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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2008

El significado poltico del referendo

Jorge Echaz Alvarado
Glocalia


La convocatoria al referendo revocatorio para el presidente, el vicepresidente y los prefectos de ocho departamentos, ha provocado un verdadero terremoto en la oposicin poltica derechista al gobierno y al proceso de cambio. El lder de la derecha boliviana, Jorge "Tuto" Quiroga, desesperado ante la virtual prdida de la jefatura de la oposicin a manos del famoso Concejo Nacional por la Democracia (CONALDE), dispuso apresuradamente que su bancada senatorial aprobara sin discusin alguna la Ley de convocatoria al Referndum revocatorio, con la vana esperanza de reasumir el liderazgo opositor perdido.

La medida inconsulta con sus propias "bases" polticas regionales, determin una verdadera rebelin en el seno de su organizacin que, a estas alturas, parece irreversible.

Por su parte los prefectos "lunticos", as como los comits "cnicos", se reunieron de urgencia en Tarija y determinaron "rechazar" el revocatorio, cuando un tiempo atrs lo haban solicitado arrogantemente, y suplicar por otro lado al Presidente la convocatoria al "dilogo" que tan agresivamente haban rechazado sistemticamente en el prximo pasado. Los aires de triunfo que emergieron despus de las consultas fraudulentas de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, se disiparon rpidamente convirtindose en una splica para "dialogar", otra vez, pretendiendo imponer condiciones insolentes o exigiendo nuevas elecciones.

En realidad, el golpe revocatorio -que surgi no de una "maniobra" del MAS sino de un resentimiento tutista-, signific un rudo revs a los planes subversivos de la reaccin que ya implementaba, como dijimos en otro pronunciamiento, su complot secesionista o, alternativamente, desestabilizador de la derecha fascista.

El carcter fascista del complot en marcha est fuera de duda y los fenmenos de racismo atrabiliario, regionalismo provinciano, demagogia desbocada, belicismo y violencia desenfrenada contra los indgenas, caractersticas esenciales del fascismo, se pueden palpar todos los das en la accin criminal de una verdadera fuerza militar organizada, como es la tristemente clebre Unin Juvenil Cruceista, que ya est sembrando el terror no solamente en el oriente y el sur de la repblica, sino que tiende a extenderse al occidente.

Las elecciones prefecturales de Chuquisaca, donde obtuvo una victoria clara la candidata ttere de la reaccin, la ex-constituyente masista Sabina Cuellar (una candidata indgena de los racistas anti-indgenas, qu paradoja!), producto de una mala apreciacin poltica del MAS que deriv en la prdida de iniciativa en un departamento importante, incentiva efectivamente la arrogancia reaccionaria y confirma que la poltica conciliadora de una fraccin del ejecutivo est llevando a la derrota del proceso de cambios, una eventualidad que no puede ser permitida por las fuerzas verazmente revolucionarias.

Sin embargo, la magnitud de la votacin del MAS en las zonas rurales y provinciales convierte el "triunfo" reaccionario en una "victoria prrica" pues la Prefecta tendr que lidiar con una poblacin adversa en su jurisdiccin rural que es el mbito fundamental de toda prefectura, pues el rea urbana se encuentra a cargo del municipio respectivo y que, dems la considera una trnsfuga.

En estos marcos, el referndum revocatorio resulta ser un instrumento fundamental para determinarse si el proceso de cambio puede seguir el camino legalista que hasta ahora ha tenido lugar, o ser necesario cambiar las tcticas hacia movilizaciones revolucionarias de las masas para profundizar esos cambios.

Es completamente falso que existan dos modelos de Estado, como rezan los famosos "analistas" reaccionarios y burgueses que pretenden prestigiar la poltica de oposicin de las oligarquas nacionales. Existe solamente un nuevo modelo de Estado que consiste en echar abajo todas las instituciones del pasado y construir un nuevo Estado de carcter multinacional y una nueva y autntica democracia popular. No se puede, pues, por un lado descalificar los estatutos autonmicos y por el otro pretender "conciliarlos" con el proyecto de nueva Constitucin Poltica que se aprob en grande y en detalle en la Asamblea Nacional Constituyente.

El presunto modelo "autonomista" que pretende dividir a las fuerzas sociales en "centralistas" por un lado y "autonomistas" por otro, es una gran falacia. El pretendido modelo autonomista es simplemente una pantalla cosmtica que oculta el propsito de restauracin del viejo modelo oligrquico que transfiere competencias del centro a los departamentos oligrquicos, manteniendo todas las estructuras sociales, econmicas, polticas y jurdicas, lo cual significa en ltimo trmino mantener la condicin atrasada, dependiente y pre-capitalista que hemos tenido desde la creacin de la Repblica.

El referendo revocatorio, por lo tanto, viene a ser una definicin en cuanto al poder poltico del Gobierno, es decir si sigue gozando de una amplia mayora poblacional y en el caso positivo, una confirmacin de la necesidad de profundizar los cambios; en caso contrario, una respuesta negativa significar que el camino elegido por el MAS no es viable y precisa urgentemente un cambio completo en la estrategia y tctica de los movimientos sociales revolucionarios.

Los contenidos anti-imperialistas e incluso anti-capitalistas que plantea claramente el compaero Evo Morales, no concuerdan con las opiniones conciliadoras que emergen de algunos dirigentes del MAS y del ejecutivo. Esta contradiccin interna del proceso de cambios, debe ser tambin encarada y resuelta una vez realizado el referndum revocatorio sea cual sea su resultado.

El autor es Doctor en Derecho, Licenciado en Ciencias Jurdicas, Polticas y Sociales. Fue Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrs, Bolivia.


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