permite llamar general del pueblo a un jefe policial bajo cuyo mando se asesin impunemente a trabajadores, mapuches y estudiantes.

Este libro narra con sobriedad y estricto apego a la historia lo que fue en especial el ltimo ao del Gobierno de la Unidad Popular. Los captulos de Crisis en la Unidad Popular y el de La traicin detallan cada paso de los actores polticos de ese tiempo, de cmo se fue imponiendo la poltica trazada desde la Casa Blanca y el Pentgono con el concurso de la CIA, la cadena de peridicos de El Mercurio, las autoridades del canal 13 de la poca, encaminada a destruir el Gobierno del Presidente Allende. Un gobierno que en las elecciones de marzo del mismo ao 1973 haba logrado una importante victoria en las elecciones parlamentarias. En efecto, en esos comicios, los partidos de la Unidad Popular eligieron diputados y senadores incluso en zonas que jams se haba logrado. El mrito no fue de los candidatos sino de la situacin que exista, de los beneficios histricos alcanzados por la clase obrera y los campesinos cuyas condiciones de vida haban cambiado radicalmente.

Las victorias electorales de la Unidad Popular fueron producto exclusivo de la poltica de cambios llevada a cabo ; en las regiones del sur fue la reforma agraria, la organizacin del campesinado y el apoyo material a la produccin de campesinos y agricultores del Gobierno de Allende.

Y sin embargo pocos meses despus de los xitos electorales, la traicin lograba imponerse. El largo trabajo de la sedicin, iniciado la misma noche de la victoria popular del 4 de septiembre del 70 di sus frutos y desde entonces destruccin y sangre.

Desde entonces la muerte, la tortura, los detenidos desaparecidos, el exilio, en fin la destruccin de las conquistas del pueblo, el atropello a los derechos humanos, el desprestigio internacional de Chile.

Sin embargo, los aos han pasado y mientras la figura de los generales y almirantes traidores se pierde en el recuerdo, muchos de ellos en prisin o al menos procesados, la figura de Salvador Allende se alza gigante en el mundo. Menos en Chile.

Mario Amors ha dedicado aos de su vida a estudiar el proceso chileno, ste no es su nico libro sobre la materia y seguramente no ser el ltimo. Ha publicado valiosos textos sobre el tema de los Derechos Humanos y el terror impuesto por la dictadura militar, as como sobre el heroico sacerdote Antonio Llid. Sabe sobre nuestra historia reciente ms que cualesquiera de nosotros y su trabajo cientfico es a la vez que un aporte cultural, una expresin de la solidaridad internacional.

Mario Amors sabe tambin que el discurso poltico de Allende tanto como su obra material y su concepcin de la democracia y la lucha de clases, de los marcos institucionales, de la relacin entre el Estado y el pueblo, de la integracin latinoamericana y de la solidaridad internacional, son vigentes y necesarios en estos das de globalizacin manejada por un reducido grupo de transnacionales que amenazan las condiciones de vida de millones de millones de seres humanos y hasta la existencia misma del planeta.

Compartir su amistad y esta noche con l es un agrado y un honor.

Gracias Mario.

- Cubierta, ndice y captulo introductorio de Compaero Presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo (PUV. Valencia, 2008. 376 pgs.): http://www.rebelion.org/docs/66078.pdf



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