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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2008

Los dilemas del progresismo

Sebastin Etchemendy
Pagina 12


A partir de su forma de construccin poltica, algunos de los actuales gobiernos progresistas en Amrica latina pueden clasificarse como de izquierda de actores y otros como de izquierda de poltica social. Uno de los rasgos ms notables que diferencian a los gobiernos de centroizquierda en Amrica latina es su relacin con organizaciones populares tanto en el sector formal de la economa (esto es, sindicatos) como en el informal (movimientos sociales). En Brasil, el sindicato de la CUT afn al PT y el MST (los sin tierra) es incorporado como parte de la coalicin de gobierno, pero no se los moviliza desde el Estado, esto es, no se los utiliza en la lucha poltica, por ejemplo mediante demostraciones callejeras o como aliados clave en debates de poltica pblica. En el caso de la izquierda chilena, el PS no incorpora sectores populares organizados ni los moviliza.

El gobierno de los Kirchner, en cambio, incluye y moviliza actores populares. Esto es, premia a dirigentes de movimientos sociales y sindicatos con posiciones en el Estado (para ellos o cuadros afines). A la vez, potencia a los sindicatos en el mercado de trabajo y moviliza a stos y a las organizaciones sociales, por ejemplo, en ocasin del reciente lockout del campo. En trminos generales, Chvez y Evo Morales tambin incluyen y movilizan. En el caso de Chvez no ya mediante sindicatos (anclados en el viejo orden poltico y en un sector formal muy pequeo), pero s mediante movimientos territoriales (crculos bolivarianos, movimientos barriales, etc). La movilizacin de sectores populares en los casos de Chvez y los Kirchner es, de todos modos, diferente. El objetivo de los Kirchner en la activacin de estos actores no es construir una nueva hegemona anticapitalista (como de algn modo pretende Chvez), sino utilizarlos ocasionalmente para medir relaciones de fuerza con otros sectores polticos o econmicos.

En los casos de Lagos-Bachelet en Chile y Lula la macroeconoma ha priorizado el control de la inflacin, preservado con mayor nfasis el valor de la moneda local, y su manejo fue puesto en manos de economistas con credenciales ortodoxas o provenientes del sector financiero. La independencia del Banco Central, a diferencia de Argentina y Venezuela, aparece como intocable y, finalmente, el desafo al empresariado en el terreno de la propiedad y la regulacin de precios de los bienes-salario (alimentos o gasolina) es mucho menor. El contenido de izquierda en estos casos reside, principalmente, en una ampliacin de las polticas sociales, sobre todo aquellas destinadas a la pobreza extrema. Mediante el programa Chile Solidario, el gobierno de Lagos logr bajar la pobreza extrema en forma notable. De igual modo, el programa Bolsa Familia de Lula, si bien implica una transferencia monetaria y contraprestaciones modestas, implic una expansin sin precedentes de la llegada del Estado en materia de poltica social en Brasil. Esta poltica social se administra en forma tecnocrtica, con criterios de focalizacin que hacen eco en las estrategias recomendadas por organismos financieros internacionales en la dcada del 90 (e incluso con su colaboracin), generalmente sin mayor activacin organizativa desde abajo.

Tenemos entonces, en trazos muy gruesos, dos tipos de izquierda. La izquierda de poltica social, en los casos de Chile y Brasil, preserva la ortodoxia macroeconmica y la independencia de los bancos centrales, no activa o moviliza actores populares (si bien los puede incorporar al gobierno) y no desafa a los empresarios en el terreno de la propiedad o la regulacin de precios. La otra variante, la izquierda de actores, en Venezuela, Argentina y Bolivia, ms all de sus diferencias, desarrolla una poltica econmica ms heterodoxa o expansiva (en menor medida en Bolivia), afecta intereses empresariales en las reas de propiedad y/o regulacin de precios, y moviliza en el gora pblica organizaciones sociales territoriales y/o sindicales.

A diferencia del modelo histrico europeo, en Amrica latina la fragmentacin social postneoliberal agudiza el dilema de izquierda de actores vs. izquierda de poltica social. Una izquierda concentrada en la activacin de actores populares organizados puede terminar relegando a grandes masas que no estn organizadas, sobre todo en el sector informal. Por otro lado, la izquierda de poltica social, con sus esquemas focalizados, quiz tenga facilidad para cubrir a los perdedores de la fragmentacin social ms homogneamente. Pero justamente su carcter tecnocrtico y su escasa base organizativa popular probablemente le impidan lograr transformaciones ms acabadas que la preocupacin por la pobreza extrema.

El dilema no es de fcil solucin, ya que cada modelo cuenta con ventajas especficas y, en todo caso, la resolucin no es slo tcnica sino, fundamentalmente, normativa e ideolgica. Creo, sin embargo, que la activacin de organizaciones populares es clave en todo proyecto progresista. En primer lugar, nociones de sociologa poltica elementales nos dicen que ningn sector capitalista va a relegar beneficios que vayan ms all de tolerar cierto gasto fiscal para los pobres si no se enfrenta a actores populares organizados. Segundo, las reacciones ante el resurgimiento de la izquierda en la regin muestran que en muchos pases sectores de la derecha tambin juegan por afuera de las instituciones representativas, esto es en el terreno de la movilizacin: el caso de los grupos civiles cruceos en Bolivia, el golpismo de Fedecmaras en Venezuela, o el apoyo a las huelgas y bloqueos patronales agrarios en la Argentina. Por lo tanto se hace ms patente la nocin de que la izquierda democrtica para ser efectiva no debe relegar la activacin de actores populares y la importancia de las relaciones de fuerza. Finalmente, la visin de una poltica social tecnocrtica puede depender excesivamente del humor de funcionarios ocasionales y las modas en los organismos internacionales. La potenciacin de actores populares, por el contrario, puede que contribuya ms fuertemente a la estabilizacin en el tiempo de las demandas de igualdad.

* Profesor de Poltica Comparada, Universidad Torcuato Di Tella.



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